70 SEMINCI – Crítica película La chica zurda de Shih-Ching Tsou – Por Carlos Ibañez
Ficha
Título original: Left-Handed Girl
Año: 2025
Duración: 108 min.
País: Taiwán
Dirección: Shih-Ching Tsou
Guion: Sean Baker, Shih-Ching Tsou
Reparto: Shih-Yuan Ma, I-Ann; Janel Tsai, Shu-Fen; Nina Ye, I-Jing; Brando Huang, Johnny
Fotografía: Ko-Chin Chen, Tzu-Hao Kao
Compañías: Coproducción Taiwán-Francia; Through the Lens Entertainment, Cinema Inutile, Good Chaos, Le Pacte, Left-Handed Girl Film Productions
Género: Drama | Familia
Sinopsis
Una madre soltera y sus dos hijas regresan a Taipei tras varios años viviendo en el campo para abrir un puesto en un bullicioso mercado nocturno. Cada una a su manera, tendrán que adaptarse a este nuevo entorno para llegar a fin de mes y conseguir mantener la unidad familiar. Tres generaciones de secretos familiares empiezan a desvelarse después de que su abuelo tradicional le diga a la hija menor, que es zurda, que nunca use su «mano del diablo».

Crítica
Increíble muestra de cine hueco en el que, cómo no, tres mujeres de diferentes edades y parentesco y convivencia nos vuelven a contar cuánto sufren con una falta de naturalidad y universalidad que agota al más complaciente de los espectadores. Para colmo, la directora taiwanesa nos cuenta en la presentación que ha estado veinte años para poder rodarla. Como bien diría mi abuelo: “para este viaje no habían hecho falta tantas alforjas”.
La idea de una niña de cinco años, zurda, que llega a Taipei, la capital, con su madre y su hermana mayor para abrir un negocio de calle en una de las calles de mercado nocturno más transitadas de la capital de Formosa podría parecer una buena propuesta, pero enseguida se queda en cine de pancarta donde el principio básico del Evangelio de Juan, 8:32, “la verdad os hará libres” se va cumpliendo a rajatabla hasta agotarnos con todos los pecados que cada una de las protagonistas puedan ejecutar. Mentiras, sexo sucio y latrocinio, además de una abuela con negocios ilegales y un abuelo medieval que el guion nos muestra que no es el único porque el comienzo del fin está en una mujer despechada con tres hijas que quiere el hijo, si es varón, de la amante de su esposo para poder cobrar la totalidad de una herencia en algo nada explicado y que saca completamente al espectador de una historia que se vuelve cada vez más local y menos universal logrando una brecha que se convierte en abismo por momentos.

Y hay quien se vanagloria de haber traído esta historieta a SEMINCI, que es la misma que lo que le pasó a Jack Nicholson en la vida real, pero con aroma a salsa de soja y tallarines y muchos detalles grotescos en una película cuya calidad deja mucho que desear y está muy alejada de lo que este festival debería exigir.
Lo mejor, sin duda, la interpretación de la niña, que nos saca del tedio continuo de algo tantas veces contado, desde el melodrama o desde la falsa comedia dramática en la que podríamos encasillar a esta niña zurda, pero nada siniestra.
Carlos Ibañez
fotografías: Luis Gracia Reglero
Revista Atticus



