Película coral
Llevo desde la semana pasada dando vueltas sobre una película Que les pasa a los hombres (He’s Just Not That Into You). Quería contar algo de ella pero no encontraba muy bien el hilo del cual tirar. La vida sigue su curso, no se para. Este fin de semana acudí al cine a ver Gordos, la última película de Daniel Sánchez Arevalo, el mismo director de AzulOscuroCasiNegro, su ópera prima (una gran película, por cierto). Y también les quería contar algo sobre ella. Pero en la cabeza me seguían dando vueltas las imágenes de la anterior. Enseguida me vino la inspiración y enseguida me puse a tirar del hilo. Que les pasa a los hombres y Gordos tiene bastantes puntos en común. Uno de ellos y principal es que ambas son lo que se denomina como película coral.
Una película coral es aquella en la que se suceden un serie de historias (puede variar siendo lo habitual entre tres y seis) que se entremezclan entre sí para converger y constituir en su conjunto un relato sólido. Requiere un mayor número de actores principales cuyas voces se van superponiendo para formar una gran melodía coral. De ahí su nombre. Es una película coral porque aúna unas cuantas historias con un hilo argumental común. En el desarrollo de la película los personajes aparentemente nada tiene en común pero llega un momento, llega el giro argumental, que por medio de un incidente, de un instante, de una circunstancia, los personajes toman una misma dirección.
Al principio este tipo de películas te suelen desorientar: muchos personajes van apareciendo por la pantalla y no encontramos un hilo argumental claro. Esto nos sucede porque no responden al estilo clásico de estructura en el guión: planteamiento, nudo y desenlace. Parecen contravenir y saltarse esa estructura. Pero si, después de ver la película, analizamos la estructura veremos que suelen responde a ese sencillo esquema.
Hay muy buenos ejemplos. Sería largo enumerarlos aquí. Uno de ellos puso patas arriba a la industria cinematográfica. Fue Pulp Fiction de Quentin Tarantino. Más cercanos en el tiempo tenemos dos ejemplos excelentes: Crash de Paul Haggins (magnífico guionista) y Babel de Alejandro González Iñ
árritu.
Pero sigamos con el hilo argumental de esta historia, de las dos películas que ahora coinciden en cartelera. Son películas que tratan de amor, otro punto en común.
Gordos cuenta cinco historias que giran en torno al sobrepeso. El núcleo de dónde parten y a dónde confluyen es la consulta de un especialista o terapeuta. Os dejo aquí un pequeño esquema (muy sencillo) de cómo interactúan los distintos personajes que confluyen en la personas de Abel que es el profesional al que acuden para saber cuál es la razón por la que engordan y así poder atajar el problema. El peso o sobrepeso es lo de menos. Gordos habla del amor, de los miedos, de la relación cotidiana entre personas, de la necesida
d de amar y de ser amados. Aquello tan sencillo de chico/a conoce a chica/o igual a me quiere no me quiere.
Que les pasa a los hombres es otra película coral. Narra la historia de un grupo de personas, nueve, que sufren por amor. El punto donde confluyen las historias es un centro de trabajo (algo así como una redacción del mundo culinario). Tres compañeras de trabajo se cuentan sus cuitas: Gigi, la que lleva el peso de la narración, el centro emocional, busca, su amor y acude a cuantas citas se le presentan; Beth tiene el amor perfecto, pero ¡ay! no tiene un compromiso, no ha formalizado una boda, vive con su pareja sin haber pasado por la vicaría.; Janine está felizmente casada ¿felizmente? Aparecen en escenas amigos y amantes. El espacio físico donde confluyen las historias es la oficina pero el punto de partida está en un axioma: Si un tío no llama a una mujer es porque no le gustas. Esto viene a responder a esa situación que más o menos todos hemos vivido en algún momento de nuestras vidas ante la perspectiva de una cita con otra persona. Esa duda que te corroe, el porqué no me llama, si el teléfono está estropeado, si le ha pasado algo. En fin, un mar de dudas que los protagonistas tratan de responder a lo largo del film. Os dejo aquí un pequeño esquema de cómo se relaciona los distintos personas.
Que le pasa a los hombres es una interesante película. Llena de buenos diálogos, un punto cómico y un reparto de ensueño. El guión está escrito por los guionistas de Sexo en Nueva York y eso es una buena carta de presentación. Como lo es para Gordos el hecho de que su director filmara una magnífica obra prima ya antes citada. Ese es el otro punto en común que tienen estas dos más que correctas películas. Que les pasa a los hombres tiene un trailer poco atractivo, como si fuera una más de esas bobaliconas comedias americanas. Pero no, es una película agradable de ver. Por el contrario Gordos atrae. Ya sea por las peripecias que han tenido que pasar varios de sus actores para engordar, ya sea por la novedad del tema o por ver la segunda película de Sánchez Arevalo. Sin embargo, ¡qué pena! no acaba de emoci
onar, aunque tiene su “miga”.
Luisjo


Acudí al segundo volumen La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina como el crío que acude al colegio en su primer día después del periodo vacacional. Larsson te hace un pequeño resumen muy bien traído y en apenas unas páginas te mete en harina. Excelente segundo tomo.

Una buena receta está elaborada con buenos ingredientes. Unos buenos ingredientes no garantizan una buena receta. Eso es lo que pasa en Mapa de los sonidos de Tokio. La directora ha dispuesto de unos buenos elementos pero no ha conseguido conmover al espectador.

guías de montaña voluntarios) el grupo de italianos estaban entrando en la segunda noche en esa situación, presionamos a las autoridades del Parque Provincial Aconcagua he hicimos los vuelos de helicóptero hasta la base de la montaña con las últimas luces del día. Esa misma noche planificamos el rescate para actuar al día siguiente con las primeras luces. En esa planificación decidimos como primer medida localizar con exactitud al grupo en problemas, ya que guardaparque y los sistemas de rescates del Parque Aconcagua estaban actuando pero sin haber localizado al grupo. Esa responsabilidad recayó sobre mí, ya que por la poca información que se había recibido del grupo de italianos y los vuelos de helicóptero que efectuaron los guardaparque sospechábamos que se encontraban sobre primera banda rocosa del glaciar de los Polacos y como yo conozco bien esa zona por haber escalado en ella la responsabilidad recayó sobre mí. Luego de localizarlos fue mi responsabilidad definir la táctica que se utilizó. Finalmente me hice cargo de un grupo de rescate que terminó evacuando a Mirko Affasio y organice en el la base de operaciones del rescate a 5.500 m los grupos que armaron el campamento de emergencia a 6.400 m. Pasando en limpio, fui parte de la planificación que hicieron los voluntarios, de localizar y definir la táctica de evacuación y como jefe de uno de los grupos de rescate de voluntarios. 








. Ilana hace sus obras efímeras con arena sobre una mesa de cristal con luz. Para ello y con solo la ayuda de sus manos va extendiendo una fina capa de arena y sobre ella va realizando diferentes figuras que conforman una escena que da pie para realizar otra composición aprovechando parte de la anterior. Siempre acompañada de música de fondo y con la ayuda de una videocámara cenital que ha colocado para captar toda la escena. 
