Presentación Revista Atticus Trece en Ávila

José María Muñoz Quirós, María Victoria Muñoz, Gemma Orgaz, Noemí Valiente, Clara Martín Muñoz, Luisjo Cuadrado y Mario Pérez Antolín.

Respetando los cinco minutos de cortesía, la presentación de Revista Atticus Trece comenzó con exquisita puntualidad a pesar de ser un día más propicio para deleitarse con la lectura, en un entorno hogareño, que acudir a un evento cultural sorteando los jarros de agua de la persistente lluvia abulense.

José María Muñoz Quirós como coordinador de las jornadas que organiza el Ayuntamiento de Ávila, bajo el título «Diálogos con la literatura y el arte», y Luis José Cuadrado Gutiérrez como editor de Revista Atticus daban la bienvenida al numeroso público asistente en el Episcopio. Palabras y música (de la mano del violonchelista Víctor Molina) acogían a los asistentes.

Muñoz Quirós destacó la calidad de la publicación Revista Atticus «quedan muy pocas -no solo en España, sino en el resto de Europa- y es un verdadero lujo tenerla aquí entre nosotros». Luisjo Cuadrado agradeció su empeño en la organización de este tipo de actos y así mismo a las instituciones que hacen posible este proyecto como a todos los asistentes y en especial a una pléyade de colaboradores abulenses que vienen participando de forma constante y permanente a lo largo de los últimos años.

Después se centró en lo que el denominó «la importancia de la cultura en nuestras vidas». Primero analizó el significado de cultura utilizando la definición que de ella hace la UNESCO: «conjunto de los rasgos distintivos, espirituales, materiales y afectivos que caracterizan una sociedad o un grupo social» para posteriormente analizar si este acto era un acto cultural y si Revista Atticus es una revista cultural. Llegó a definir que ambas cosas pertenecían a la cultura y que la cultura es necesaria «para arrojarnos un poco de luz. Tener conocimiento de las cosas impide, entre otras cosas, que nos manipulen. La cultura constituye una buena herramienta para rebatir las ideas».

Tras una breve intervención fueron «desfilando» distintos colaboradores y amigos Atticus. Juan Antonio Sánchez Hernández, colaborador desde el número Dos -hace más de doce años-, alabó el importante papel que tiene el arte en Revista Atticus y la calidad de sus colaboradores. Dio unas pinceladas sobre su propio trabajo centrado en la figura de Asunción de Álvaro «El arte de hilar conceptos». Después intervino Noemí Vlaiente, escritora abulense que desarrolla un apartado literario «La cocina de los libros». En esta ocasión se había centrado en Paul Auster y un viaje que hizo a Nueva York.

Clara Martín Muñoz y María Victoria Muñoz, ambas escritoras, leyeron algunos fragmentos de sus propios textos que se incluyen en este completo número Trece. Gemma Orgaz se unió a la fiesta alabando la calidad de Revista Atticus. «Se de lo que hablo pues por mi librería pasan muchas publicaciones y muy pocas superan a esta en calidad». «Y no solo me refiero a revistas», puntualizó.

Mario Pérez Antolín, abulense y escritor, leyó tres pequeños textos en prosa después de manifestar que Revista Atticus le ha traído suerte pues acaba de recibir un singular premio literario. Ana Agustín Blázquez participó del acto leyendo su texto que lleva por título «El sur».

Juan Carlos del Pozo y otros dos colaboradores habituales de las presentaciones que hemos realizado en años anteriores, pusieron voz a algunos de los textos que se recogen en el apartado que José María Muñoz Quirós supo aglutinar en este número Trece bajo el título «Contar. Poetas y periodistas». «Es necesario que, en esta breve selección de poetas periodistas o periodistas que escriben poesía, entremos con la certeza de que, en el universo de la creación, contar es lo importante».

A lo largo de estas intervenciones se intercaló la música de la mano de Víctor Molina. Su violonchelo puso la música, pero la magia la pusieron todos los asistentes y participantes a esta emotiva presentación.

Todo el equipo que hace posible Revista Atticus (y en especial su editor Luisjo Cuadrado) manifiesta desde estas páginas el inmenso cariño que recibe de la ciudad de Ávila, sus colaboradores y el numeroso público asistente que apoya con su presencia y aliento a nuestro proyecto. Gracias Ávila.

Revista Atticus