Exposición Universo Sierra dentro de las jornadas artísticas Laciana Babia 2025
La Cuarta Edición del Proyecto LacianArt gira en torno a uno de los artistas más prolíficos de la comarca y sin duda uno de los más queridos: Manuel Sierra (Villablino, 1951). La Fundación Sierra-Pambley, que celebra los 140 años de la histórica reunión que la hizo nacer, acoge en la Casona de Villablino una exposición antológica de la obra del artista homenajeado. En ella se hace un recorrido por sus múltiples facetas creativas (ilustración, dibujo, cartelería, cerámica, pintura) y se abordan las temáticas preferidas del autor: paisaje, figura humana, política y bodegones. La exposición se complementa con una serie de charlas, talleres, conciertos y actividades que tendrán lugar desde junio a septiembre y con varias exposiciones adicionales en Laciana y Babia del propio Manuel Sierra y de los artistas locales, que podrán visitarse durante el verano de 2025.
No acabas de aprender
Yo vine de las montañas a la tierra llana a finales de los años sesenta. Antes vivimos cerca del mar abierto, cerca de la Costa de la Muerte. Vengo marcado por la luz desde niño, incluso antes, por la luz y por la negrura. A lo mejor acabé siendo pintor por eso. Mi madre me trajo a la luz en medio de una nevada infinita.
Ni bautizarme pudieron.
Recuerdo ahora a mi madre: la falda verde de mucho vuelo agitada por el aire azul de las cumbres. Yo veía la nieve cegadora desde los hombros de mi padre y los dos sonreían. Quizás sea un poco cubista porque aprendí a ver las cosas desde abajo y desde arriba y girando a la vez.
Mi hermano me dijo que la mía es una mirada circular o, mejor, esférica, como en el románico: mirar desde dentro y desde fuera a la vez.
Recuerdo los ojos resplandecientes de los mineros tiznados por el carbón mirando asombrados el exterior al salir de la mina después de ver las entrañas del monte y la negrura. Sin yo saberlo, empezaba ya entonces a ser pintor. Luego vinimos a esta tierra lunar. Al principio no lograba ver más que el cielo, cielo por todas partes, y no acertaba a ver la tierra que pisaba. En la montaña alcanzas con la mano el horizonte y aquí se te escapa siempre.
Manolo Sierra
Las marcas del tiempo, 2019
Nace en Villablino (León) Primero la montaña, después Galicia, Cuba, Francia, Portugal, Méjico, Marruecos, Túnez, Egipto, Italia, Grecia, Bélgica, Holanda, Alemania…, la montaña de nuevo y ahora Simancas (Valladolid) donde tiene su casa que es su taller. El campo y la ciudad, los montes y el hormigón, el sol y la nieve el agua y la noche aparecen en la obra de este autor como un binomio constante que se va formulando a base de técnicas y soportes distintos: del cuadro al mural, de la acuarela al “collage”, la ilustración y las escenografías, el grabado y la serigrafía, los carteles y el dibujo, la cerámica…Este binomio campo-ciudad que es también el binomio interior-exterior, el mirar y el imaginar, la búsqueda y el encuentro, lo que está a tu lado y lo que está lejos, puede que sea el andamiaje que sostiene el oficio de este pintor en una mezcla indisoluble en ósmosis con su vida. Así, Sierra va pasando del paisaje a las gentes y a las cosas y de las cosas a los símbolos, en un empeño continuado por aunar su condición de pintor con su condición de ser humano, testigo comprometido con el acontecer de su tiempo.
Programa actividades

Ruta expositiva

En los próximos números de Revista Atticus dedicaremos unos trabajos tanto a esta propuesta artística como a la figura de Manuel Sierra, entre los que cabe destacar una entrevista realizada por Clemente de Pablos. Atentos a nuestra web y redes sociales.
Más info:
Luisjo Cuadrado
Revista Atticus


