70 SEMINCI – Crítica película Tres adioses de Isabel Coixet – Por Carlos Ibañez

Ficha

Título original: Tre ciotole

Año: 2025

Duración: 120 min.

País: Italia

Dirección: Isabel Coixet

Guion: Enrico Audenino, Isabel Coixet. Novela: Michela Murgia

Reparto: Alba Rohrwacher, Elio Germano, Giorgio Colangeli, Francesco Carril, Sarita Choudhury

Fotografía: Guido Michelotti

Compañías: Coproducción Italia-España; Cattleya, Ruvido Produzioni, Bartlebyfilm, Buena Pinta Media, BTeam Prods, Colosé Producciones, Perdición Films, Vision Distribution

Género: Drama. Romance | Drama romántico

Sinopsis

    Tras lo que parecía una discusión sin importancia, Marta (Alba Rohrwacher) y Antonio (Elio Germano) se separan. Él, un chef prometedor, se refugia en sus fogones; ella, en su silencio, empieza a notar algo más que tristeza: ha perdido el apetito… y no solo por desamor. Cuando descubre que detrás hay un problema de salud, todo da un giro inesperado: la comida sabe mejor, la música le llega como nunca y el deseo despierta sus ganas de vivir sin miedo.

Crítica

Isabel Coixet acude a SEMINCI por tercera vez como película inaugural y de cada una de ellas siempre he tratado de extraer algo positivo, algún aprendizaje o esos detalles que a veces salvan sus películas, demasiado desiguales y de una intimidad que lleva a pensar que ha visto demasiado Cassavetes y poco Buñuel, pero esta vez, con estos Tres Adioses, nos cuenta la vida de alguien que sabe que se le acaba la vida. Y elige Roma como lugar de desarrollo y el guion sufre y queda absolutamente abrumado por todas las influencias que la directora y guionista ha tenido. ¿Está mal la película? No, pero acaba asfixiada por su carencia de unidad, tanto de realización con un guion técnico muy desigual como de composición actoral. Estableciendo un paralelismo recuerda a los cuatro primeros álbumes de Lenny Kravitz, que estaban bien, pero sonaban a algo que ya habíamos escuchado.

            Aquí, desde el principio se ve el tono reflexivo, muy parecido al que John Malkovich imprime en su Pasos de Baile y que queda patente al final de la cinta al optar por una canción interpretada por Nina Simone y un espacio donde todo ha pasado, pero donde ya no está quien fue su principal actor. Utiliza después un cartel publicitario como receptor de los monólogos de la protagonista y sus tristezas, no por su salud, sí por haber sido abandonada por su pareja, al estilo de Tamaño Natural, la introspectiva obra de Berlanga. Incluso juega con alumnas excesivamente unidas y con extraños comportamientos, como la magnífica y siempre recomendable Las Gentiles, de Santi Amodeo. Y, cómo no, también toca al director romano por excelencia de los últimos años, Nanni Moretti y su Caro Diario.

            Con una dirección de actores errática y con algunos personajes ciertamente mal definidos y pésimamente desarrollados para disloque del espectador, con detalles más para gloria del director de fotografía que donde se muestra la firmeza de la realizadora y con algún actor sobreactuado y excesivo, con lo que prometía esta cinta.

            Lo mejor, sin duda, Alba Rohrwacher, quien da sentido a su personaje, a pesar de algún agotamiento por el exceso de aparición en el metraje y su relación nada sexual con su compañero de trabajo en el instituto. Lástima que no tuviese más planos compartidos con la habitualmente sólida Sarita Choudhury y su papel de médica que se va convirtiendo en amiga, más por solidaridad con su paciente que por afinidades.

Carlos Ibañez

fotografías: Luis Gracia Reglero

Revista Atticus