Alexéi von Jawlensky en la Fundación Mapfre, Madrid

Fundación Mapfre Madrid – Alexéi von Janwlesky

Alexej von Jawlensky – Black table, 1901 – Oil on canvas 90 x 65 cm
Zentrum Paul Klee, Bern. Private loan, inv. 91380
Photo: Zentrum Paul Klee, Berna

«Sentía la necesidad de encontrar una forma para la cara, porque había entendido que la gran pintura solo era posible teniendo un sentimiento religioso, y eso solo podía plasmarlo con la cara humana».

Jawlensky

Fieles a la filosofía de darnos a conocer los principales artistas del siglo XX del arte occidental, la Fundación Mapfre nos acerca la figura de Alexéi von Jawlensky (1864 – 1941) un artista ruso pero que desarrolló casi toda su actividad en suelo alemán. Está considerado como uno de los protagonistas en la formación del expresionismo alemán y un pionero en el camino hacia la abstracción.

Participó de forma activa en algunos de los acontecimientos artísticos de principios del siglo XX y que fueron claves en el desarrollo del arte contemporáneo. Su inquietud le llevó a ser, junto con sus compañeros Vasili Kandinski, Gabriele Münter o Marianne von Werefkin, uno de los fundadores de la Nueva Asociación de Artistas de Múnich (Neue Künstlervereinigung München) y a participar en el colectivo El Jinete Azul (Der Blaue Reiter). 

ALEXEI VON JAWLENSKY. Jawlensky, Alexej von 1864-1941. «Hills», 1912. Oil on card, 53.5 × 64cm. Inv. No. SG 83. Dortmund, Museum am Ostwall. Credit: Album / akg-images.

La experimentación le adentró en el camino de la representación de las naturalezas muertas, los paisajes y en los retratos. Lo que en ese momento se hacía estaba mediatizado por el impresionismo y lo que sucedió después con el postimpresionismo de la mano de artistas como Cezánne, Van Gogh y Gauguin.

Surge la Gran Guerra y se produce una interrupción en la producción de su obra. Esta se va a ver mediatizada por su refugio en Suiza. Desde su ventana va a ver un paisaje que va a repetir constantemente. Son sus Variaciones, en estas obras se cuestiona lo que tradicionalmente se había entendido por paisaje.

La indagación en las facciones humanas expresada en sus numerosos retratos es lo que caracteriza la obra pictórica de Alexéi Jawlensky. Esta constante experimentación pasa por las «Cabezas de antes de la guerra», las «Cabezas místicas», las «Cabezas geométricas» y las «Meditaciones». Hay un juego constante entre la plasmación de la imagen del individuo y la reducción casi a la mínima expresión del rostro. Todas las experimentaciones que realizaba tanto en las variaciones de los paisajes como de los rostros humanos estaban encaminados a plasmar una fórmula pictórica que recogiera la percepción visual con el sentimiento interior. Es decir, ver con los ojos del alma. Hay una clara evolución en estos postulados a lo largo de su carrera. Las primeras muestras se podían consideras más bien bustos donde desaparecen de forma paulatina el carácter individual del retratado y es sustituido por la búsqueda de un rostro idealizado, un arquetipo, en donde las cabezas renuncian al ingrediente psicológico y a la caracterización individual. Los colores vivos utilizados al comienzo son reemplazados por marrones y ocres. Asimismo, las barbillas se van a ir afilando y los ojos y la nariz se hacen cada vez más angulosos. El resultado final son unos rostros que se vuelven inmutables, inexpresivos, con un simple óvalo muy marcado que nos remite a esa virgen de los iconos bizantinos. En la siguiente fase evolutiva, en la serie «Cabezas abstractas» el rostro ocupa ya toda la superficie del lienzo desapareciendo incluso las orejas. Los ojos presentan los párpados sellados. Esta ausencia de mirada cancela cualquier contacto con el exterior como si el artista nos quisiera transmitir esa mirada hacia el interior. Una última evolución en la representación de los rostros humanos, en la serie «Meditaciones» el artista reduce los rasgos faciales al mínimo manteniendo la fuerza expresiva en el color. El resultado es una composición realizada en base a la fusión del rostro humano, el icono y el símbolo religioso occidental por antonomasia: la cruz.

Alexej von Jawlensky – Princess Turandot, 1912 –
Oil on canvas 60 × 54 cm
Zentrum Paul Klee, Bern. Private loan. INV. 91389
Photo: Zentrum Paul Klee, Berna

Las repeticiones realizadas partiendo de un mismo motivo, era una fórmula emergente en la línea con grandes maestros como Monet con sus famosas vistas de la catedral de Rouen o los álamos, por poner alguno de los ejemplos. Estas plasmaciones obedecían a los avances técnicos (importancia de la fotografía o la invención de la portabilidad del óleo) que desarrollaron la generación anterior y que estaban revolucionan el mundo del arte. Jawlensky va a encontrar en el uso del color una clave fundamental para expresar su lenguaje, adaptando ese color a una morfología cada vez más sintética, reduciendo el motivo (el rostro) a la mínima expresión, aproximándose, de esta manera, a la abstracción.

Jawlensky en sus obras trata de buscar la espiritualidad a través del arte mediatizado por aquellos iconos rusos ortodoxos que marcaron su infancia, así como la honda impresión que le provocó la visión de un icono de la Virgen en una iglesia polaca que visitó con su madre siendo un crio.

La muestra que ha organizado la Fundación Mapfre Jawlensky. El paisaje del rostro, recoge una selección de más de un centenar de obras que nos permite, por un lado, ver la evolución estilística y, por otro lado, establecer un diálogo con otros artistas con los que compartió inquietudes e intereses (André Derain, Henri Matisse, Sonia Delaunay o Marianne von Werefkin y Gabriele Münter). Un proyecto liderado por la Fundación Mapfre en Madrid que ha contado con la participación del Musée de Marsella y La Piscine, Musée d’Art te d’Industrie André Diligent, Roubaix que da a conocer la obra de este artista que permite evocar los vínculos entre su obra y el panorama artístico y las opciones estéticas más emblemáticas de su época.

Alexej von Jawlensky – Abstract head: Red light, 1926
Oil and wax on cardboard 53,34 × 48,26 cm
San Francisco Museum of Modern Art. Gift of Charlotte Mack
INV. 50.5952 – Photo: Don Ross
Alexej von Jawlensky – Meditation (Velázquez), 1936
Oil on paper laid down on cardboard 13,5 × 11,7 cm
Kulturstiftung Sachsen-Anhalt, Kunstmuseum Moritzburg Halle (Saale)
INV. MOI02259 Photo: Punctum/Bertram Kober

Luisjo Cuadrado

Revista Atticus

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