70 SEMINCI – Crítica película Duse de Pietro Marcello – Por Luisjo Cuadrado
Ficha
Título original: Duse
Año: 2025
Duración: 125 min.
País: Italia
Dirección: Pietro Marcello
Guion: Pietro Marcello, Letizia Russo, Guido Silei
Reparto: Valeria Bruni Tedeschi, Fausto Russo Alesi, Fanni Wrochna, Noémie Lvovsky, Edoardo Sorgente
Música: Marco Messina, Fabrizio Elvetico, Sacha Ricci
Fotografía: Marco Graziaplena
Compañías: Palomar, Avventurosa, Berta Film, Rai Cinema, Ad Vitam Production, PiperFilm
Género: Drama | Biográfico
Sinopsis
La legendaria diva italiana del teatro Eleonora Duse, que vivió entre 1858 y 1924, fue considerada por muchos la mejor actriz de su época. Ahora su carrera está acabada.

Crítica
La presencia de Valeria Bruni Tedeschi en la pantalla es un buen imán para los amantes del cine. La actriz italiana (ganadora del premio a mejor actriz en la 61ª edición de Seminci por Locas de alegría, de Paolo Virzì), da vida a Eleonora Duse, apodada «la divina» considerada la mejor actriz de teatro de su tiempo (en clara rivalidad, también presente en la cinta, con la francesa Sarah Bernhardt (Noémie Lvovsky).
La película arranca con la visita de Duse (vestida de riguroso negro y tocada con un velo) a los soldados italianos en el frente. Está ambientada en el tiempo que se desarrolló la I Guerra Mundial (1914 – 1918). Duse regresó a la interpretación tras una larga ausencia de los escenarios, entre 1917 y 1923. Es u momento de gran agitación social que se vivió tanto en Italia como en el resto de Europa con el ascenso del fascismo. El director nos muestra la relación sentimental que tuvo con una figura capital en Italia como lo fue Gabrielle D’Anunzio –Fausto Russo Alesi– (novelista, poeta, dramaturgo, periodista; D’Annunzio, que predicaba un ultranacionalismo italiano, nunca se llamó a sí mismo fascista, si bien se le ha atribuido el inventar parcialmente el fascismo italiano, ya que tanto sus ideas como su estética fueron una influencia para Benito Mussolini).
La acción se centra en una actriz ya enferma de tuberculosis que recibe la noticia de que se encuentra arruinada por la quiebra del Banco de Berlín y tiene que librar una última batalla justo en el momento final de su trayectoria artística. Quiere realizar un proyecto para los nuevos tiempos, para un teatro más vivo, no muerto, algo que no todo el mundo va a entender. Para ello encarga a un joven desconocido escritor Giacomo Rossetti Dubois (Edoardo Sorgente) la tarea de escribir una obra moderna y experimental. Tela.

El cineasta Pietro Marcello ya ha mostrado sus dotes en cine documental y de ficción. En esta ocasión vuelve a recurrir a fragmentos de imágenes de la época para contextualizar la historia. Esos fragmentos me han llamado poderosamente la atención. Se trata del recorrido que hizo un tren llevando los restos mortales de un soldado, el llamado “soldado desconocido” desde Aquileia hasta Roma. Partieron justo un día como hoy, 29 de octubre, en 1921. Era un viaje de fuerte carga simbólica ya que el tren iba casi a paso de hombre. Tardaron 4 días tras 120 paradas. La gente se postraba a su paso y tiraban multitud de ramos de flores. El final de la parada fue Roma en la Capilla del Altar de la Patria.
Un extraordinario trabajo de interpretación de Valeria Bruni poniendo una gran carga dramática en cada gesto sin llegar a la sobreactuación. Impresionante. Sobrecoge al transmitirnos con sutileza las debilidades y contradicciones, así como la determinación y la fragilidad de esta mujer que tuvo una relación muy tensa con su propia hija Enriquetta (Noémie Merlant) porque para ella lo primero era la actuación. Hay un poco de todo en la película que no llega a ser un biopic al uso. La lucha de egos, la decadencia, las arteras manipulaciones, el dolor… Intenso drama que, aunque esté ambientado hace cien años, es totalmente vigente. Me quedo con la gran actuación de los actores principales y sobre todo con ese trasfondo del hecho histórico de ese emotivo último viaje en tren del “soldado desconocido”. Ah, y algunos pasajes rodados en la cinematográfica Venecia, la simpar Venecia.
Tras la presentación en la septuagésima edición de SEMINCI el director Pietro Marcello ha manifestado que su intención desde un principio era construir la película como un biopic poco convencional, insistiendo en la vinculación que Duse tiene con uno de sus anteriores trabajos, Martin Eden, en este caso de una heroína del pasado italiano que formó parte de la tradición teatral nacional entre los siglos XIX y XX.
Por último, Marcello resaltó el uso del material de archivo representa un contrapunto paralelo al viaje propio de Eleonora Duse, «un personaje que lleva la Historia a sus espaldas». Y explica: «Por eso me interesaba mucho detenerme en los últimos años de su vida, en esa incertidumbre del nuevo siglo y la relación entre el arte y el poder político».

Luisjo Cuadrado
fotografías: Luis Gracia Reglero
Revista Atticus


