25 cuestiones para acercarnos a Gonzalo Franco Blanco

Nace en Medina de Rioseco y aunque le hubiera gustado llamarse Nemo -nadie- (en honor al capitán del Nautilius) sus padres decidieron llamarle Gonzalo. Gonzalo Franco Blanco, trabajador de Correos en Madrid mientras se sacaba sus estudios en Historia quien durante bastantes años ha ejercido el sindicalismo y el diálogo social. Amante del cine, literatura, la ciencia y las artes en general. Por su compromiso y deber con la memoria de sus antepasados es el coautor de la monografía familiar Los trece de Villanueva, 13 de agosto de 1936. Colaboró con el Equipo de Memoria democrática de la Fundación Jesús Pereda de CC. OO. CyL; la última publicación en la que ha participado sobre esta cuestión ha sido en el libro La dictadura franquista (editorial TREA).

En el campo de la literatura he participado en varias antologías, obtenido algún premio, y publicado el libro de relatos Brevísima historia de un asesino pluscuamperfecto (editorial Ákaba), además de colaborar en fanzines literarios como Malos Passos (sic).

Participa en el comité de selección de películas en el Festival de cortometrajes La Fila, además de haber sido jurado en CINHOMO. Colaborador como crítico cinematográfico en el diario digital La Voz de Rioseco y actualmente en Revista Atticus, donde hoy a Gonzalo le sometemos a este singular cuestionario.

¿Qué libro o libros estás leyendo en este momento?

Petróleo, de Pier-Paolo Pasolini y Envejece el guerrillero (Killing a mouse on Sundey), de Emeric Pressburger. Y acabo de empezar Calabobos, de Luis Mario, gracias al club de lectura Ratas de Biblioteca.

¿Un libro que no has podido con él?

El último: Los de Bilbao nacen donde quieren, de María Larrea.

¿Tu libro preferido?

El Quijote. Es un libro siempre abierto para mí. Releído de forma parcial o completa en distintas edades. En varias ediciones. Una especie de Biblia o Corán laico, que siempre está abierto a mis relecturas.

¿Tu escritor de cabecera?

Borges. Un volumen con su obra (casi) completa. Sirve, además, de almohada supletoria.

¿Qué libro te convirtió en lector?

El proceso, de Franz Kafka. Antes leía, pero no era un lector.

En cine, me convirtió en cinéfilo (antes también veía cine): El séptimo sello, de Ingmar Bergman.

¿Qué anécdota o suceso te define?

Una sola anécdota o suceso no te define. No define a nadie. Pero soy cumplidor. Quizá esta: tras una bronca descomunal contra varios molinos de viento laborales, por un asunto importante pero que en perspectiva era banal, el ataque de risa que me dio, junto a una amiga, ya en el coche, yéndonos. Risa de nosotros mismos, claro está. Diferencia entre el humor y el chiste.

¿Acontecimiento histórico más importante en la Historia?

De la Historia universal: la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789. Y la consiguiente lucha por la libertad y la igualdad. (Ahí entran varios movimientos: el liberal, el obrero, el republicano, el antifascismo, el feminismo, el ecologismo, etc.).

De la Historia de España: la resistencia popular al golpe de Estado de 1936.

¿Un personaje histórico destacable?

Sócrates. (¿Cómo hubiera dialogado él, de ser posible tal cosa, con un muy y mucho español que no ve cine español -subvencionado- por el hecho de serlo?, por ejemplo).

¿Cuál es la película a la que vuelves de vez en cuando?

En singular: Cantando bajo la lluvia, de Stanley Donen y Gene Kelly. Es la felicidad a mano.

¿Una recomendación para alguien descreído del cine y que piensa que esto es una creación para gente que vive de las ayudas?

Hay argumentos, pero chocarían contra el muro de un creyente. Que se suicide. Dicho a las bravas, aunque ya está muerto en realidad. Contra las creencias no hay razonamientos. Se los dejó a Sócrates.

Van a desaparecer las salas cinematográficas dentro de seis meses ¿Qué es lo primero que harías al enterarte de la noticia?

Pensaría que es un bulo. No van a desaparecer (todas).

¿Cuál es tu director favorito?

Ernst Lubitsch S.A. (son varios, claro está).

¿Cuá es tu película preferida?

Au hasard Balhtazar, de Robert Bresson. Esta película, además de sus virtudes propias del cinematógrafo, me duele.

¿Algún director maldito?

Ninguno.

¿Alguna película sobrevalorada?

Viaje a Italia, de Michael Winterbotton. Por ejemplo. Pedante y pija.

¿Qué está sobrevalorado en esta sociedad y, sobre todo, en el mundo de la cultura?

El éxito. El dinero. El estatus social y profesional. La imbecilidad. El matonismo. La grosería. La felicidad ultraprocesada. La esperanza. El “pensamiento” positivo. Los sueños despiertos. Etcétera.

¿Un viaje por realizar?

El Transiberiano.

¿Un sueño por cumplir?

Ninguno.

¿Un paseo por la playa o un ascenso hasta un refugio de montaña?

Caminar. Ambos, pues, son compatibles con la pregunta. (Aunque lo del refugio de montaña se me hace muy cuesta arriba).

¿Qué canción no te cansas de escuchar?

¡Uf! Encuentro con el diablo, de Serú Girán.

¿Un cantante o grupo musical?

Leonard Cohen.

Y un músico: Bach, Johann Sebastian.

¿Qué trabajo te hubiera gustado ejercer?

Ninguno (de forma asalariada o autónoma). Me gusta el dolce far niente, que suele ser el prologo a no parar de hacer las cosas que a cada uno le gustan.

¿Cuá es la obra de arte de la que dirías vaya genio, vaya pedazo de obra, como se ha hecho eso?

El nacimiento de Venus, de Sandro Botticelli. La belleza, si supiéramos qué es la belleza.

¿El Greco, Picasso o Goya?

Goya.

Y por último, puestos a elegir, la pregunta más seria de todas: ¿eres de el Gran Wyoming o de Pablo Motos?

Soy de El Gran Wyoming. ¿Quién es Pablo Motos?: ni idea.

Revista Atticus