70 SEMINCI – Crítica Lionel de Carlos Saiz – Por Carlos Ibañez

Ficha

Título original: Lionel

Año: 2025

Duración: 95 min.

País: España

Dirección: Carlos Saiz

Guion: Carlos Saiz, Raúl Liarte

Reparto: Lionel Corral Bernal, Lionel Corral, Alicia Corral Bernal

Fotografía: Artur-Pol Camprubí

Compañías: Coproducción España-Francia; Blur, Icónica, Promenades Films

Género: Drama | Road Movie. Familia

Sinopsis

    Cuando Lionel acepta viajar con su distante padre para visitar a su hermana en Francia, lo que comienza como un simple viaje por carretera se convierte en un estruendoso ajuste de cuentas. Entre caminos desconocidos y recuerdos no hablados, Lionel se ve obligado a poner distancia dentro de su propia familia y a buscar una posibilidad de que algunos lazos aún puedan reconstruirse.

Crítica

El cinema verité, versión amateurismo por todas partes, regresa a SEMINCI con una propuesta franco murciana con una carencia absoluta de calidad y un planteamiento de gracejo por acerbo, que no acervo, popular. Planos que no vienen a cuento, diálogos que no nos cuentan nada, una relación paterno filial difícil contada hasta la saciedad y un viaje que, cómo no, es sanador.

            Doy gracias al Cielo, es decir, a mis padres, porque me llevaron a clases de inglés de niño y después la vida me ha llevado a hablarlo y escribirlo por temas profesionales, eso me ha hecho comprender la película, los subtítulos en la lengua de Shakespeare, porque la dicción y el trabajo de los sonidistas parecía inexistente. A la salida un conocido me ha preguntado si había logrado entender algo. Y así nos va.

            Y puede caer algún premio, ya le dieron la espiga de oro a otra cosa así, nada tiene que ver ni con el arte ni con la industria, hace un par de años cuando desembarcó la nueva dirección del festival y nos torturaron con productos de aficionados a los que sólo les falta ser de tomavistas de tu tío, que lo compró en Alemania cuando era emigrante (esto es para los que tratan de echar a gente de este país y no recuerda).

            Pero volvamos a Lionel y todas sus carencias, su falta de empaque, su falsedad en la supuesta verdad y la cantidad de oquedades de guion, me ha recordado a A day in the life, la canción de The Beatles, y los cuatro mil agujeros en el Albert Hall. Pero en una película incapaz de dignificar este oficio de oficios.

            Para mí, como profesional del cine, me parece que es como que permitiesen arreglar el Fórmula 1 de Verstappen a uno que ha hecho un curso CCC de mecánica. Me parece que por ahí no debe ir el cine, ni como arte ni como industria. Y que se debe respetar más, mucho más, al espectador.

            Lo mejor, sin duda, que el metraje no es excesivo, aunque sea un cortometraje más estirado que un chicle en la boca de un niño. Quo vadis, SEMINCI?

Carlos Ibañez

fotografías: Luis Gracia Reglero

Revista Atticus