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Película coral

que les pasa 7Llevo desde la semana pasada dando vueltas sobre una película Que les pasa a los hombres (He’s Just Not That Into You). Quería contar algo de ella pero no encontraba muy bien el hilo del cual tirar. La vida sigue su curso, no se para. Este fin de semana acudí al cine a ver Gordos, la última película de Daniel Sánchez Arevalo, el mismo director de AzulOscuroCasiNegro, su ópera prima (una gran película, por cierto). Y también les quería contar algo sobre ella. Pero en la cabeza me seguían dando vueltas las imágenes de la anterior. Enseguida me vino la inspiración y enseguida me puse a tirar del hilo. Que les pasa a los hombres y Gordos tiene bastantes puntos en común. Uno de ellos y principal es que ambas son lo que se denomina como película coral.

Una película coral es aquella en la que se suceden un serie de historias (puede variar siendo lo habitual entre tres y seis) que se entremezclan entre sí para converger y constituir en su conjunto un relato sólido. Requiere un mayor número de actores principales cuyas voces se van superponiendo para formar una gran melodía coral. De ahí su nombre. Es una película coral porque aúna unas cuantas historias con un hilo argumental común. En el desarrollo de la película los personajes aparentemente nada tiene en común pero llega un momento, llega el giro argumental, que por medio de un incidente, de un instante, de una circunstancia, los personajes toman una misma dirección.Cartel

Al principio este tipo de películas te suelen desorientar: muchos personajes van apareciendo por la pantalla y no encontramos un hilo argumental claro. Esto nos sucede porque no responden al estilo clásico de estructura en el guión: planteamiento, nudo y desenlace. Parecen contravenir y saltarse esa estructura. Pero si, después de ver la película, analizamos la estructura veremos que suelen responde a ese sencillo esquema.

Hay muy buenos ejemplos. Sería largo enumerarlos aquí. Uno de ellos puso patas arriba a la industria cinematográfica. Fue Pulp Fiction de Quentin Tarantino. Más cercanos en el tiempo tenemos dos ejemplos excelentes: Crash de Paul Haggins (magnífico guionista) y Babel de Alejandro González IñWEsquema-GordosAárritu.

 

Pero sigamos con el hilo argumental de esta historia, de las dos películas que ahora coinciden en cartelera. Son películas que tratan de amor, otro punto en común.

Gordos cuenta cinco historias que giran en torno al sobrepeso. El núcleo de dónde parten y a dónde confluyen es la consulta de un especialista o terapeuta. Os dejo aquí un pequeño esquema (muy sencillo) de cómo interactúan los distintos personajes que confluyen en la personas de Abel que es el profesional al que acuden para saber cuál es la razón por la que engordan y así poder atajar el problema. El peso o sobrepeso es lo de menos. Gordos habla del amor, de los miedos, de la relación cotidiana entre personas, de la necesidaWEsquema-que-les-pasaAd de amar y de ser amados. Aquello tan sencillo de chico/a conoce a chica/o igual a me quiere no me quiere.

 

Que les pasa a los hombres es otra película coral. Narra la historia de un grupo de personas, nueve, que sufren por amor. El punto donde confluyen las historias es un centro de trabajo (algo así como una redacción del mundo culinario). Tres compañeras de trabajo se cuentan sus cuitas: Gigi, la que lleva el peso de la narración, el centro emocional, busca, su amor y acude a cuantas citas se le presentan; Beth tiene el amor perfecto, pero ¡ay! no tiene un compromiso, no ha formalizado una boda, vive con su pareja sin haber pasado por la vicaría.; Janine está felizmente casada ¿felizmente? Aparecen en escenas amigos y amantes. El espacio físico donde confluyen las historias es la oficina pero el punto de partida está en un axioma: Si un tío no llama a una mujer es porque no le gustas. Esto viene a responder a esa situación que más o menos todos hemos vivido en algún momento de nuestras vidas ante la perspectiva de una cita con otra persona. Esa duda que te corroe, el porqué no me llama, si el teléfono está estropeado, si le ha pasado algo. En fin, un mar de dudas que los protagonistas tratan de responder a lo largo del film. Os dejo aquí un pequeño esquema de cómo se relaciona los distintos personas.

Gigi Beth y Janine 

Que le pasa a los hombres es una interesante película. Llena de buenos diálogos, un punto cómico y un reparto de ensueño. El guión está escrito por los guionistas de Sexo en Nueva York y eso es una buena carta de presentación. Como lo es para Gordos el hecho de que su director filmara una magnífica obra prima ya antes citada. Ese es el otro punto en común que tienen estas dos más que correctas películas. Que les pasa a los hombres tiene un trailer poco atractivo, como si fuera una más de esas bobaliconas comedias americanas. Pero no, es una película agradable de ver. Por el contrario Gordos atrae. Ya sea por las peripecias que han tenido que pasar varios de sus actores para engordar, ya sea por la novedad del tema o por ver la segunda película de Sánchez Arevalo. Sin embargo, ¡qué pena! no acaba de emocigordos01_galeriaBigonar, aunque tiene su “miga”.

 

Luisjo

 

La globalización de la novela negra: Millenium

 

Se acaba el verano y se me acaba el tiempo para hablar del fenómeno Larsson y su serie Millenium o como dice mi compañero gráfico Forges en esta graciosa viñeta “el acordeón” de las vacaciones. Se me acaba el tiempo porque ya están anunciado las nuevas novedades editoriales entre las que destaca la obra de Dan Brown El símbolo perdido (¡un millón y medio de ejemplares inundarán las librerías!).forges 280809 Salander

 No tenía ninguna intención de emprender la aventura de leer la saga. Me hacía el remolón mientras dudaba en la conveniencia o no de decantarme por el best seller. Apareció en pantalla la película Los hombres que no amaban a las mujeres y acudí a su estreno. El argumento que antes no quise ni escuchar ahora me atrapó. Y me puse a leer el primer volumen. Me cambió la vida, la vida literaria, pero me la cambió. Ya solo tenía ojos para Mikael Blomkvist y Lisbeth Salander. Saqué tiempo para leer de donde antes no existía. Era como si me sumergiera en un agujero negro que me alargaba las horas.

 Bueno, a lo que vamos. Gracias a que vi la película pude saltarme casi la mitad del primer volumen sin ningún cargo de conciencia porque se me estaba haciendo un pelín insoportable. Me habían advertido sobre esta circunstancia y yo hago lo mismo: sáltense esa primera mitad.

 fondo_la-reina_1280x1024Acudí al segundo volumen La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina como el crío que acude al colegio en su primer día después del periodo vacacional. Larsson te hace un pequeño resumen muy bien traído y en apenas unas páginas te mete en harina. Excelente segundo tomo.

 La reina en el palacio de las corrientes de aire es el tercero. Con los ojos doloridos, con el bolsillo desangelado y ya convertido al Larssismo acometí su lectura. Empezó malamente. Me vi inmerso en unos acontecimientos políticos que aunque cercanos en el tiempo me pillan un poco lejos (el asesinato de Olof Palme). El tocho de 800 páginas se puede reducir a la mitad. Sáltense, también, esa primera mitad (apenas aporta nada a la historia principal). Después es un sin vivir, una constante intriga y un final explosivo.

 Resumiendo. Poco interés me despertó la saga de los Wanger con su tremendo árbol genealógico, pero cuando aparece en escena Salander la cosa giró de forma radical. Todo el segundo volumen es muy entretenido. Y el tercero me sobró la primera mitad. Me costó mucho ambientarme. La sucesión de nombres, lugares, calles, etc en sueco no contribuyen a ello. Pero tal vez este sea un mal menor.Lisbeth Salander Noomi Rapace

Ahora mi vida ha cambiado, la literaria. Ahora estoy huérfano de lecturas.

 Me he aficionado a la novela negra y me han hablado muy bien de Domingo Villar. Su última novela La playa de los ahogados se desarrolla en tierras gallegas, con paisajes más cercanos y nombres reconocibles. Ya tengo sobre la mesilla Ojos de agua la  primera entrega del detective Leo Caldas protagonista de estas dos novelas.

 Tal vez mi vida vuelva a cambiar, la literaria claro está.

 Luisjo

Mapa de los sonidos de Tokio

Guía sensual de Tokio.mapa-de-los-sonidos-de-los-sonidos-de-tokio-trailer-y-poster-en-espanol

Hay películas que pasan por las salas de cine y ni fu ni fa. Nada aportan. Desaparecen pronto de la cartelera y, para aquellos que las hemos visto, su pronto olvido. No es el caso de Mapa de los sonidos de Tokio.

El argumento está basado en aquello tan simple y antiguo como chico conoce a chica. Pongan ustedes el lugar que quieren y tendrán una historia que contar. Pero en este caso el lugar es atractivo y actúa como un imán: la ciudad de Tokio. Un hombre. David, de origen español, tiene una tienda vinos en Tokio. Ha mantenido una relación con Midori que decidió suicidarse. En el lado opuesto está la mujer Ryu, de frágil aspecto, huraña, que trabaja por las noches en un mercado de pescado. El comienzo sucede de forma anodina hasta que la joven recibe un encargo que le pondrá en relación con David.

La escena con la que arranca la película yo la he visto como si de una metáfora se tratara.

Un grupo de hombres de negocios se encuentra en una sala dispuestos a comer. Bulliciosos pero con naturalidad cogen con sus palillos sushi, sashimi y otros manjares que se encuentran depositados sobre el cuerpo de una mujer desnuda.

El film sería la mujer desnuda (el mapa) sobre la que la directora ha ido depositando sus ingredientes: los actores, la fotografía, los rincones de la ciudad de Tokio, distintos sucesos, y, todo ello, salpimentados con sexo. Nosotros seríamos los comensales que disfrutamos esas delicias con buena música como el ingrediente que no puede faltar.

MapofthesoundsoftokyoUna buena receta está elaborada con buenos ingredientes. Unos buenos ingredientes no garantizan una buena receta. Eso es lo que pasa en Mapa de los sonidos de Tokio. La directora ha dispuesto de unos buenos elementos pero no ha conseguido conmover al espectador.

La película es un poema visual, y como la poesía hay veces que es difícil de entender y la mayoría de las veces es difícil que agrade. Mapa… nos descubre un mundo distinto al nuestro, tan atractivo como exótico, pero que en palabras de su propio protagonista los hombres son igual de estúpidos en todos los lugares.

Cuando una receta ha quedado desaborida tendemos a echar sal para ver si al gusto nos agrada. Tengo la sensación de que Coixet ha hecho lo mismo con su película. Tenía suficientes ingredientes como para agradar al espectador. Pero sabía que le estaba quedando soso y se decidió por agregar un final feliz, vacuo y sin sentido, restándole la poca credibilidad que le quedaba a la relación de los protagonistas.

Aún así conviene callejear por este mapa sensual de Tokio y dejarnos llevar por su música y su buena fotografía para disfrutar de un agradable y estético paseo.IMG_5297

Luisjo

La web de la película está muy lograda y ofrece contenidos multimedia para descargar y enlace a otras páginas:

http://www.mapofthesoundsoftokyo.com/

La Concejalía de Fiestas de Carpio Bernardo (Salamanca – España) presenta el I Concurso de Microrrelatos Bernardo del Carpio. En él podrán participar todas las personas mayores de edad que lo deseen con un único microrrelato de temática libre, con una extensión inferior a 100 palabras (sin incluir el título) y en lengua castellana. Para ello enviarán un correo electrónico a la dirección carlosolimpiosa@yahoo.es en el que adjuntarán dos ficheros word. El primero de ellos contendrá los datos personales del participante (nombre, apellidos, DNI, fecha de nacimiento, correo electrónico, dirección postal y teléfono de contacto) y el segundo fichero será el microrrelato, en formato de letra Times New Roman y tamaño 12 puntos.

El plazo de envío comienza el día 24 de Agosto de 2009 y concluye el día 24 de Sptiembre de 2009 a las 14:00, hora local.

El jurado estará compuesto por varios miembros de la Comisión de Festejos designados por la Concejalía de Fiestas organizadora del concurso y el premio será una pluma estilográfica.

El autor del microrrelato ganador  autorizará a la organización del concurso a la publicación de la obra premiada en los medios que ésta considere oportunos.

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Un personaje muy interesante en la historia de España, mucho menos conocido que El Cid. Si quieres saber algo más sobre el personaje puedes consultar esta página a modo de curiosidad ya que el concurso es de temática libre.

http://www.bernardodelcarpio.org/

Cuéntame una historia, abuela.
- Siglos ha, que con gran saña,
por esa negra montaña
asomó un Emperador.
Era francés, su vestido
formaba un hermoso juego;
capa de color de fuego
y plumas de azul color.
- ¿Y qué pedía?
- La corona de León.
Bernardo, el del Carpio, un día
con la gente que traía:
“¡Ven por ella!”, le gritó…
De entonces suena en los valles
y dicen los montañeses:
- ¡Mala la hubisteis, franceses,
en esa de Roncesvalles

Entrevista a Gonzalo Dell Agnola

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Gonzalo Dell Agnola tiene treinta años, natural de Mendoza (Argentina) y es guía de alta montaña en Los Andes. Cuenta con diez ascensiones al Aconcagua y otras tantas en la cordillera andina.

El reciente episodio del trágico accidente que ha sufrido Óscar Pérez en el Latok II (7.125 m) nos ha conmocionado. En su aventura tuvo la mala fortuna de romperse un brazo y una pierna a 6.200 metros de altitud. Su compañero de escala lo dejó allí para ir a buscar socorro.

Este terrible episodio nos trae a la memoria otro trágico suceso que Gonzalo Dell Agnola vivió a principios de 2009 cuando se encontraba trabajando de guía con un grupo de montañeros que iban a coronar el Aconcagua (6.962 metros de altitud) situado en la cordillera andina, al oeste de Argentina.

Dell Agnola encabezó un equipo de rescate que acudió a la llamada de socorro que un grupo de montañeros había hecho. Tres de ellos se encontraban sin fuerzas desorientados, el guía Federico Campanini con claros síntomas de sufrir un edema cerebral (mal de altura) y otro de sus miembros había sufrido un accidente (Elena Senín, quién falleció como consecuencia del mismo). Habían hecho cumbre y con el mal tiempo se desorientaron y bajaron por la cara errónea para acabar en una trampa “el Glaciar de los Polacos”. Gonzalo con un grupo de montañeros que se brindaron al rescate, salvaron a los tres miembros (Matteo Refigrerato, Marina Attanasio y Mirko Affasio). Para ello tuvieron que ascender de nuevo los cuatrocientos metros que habían descendido, hacer cumbre y bajar por la vía más fácil. Pero poco pudieron hacer por la vida del experimentado Federico Campanini. Un vídeo recoge los últimos instantes, dramáticos, de ese momento. Este vídeo ha supuesto una gran polémica pues, entre otras cosas, se cuestiona la idoneidad de los medios empleados en el rescate.

Revista Atticus: Gonzalo, ¿cuál fue tu papel en la misión de rescate?

Gonzalo: Es una pregunta sencilla pero a su ves compleja. Al momento de enterarnos de la emergencia (los mapa_aconcaguaguías de montaña voluntarios) el grupo de italianos  estaban entrando en la segunda noche en esa situación, presionamos a las autoridades del Parque Provincial Aconcagua he hicimos los vuelos de helicóptero hasta la base de la montaña con las últimas luces del día. Esa misma noche planificamos el rescate para actuar al día siguiente con las primeras luces. En esa planificación decidimos como primer medida localizar con exactitud al grupo en problemas, ya que guardaparque y los sistemas de rescates del Parque Aconcagua estaban actuando pero sin haber localizado al grupo. Esa responsabilidad recayó sobre mí, ya que por la poca información que se había recibido del grupo de italianos y los vuelos de helicóptero que efectuaron los guardaparque sospechábamos que se encontraban sobre primera banda rocosa del glaciar de los Polacos y como yo conozco bien esa zona por haber escalado en ella la responsabilidad recayó sobre mí. Luego de localizarlos fue mi responsabilidad definir la táctica que se utilizó. Finalmente me hice cargo de un grupo de rescate que terminó evacuando a Mirko Affasio y organice en el la base de operaciones del rescate a 5.500 m  los grupos que armaron el campamento de emergencia a 6.400 m. Pasando en limpio, fui parte de la planificación que hicieron los voluntarios, de localizar y definir la táctica de evacuación y como jefe de uno de los grupos de rescate de voluntarios.

R.A. Una de las cuestiones más criticadas ha sido la falta de una camilla para ayudar a trasladar el cuerpo agotado de Campanini. ¿Era posible su uso? ¿Por qué no se empleó?

G.: Hay que diferenciar varias cosas. Si se hubiera tenido una camilla específica para descensos en terrenos nevados hubiera sido posible su uso pero el parque Aconcagua no posee o poseía este tipo de camillas, de igual forma la presencia de esta no hubiera garantizado el éxito total. Lo lamentable fue que luego de dos días de finalizado el rescate personal del Ejercito Argentino nos mostró sus nuevas camillas que usan para evacuación y esas eran ideales por su ligereza y fácil transporte. Por otro lado la utilización de camillas construidas con cuerdas fue ineficiente (se intento la evacuación por este medio) ya que debido a la gran cantidad de nieve acumulada y al peso de las víctimas  estas se enterraban en la nieve y el transporte que no fuera por arrastre y fricción demandaba una gran cantidad de rescatistas para relevos a los que les resultaba casi imposible avanzar por las condiciones del terreno.

R.A. Hoy en día hay una gran polémica por la gran suma de dinero que hay que desembolsar para acceder a la montaña. Países como el Nepal tienen una verdadera fuente de ingresos en su cordillera Himalaya. Para ascender el Aconcagua creo que tienes que pagar unos 500 dólares ¿A qué da derecho el pago de esos permisos?

G.: La situación de Nepal con el Aconcagua es bien distinta, en Nepal se pagan grandes sumas de dinero por permiso y no se recibe prácticamente ninguna contraprestación a cambio del gobierno de Nepal (los demás servicios se pagan aparte). En Aconcagua el pago de 500 dólares  (en temporada alta) se destinan a el pago de los servicios de guardaparques, de evacuación de residuos de toda clase (incluyendo la materia fecal) que se realiza en helicóptero, el servicio médico hasta los campamentos bases (que es obligatorio pasarlo), recates y evacuaciones efectuados por el helicóptero y por la Patrulla de Rescate de la Policía de Mendoza y la logística y materiales que todos estos servicios comprenden.

R.A. ¿Puede un gobierno comprar una montaña? ¿Es justo tener que pagar por ver las Cataratas de Iguazú o el Perito Moreno?

G.: Creo que las montañas y los ambientes naturales son de todos y no se pueden comprar, pero sí estoy de acuerdo que se cobre un canon por la prestación de servicios mínimos e indispensables. Los costos de ellos tienen que ayudar a solventarlo los visitantes.

R.A. Recientemente has estado en Bulnes (Picos de Europa) ¿Cómo te ha ido la experiencia?

G.: Muy bien. Picos de Europa son montañas que no poseen gran altitud pero son montañas muy alpinas, con mucho desnivel y con una meteorología  particular  y muy cambiante y eso las hace muy atractivas. Además en el refugio Uriellu trabaja un amigo que también trabaja en el campamento base del Aconcagua y pudimos tener acceso a “la cocina del refugio” (trastienda) donde realmente se respira un ambiente montañés y donde pudimos compartir experiencias y charlas con escaladores de por aquí.

Esto es un extracto de la entrevista realizada por Luis José Cuadrado a Gonzalo Dell Agnola. la entrevista completa estará disponible en el número 8 de revista Atticus que tiene prevista su edición electrónica a finales de septiembre.

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Saliendo del baño

Con motivo de la exposición que se celebra durante estos días en el Museo del Prado y que tiene como protagonista la figura de uno de los pintores más internacionales que ha dado nuestra tierra: Joaquín Sorolla, Revista Atticus se ha acercado hasta las salas del museo para desengranar uno de los cuadros de la exposición. A juicio del autor de este estudio uno de los cuadros más sensuales del panorama pictórico. La radiante adolescencia o lo que es lo mismo: Saliendo del baño. Fue pintado por Sorolla en 1908.

SALIENDO DEL BAÑO

1908

Óleo sobre lienzo, 176 x 111,5 cm

Nueva York, The Hispanic Society of America

Joaquín Sorolla (1863 – 1923)

Saliendo del baño

Joaquín Sorolla realiza esta obra en un momento de máxima madurez. Atrás ha quedado su primera gran obra El palleter, declarando la guerra a Napoleón” realizada en 1884 por la que recibe una beca para viajar a Roma durante tres años de estudios. Y lejano queda ya el Grand Prix concedido por la obra ¡Triste herencia! En la Exposición Universal de París con la que obtiene un más que merecido reconocimiento internacional.

El espaldarazo definitivo a su carrera se produce dos años antes de la realización de esta obra. En 1906, más de quinientos cuadros firmados por Sorolla van a ocupar las salas de la Galería Georges Petit de París.

Una de las principales características en la obra de Sorolla y que es una constante en su carrera es el tratamiento de la luz. A través de los efectos pictóricos trasluce su personalidad, su amor por la naturaleza, el gusto por el mar, el agua y, sobre todo, por las playas de Valencia, su ciudad natal. En los cuadros de Sorolla, el sol caliente y deja ciegos los ojos con su resplandor, e incluso se puede oler el mar. Otra de las características de la pintura de Sorolla es la inmediatez que produce las escenas representadas junto con una justa armonía en los recursos utilizados en su realización.

En sus primeras obras los temas tratados obedecen a un realismo social (como son el caso de las dos obras mencionadas anteriormente), pero en su estilo pictórico ya se aprecia una evolución personal que se concreta en el protagonismo que cobra la luminosidad.

Durante los veranos de 1908, 1909 y 1910 Sorolla realiza muchas de estas escenas cálidas que tiene como protagonismo la luz y el mar. Los dos primeros años en las playas levantinas y el último en Zarauz.

En el transcurso de 1908 pintó varias escenas con los mismos motivos y hasta con los mismos personajes. Podemos hablar de una trilogía: Al agua (ilustración 1), Idilio en el mar (ilustración 2) y Saliendo del baño (objeto de este estudio). Por ese orden. Se trataría de una secuencia. Los dos adolescentes se adentran en el mar agarrados de la mano. En la escena siguiente se encuentran, tranquilamente, tumbados en la orilla charlando mientras el agua y el sol bañan sus cuerpos. Y, por último, salen del mar.

Durante la época en que Sorolla acomete este tipo de pintura, (para muchos considerada como imágenes “paganas” por su exuberante sensualidad e inocentes sin el sentido de culpa de la represión de la puritana América o incluso católica de España) comienzos del siglo XX, la costumbre era que los hijos de los obreros y pescadores se bañaran desnudos, según se desprende de las fotografías de época y de retratos de varios artistas. Hasta los cuatro o cinco años los niños y niñas se bañaban desnudos y a partir de esa edad, las niñas se bañaban en bata y los chicos lo seguían haciendo hasta la adolescencia, momento en que ya se ponían el calzón corto. Esto lo podemos observar claramente en esta misma sala (si es que estamos contemplando este precioso cuadro en la exposición de Sorolla en Madrid) donde se encuentra ubicado. A nuestra espalda, es decir, enfrente del mismo, se encuentra otro lienzo donde podemos ver a unos jóvenes charlar tumbados en la orilla mientras las olas juguetean y el sol acaricia sus cuerpos. Se trata de Idilio en el mar. Ella tiene la bata y él nada tiene, salvo un sombrero que cubre su cabeza.

Saliendo del baño es pues una pintura de género, pero también se puede considerar como un documento etnográfico. Es una evocación nostálgica de la juventud, es una composición de figura clásica; y es un cuadro muy moderno con algunos componentes abstractos.

Es una obra compleja. Desde la propia historia que cuenta. Una bella joven que acaba de salir del agua es ayudada por un joven pescador. La muchacha no acierta a abrochar el botón del hombro de la bata, un tanto azorada, mientras nota como sus pliegues se pegan a su piel. Su sonrisa coqueta la delata: es consciente del efecto que está provocando en el joven adolescente. La imagen tiene una gran carga de erotismo sin mostrar en ningún momento lascivia, sino más bien un suave humor.

Ilustración 1: Al agua, 1908 Óleo sobre lienzo 81 x 106 cm. Colección Bancaja

La protagonista del lienzo recuerda a una Venus saliendo del mar. Imagen que se refuerza por la alusión clásica al vestido que imita un quitón griego. Es muy posible que en la realización de esta obra Sorolla tuviera en cuenta algún modelo clásico de escultura griega contemplado en sus visitas a París. Y también hay que tener en cuenta y así parece ser que el artista lo tuvo, que en esos momentos se vivía un auge de la escultura neoclásica y el reconocimiento internacional del ballet clásico sobre todo de la mano de un personaje tan influyente como Isadora Duncan.

En cuanto a los valores pictóricos estos son deslumbrantes. Como lo es la luz que entra a raudales en tromba por todas partes. Desde arriba, refleja en el agua, y también como fuente propia por el reflejo del blanco de la sábana de baño. El blanco no es tal sino que está cargado de colores: amarillo, azul, lavanda, aguamarina. Su composición sigue un esquema vertical donde las figuras, casi a tamaño natural, ocupan prácticamente toda la superficie del cuadro. La muchacha ocupa el eje central, el centro de nuestra atención. Sin embargo el joven es recortando apenas mostrando el rostro que casi asoma por la esquina superior.

Ilustración 2: Idilio en el mar, 1908 Óleo sobre lienzo 151 x 199 cm. The Hispanic Society of America, New York.

Es una obra llena de dulzura, de sensualidad. Sorolla capta de forma magistral la simpatía y el afecto que muestran los jóvenes en sus gestos. Si nos concentramos en el resto de los muchachos podemos observar el azoramiento de la joven al no conseguir abrocharse el botón mientras que el joven pillastre trata de tapar a su amiga pero él no se cubre el rostro, no mira hacia otro lado, es más parece querer asomarse. Sorolla consigue transmitir la relación que tienen los muchachos con una gran naturalidad y frescura.

La obra es un canto al sol, pero también lo es a la juventud. El dibujo de ambas figuras (en las tres composiciones) es sólido, firme, decidido y el color del lienzo es claro. Sorolla conjuga de forma armoniosa una serie de manchas (para las sombras, la espuma de las olas) con la concreción vigorosa con que están construidas las figuras.

No es una obra de gran tamaño, pero es una obra monumental. Saliendo del baño conjuga muchas de las características de la obra de Sorolla, que unido al valiente tratamiento del baño de los dos adolescentes y la destreza adquirida no solo en la representación de las figuras, sino en la representación de los destellos solares sobre los objetos y sobre la arena fina de la playa y el mar, hacen de esta obra una de las más relevantes y representativas de todo el conjunto pictórico de Sorolla.

Quienes acudan a Madrid tendrán la oportunidad única de ver en las salas del Museo del Prado ciento dos pinturas de Joaquín Sorolla que están repartidas, habitualmente, por más de treinta grandes museos y colecciones privadas de todo el mundo. Algunas de estas obras se podrán contemplar por primera vez aquí en España. Joaquín Sorolla y Bastilla fue un genio excepcional. Al principio de su carrera pasó grandes apuros económicos por la condición humilde de su familia (huérfano a los pocos años). Pero enseguida empezó a ganar dinero con sus lienzos. Y ganó mucho. Fue un pintor muy prolijo (más de dos mil ciento setenta y cinco pinturas, y otro tantos dibujos) y recibió más de sesenta y ocho premios y galardones. Si tienen oportunidad no de dejen de contemplar esta magna exposición. Y un consejo: acerquénse a la Casa Museo de Sorolla. Es el complemento ideal a la exposición que ha organizado el Museo del Prado, un oasis en pleno centro de Madrid (y encima sin tanta afluencia de gente).

Luis José Cuadrado Gutiérrez

Responsable de Revista Atticus

Número 7 de Revista Atticus

El 1 de julio sale a la luz el número 7 de Revista Atticus.red-portada-atticus-7-definitiva

Os avanzo la editorial con sus contenidos. Estar atentos para que no os lo quiten de las manos.

Revista Atticus da la bienvenida a dos nuevos colaboradores que esperamos que se conviertan en asiduos. Juan Diego Caballero es el responsable de uno de los mejores blogs de arte que existen en la actualidad: ENSEÑ-ARTE. Recientemente ha conseguido un premio como mejor blog del mes en EDUCARED. Nos presenta un interesante pintor Theodoro Stamos perteneciente al expresionismo abstracto. Josep Maria Osma Bosch es un fiel lector y habitual colaborador de otras publicaciones que nos envía un artículo sobre la figura de Ramón Llull que dará luz sobre esta interesante figura vinculada a la Corona de Aragón.

José Miguel Travieso y Luis José Cuadrado siguen con sus reportajes: Escultura en terracota (la saga de los Della Robbia) y el Museo de Orsay (Vincent Van Gogh) respectivamente. Ambos colaboran, por primera vez, en Los Cassoni (el arte en el mobiliario renacentista de los siglos XV y XVI).

El Codex Seraphinianus es uno de esos libros raros, enigmáticos que muchos consideran ya como un auténtico códice contemporáneo (algún día contaré como llegó a mis manos).

Revista Atticus completa su número con las secciones habituales. Berta Cuadrado Mayoral nos cuenta su opinión acerca de La elegancia del erizo (y nos regala con un maravilloso microrrelato; Márcoles). Santiago Gamboa y Julio Llamazares “colaboran” con Los libros que perdí y Montañas del olvido. Jesús Santos Serna nos lleva de ruta por los Ancares leoneses (Los lagos de Villouso). Y Entrepueblos nos ofrece una visión particular sobre los últimos acontecimientos sucedidos en Bagua como consecuencia del conflicto sobre la explotación de la selva amazónica y que trae de cabeza al gobierno y al pueblo peruano.

Por último, publicamos como primicia un relato lleno de sensaciones sobre el mundo del vino que nos ha llegado bajo el seudónimo Pico della Mirandola y que lleva por título Rojo picota con irisaciones teja.

Espero que os guste y os ánimo a que sigas participando en el proyecto y a daros un empujoncito a aquellos que sé que estáis deseando aportar vuestra colaboración.

La habitación de Van Gogh en Arles

La habitación de Vincent en Arles

La habitación de Van Gogh en Arles, Museo de Orsay

La chambre de Van Gogh à Arles

Óleos sobre lienzo, 57,5 x 74 cm.

Vincent van Gogh (1853 – 1890)

Museo de Orsay, París.

Van Goh llega a realizar tres cuadros con el mismo motivo, la habitación que tenía en Arles.

El primero, de 72 x 90 cm, fue realizado en septiembre de 1888 y sufrió un severo deterioro por una inundación ocurrida durante su internamiento en el hospital de Arles. En la actualidad se encuentra en el Museo de Van Gogh en Ámsterdam. El segundo de ellos, de igual medida, se conserva en el Art Institute de Chicago. La tercera versión es algo más pequeño que las anteriores (57,5 cm por 74 cm) y lo realizó como una copia del primero que envío a su familia holandesa. Esta obra es la que se encuentra aquí, en el Museo de Orsay.

Los tres cuadros están perfectamente descritos en sus cartas y son distinguibles por los cuadros de la pared de la derecha. En a primera versión Van Gogh colocó dos retratos de sus amigos Eugne Bosch y Paul-Eugène Milliet. Esta versión se deterioró y Vincent le manda a su hermano “una repetición” manteniendo las mismas características técnicas aunque con algunas variaciones. Y la tercera versión Van Gogh dice a su hermano Theo que va a hacer “una reducción” que es una copia tal cual pero a escala reducida.

Quizás más que en muchos de sus autorretratos, El dormitorio de Vincent en Arles nos introduce en la dimensión intima, en un espacio privado del artista.

Muestra una perspectiva con la “típica torsión” propia del pintor, aportando su sello personal a la escena. Van Gogh amuebló su estancia con una simplicidad casi espartana, como si fuera un dormitorio monacal. Para él suponía un remanso de paz. Es como si quisiera mostrar el contraste que supone la tranquilidad del hogar con su vida interior desordenada. Sin embargo, la representación espacial muestra un ligero defecto de perspectiva que crea una impresión de desequilibrio: el cabezal de la cama no está situado en ángulo recto con la pared. El suelo no está recto, aparece huidizo.

Un hecho novedoso, en la historia de la pintura, lo constituye la extraña perspectiva con que Van Gogh nos muestra los objetos presentes en el cuadro: los pies de la cama están mostrados desde abajo, mientras que la silla, la almohada o la mesa están vistas desde arriba.

Esta concepción tan personal y la peculiar aplicación del color hacen que esta obra tenga un contenido simbólico tan característico en el estilo de Van Gogh. Seguro de sí mismo, el pintor se ha incluido en la escena por medio de ese cuadro con su autorretrato colgado de la pared.

La habitación de Van Gogh en Arles, Art Institue of Chicago

Como hemos visto al principio esta es la copia que Van Gogh hizo llegar a su madre y hermana en 1889. Posteriormente fue comprada por un coleccionista alemán que a su vez la vendió a la galería Paul Rosenberg de París. En los años veinte pasó a formar parte de la colección Kojiro Matsukata. Con motivo del Tratado de Paz, acordado después de la segunda guerra mundial, del estado japonés pasa a poder de Francia.

En la realización de la obra, Van Gogh abandona su textura y formas tradicionales. Aquí crea una superficie plana de clara inspiración oriental mezclando así la tradición europea con la simplificación japonesa que tanto le gustó. Para delimitar los objetos emplea gruesas líneas, oscuras, alcanzando así un mayor efecto volumétrico. Van Gogh refuerza la viveza del color sustituyendo el color blanco de las paredes (en las originales) por un azul claro, complementario de naranjas y amarillos predominantes en los objetos. Las formas están perfiladas. El artista recupera el dibujo y la expresividad a través del color y el dibujo. Los contornos son duros y angulosos. La pincelada es tremendamente pastosa, gruesa, corta y vigorosa. Hay que recordar que Van Gogh, a veces, aplicaba la pintura directamente del tubo, sin mezclar.

En las explicaciones que de la obra hace a su hermano, Van Gogh justifica la realización de la obra porque quiere expresar la tranquilidad del dormitorio como lugar de descanso así como resaltar la sencillez del mismo todo ello mediante el simbolismo de los colores. Para ello describe: “las paredes, lila pálido, el suelo de un rojo gastado y apagado, las sillas y la cama de amarillo, la almohada y la sábana de un verde limón muy pálido, la manta rojo sangre, la mesa de aseo anaranjada, la palangana azul y la ventana en color verde”. En esta obra se ve una clara influencia de los grabados japoneses y además así lo manifestó en sus cartas: “los japoneses han vivido en interiores muy sencillos”.

Con esta obra, en definitiva, lo que Van Gogh hace es transmitir al espectador una sensación a través del color y la línea. El color se constituye en un medio expresivo. A Van Gogh lo que le interesa al pintar este cuadro es la emoción que despierta en el espectador. Es decir, prepara el camino a las nuevas tendencias como será el movimiento expresionista. Utiliza el color como medio de expresión, pero un color simbólico, que influirá en el fauvismo y, al mismo tiempo, será un referente esencial en la vanguardia expresionista.

La habitación es de forma trapezoidal con la pared del fondo donde sitúa la ventana y una puerta a la derecha (por la que se accedía a la escalera que sube a la planta superior). La puerta de la izquierda daba acceso a la habitación de invitados. Es el cuarto que preparó para Gauguin. Como se ve es un alojamiento modesto, con muebles rústicos, de madera de pino: una cama, un perchero, dos sillas, una mesilla de madera en el ángulo y unos cuadros en las paredes.

“Esta vez se trata simplemente de mi dormitorio, por lo tanto, solamente el color debe hacerlo todo… sugerir reposo o sueño en general. En fin, la visión del cuadro debe hacer descansar la cabeza, o más bien, la imaginación… la cuadratura de los muebles debe expresar el descanso inmóvil.”

Carta de Vincent van Gogh a su hermano Theo

Van Gogh consideraba que era la mejor obra realizada durante su estancia en Arles.

Boceto de la habitación incluido en una carta a Theo

Este artículo es un extracto y pertenece al reportaje sobre la cuarta entrega del Museo de Orsay que se publicará en la Revista Atticus en el número 7 y que tiene como protagonista al figura de Van Gogh. Revista Atticus 7 saldrá en los próximos días (principios de julio) y que se podrá descargar en www.revistaatticus.es

La habitación de Van Gogh en Arles, Museo de Ámsterdam

La habitación representada es el dormitorio que Vincent Van Gogh tenía en Arles en el número 2 de la Place Lamartine y que estaba en lo que se conoce como “La Casa Amarilla” durante su estancia en los años 1888 y 1889.

El arte efímero de Ilana Yahav

Ilana Yahav

Desde hace algún tiempo circula por la red unos vídeos de la artista israelí Ilana Yahav ilana-yahav. Ilana hace sus obras efímeras con arena sobre una mesa de cristal con luz. Para ello y con solo la ayuda de sus manos va extendiendo una fina capa de arena y sobre ella va realizando diferentes figuras que conforman una escena que da pie para realizar otra composición aprovechando parte de la anterior. Siempre acompañada de música de fondo y con la ayuda de una videocámara cenital que ha colocado para captar toda la escena.

El resultado es espectacular y de una sencillez y gracia cautivadora.

Gracias a Youtube sus vídeos figuran entre los más vistos.

Para ver sus vídeos puedes visitar su web:

http://sandfantasy.com/

O en Youtube (ya sabes que dentro de nada el tráfico que circulará por internet será un 80% de vídeos).

La trilogía A contraluz

A contraluz

El próximo 26 de junio se proyectará la trilogía A contraluz. Es una obra que reúne tres cortometrajes realizado por Eduardo Chapero Jackson (una de las grandes promesas del cine español). Los tres cortos llevan por título: Contracuerpo, Alumbramiento y The End. Son tres emocionantes relatos sobre personas que se enfrentan a situaciones límites en sus vidas.

Los que tenemos UGC Cine Cité cerca de casa estamos de enhorabuena. Estrenan esta obra que viene avalada por la crítica de todo el mundo y haber conseguido más de 40 premios.

Contracuerpo. Protagonizado por Macarena Gómez, el primer trabajo del realizador madrileño retrata a modo de fábula oscura el viaje de una joven que lleva al límite su obsesión: ha preparado su cuerpo para introducirse en un maniquí que será mostrado en el escaparate más visto de la ciudad.

Alumbramiento narra cómo una familia se adentra en la última noche de su miembro más anciano, revelando las diferentes formas de enfrentarse al final de una vida. Protagonizada por Mariví Bilbao, Cristina Plazas, Manolo Solo y Marta Belenguer.

The End, su último trabajo, en el que una familia media norteamericana tiene que luchar por su supervivencia en una nación cada vez más desgarrada por la escasez de agua, cuenta con un extenso reparto internacional encabezado por los actores británicos Samuel Roukin (Happy. Un Cuento Sobre la Felicidad, de Mike Leigh) y Natalie Press (Alta Sociedad, de Marta Fiennes) y cuenta con la colaboración especial de Miguel Ángel Silvestre.

Se puede consultar su web:

http://www.acontraluzlatrilogia.com/

En palabras de su autor que responde a la pregunta ¿Por qué el título A contraluz?
“Los tres cortos tienen en común el deseo de asomarme a la sombra, a lo oscuro, ahí donde está el dolor, los límites de la vida respecto de la muerte. Una luz que viene de la oscuridad. Un aprendizaje que puedes encontrar si miras a las cosas que te son difíciles mirar. Para ver lo que está oculto en una radiografía tienes que mirarla a contraluz. Me parecía poético y sugerente. Y es curioso porque el cine es una proyección de un positivo a contraluz”.

El cortometraje español vive un buen momento. La pena es que ha desaparecido aquella buena costumbre de proyectar un corto antes del pase de la película; costumbre que ha sido sustituida por ofrecernos unos minutos publicitarios. Ahora tenemos la oportunidad de ver esta trilogía y a un precio módico (creo que será a tres euros –estoy en ello-).

cartel-a-contraluz

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