Crítica Septiembre dice de Ariane Labed – Carlos Ibañez
Ficha
Título original: September Says
Año: 2024
Duración: 100 min.
País: Irlanda
Dirección: Ariane Labed
Guion: Ariane Labed. Novela: Daisy Johnson
Reparto: Mia Tharia, Pascale Kann, Rakhee Thakrar, Rachel Benaissa, Shane Connellan, Barry John Kinsella, Niamh Moriarty, Cal O’Driscoll
Fotografía: Balthazar Lab
Compañías: Coproducción Irlanda-Reino Unido-Alemania-Francia; Sackville Film and Television Productions, Element Films, Cry Baby Productions, BBC Film, The Match Factory, Eurimages
Género: Drama | Familia
Sinopsis
Las hermanas July y Septiembre son uña y carne aunque muy diferentes: Septiembre es protectora y desconfiada con los demás mientras que July es abierta y curiosa con el mundo. Su dinámica preocupa a su madre soltera Sheela que no sabe qué hacer con ellas. Cuando Septiembre es expulsada del colegio, July se las arregla por su cuenta y empieza a afirmar su propia independencia. La tensión entre las tres mujeres aumenta cuando se refugian en una antigua casa de vacaciones en Irlanda donde July descubre que su vínculo con Septiembre está cambiando de un modo que no puede comprender ni controlar del todo.

Crítica
Ariane Lebed, actriz solvente y de reconocido prestigio en el cine europeo, desde la sensacional La Escala, de Muriel Coulin, Delphine Coulin, y la sorprendente Attenberg, de Athina Rachel Tsangari, hasta su último papel en la televisión con la hechizante serie Opera, se pone detrás de la cámara para realizar esta pastosa película sobre temas amalgamados donde una adolescente sufre, por un aparente problema de autismo de alto rendimiento, todo tipo de acosos por parte de sus compañeros y cuya única defensa la tiene en su hermana, porque su madre está en su vida y no acaba de ser una madre coraje, sino más bien alguien que pulula por las vidas de sus hijas.
Demasiado efectista sin acabar de contar nada y asfixiando la historia detrás de clichés vistos hasta la saciedad en cintas sobre institutos, odio y doppelganger al estilo del expresionismo narrativo de finales del diecinueve en la novela alemana.
A ratos parecía que nada pasaba y que todo estaba por explicar. Lo hace de manera simplista y sin profundidad y cuando ya todos sabíamos en la sala lo que estaba pasando. Aquello termina con la paciencia y el murmullo general era que lástima de tiempo perdido y que apenas daba para un corto y que todo ha sido estirado de manera artificial.

Es una actriz sensacional dirigiendo a actrices bastante bien llevadas, pero como directora le queda un larguísimo camino para alcanzar la maestría de su esposo, el aclamado Giorgos Lánthimos y el barroquismo de sus historias, tan capaces de no dejar indiferente a nadie.
Franca decepción.
Carlos Ibañez
Revista Atticus

