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66 SEMINCI – Crítica película I’m Your Man (El hombre perfecto) de Maria Schrader

Crítica película I’m Your Man de Maria Schrader por Carlos Ibañez

Ficha

Título original: Ich bin dein Mensch  

Año: 2021

Duración: 108 min.

País: Alemania

Dirección: Maria Schrader

Guion: Jan Schomburg, Maria Schrader. Historia: Emma Braslavsky

Música: Tobias Wagner

Fotografía: Benedict Neuenfels

Reparto: Maren Eggert, Dan Stevens, Sandra Hüller, Hans Löw, Annika Meier, Jürgen Tarrach, Wolfgang Hübsch, Falilou Seck, Henriette Richter-Röhl

Productora: Letterbox Filmproduktion

Género: Romance. Comedia. Drama | Comedia romántica. Robots

Sinopsis

    Alma (Maren Eggert) es una científica que trabaja en el famoso museo Pergamon de Berlín. De cara a obtener fondos para su investigación acepta participar en un estudio fuera de lo normal. Durante tres semanas vivirá con un robot humanoide que está programado para encajar con su personalidad y necesidades. Así es como Alma conoce a Tom (Dan Stevens), una máquina altamente desarrollada que ha sido creada única y exclusivamente para hacerla feliz.

Comentario

            Todo lo que dice la canción que da título al magnífico álbum de 1986 de Leonard Cohen está reflejado en esta cinta distópica, pero en un mundo nada ideal, Berlín ahora mismo, donde las personas solitarias pueden adquirir un robot humanoide para ser amados basándose en un algoritmo de los gustos de quien selecciona a ese compañero mecánico.

            Alma es seleccionada como doctora y profesora universitaria para ser una de los supervisores del proyecto. y se le asigna uno de estos “meca de amor”, utilizando la terminología de Kubrick en la película que no pudo realizar y que llevó a la gran pantalla su íntimo amigo Stephen Spielberg, A. I., y que comienza a irritarle por su perfección y hacer cosas que nadie le pide siguiendo sólo su algoritmo.

            Es un tanto la berlanguiana Tamaño naturalsólo que aquí el muñeco responde, se mueve y es bastante más activo. Porque el robot, de nombre Tom, analiza el comportamiento de Alma y ésta ve como es juzga, sin maldad, pero con precisión quirúrgica, por su nuevo compañero de piso. Ella pierde continuamente: en el trabajo, en la vida, en el futuro y se ve como su padre: aturdido, perdido y demente. Pero ella tiene a ese ser que calcula absolutamente todo, reacciona correctamente ante la más mínima adversidad y es capaz de arrancar el lado más humano de su compañera.

            A ratos nos hace irnos a pensar en Her, la película de Spike Jonze sobre un tema similar y, a ratos, sobre todo cuando se encuentra con un juez que va con su robot femenino por la calle, de fondo es HAL 9000, y su control sobre el futuro de todo.

            Alma le pide a Tom que se marche porque ve todo lo que le iba a enloquecer ser la única actriz de ese espectáculo que ella juzga grotesco y se despiden. Tom, aquí, se convierte en Roy Batty y su final “como lágrimas en la lluvia” de Blade Runner. No muere, pero desaparece y con él todos sus recuerdos comunes y el algoritmo ya no sirve para otra humana.

            Todo tras una maravillosa escena de enamoramiento en el altar de Pérgamo bajo la tenue luz azulada de la noche y eso que tan rico sabe: lo prohibido.

            Es la primera comedia de la sección oficial (si descontamos la zafia Seis días corrientes) y esperemos que no sea la última, porque la vida también es sonrisa y, si me apuran, risas, por mucho que lo temiese el fraile de El nombre de la rosa, porque reír aleja el miedo y la religión, cualquiera, se basa en el miedo a morir, como el de Alma a que Tom se vaya y sea destruido, una no muerte bastante cruel.

            Recomendable para pasar un buen rato y pensar después en lo efímero de la vida si no se es feliz, además, lo dolorosa que puede llegar a ser, con “lágrimas de egoísmo”, como espeta Tom a Alma en la terraza superior de ese museo tan espectacular en el que desarrolla su carrera como investigadora.

            Final esperanzador en una sociedad, la occidental de comienzos de milenio, desesperanzada y la constante búsqueda de eso que denominamos la felicidad, y que es una combinación de paz interior, sonrisa en la cara y estabilidad económica, aparte de cierto éxito social y profesional… Como Alma, nombre escogido nada al azar.

Carlos Ibañez

Revista Atticus

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