Zarzuela – La alegría de la huerta

La alegría de la huerta – Teatro Zorrilla

La Zarzuela sigue viva y esta vez la hemos disfrutado durante dos días consecutivos en el Teatro Zorrilla de la mano de Amigos de la Zarzuela de Valladolid.

La alegría de la huerta, es una zarzuela en un acto (género chico) y tres cuadros, con música del compositor madrileño Federico Chueca, que la consideraba la más trabajada de sus partituras, con su preludio y comienzo con la canción gitana del churumbel y la continuación con las airosas seguidillas del tenor en su dúo Corre mulilla torda y el vistoso pasodoble, pasando por el coro de beatas y terminando con la apasionante jota. El libreto de Enrique García Álvarez y Antonio Paso, esta Zarzuela fue estrenada en el Teatro Eslava de Madrid el 20 de enero de 1900.

La trama, de ambiente rural, se localiza en Murcia durante la romería de la Virgen de la Fuensanta, y cuenta la historia de Carola y Alegrías, dos jóvenes que se conocen desde que nacieron y se quieren en secreto. El amor entre dos personas que son víctimas de un matrimonio de conveniencia. La familia de Carola anuncia su compromiso con Juan, hijo de un rico hacendado, pero el amor triunfa en el último momento. El nombre de la zarzuela es un juego de palabras con el nombre del joven enamorado, Alegrías.

En esta representación vemos muy bien ambientada la huerta murciana, con sus fiestas, bailes y la casi inevitable procesión, sirve de fondo a un desfile de tipos que parecen arrancados de los dibujantes de Blanco y Negro: los músicos de la banda (Eduardo Muñoz, José Luis Espinilla, José Luis Rebollo, Ambrosio Sánchez y Rosa Ruiz) encajan perfectamente en los personajes que interpretan, su director, el maestro Heriberto Compasillo (Pedro Zamora) con una gracia especial, llegando al público de lleno con muchos guiños y muy divertido en su papel, en definitiva una maravillosa interpretación,  el ciego (Francisco Pahino) con su melopea, las beatas alternando “salve y cotilleo”, todo un ambiente, en el que se centra la anécdota amorosa fuertemente sentimentalista de Carola y Alegrías, sin olvidarnos de los simpáticos Tío Piporro (Antonio Rodríguez), Troncho (Óscar Viñas), Juan Francisco (Santiago de Miguel) y todos los componentes de Gitanas, Gitanos, Chaborrillos, Coro de Beatas y Coro general.

Pedro Zamora como director de este montaje ha sacado partido a todos, crea una serie de números que sirven de modelo por tener cualidades representativas y extraordinarias en su sencillez. Es una obra de actores, cantantes y bailarinas, tuvimos en la representación de la Zarzuela las tres cosas: la chispa de los castellanos,  la voz maravillosa  y el buen decir de la Soprano Mayca Teba y el Barítono Enrique R. del Portal que nos emocionaron y el Ballet de la Escuela de Danza Bailarte (Lucía Arribas, Laura Villafañe, Sofía Trapote, Silvia Yagüe, Paula Lorenzo, Yaiza Valdespino y Denise García) que nos transmitieron dulzura y delicadeza con sus coreografías.

La clave de embrujo la puso el director musical Dorel Murgu, que hizo que esta representación quedara redonda con música en directo a cargo de la orquesta lírica Amigos de la Zarzuela y músicos de la escuela UMUVA, todos ellos colaboraron a los buenos resultados, garantizados por la, dirección musical.

La alegría de la huerta, una representación  jovial, donde el público asistente rompió con un caluroso aplauso al finalizar. El Teatro Zorrilla apuesta por montajes de calidad y sin duda Amigos de la Zarzuela de Valladolid lo ha vuelto a conseguir.

fotografías y texto: Luisa Valares

Revista Atticus

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