70 SEMINCI – Crítica película Girl de Shu Qi – Por Carlos Ibañez
Ficha
Título original: Girl
Año: 2025
Duración: 125 min.
País: Taiwán
Dirección: Shu Qi
Guion: Shu Qi
Reparto: Roy Chiu, 9m88, Esther Liu, Yu-Fei Lai, Bamboo Chu-Sheng Chen, Xiao-Ying Bai, Pin-Tung Lin
Música: Lim Giong
Fotografía: Fisher Yu
Compañías: Coproducción Taiwán-China; Mandarin Vision, Aranya Pictures, CMC Entertainment, J.Q. Pictures
Género: Drama | Familia. Amistad
Sinopsis
Una joven encuentra consuelo en su amistad con otra chica de nombre similar, que encarna los sueños que ella ha reprimido. Sin embargo, sus aspiraciones se ven desafiadas por el pasado de su madre, que refleja sus propias luchas y la atrapa en un ciclo de desesperación.

Crítica
El cine taiwanés llega a esta edición de SEMINCI de la mano de la directora y guionista Shu Qi, a la que conocíamos por algún magnífico papel, como el de Los Asesinos, de Hou Hsiao-Hsien, premiada en Cannes. Pero si como actriz hay pocos peros que ponerle como directora su incapacidad para dar un ritmo uniforme al metraje y el enésimo vistazo a una mujer que sufre malos tratos por un marido alcohólico y unas hijas que viven la tragedia de su hogar de formas indiscutiblemente diferentes, siendo la mayor culpable de todo y la pequeña, sujeto paciente de todo lo que allí ocurre.
Ciertamente Shu está influenciada por su maestro en la utilización de la ciudad, de esa ciudad, para nada turística y alejadísima de la postal, que retrata como un elemento más de pesar de sus protagonistas, tal y como subrayó Bong Joon-ho en la más que premiada Parásitos, ambas muy alejadas del lujo asiático y las vistas para deleite la retina y placer de cualquier esteta que se precie. Pero no alcanza la solidez que la historia promete y que se va perdiendo en un metraje excesivo, con tomas inexplicables y tajazos de montaje que parecen hechos por un estudiante de primero de carnicería.

La historia promete con planos muy cuidados sobre las relaciones humanas y la promesa de una vida mejor, pero todo se va metiendo en un muladar extraño de diálogos manidos y silencios nada elocuentes, cosa que lejos de dinamizar agota a cualquier espectador exigente.
Para los cinéfilos deja algún detalle, como el del globo rojo que sale de la mochila de la hermana pequeña o la moto bajo la lluvia del tifón que nos recuerdan a piezas maestras de un cine al que mucho debe mejorar Shu Qi si desea ser recordada por ello.
A su favor la correcta interpretación de las dos amigas adolescentes, la protagonista y la nueva en el colegio, personaje bisagra que da una pizca de aire a un guion carente de este.
En su contra la ausencia de ritmo y el epílogo difícil de sostener por su falta de rigor siguiendo la opinión de McGee en su ensayo sobre El Guion.
SEMINCI comienza con las mismas dudas que dejó sembradas y germinando en las dos ediciones anteriores.
Carlos Ibañez
Revista Atticus

