69 SEMINCI Crítica La mitad de Ana – Carlos Ibañez
Ficha
Título original: La mitad de Ana
Año: 2024
Duración: 89 min.
País: España
Dirección: Marta Nieto
Guion: Marta Nieto, Beatriz Herzog
Reparto: Marta Nieto, Nahuel Pérez Biscayart, Noa Álvarez, Sonia Almarcha
Música: Adrian Foulkes
Fotografía: Julián Elizalde
Compañías: Elastica Films, Avalon P.C, Mr. Fields and Friends, Studiocanal, RTVE, Movistar Plus+
Género: Drama | Maternidad. Transexualidad / transgénero
Sinopsis
Ana compagina su trabajo de vigilante de sala en un museo con el cuidado de Son, su hija de ocho años. Separada desde hace tiempo, su rutina se rompe con el inicio del curso escolar cuando Son inicia una exploración de identidad. Desorientada, Ana empezará a ver las cosas de otra manera y poco a poco tendrá que reencontrarse con la mujer que fue antes de ser madre. Para poder acompañar a su hija, Ana tendrá que volver a ser Ana.

Crítica
Seguimos con la ideología woke con un tema manido y una tragedia impostada, que no digo que no existiese hace años con la otrora teocracia militar imperante, pero no en la actualidad, y más cuando a media película se desarma todo con una escena muy al estilo de Frank Capra, pero peor, bastante peor, rodada.
Es un cortometraje estirado como un mal chicle hasta que duelen las muelas de tratar de sacar gusto a algo que no lo tiene con efectismos y primeros planos regalados, auto regalados en este caso, de la protagonista y también directora. Impostar un drama, con la que está cayendo en el mundo y con barbaridades humanas cada día, de este tema en los ochenta me parecía lógico, porque lo había, pero no ahora, con esto de que el talento se halla en un lugar que no es el cerebro, para nuestra desgracia y para echar a la gente de los cines y que acabemos todos en casa sin apostar por historias que merecen la liturgia que es ir al cine.
Y hablando de este arte, el cine, decir que, a la directora, magnífica actriz, por otra parte, le vencen sus influencias y no acaba de diseñar cómo quiere que sea su película, hasta asfixiar y ver cómo el guion técnico ha sido alterado varias veces, posiblemente durante el rodaje, y notándose esa falta de línea estilística y esa concatenación de fotocopias de planos hechos y algunos bastante manidos. Por citar algunas influencias: Randall Kleiser y su Summer Lovers, Audrey Diwan y su El Acontecimiento, los hermanos Dardenne y su El Niño. Aunque podría citar muchas más para demostrar esa carencia de unidad narrativa de las imágenes y de la historia.

Los actores están bastante bien, alguno algo sobreactuado, pero lo exigía el malísimo guion y la carencia de unidad. Falta algo de improvisación, los niños parecen teledirigidos siempre que hay alguno en pantalla, y repite planos que podría ser para contarnos una rutina o suerte de rutinas, pero no, porque cada vez acaban en algo diferente partiendo del mismo lugar, es como si tratase de ser prosa poética al estilo de Alessandro Baricco y terminase siendo la más previsible Agatha Christie.
Por cierto, el cuadro leitmotiv de esta película es Un mundo, de Ángeles Santos, pintado en Valladolid cuando apenas contaba entre diecisiete y dieciocho años y que está instalado en el MNCA Reina Sofía, y donde no se cita en ningún momento la influencia de la nueva idiosincrasia en una adolescente recién llegada a una ciudad diferente, como era esta artista de Portbou, Gerona, ni los versos de Juan Ramón Jiménez que le llevaron a que este óleo sobre un lienzo de tres por tres metros sea tan maravilloso, pero sí que habla de Dalí, que ocupa apenas unos segundo en el metraje. Error de guion… Realmente penoso.
Lamento tener que escribir esto, porque Marta Nieto es alguien en quien confiaba, pero la labor de escribir y de dirigir, de momento, le vienen muy grande.
Carlos Ibañez




fotografías: Luis Gracia Reglero
Revista Atticus


