La Fura dels Baus – Carmina Burana de Carl Orff con la OSCYL en Valladolid

La Fura dels Baus – Carmina Burana de Carl Orff

Con la OSCYL y los Coros de Castilla y León en Valladolid

El barítono Toni Marsol en pleno éxtasis con motivo de la vendimia.
El barítono Toni Marsol en pleno éxtasis con motivo de la vendimia.

Carmina Burana

Carmina Burana es una colección de cantos goliardos de los siglos XII y XIII. El término goliardo hacía referencia a un tipo de clérigos vagabundos y a estudiantes pobres pícaros que surgieron por Europa con el nacimiento de las universidades en el siglo XIII. Algunos autores sitúan la figura de goliardo en el siglo IV, cuando en el concilio de Nicea condenaba a un determino grupo de clérigos de vida licenciosa (vagans).
En 1803, Johann Christoph von Aretin, encontró los cantos reunidos en un solo volumen, en un códice, en la abadía de Bura Sancti Benedicti (Benediktbeuerb).

En este manuscrito se recogen un total de 300 poemas escritos, en su mayoría, en francés, latín y alemán. Este poemario ensalza el placer por vivir así como el interés por los placeres terrenales, por el amor carnal y por el goce de la naturaleza, siempre con una mirada crítica y satírica hacia los estamentos sociales y eclesiásticos.
Carmina burana en latín significa Canciones de Beuern. Carmen viene a ser un poema o cántico y burana es el gentilicio de los que proceden de Bura (el nombre latino del pueblo de Benediktbeuern. Por lo tanto no hace referencia a ningún nombre propio, sino a los cánticos de esa zona de Baviera.
Estos poemas contienen una crítica a todas las clases sociales de manera general, pero también, y de forma especial, al clero y a la corona. También se elogia el amor, el juego y el vino, vamos, la buena vida, o mejor dicho, la vidorra.
El poemario se encuentra dividido en 6 partes: temas religiosos; morales y satíricos; amor; sobre la bebida y parodias; representaciones religiosas; y versiones de todo lo anterior con algún variación.

Aspecto general del escenario
Aspecto general del escenario

 

Carl Orff
Carl Orff (1895 – 1982) fue un compositor alemán. Compositor que ha pasado a la historia por su obra Carmina Burana. Un trabajo que se ha encuadrado dentro de lo que se ha denominado el neoclasicismo musical. Quiso que la música fuera algo así como un idioma que permitiera al oyente experimentar como si fuera una fuerza primitiva y arrolladora. En 1930 desarrolló un método de enseñanza musical para niños basado en el ritmo.
La asociación de poesía y música, tradicionalmente ha dado como resultado la producción de canciones, motetes, cantatas, y óperas. Carmina Burana de Carl Orff se ha definido como «canciones profanas para solistas y coros con acompañamientos de instrumentos e imágenes mágicas». Carl Orff eligió de todo el repertorio, 25 poemas, agrupados en una introducción que lleva por título genérico de Fortuna imperatrixmundi (La fortuna, emperatriz del mundo).

Beatríz Díaz, soprano
Beatríz Díaz, soprano

La Fura dels Baus
La Fura dels Baus es excentricidad, innovación, adaptación, ritmo, evolución y trasgresión. Así es como se denomina esta compañía de arte dramático en su página web. Este grupo de teatro español fue creado en 1979 por Marcellí Antúnez Roca, Pere Tantinyà, Quico Palomar, Teresa Puig y Carlus Padrissa. Este último es el director del montaje Carmina Burana.
A lo largo de estos años los montajes de La Fura dels Baus se han caracterizado por una puesta de escena en la que mezclan mucha imaginación con elementos mecánicos conformando unas instalaciones de gran espectacularidad. Cuenta en su nómina con actores, bailarines, acróbatas, diseñadores y colaboradores de diversas disciplinas. Fue una de las pioneras en redefinir el espacio escénico en sus actuaciones, integrando a los propios espectadores en él. Rompieron con esa cuarta pared cambiando a un público tradicionalmente pasivo, por otro con un papel activo. Es una empresa que ha conseguido un gran éxito internacional con sus montajes donde aúna tecnología y cierta provocación. En algunos de ellos partiendo de un texto clásico. Desde 1979 su evolución ha sido constante. Sus primeros espectáculos eran intervenciones teatrales callejeras. Posteriormente han evolucionado hacía un concepto de teatro o espectáculo total en donde combinan diferentes recursos escénicos adaptándolos, en la mayoría de las veces, al espacio arquitectónico disponible. Hoy día su lenguaje y su estilo proporcionan a La Fura dels Baus una estética propia reconocida e nivel internacional.

 

Carlus Pradissa
Carlus Padrissa, director de la escenografía de La Fura dels Baus, ha concebido el espectáculo de Carmina Burana partiendo de un gran cilindro de diez metros de diámetro. Esta forma envuelve tanto a la orquesta como a los pocos actores que intervienen en la obra. Sobre este cilindro (una especie de gasa trasparente) se proyectan una serie de imágenes, volátiles y juguetonas, que ilustran los 25 poemas representados: una luna gigante, el deshielo, las cascadas de agua, el éxtasis de la primavera floral (con esparcimiento de fragancia por el patio de butacas) o la planta carnívora.
La escenografía se completa con otro protagonista: un tanque de agua de cerca de metro y medio de altura donde casi se desarrolla una vendimia en directo. El resultado es un espectáculo colorista, dinámico, con notas de humor que potencia el trabajo orquestal. A ambos lados del escenario se sitúan, a la izquierda casi medio centenar de mujeres y a la derecha, otro tanto de hombres (como si fueran monjes). Por encima de ellos, en el primer piso, a lo largo del escenario el resto de los componentes de este gran y magnífico coro. En total casi 300 componentes.
El director artístico ha manifestado que este espectáculo es «un sorbo de vida que trata sobre el vivir, la celebración, el vino, sobre la llegada de la primavera, sobre una muchacha que se pinta para ir por primera vez a una fiesta».

El director Josep Vicent junto a la OSCYK
El director Josep Vicent junto a la OSCYL

Orquesta Sinfónica de Castilla y León
La Orquesta Sinfónica de Castilla y León es una joven institución pero con una gran proyección. Fue creada en 1991 por la Junta de Castilla y León. Tuvo como primer director titular a Max Bragado-Darman. Tras este periodo inicial, Alejandro Posada asume la titularidad de la dirección durante 7 años hasta la llegada de Lionel Bringuer, quien ha permanecido al frente de la formación orquestal hasta junio de 2012. Desde ese año cuenta con el maestro zamorano Jesús López Cobos como director emérito. Esta temporada (2014 – 2015) Andrew Gourlay se une al equipo de la OSCyL en el papel de principal director invitado, en sustitución de Vasily Petrenko, que lo fue durante los últimos 8 años.
Durante estos 23 años de trayectoria, la OSCYL ha llevado a cabo importantes estrenos y ha realizado diversas grabaciones discográficas para Deutsche Grammophon, Bis, Naxos, Tritó o Verso entre otras, con obras de compositores como Joaquín Rodrigo, Dmitri Shostakóvich, Joaquín Turina, Tomás Bretón, Osvaldo Golijov o Alberto Ginastera. Además, la OSCYL ha llevado a cabo una intensa actividad artística en el extranjero, con giras por Europa y América, que le han permitido actuar en salas tan destacadas como el Carnegie Hall de Nueva York.
Desde 2007 tiene su sede en el Centro Cultural Miguel Delibes de Valladolid, obra realizada por el arquitecto Ricardo Bofil.

Josep Vicent
Al frente de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León para el espectáculo de Carmina Burana de La Fura delsBaus se encuentra el director de orquesta español Josep Vicent que ha trabajado con la compañía catalana en alguna otra ocasión.
Josep Vicent empieza su carrera como solista y director artístico de la «Amsterdam Percussion Group», junto esta formación obtiene en Los Angeles el «Excelence in Performance Award of Recognition» en 1993. Trabaja con la Royal Concertgebouw Orchestra y es director artístico de Xenakis-Festival de Amsterdam y Festival Nits de la Mediterrània en España.
Tiene un talante enérgico y polifacético que le ha permitido ponerse al frente de distintas formaciones de alto nivel, tanto nacionales como internacionales. Es director titular y artístico de The World Orchesta desde 2004 (anteriormente a cargo de Zubin Metha) con la que ha realizado 17 giras internacionales y distintos proyectos de cooperación y educativos. También ha sido titular de la Orquestra Simfònica de les Illes Balears-Ciutat de Palma (2012 – 2014). Ha dirigido formaciones como la Gewandhaus Orchester, Orquesta Nacional de España, Netherlands Radio Metropo lOrkest, Orquestas de Valencia, Barcelona, La Coruña, Tenerife, Orquesta del Theatre Royal de la Monnaie, Kiev Symphony.
Ha publicado bajo trabajos bajo distintos sellos discográficos como Deutsche Grammophon, Virgin Records, Columna Música, Etcétera Records. Su grabación de La Consagración de la Primavera de Stravinski obtuvo el galardón de«Mejor álbum clásico 2009».
Dirige su extenso repertorio operístico en Teatros de España, Holanda y Alemania. Con obras de Rossini, Massenet, Stravinski, Poulenc, Montsalvatge, Xenakis, Falla o Shostakóvich. Realizó el estreno europeo de la ópera María de Buenos Aires de Piazzolla, y el estreno en España de Les Mamelles de Tiresias de Poulenc.
Graduado Cum Laude en los conservatorios de Alicante y Ámsterdam, ha obtenido los reconocimientos de Artista por la Paz (2009) y los premios Óscar Esplá de la Ciudad de Alicante y el de la Artes de la Ciudad de Valencia.

Bajo su batuta, además de la OSCYL y La Fura delsBaus, dirigirá a la soprano Beatriz Díaz, al contratenor VasilyKoroshev, el barítono Toni Marsol y la actriz Luca Espinosa. Todos ellos junto con los coros castellanoleoneses dirigidos por Jordi Costas.

Solistas
Beatriz Díaz, Soprano. Toni Marsol, Barítono. Vasily Khoroshev, Contratenor.

Jordi Casas
Cursó sus primeros estudios musicales en la Escolania de Montserrat, y posteriormente los completó en Barcelona, donde estudió Derecho y Filosofía. Fue fundador de la Coral Carmina y su director durante más de quince años, y también director durante dos cursos del Coro de RTVE. Desde septiembre de 1988 hasta 1998, ejerció como director musical del Orfeó Català, del que fue su director artístico. En septiembre de 1990 fundó el Coro de Cámara del Palau de la Música Catalana, del que ha sido director hasta julio de 2011. Asimismo ha estado al frente del Coro de la Comunidad de Madrid desde el año 2000 hasta julio de 2011. También en la capital desarrolló otro de sus principales trabajos, junto al Coro del Teatro Real, como batuta principal de 2004 a 2008.
Al frente de estos conjuntos ha dirigido y preparado alrededor de tres mil conciertos, y ha tenido la oportunidad de colaborar con los más destacados directores de orquesta y cultivar toda clase de géneros.
Ha impartido numerosos cursos de dirección coral tanto en España como en el extranjero, y ha participado como director en los más prestigiosos festivales de Europa (España, Francia, Bélgica, Suiza, Gran Bretaña, Alemania, Hungría, Italia, Eslovenia y Austria) y en Israel, México, Cuba, Guatemala, Estados Unidos, Argentina, Brasil, China, Marruecos y Japón. En verano de 1997 fue el director del European Youth Choir, de Europa Cantat.
Desde septiembre de 2011 a julio de 2013 fue director titular del Coro de RTVE.
Desde 2013 Jordi Casas es Artista en Residencia del Centro Cultural Miguel Delibes.

El coro de escena femenino, en primer término
El coro de escena femenino, en primer término

Coros
Los coros participantes (junto con su director):
Ramiro Real del Coro Piccolo
Marcos Castán del Coro UVA
Antonio Redondo de la Coral Valparaíso / Coral Támbara
Rubén Girón del Coral Discantus
Sergio Casorrán del Coral Villa de Íscar / Alauda
Mikel Díaz Emparanza del coro Audi Nos
Valentín Benavides del coro Harmonia / AlterumCor
Íñigo Igualador del coro Capilla Clásica
Jorge Colino del coro Vox Vitae
Laura Esteban del coro Bella Desconocida

Carmina Burana de La Fura dels Baus
Carmina Burana de La Fura dels Baus

Coro de Escena
SOPRANOS
Alicia Agúndez, Begoña Alejo, Rosa Andrés, Leticia Arranz, Guadalupe Coello, Marta Conill, Cristina de la Rosa, M.ª Eugenia Díaz-Emparanza, Alicia Fernández, Ana María Flores, Marta García, Balbi González, Martha Magro, Pamela Melero, Ana Navarro,
Felicidad Ronda, Carolina Ruiz, Esther Ruiz, Isabel Sánchez, Inmaculada Sánchez, Raquel Sarabia, Mónica Varela y Isis Olga Zapico.

CONTRALTOS
Belén Blanco, Myriam Cartujo,Manuela del Caño, M.ª Consuelo Escribano, Laura Esteban, Cristina Fernández, Victoria García, Carmen González, Arantxa Jaén, Mercedes Jiménez, Josefina Lavín, Amparo Lorenzo, Ana M.ª Moral, Iris Elena Muñoz, María Aurora Núñez, Arantza Pérez, M.ª Cristina Simón, Beatriz Soria, Ana M.ª Soria, Mónica Supiot, Isabel Vallinoto, Yolanda Valpuesta y Rosario Velicia.

TENORES
Ricardo Allende, Alejandro Arenillas, César Arévalo, Juan Jesús Barrientos, Jorge Caballero, Rubén Carreño, Miguel Ángel Cerezal, Jorge Colino, Pablo Conde, Juanjo Conde, Albert Folch, José de la Fuente, Alejandro García, Íñigo Igualador, Alejandro López, Carlos J. Méndez,
Ramiro Real, Antonio Redondo, Pablo Román, Carlos Silva, Antonio Toral, Borja Velázquez.

BARÍTONOS/BAJOS
Valentín Benavides, Fausto Benito, Pablo Corbí, José Manuel Díez, Ismael Escudero, Joaquín Fernández, Jesús Garrote, Carlos Gutiérrez,
Fernando Jiménez, Raúl Llamazares, Alfonso Martín, César Méndez, Daniel Morales, Gregorio Muñoz, Luis Pardo,  Marc Pujol, Álvaro Romo, Raúl Salcedo, Miguel Sánchez, José Ignacio Sánchez, Fernando Sangrador y José Ramón Sanz

La Fura dels Baus en Valladolid
La representación de este concierto tiene una particularidad que lo hace singular. Se empieza con el poema O Fortuna, un tema muy conocido y reconocido, lo cual supone con arrancar con un clímax. Y ya es muy difícil superar esto. Solo se consigue… repitiéndolo al final de la actuación para poder así acabar con un estrepitoso y largo aplauso del público asistente; un público, por cierto, entregado en cuerpo y alma.
En medio de estos dos poemas, es decir, en casi una hora, lo que se produce en el escenario es una serie de proyecciones sobre el cilindro del escenario con intervenciones de la soprano, del barítono, del contratenor y de la actriz (junto con un grupo de actrices de la Escuela Superior de arte Dramático de Castilla y León) poniendo la voz a los poemas. Abrazando al escenario se encuentran los casi 300 integrantes de los coros de Castilla y León (mayoritariamente de Valladolid). Y, por supuesto, no hay que olvidarlo, aunque no se les ve, ahí está la OSCYL.
En el montaje se ha buscado que exista un equilibrio entre la música y las imágenes, y que éstas sean acordes con los textos de los poemas cantados. En su conjunto es un espectáculo bello, sensual y poderoso. Tal vez no sea como otros montajes de La Fura más espectaculares pero el público se va para su casa radiante por el bienestar producido al haber escuchado Carmina Burana. Destacaría la escena, algo hipnótica, en la que la soprano está en la cestilla de la grúa y ésta se mueve de un lado para otro, grácil, ligera, hacia los espectadores invadiendo el patio de butacas. Y también la explosión de júbilo que se produce con la vendimia con la participación del coro de hombres.

O Fortuna
O Fortuna

Pero os dejo un comentario de Inés Mogollón, nuestra colaboradora encargada de la parte musical.

Carmina Burana: el montaje de La Fura

A mediados de la década de los años veinte del pasado siglo Carl Orff desarrolló lo que él llamó Elementare Musik, una propuesta experimental que aunaba melodía, danza, poesía, imagen, diseño, y expresión corporal, propuesta que, al menos en origen, el compositor pensó como recurso para estimular el estudio de la música entre los más jóvenes, de ahí el adjetivo «elemental». Años más tarde, el músico sistematizó el resultado de estas prácticas de carácter pedagógico en el llamado Método Orff, aún vigente en muchos centros de estudio, un método que aspiraba a ser multisensorial y que se basa en melodías sencillas, en la eficacia de la palabra para familiarizar a los estudiantes con el ritmo, en el movimiento natural, en el dinamismo contagioso de la percusión, y en las armonías consonantes primarias.
La partitura de los Carmina Burana desarolla todo lo descrito: una articulación formal basada en armonías primarias, ostinatos rítmicos simplificados, y unas melodías —recordemos que es el elemento de la música que con mayor facilidad retiene la mente— directas y contagiosas, casi publicitarias. Desde el kilómetro cero, Carl Orff concibió esta obra como una producción integradora y así, cuando los Carmina Burana se estrenaron en 1938 se presentaron como una cantata escénica, un ciclo de «canciones profanas para solistas y coros para ser cantadas junto a instrumentos e imágenes mágicas».
La producción de la Fura dels Baus es coherente con estos planteamientos, tanto a nivel escenográfico, como coreográfico, actoral o técnico. El montaje estuvo protagonizado en gran parte por la proyección de imágenes que, si bien no parecían mágicas en exceso, tanto por su temática como por su secuenciación sí es cierto que se pegaban al contenido de los poemas, enfatizando especialmente la mecánica del ritmo. El problema es que se pegaban en exceso. Primavera, el deshielo; la luna, la luna llena; la fortuna, la rueda de la fortuna, In taberna quando sumus, vino, mucho vino, y así un largo etcétera de ilustraciones obvias.
Si por fin variaban un poco los materiales melódicos, surgían manchas de colores, de matices más psicodélicos que mágicos, la verdad. Un desarrollo literal en exceso y poco imaginativo. Resulta todo muy material, muy físico, dejando muy poco espacio a la reflexión. En eso el montaje de Padrissa estuvo en plena consonancia con la música de Orff, en esa aspiración a la sencillez queremos decir, aunque en realidad y finalmente, nos parece todo una simpleza.

En nuestro próximo número digital, Revista Atticus 29, publicaremos un artículo más extenso con profusión de fotografías.

Luisjo Cuadrado

Inés Mogollón

Fotografías: Chuchi Guerra

 

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