Comparte esto:

" /> Crítica Interstellar de Christopher Nolan. Una hora siete años | Revista Atticus

Crítica Interstellar de Christopher Nolan. Una hora siete años

Interstellar
Una hora siete años

No entres con calma en esa buena noche,
la vejez debe arder y delirar al acostarse el día;
rabia, rabia, contra la muerte de la luz.
Poeta galés, Dylan Thomas

Ficha

WCartel-pelicula-Interstellar-InterestelarPelícula: Interstellar.
Dirección: Christopher Nolan.
Interpretación: Matthew McConaughey (Cooper), Anne Hathaway (Amelia), Jessica Chastain (Murph), Michael Caine (profesor Brand), Bill Irwin (voz de TARS), Casey Affleck (Tom), Topher Grace (Getty), David Oyelowo, John Lithgow (Donald), Ellen Burstyn (Murph anciana), David Gyasi (Romilly), Mackenzie Foy (Murph niña), Matt Damon (Dr. Mann).
Países: USA y Reino Unido. Año: 2014.
Duración: 169 min.
Género: Ciencia-ficción.
Guion: Christopher Nolan y Jonathan Nolan.
Producción: Christopher Nolan, Lynda Obst y Emma Thomas.
Música: Hans Zimmer.
Fotografía: Hoyte Van Hoytema.
Montaje: Lee Smith. Vestuario: Mary Zophres.
Distribuidora: Warner Bros. Pictures International España.
Estreno en España: 7 Noviembre 2014.
Calificación por edades: No recomendada para menores de 12 años.

Sinopsis

Al ver que la vida en la Tierra está llegando a su fin, un grupo de exploradores decide embarcarse en la que puede ser la misión más importante de la historia de la humanidad y emprender un viaje más allá de nuestra galaxia en el que descubrirán si las estrellas pueden albergar el futuro de la raza humana.

Comentario

No sé muy bien si al contemplar Interstellar estamos ante la cuarta, quinta o sexta dimensión. De astrofísica no sé ni pez. No sé de gusanos, ni de agujeros negros (más allá de los que se abren en la cuenta corriente hacia final de mes). Y mis conocimientos sobre la relatividad o el tiempo son a nivel de usuario básico. Es decir, no hace falta ser un entendido para disfrutar y contemplar esta nueva entrega de Christopher Nolan porque, en definitiva, estamos ante una brillante historia de amor. El amor es lo que sostiene al mundo. Y nunca mejor dicho con motivo de la nueva entrega del director inglés donde la búsqueda de otro mundo es la razón principal de sus protagonistas. Ese amor será lo único que transcienda en el espacio y en el tiempo.

INTERSTELLAR

Vayamos por partes. La acción transcurre en un tiempo futuro indeterminado. No muy lejano al nuestro, pero en un mundo donde el horizonte es negro. El panorama que espera a la Humanidad es desolador. El planeta se extingue. Solo se plantan las especies más resistentes. Hay una plaga, una especie de polvo que penetra en lo más profundo del campo, de la ciudad y del ser. El aire se vuelve irrespirable. Un mundo en el que cobra más importancia ser un buen granjero que sepa cuidar las tierras y obtener frutos para poder vivir, que un ingeniero. Producir alimentos e más rentable (y necesario). No hay recursos públicos para estudiar el espacio ni tampoco para armamento. Un mundo donde no hay armas sería hasta casi idílico, pero aquí la cuestión es porque no hay nada que defender. Estamos a punto de cargarnos el mundo nosotros solos.

 
Cooper (Matthew McConaughey) será el encargado de buscar una salvación para la Humanidad. Es un expiloto e ingeniero de la NASA, viudo, con dos hijos (Tom y Murph), que ahora vive intentando sacar adelante una granja familiar. Pero se encontrará con la decisión de emprender un viaje interestelar con futuro y destino un tanto inciertos. Cooper tendrá que tomar la difícil decisión: o quedarse con su familia y asistir a la extinción de la vida o, por el contrario, intentar encontrar otro mundo. Su hija Murph (Mackenzie Foy –atención a esta cría-) no se lo pondrá nada fácil. Cree que hay unos fantasmas que le mandan unos indescifrables mensajes. Su padre será el encargado de ayudarle. Pero el mensaje de esos «entes» trastocará todo y le obligará a tomar una decisión. Ahí entra en juego el proyecto «Lazarus» desarrollado en secreto por la NASA.

W8f0bcc09a2d3e1b477d6e2bf1d47659c
Al frente del proyecto se encuentra el profesor Brand (Michael Caine) que tiene en mente un doble plan. El plan A es llegar a un planeta donde la vida sea posible. Ya tienen un camino recorrido. Previamente han mandado una serie de naves tripuladas a distintos planetas que llevan transmitiendo las posibilidades de vida que hay en ellos. Hay dos buenos candidatos para los expedicionarios. Uno es el planeta donde se encuentra Edmund y el otro es el del Dr. Mann (un pequeño papel reservado para Matt Damon). Mientras tratan de llegar a ellos estudiarán las condiciones gravitatorias (y cómo afecta en los agujeros negros) para poder solventar el principal problema que supone esta opción: cómo salvar la gravedad para llevar toda una colonia humana montada desde la Tierra. Si falla tenemos el plan B: establecer una colonia en el planeta habitable llevando óvulos y fertilizándolos allá. Han tenido en cuenta a genetistas y esas cuestiones científicas y parece ser un proyecto viable. Ahí tienen un papel importante la bióloga Amelia (Anne Hathaway), hija del profesor Brandt, y los científicos Doyle (Wes Bentley) y Romilly (David Gyasi). En la expedición, acompaña al elemento humano un superdotado (de última generación) robot que ayudará en las tareas de computación. Se trata de TARS. Un ingenio mecánico programable, con diferentes grados de humor o sarcasmo, que se convierte en uno los elementos más originales del film, a pesar de su rudimentario y hasta tosco aspecto (se muestra más que eficaz cuando llega el momento). Cooper será el encargado de comandar la misión.

 
Los miembros de esta singular tripulación son conscientes de la tesitura en que se han metido. Esa aceleración de tiempo en la Tierra causará grandes diferencias entre las personas que están en la órbita con las personas terrestres. Es por esta razón que el papel de la hija de Cooper, Muprh (en clara alusión de la ley de Murphy –nada es casual en las cintas de Nolan-) lo veremos interpretado hasta por tres actrices. Jessica Chastain será la encargada de representarla en la edad madura y tendrán un papel importante en la resolución del problema. Un problema que se complicará cuando los expedicionarios tengan que elegir entre uno y otro planeta.
Voy a intentar no desvelar más cosas del argumento. Casi toda la acción se estructura alrededor de una premisa: el tiempo en el espacio transcurre mucho más despacio que en la tierra. En algún momento, allá arriba, una hora en el espacio se traduce en siete años en la Tierra. Este principio de diferentes tiempos para distintos espacios lo vimos en Origen (Inception, 2010) aunque en aquella era más complejo de asimilar, ya que se desarrollaba en el mundo de la mente, de los sueños. Con este desdoblamiento lo que Nolan crea es tensión y drama. Cualquier fallo en el espacio será gravísimo en la vida de los protagonistas. El director es un sabio en la multiplicidad de espacios y de líneas temporales. Es posible que en algún momento nos podamos perder (permítaseme el juego) por el espacio. Pero está muy bien logrado en esta ocasión (no así en Origen, no apta para todos los paladares).

2014, INTERSTELLAR
Una de las cosas por la que amamos el cine es esa posibilidad de ver y disfrutar de otros mundos. Esa sensación es muy cercana (a pesar de la decenas de años que han pasado) a la experimentada por los primeros que acudieron a una barraca de feria a ver algo que llamaban cine. Una atracción (un engaño) que nos descubría otro mundo, otra dimensión. Eso mismo sucede con Interstellar. Nos sumergimos en un viaje intergaláctico. Algo parecido hicimos con Gravity (Alfonso Cuarón, 2013) y algo también disfrutamos en 1968 con 2001, una odisea en el espacio (Stanley Kubrick). Se puede resumir burdamente que la conjunción de ambas da como resultado esta cinta de Christopher Nolan. Las referencias cinematográficas son múltiples. Desde El mago de Oz (The Wizard of Oz, Victor Fleming, Mervyn LeRoy, Richard Thorpe y King Vidor; 1939) por la ambientación, los tornados de arena y el mundo mágico, hasta Señales (Signs, M. Night Shyamalan, 2002), con la familia patriarcal y ausencia de la madre, la importancia de «las hijas» y el contacto con el espacio sideral.

 
Las poderosas imágenes (sería la leche haberla visto en IMAX) de Hoyte Van Hoytema hacen grande a Interstellar, pero la enaltece la actuación coral de sus protagonistas.  Matthew McConaughey (es un galáctico, en estado de gracia casi permanente quién ha sabido reconducir su carrera después de unos inicios desacertados con comedias románticonas sin más valor que hacer las delicias de los palomiteros), Anne Hathaway, Jessica Chastain, Michael Caine, la pequeña gran actriz Mackenzie Foy y hasta Matt Damon están soberbios. Eso debe de ser un mérito de Nolan más allá de su virtuosismo al rodar estas películas. Sabe dirigir a los actores y sacar de ellos lo mejor.

 
La banda sonora corre a cargo de uno de los grandes: Hans Zimmer. Hay momentos en que sus subrayados son magníficos.

 
No tendré oportunidad de viajar al espacio pero con Nolan ya lo he logrado. Sus escenas son naturales sin grandes efectos especiales. He sentido vértigo al ver como se acelera la nave al entrar en esa cosa de gusanos o agujeros. He sentido agobio al acoplar mi casco y pisar un suelo que desconocía y he sentido soledad y desasosiego al ver el horizonte gélido, vasto de un planeta que me costó años llegar. Y he vuelto para contarlo. Esa es la grandeza del cine de Nolan.

WwPhilae
El tiempo nos dirá si Interstellar ha trascendido. ¡45 años! Esos son los que han pasado desde 2001, una odisea en el espacio. Se dice pronto. Creo que 2001 no obtuvo buenas críticas. ¿Se imaginan lo que opinaran de esta película dentro de medio siglo? Hoy, jueves 13 de noviembre de 2014 Interstellar se ha visto impulsada por un acontecimiento histórico. Una sonda que se había desprendido de la nave Rosetta aterrizó en un cometa. Por primera vez en la historia, la sonda Philae marcó un hito sin precedentes en la historia de la exploración del espacio: aterrizó en la superficie del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko después de viajar por el Sistema Solar a 510 millones de kilómetros de distancia de la Tierra. La señal que envía a la Tierra tarda 28 minutos y 20 segundos. ¿No me digan que esto no es ciencia ficción? Interstellar deja alguna imagen para la posterioridad. Mi preferida tiene que ver con lo que sucede en uno de los planetas. Una lucha que tiene como protagonistas el egoísmo humano, la desesperación contra la rectitud de miras más allá de lo que nos dicta el corazón. Una lucha en medio de la nada. Maravillosa metáfora.

 
Christopher Nolan no ha dudado en recurrir a uno de los grandes físicos. Podéis ampliar información en los enlaces del final de este trabajo. Daniel Marín así nos lo recuerda: «Este es el punto fuerte de la película. Y es que nada más y nada menos que Kip Thorne, el ‘maestro jedi’ de la relatividad general, ha asesorado a Nolan. Para aquellos que no lo conozcan, Thorne es el padre de los agujeros de gusano, así que no es de extrañar que estos pasadizos espacio-temporales sean los protagonistas de Interstellar».
Interstellar es un film muy ambicioso. Nola es un director que asume riesgos y eso es de agradecer. Si en la pasada edición de la SEMINCI eché en falta proyectos con imaginación, aquí desde luego no falta. Enhorabuena. Estamos ante una de las mejores películas de ciencia ficción de la historia del cine. Sentimos la ingravidez y la soledad absoluta. Sentimos ese dolor de un padre por abandonar a sus hijos para hacer surgir al padre héroe. Tensión a raudales, retos abisales, relación paterno filial, dudas, muchas dudas, miedos, muchos, y el individuo como especie en peligro de extinción. Es la gran barraca de feria del siglo XXI.

 
P.D. Una curiosidad. Gracias al blog de historias bastardas extraordinarias podemos descubrir esta semejanza del agujero negro Gargantúa y su disco de acreción con un símbolo muy familiar para acceder a Internet. ¿Un guiño de los hermanos Nolan a la red?

WInterestellar - Agujero Negro, logotipo de Internet Explorer

 

Aprovecho y os dejo una serie de enlaces de comentarios de esta película (la red está inundada) que tiene que ver con aspectos mucho más técnicos.

El confidencial

El Profe de Física

Daniel Marín

Dar Sapiens

 

Os dejo un tráiler:

descarga Gracias

Nota de la redacción. Estamos de enhorabuena. Revista Atticus lleva más de cinco años de duro trabajo. Día a día intentamos hacer nuestro trabajo más visible y que sea más accesible para todo el mundo. Nuestros digitales son un objeto muy apreciado y muy buscado en ese espacio intergaláctico que es la red. Nuestra edición impresa es una delicia que cada día tiene más adeptos. Estas entradas que hacemos para dar a conocer lo que está sucediendo, día a día, son un vehículo improtantísimo para mostrar ese trabajo. Esta entrada es nuestra núemro 500. Quinientas citas con nuestros grandes amigos Atticus. Gracias a todos por estas ahí. Si os gusta compartilo en las redes sociales y dale al ME GUSTA.descarga Luisjo

Facebook Revista Atticus

 

 

Luisjo Cuadrado

Revista Atticus

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Suscribete

Copyright ©2017, Revista Atticus

Siguenos
  • Facebook
  • Twitter