70 SEMINCI – Crítica película Rental Family de Hikari – Por Carlos Ibañez

Ficha

Título original: Rental Family

Año: 2025

Duración: 103 min.

País: Japón

Dirección: Hikari

Guion: Stephen Blahut, Hikari

Reparto:

BRENDAN FRASER, Phillip Vandarpleog; TAKEHIRO HIRA, Shinji Tada; MARI YAMAMOTO, Aiko Nakajima; AKIRA EMOTO, Kikuo Hasegawa; SHANNON MAHINA GORMAN, Mia Kawasaki

Música: Jon Thor Birgisson, Alex Somers

Fotografía: Stephen Blahut, Takuro Ishizaka

Compañías: Coproducción Japón-Estados Unidos; Knockonwood, Sight Unseen Pictures. Distribuidora: Fox Searchlight

Género: Comedia. Drama | Comedia dramática

Sinopsis

    Ambientada en el Tokio actual, sigue a un actor estadounidense que lucha por encontrar un propósito en la vida hasta que consigue un trabajo inusual: trabajar para una agencia japonesa de «familias de alquiler», interpretando papeles de suplente para desconocidos. A medida que se sumerge en el mundo de sus clientes, comienza a establecer vínculos genuinos que difuminan las líneas entre la actuación y la realidad. Al enfrentarse a las complejidades morales de su trabajo, redescubre el propósito, la pertenencia y la tranquila belleza de las relaciones humanas.

Mari Yamamoto and Brendan Fraser in RENTAL FAMILY. Photo by James Lisle/Searchlight Pictures. © 2025 Searchlight Pictures. All Rights Reserved.

Crítica

Muy notable obra de la guionista y directora japonesa Hikari, a la que pudimos disfrutar en la dirección y escritura de la historia de una heroína de verdad, en estos tiempos de cine de tipos en mallas y trajes de titanio, en 37 Segundos.

            Aquí nos cuenta la vida de un actor sin suerte que vive en ese Saturno goyesco de hormigón llamado Tokio y con un tono amable nos va contando cómo su vida cambia al ser contratado para acudir a un entierro como figurante y comprobar que el supuesto fallecido está vivo. En Japón existe casi trecientas empresas que alquilan familias o parte de éstas para que la soledad, la mentira disfrazada de verdad o el mero hecho de que la enfermedad mental es un estigma en aquella sociedad que es mejor inventarte un tío, un padre o una amante que dar explicaciones.

            Nos recuerda a aquella ópera prima de Fernando León de Aranoa, cuando sus películas eran interesantes, Familia, y lo que nos parecía una comedia dramática divertida y terrible resulta que en el país del Sol Naciente es un hecho consolidado a nivel empresarial y en expansión.

Takehiro Hira and Brendan Fraser in RENTAL FAMILY. Photo by James Lisle/Searchlight Pictures. © 2025 Searchlight Pictures. All Rights Reserved.

            Brendan Fraser nos vuelve a regalar un papel de comedia, pero esta vez con un matiz de ternura difícil de ver en el panorama actoral actual, valga la aliteración.  Y está magníficamente secundado por el resto del elenco. Con personajes muy sólidos, muy bien diseñados desde su perfil psicológico y su acción en consecuencia con éste, después vi otra que nada tenía de esto y la comparación, además de odiosa obligó a ver con disgusto creciente la cinta.

            Pero regresando al trabajo de Hikari no deja al espectador duda de la nacionalidad de su película y los reproches, hechos con una sonrisa a su cultura y a esa sociedad que engulle mentira tras mentira con tal de que el qué dirán no les engulla a ellos.

            Y no es una película sobresaliente por alguna que otra concesión al espectador que hace bajar de ritmo la historia, aunque sea divertida.

Brendan Fraser in RENTAL FAMILY. Photo by James Lisle/Searchlight Pictures. © 2025 Searchlight Pictures. All Rights Reserved.

            Lo mejor, sin duda, la composición de cada personaje desde el punto de vista psicológico, tanto íntimo como social, permitiendo a los actores profundizar en sus respectivos personajes sin perder ni un ápice de frescura y haciendo al espectador cómplice de sus mentirijillas, a veces piadosas, siempre para lograr algo de analgesia en una ciudad que ciertamente duele.

            Recordando en muchas situaciones a novelas escritas por autores que viven o han vivido en Japón, Kazuo Ishiguro y su magnífica El Artista del Mundo Flotante, Alan Brown y su atemporal El Cuello de Audrey Hepburn o Haruki Murakami y su Norwegian Wood en las que el Japón rural y la dura Tokio se entremezclan con dinamismo y placer para el lector como Hikari hace para el espectador, y se agradece.

Carlos Ibañez

Revista Atticus