Crítica teatral – The Opera Locos de Yllana en el Teatro Zorrilla de Valladolid

Hay espectáculos que entretienen… y luego está The Opera Locos de Yllana, que directamente te secuestra el sentido común durante hora y media y te obliga a salir del teatro con una sonrisa absurda en la cara, así hemos vivido esta velada en el Teatro Zorrilla.
Lo que en teoría iba a ser una refinada velada operística acaba convirtiéndose, desde los primeros minutos, en un auténtico caos maravilloso donde cinco cantantes líricos compiten por conquistar al público… y sobrevivir a sus propios egos. Porque aquí nadie está del todo bien, y ahí está precisamente la genialidad.
Cada personaje es más exagerado, intenso y delirante que el anterior: el divo insoportable, la soprano dramática, el seductor irresistible, el excéntrico imposible de controlar… Todos atrapados en una especie de montaña rusa emocional donde los celos, el amor, la rivalidad y las ganas de ser la gran estrella de la noche terminan explotando de la forma más absurda y divertida posible.

Yllana hace lo que mejor sabe hacer: convertir el desastre en arte. Todo está medido al milímetro para que parezca que en cualquier momento el espectáculo va a descarrilar… aunque en realidad funciona como un reloj perfectamente loco.
Lo impresionante es que entre tanta carcajada, tanta locura escénica y tanto gag visual, aparece algo todavía más potente: las voces. Porque sí, además de hacer reír, estos cinco artistas cantan de forma espectacular. Y lo hacen mezclando grandes clásicos de la ópera con versiones inesperadas, guiños modernos y cambios imposibles que consiguen que incluso quienes nunca escuchan ópera acaben completamente atrapados.
Da igual si eres amante de Verdi o si tu única referencia operística es la señora que canta fuerte en los anuncios, estos artistas consiguen que entres en su juego desde el primer minuto, e incluso que participes en una masterclass de canto (y todo el patio de butacas cantando). Sí señores Yllana consigue algo difícil: que la ópera deje de parecer “intocable” para convertirse en una fiesta disparatada, cercana y tremendamente divertida.
El Teatro Zorrilla se llenó de aplausos, risas y esa sensación maravillosa de estar viendo algo diferente, fresco y tremendamente vivo. Un espectáculo que no se toma demasiado en serio a sí mismo… y precisamente por eso funciona tan bien, no me extraña que hayan conquistado escenarios desde Francia hasta Corea y que tengan en su palmarés el Premio Max al Mejor Espectáculo Musical.
No es solo una obra musical, es una fiesta escénica, un delirio colectivo, una batalla de egos cantada a pleno pulmón y una de las noches más divertidas que hemos vivido en mucho tiempo con estos grandes artistas; Mayca Teba, Enrique Sánchez-Ramos, Irene Palazón, Jesús Álvarez y Alberto Frías.

Direccion artística: David Ottone y Joe O’Curneen, Direccion Musical: Marc Álvarez y Manuel Coves. Coreografía: Carlos Chamorro. Diseño de escenografía: Tatiana De Sarabia, David Ottone y Yeray González. Diseño de iluminación: Pedro Pablo Melendo. Diseño de sonido: Luis López de Segovia. Diseño de vestuario: Tatiana de Sarabia. Diseño de caracterización: Tatiana de Sarabia, Sara Álvarez y ARTMAKERS∙ Idea original: Yllana y Rami Eldar ∙ Creado y dirigido por: Yllana



fotografías: Chuchi Guerra – Luisa Valares
texto: Luisa Valares
Revista Atticus
