Circo – Compañía Nueveuno – Suspensión en el LAVA

Compañia de circo Nueveuno – Obra Suspensión en el Laboratorio de las Artes, Valladolid

Vemos en escena a cinco hombres. Son normales, están subidos en un escenario. Cada uno distinto y todos iguales. Se cuidan, se empujan y celebran juntos. Están lanzando cuchillos contra su propia sombra, mirando para sí, moviendo los focos para iluminar espacios distintos, mostrando su intimidad, y desnudándose para escuchar. Hombres que se cuestionan constantemente, pero se regodean en su propia identidad… son, al fin y al cabo, cinco hombres.

Todo en Suspensión es el resultado de dos años de trabajo de un gran equipo. Las coreografías de malabares han sido entrenadas y revisadas hasta el extremo, la música ha sido compuesta durante la creación, la escenografía evolucionada constantemente, la magia entrenada hasta la saciedad, las grabaciones de nuestros padres y hermanos y abuelas y novias rehechas hasta destilar la esencia de la propuesta. Un trabajo con nosotros mismos y con todo lo demás. Suspensión es un espectáculo llamado a transmitir. Es una propuesta de circo contemporáneo en la que nos gustaría que el público se pueda ver y emocionar. Es nuestra pelota lanzada al aire que alcanza el instante de suspensión; el momento en que todo puede pasar, el momento en que podemos ceder a la gravedad, o tomar decisiones distintas, el momento en que una pelota se queda flotando y con ello todos en el escenario contenemos el aliento.

El momento de Suspensión.

Comentario

La travesía más intensa se puede realizar sentado en la butaca de la Sala Concha Velasco en el LAVA viendo Suspensión. Hay que dejarse llevar y disfrutar del espectáculo sin más. Pero sin perder comba. Porque Suspensión requiere atención, mucha atención, para escrutar cada movimiento de manos, cada filigrana visual, cada truco malabarista que sabes que está ahí pero que tú no sabes encontrarlo.

Suspensión es un espectáculo rico y sorprendente realizado con soltura por la Cía Nueveuno. Tiene dosis exactas de misterio y desconcierto, de ternura y cruda realidad y sobre todo magia. El espectador se queda embobado viendo como sus actores van dando la vuelta a sus preocupaciones, problemas, egos, etc. para transformarlo con soltura en un espectáculo a veces íntimo, mundano, callejero que aspira a tener su propio espectador, su propio auditorio y su espacio ideal.

Lo dijo una vez Johnny Cash: “Sé tú mismo”. Sé tú mismo sin importarte a quién decepcionas. Sé tú mismo. Ya sabemos que la vida es absurda, pero el absurdo se sobrelleva mejor si estás entre amigos y cultivas la alegría con unas gotas de magia potagia. Viendo a Miguel, Jusu, Carlos, Fernando y Jorge te das cuenta que la alegría que tienen en el escenario es contagiosa, una alegría que recupera a esta hora de la noche el gusto por la vida.

Cuenta Hubert de Givenchy que cuando fue a Ginebra para despedirse de Audrey Hepburn “ella estaba acostada y le di un beso, me dijo que escogiera uno de los tres plumones que tenía sobre el sofá. Tomé  uno de color azul marino. Me pidió que, cuando estuviera triste, me lo pusiera para recuperar el coraje. Volví a París llorando, envuelto en ese abrigo azul”. 

De ese coraje me acuerdo esta noche viendo a la Cía Nueveuno. Han estado mucho tiempo alejados de su familia y amigos preparando Suspensión. Hacer lo que les gusta, lo saben- salir al escenario de la Sala Concha Velasco y mostrar lo que han estado preparando durante más de dos años y medio es la garantía de que los espectadores lo van a pasar bien y que ellos están disfrutando. ¿Se puede pedir más? Claro, pero no es el momento. 

Su espectáculo, viendo por todas la vicisitudes por las que han pasado levanta el ánimo del público, echa una mirada compresiva a nuestro alrededor, una mirada compasiva pero clarividente. Saben que lo que más importan son las personas.

Se respiraba en el LAVA una sensación de comunidad teatral, de simpatía y de aparente naturalidad que se tradujo con el paso de las horas en una noche inolvidable.

Ágreda

fotografías: Chuchi Guerra

Revista Atticus

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