69 SEMINCI – Película inaugural: Polvo serán de Carlos Marques-Marcet

Ficha

Título: Polvo serán

Dirección: Carlos Marques-Marcet

Guion: Carlos Marques-Marcet, Clara Roquet, Coral Cruz

Fotografía: Gabriel Sandru

Montaje: Chiara Dainese

Sonido: Xavier Lavorel, Maya Baur, Kathleen Moser, Denis Séchaud

Música: Maria Arnal

Producción: Tono Folguera, Ariadna Dot, Giovanni Pompili, Eugenia Mumenthaler, David Epiney

Productora: Lastor Media, Kino Produzioni, Alina Film

Reparto: Ángela Molina, Alfredo Castro, Mònica Almirall Batet, Patrícia Bargalló, Alván Prado, Manuela Biedermann

Duración: 106 min.

Sinopsis

Cuando Claudia decide que no quiere esperar a que la enfermedad estropee su cuerpo, su pareja, Flavio, que no se ha separado de ella en los últimos cuarenta años, pone en marcha su antiguo plan de poner fin a su vida juntos en Suiza gracias a la ayuda de una asociación de muerte voluntaria asistida. Mientras, su hija Violeta se convierte en la mediadora involuntaria entre sus padres y todo aquello que dejan atrás, a la vez que intenta encontrar su sitio en esta historia de amor incondicional.

Crítica

Inauguró la SEMINCI, su sexagésimo novena edición, esta cinta llena de pretensiones y repleta de mal gusto. Con una propuesta diferente, pero absolutamente fallida. El director y los guionistas han tratado de mezclar agua y aceite y esto es químicamente imposible.

Sustentada en sus protagonistas y sus magníficas interpretaciones y secundadas con dignidad por unos números musicales que demuestran el talento que hay en la cinta, pero que aquí, lamentablemente, no vienen a cuento, con guiños y homenajes a musicales grandes y no tan grandes, con un número al estilo de Busby Berkeley cantado por la siempre plausible Ángela Molina y con otros que nos recuerdan a películas como Todos dicen I love you, de Woody Allen,o la que creo que aquí se toma como origen de la idea Canciones de amor, de Christophe Honoré, aunque después lo complican con una historia de amor que suena a pena de muerte, de alguna manera, para todos. Como si nadie desease despedirse o saber despedirse, con una teatralidad excesiva y un regusto amargo de lo que podría haber sido y no fue, respecto a otras inspiraciones del guion, como Las invasiones bárbaras, de Denys Arcand, o Volver a empezar, de José Luis Garci, y la historia de los amantes pobres y su petición a Zeus… Pero mucho más pretenciosa y, por tanto, bastante peor contada. Por eso hay que subrayar lo dicho al principio sobre el mal gusto.

Y me parece sensacional que cada cual decida sobre su vida y, por supuesto, sobre su muerte, pero sin caer en tantos detalles que le restan valor al mensaje para caer en sensaciones grotescas que se van confirmando con el paso del metraje, excesivo y que concluye con uno de los ejercicios más soeces que se pueda ver como son los títulos de crédito con imágenes del funcionamiento diario de una funeraria y de una incineración.

Mezcla sintomatologías y consecuencias de tener un tumor cerebral y juega con una idea continuada convertir en comedia situaciones que maldita sea la gracia y, sobre todo, sin ningún tipo de agudeza, el denominado humor negro es otra cosa.

Y hay otra cosa que debería encantar: la casa, que cuando parece que se va a convertir en un hogar falla y deja morir todo en una despedida fallida de algo que estaba llamado a convertirse en un personaje más de la acción con un baile y un bolero en el patio de ésta y en la que nos perdemos el escenario de tanto amor que se supone que hay.

Idea que podría haber llegado a ser muy buena, pero que pierde todo el sentido del gusto hasta convertirlo en un amasijo de historias ya vistas y contadas (y mucho mejor que ésta) y un ejercicio de futilidad y exceso.

Os dejo un tráiler:

Carlos Ibañez

La actriz Ángela Molina

Parte del equipo de Polvo serán en el Patio Herreriano, Valladolid

Carlos Marques-Marcet, director de Polvo serán, en la rueda de prensa del Teatro Calderón, Valladolid

fotografías: Luis Gracia Reglero