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José Mercé presenta Doy la cara

Teatro Calderón de Valladolid

 

José Mercé acaba de publicar su nuevo álbum Doy la cara con el que ha entró directamente al 2 de la lista de ventas en su semana de lanzamiento. Doy la cara es un disco muy especial rodeado de amigos: Joaquín Sabina, Pablo Alborán, Alejandro Sanz, Alvaro Urquijo, Ainhoa Arteta, Chabuco, Andrés Calamaro o Jorge Drexler.

El mi√©rcoles 22 de febrero actuar√° ante el p√ļblico vallisoletano en el Teatro Calder√≥n.

 

Revista Atticus

fotografías: Chuchi Guerra


Visita de Antonio López a la exposición Realistas

Museo Patio Herreriano

 

El pasado viernes 17 de febrero Antonio L√≥pez visit√≥ la exposici√≥n Realistas en el Museo Patio Herreriano donde se exhiben algunas de sus obras y la de sus compa√Īeros de exposici√≥n como son: Julio y Francisco L√≥pez Hern√°ndez, Mar√≠a Moreno, Isabel Quintanilla, Esperanza Parada, Amalia Avia, Carmen Laff√≥n, Crist√≥bal Toral y Jos√© Hern√°ndez. Cerca de un centenar de obras.

El gran maestro ¬ęnos deb√≠a¬Ľ esa visita pues el d√≠a de su inauguraci√≥n no pudo estar con nosotros por un proceso gripal. Esa circunstancia ha posibilitado un mayor acercamiento a la prensa y a su propia obra.

Es una gran exposici√≥n que se puede ver junto con otra exposici√≥n Miradas a la realidad con obra de artistas como Alfonso Albacete, Jos√© Manuel Ballester, Elena Blasco, Equipo Realidad, Alberto Garc√≠a-Alix, Kepa Garraza, Jes√ļs Mar√≠a Lazkano, Cristina Lucas, Mateo Mat√©, Antoni Muntadas, Andr√©s Pinal, Juan Carlos Robles, Juan Ugalde o Dar√≠o Villalba.

Todos aquellos que se acerquen hasta el Museo Patio Herreriano tienen la oportunidad √ļnica de poder disfrutar de grandes obras, tanto en pintura como en escultura, de unos artistas que han marcado un estilo y una √©poca. Muchos de estos han quedado encuadrados en los que se ha llamado el grupo de ¬ęrealistas de Madrid¬Ľ como as√≠ quedaron retratados en la magna exposici√≥n que se celebr√≥ el pasado a√Īo en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid (Amalia Avia, Francisco L√≥pez, Julio L√≥pez, Mar√≠a Moreno, Esperanza Parada, Isabel Quintanilla y el propio Antonio L√≥pez que ha vivido y trabajado en Madrid). As√≠ en la capilla nos podemos encontrar con las dos cabezas de ni√Īa (Maribel), en bronce, de 3 metros de di√°metro que nos sobrecoge el √°nimo cuando estamos frente a ellas. O las esculturas en m√°rmol o en madera como Figura de Isabel o Francesco, ambas de Francisco L√≥pez. O las obras de extra√Īa po√©tica de Amalia Avia (un ejemplo, Benito Garc√≠a Fontanero). O los bodegos llenos de dulzor de Isabel Quintanilla (Frutero). O, por √ļltimo y por se√Īalar algunos ejemplos, los jardines de deslumbrante luz de Mar√≠a Moreno (Jard√≠n de Poniente 3).

Si todo esto no fuera motivo suficiente para realizar una visita a este espacio emblemático en el arte contemporáneo, ambas exposiciones se complementan (Sala 0) con una artista vallisoletana Berta Santos Solé (Revista Atticus tuvo la suerte de ofrecer algunos de sus primeros trabajos como ilustradora) cuyos cuadros tienen una gran fuerza y lirismo constituyendo un homenaje a los más desarraigados. Lleva por título Obiectum.

Berta Santos Solé

Berta Santos Solé y Ana Redondo

Tambi√©n en la sala 2 se puede ver Hacia la modernidad. Fotograf√≠a espa√Īola de los a√Īos 50 y 60. Esta exposici√≥n muestra los trabajos de los grandes fot√≥grafos de los a√Īos 50 y 60, una generaci√≥n de extraordinarios creadores que creyeron en la fotograf√≠a como un medio de expresi√≥n de su tiempo, comprometido con la vida cotidiana.

Se ha destacado en la primera parte de la muestra el contraste de sus miradas hacia el universo de la ciudad y el mundo rural. M√°s adelante se presenta una selecci√≥n de retratos de escritores, artistas, m√ļsicos y cineastas de la √©poca, junto a una pared dedicada a la abstracci√≥n en fotograf√≠a, un gi√Īo a una corriente que invad√≠a el arte de los a√Īos 50 y que tambi√©n est√° muy bien representada en las colecciones de este museo.

Y, por √ļltimo, antes de abandonar las salas podemos contemplar el mural ‚ÄúDANZA LUNAR‚ÄĚ. Es una cita a un cuadro de la colecci√≥n del Museo Patio Herreriano titulado Bailarines (1932) de Benjam√≠n Palencia. En el mural se puede ver un desierto y unas figuras que ofrecen su baile a la luna y las estrellas. La composici√≥n la cierra una palmera y su sombra.

Luisjo Cuadrado

fotografías: Chuchi Guerra

Revista Atticus


Crítica película Manchester frente al mar de Kenneth Lonergan

Surcando las mareas de la pena

Ficha

Título original: Manchester by the Sea

A√Īo: 2016

Duración: 135 min.

País: Estados Unidos

Director: Kenneth Lonergan

Guion: Kenneth Lonergan

M√ļsica: Lesley Barber

Fotografía: Jody Lee Lipes

Reparto: Casey Affleck, Michelle Williams, Kyle Chandler, Lucas Hedges, Tate Donovan, Erica McDermott, Matthew Broderick, Gretchen Mol, Susan Pourfar, Christian J. Mallen, Frankie Imbergamo, Shawn Fitzgibbon, Richard Donelly, Mark Burzenski, Mary Mallen

Productora: Amazon Studios / K Period Media / B Story / CMP / Pearl Street Films

Género: Drama | Familia. Cine independiente USA

 

Sinopsis

Sinopsis: ’Manchester frente al mar’ cuenta la historia de los Chandler, una familia de la clase obrera afincada en Massachusetts. Después del fallecimiento repentino de Joe, el hermano mayor de Lee, este se convierte en el tutor legal de su sobrino. De pronto, Lee se ve obligado a enfrentarse a un pasado trágico que le llevó a separarse de su esposa Randi y de la comunidad en la que nació y creció.

 

Comentario

Durante los primeros minutos de Manchester frente al mar, el director nos muestra a un personaje, Lee Chandler (Casey Affleck) en su cotidianeidad. Trabaja de ¬ęmanitas¬Ľ, de ¬ęarreglalotodo¬Ľ, en una comunidad de cuatro bloques de vecinos. Acude lo mismo a reparar una aver√≠a el√©ctrica que un desatranque. Es un hombre apuesto que suscita las fantas√≠as sexuales de las mujeres por aquello del fontanero que acude a tu casa. Pero √©l no est√° por la labor. Se le ve correcto, pero con mucha desgana. Funcional. Se dir√≠a que estamos ante un hombre al que le pasa algo con las relaciones humanas. No demuestra empat√≠a con sus cong√©neres. No se encuentra a gusto. ¬ŅQu√© le pasa a Lee? ¬ŅCu√°l es la raz√≥n de su comportamiento hura√Īo?

Una terrible noticia va a cambiar su rutinaria vida: Joe, su hermano, ha muerto y tiene que acudir al hospital a la ciudad de Mancheter-by-the-Sea, un pueblecito situado en el condado de Essex en el estado de Massachusetts. En su √ļltima voluntad, Joe ha nombrado a su hermano como tutor de su sobrino Patrick, un joven de 16 a√Īos. Lee, en su pueblo natal, se tendr√° que reencontrar con una vida que dej√≥ atr√°s hace mucho tiempo por decisi√≥n propia.

La información sobre su pasado y el cómo se va a ir desarrollando la relación con su sobrino, nos la irán suministrando el director a través de un hábil montaje. Por medio de saltos en el tiempo iremos conociendo la vida de Lee, el porqué todo el pueblo murmura a sus espaldas y las razones por la que no es bien recibido. Su historia nos irá atrapando.

Como siempre, pero en alguna pel√≠culas m√°s que en otras (y Manchester frente al mar es de esas) debemos de ir al cine con la m√≠nima informaci√≥n posible acerca de la l√≠nea argumental. A esto le a√Īadimos (por lo menos a m√≠ me gusta as√≠) estar muy cerca de la pantalla, si es posible que haya poquita gente delante, la pera limonera ser√≠a que no hubiera gente detr√°s de m√≠ comiendo palomitas, y as√≠ me creo un ambiente en el cual parezca que el director me est√° contando a m√≠ la historia. Una historia intimista, solo para m√≠ (eso no quita que me guste compartir con mis amigos la experiencia). Es la grandeza que tiene la gran pantalla, la sala a oscuras y la buena disposici√≥n a disfrutar de la magia del cine. ¬ŅPor qu√© llegamos a llorar con una historia que no es la nuestra y sin tan siquiera es verdad? Me emocion√© al saber la triste historia que hay detr√°s de la vida de Lee. Su director nos la cuenta, de forma gradual, magistralmente, y la sabe interpretar un genial Casey Affleck. Nos muestra esa cosa que esta dif√≠cil que es la introspecci√≥n del personaje. El c√≥mo sufre en su interior, c√≥mo lo transmite al espectador y c√≥mo busca la violencia para dar desenfreno a toda la ira que lleva encima, a ese af√°n autodestructivo.

Casey Affleck es el hermano de Ben. Esto parece haber condicionado su carrera como actor. Pero con sus √ļltimos trabajos parece ir quit√°ndose esa pesada carga. Lo vimos en El asesinato de Jesse James por el Robert Ford (Andrew Dominik, 2007) y m√°s recientemente Interstellar (Christopher Nolan, 2014). A las √≥rdenes de su hermano trabaj√≥ en una meritoria Adi√≥s peque√Īa, adi√≥s (Ben Affleck, 2007). Con su trabajo en Manchester disipa todo tipo de dudas. Hace una interpretaci√≥n contenida que resulta muy s√≥lida. Es un claro favorito a ganar el Oscar a la interpretaci√≥n masculina. Y algo raro tendr√≠a que pasar para que no se alzara con el preciado galard√≥n. Con un corto pero intenso papel, a su lado est√° Michelle Williams, como Randi. Salt√≥ a la fama a finales de los 90 en la serie Dawson Crece y de ah√≠ su carrera es vertiginosa. Algunas de sus pel√≠culas: Brokeback Mountain (Ang Lee, 2005) donde conoci√≥ a su ex pareja y padre de su hija, el fallecido actor Heath Ledger; Blue Valentine (Derek Cianfrance, 2010); Mi semana con Marilyn (Simon Curtis, 2011) o Suite francesa (Saul Dibb, 2015). Con este trabajo ha conseguido su tercera nominaci√≥n al Oscar. Papel fundamental es el que representa el joven Lucas Hedges dando vida al sobrino de Lee. Ambos desprenden una buena sinton√≠a y se comunican con la mirada de forma espl√©ndida. Por este papel ha sido nominado al Oscar como Actor Secundario (con apenas 20 a√Īos). Debut√≥ con Moonrise Kingdom (Wes Anderson, 2012) y particip√≥, tambi√©n con Anderson, en El Gran Hotel Budapest, 2014.

 

Esta es la tercera entrega del director neoyorquino Kenneth Lonergan tras Puedes contar conmigo (2000) y una azarosa Margaret (2011) donde el drama es uno de los protagonistas. Con esta nueva entrega, logra un producto redondo. Pero no nos enga√Īemos, si no es por el buen n√ļmero de premios y nominaciones que ha obtenido pasar√≠a desapercibida para la gran mayor√≠a del p√ļblico. La cinta fue estrenada en el Festival de Cine de Sundance y est√° producida por Matt Damon que en un principio era el encargado de dirigirla y hasta de protagonizarla, pero debido a sus compromiso no pudo llevar a cabo el proyecto, eligiendo √©l mismo al director neoyorquino. All√≠ recibi√≥ el apoyo de Amazon Studios logrando la distribuci√≥n en los Estados Unidos.

A las grandes interpretaciones hay que unir un s√≥lido guion y la m√ļsica a cargo de Lesley Barber, con pasajes de m√ļsica cl√°sica a cargo de la Filarm√≥nica de Londres que subrayan el drama.

Manchester frente al mar nos habla del dolor, de la dificultad de perdonar y, sobre todo, de saber perdonarse llegado el momento. La tristeza es la moneda com√ļn en esta historia. Pero tambi√©n con una gran dosis de humor para sobrellevar la desventurada vida de nuestros protagonistas. Lo mejor de la pel√≠cula y lo que le hace especial es, por un lado, la gran interpretaci√≥n de Casey Affleck, y por otro lado, la puesta en escena y la forma narrativa, naturalista, sin grandes alaracas, intimista, con un ritmo pausado, lento y constante. Hay una peque√Īa escena que resume la forma de narrar de Loregan. Vemos la acci√≥n, pero no o√≠mos lo que hablan. Lee est√° hablando con un matrimonio amigo sobre el futuro de su sobrino. No sabemos lo que acuerdan, pero m√°s tarde, minutos despu√©s nos enteramos. Lo muestra, lo ense√Īa, pero no lo explica. Es el espectador el que lo monta en su mente. La pel√≠cula est√° narrada de forma magistral, con un montaje inteligente en el que se nos cuenta la historia de forma no lineal, a saltos en el tiempo. Manchester frente al mar, surcando las mareas de la pena, nos transmite emoci√≥n con un resultado desgarrador para nuestra alma.

Os dejo un tr√°iler:

 

Luisjo Cuadrado

Revista Atticus


Pérez-Reverte entrevista a Ferrer-Dalmau

Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid

Y all√≠ nos plantamos, en el Auditorio 400 del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sof√≠a, de grato recuerdo para el escritor aqu√≠ firmante y gracias a la invitaci√≥n de Augusto, un gran amigo de ATTICUS y entrevistado estrella en el n√ļmero SIETE en papel, de reciente presentaci√≥n.

La sala estaba repleta y pudimos acceder junto a figuras del periodismo (alguno m√°s figura que otros) y de la pol√≠tica, incluidos la ministra de Defensa y el Secretario de Estado de Cultura (y alguna otra que por el bien de este pa√≠s, m√°s le valdr√≠a haberse ido hace a√Īos de la noble vocaci√≥n del buen gobierno).

Present√≥ el acto Bieito Rubido, director del peri√≥dico ABC. Fue conciso, correcto y sin ning√ļn af√°n de protagonismo, lo cual habla bien de √©l como persona y como anfitri√≥n.

Arturo P√©rez Reverte, buen corresponsal de guerra, aunque retirado, inici√≥ las hostilidades con dos preguntas para atrapar al auditorio completo: ‚Äú¬Ņpintar batallas es de fachas?‚ÄĚ y ‚Äú¬Ņtodos tus clientes son de derechas?‚ÄĚ, en clara alusi√≥n a la tem√°tica militar, que no militarista, del autor, el pintor de batallas, como le bautiz√≥ el novelista, y as√≠ ¬†subray√≥ el artista. Y Augusto respondi√≥ respectivamente: ‚Äúno, ni yo tampoco, s√≥lo pinto historia de Espa√Īa‚ÄĚ y ‚Äút√ļ eres cliente m√≠o y no eres de derechas‚ÄĚ.

Después analizaron con finura, excelente humor y amistad una serie de cuadros del pintor, cuidadosamente elegidos para la ocasión. Desde los más austeros hasta los más complicados, desde la temática más política hasta la pura belleza de alguno de los trazos y temas escogidos por ese genio que abre de par en par el deseo de querer saber más acerca de cada uno de sus lienzos y su por qué.

De la épica de una carga de la caballería carlista, con Zumalacárregui al frente, al lírico momento del frío regreso de dos soldados perdedores, hombres de don Carlos, abatidos tras perder una guerra finalizada con un abrazo en Vergara y miles de muertos de ambos bandos mientras sus reyezuelos siguieron viviendo, comiendo y bebiendo y que trae a colación esa rima de una canción de Axl Rose: No necesito vuestra guerra civil, alimenta a los ricos mientras entierra a los pobres.

Hablaron también sobre la dificultad técnica que había supuesto para Augusto la pintura con escenario marino, en concreto del Glorioso, uno de los cuadros más significativos y que ahora reposa en el Museo Naval de Madrid. Relataron el proceso del cuadro y el enorme reto planteado por su amigo Reverte y que Dalmau había resuelto de forma magnífica. Y de cómo le había cogido el gustillo a la temática de las contiendas navales y tenía intención de pintar más en el futuro.

La charla, muy din√°mica, fue de un lado a otro mientras nos iban relatando vivencias como soldado, artista, novelista, corresponsal de guerra y sobre todo, con muestras de respeto, camarader√≠a y profunda amistad, salpicadas de an√©cdotas sorprendentes y entra√Īables.

Entre las obras seleccionadas, todas destacables, unas con capacidad de agarrar al espectador por las tripas y otras puramente bellas a la par que reivindicativas, se√Īalaron dos grandes cuadros pintados en Valladolid. Y un tercero, tambi√©n realizado en la ciudad de los Austrias y del Pisuerga, que don√≥ Ferrer-Dalmau y que lleva en su reverso escrita una frase de P√©rez-Reverte, tal y como dej√≥ constancia en uno de sus art√≠culos de Patente de Corso: ¬ęDurante siglos, en cada una de sus huellas estuvo Espa√Īa¬Ľ.

Estuvimos al lado del soldado de artillería del Tercio Viejo de Zamora que toma su espada cual cruz ante el paso de la tabla de la Inmaculada en Empel. Y de Canelo, el perro de Rocroi, y con uno de los más famosos héroes novelescos, aguardando a los franceses junto a lo que queda de aquel ejército maltrecho preparado para vender cara una muerte segura. Y compartimos atardecer con los cuatro soldados en la actual guerra de Afganistán.

Con la emoci√≥n y la ilusi√≥n in crescendo, pudimos disfrutar y compartir el inmenso bagaje que los dos √ļnicos ocupantes del escenario atesoran. Cada pincelada, cada personaje, cada acci√≥n, nos son explicados por su autor con la connivencia de su amigo e interrogador para la ocasi√≥n. Fant√°sticos los dos.

La tarde seduce por completo a los estetas allí presentes y si, como nosotros, además es vallisoletano, resulta emocionante que tantas obras maestras hayan sido concebidas y paridas en nuestra ciudad. Gracias, Augusto.

Pudimos saludar y despedirnos de ambos. Agradecemos haber sido parte de tan elevado acontecimiento. Respondiendo a tu pregunta Augusto: estamos encantados. Ha sido m√°gico.

Os ofrecemos un extracto de la entrevista realizada a Augusto Ferrer-Dalmau y que publicamos íntegramente en Revista Atticus Siete, su edición impresa. 

Augusto Ferrer-Dalmau, la épica del pincel

Es francamente dif√≠cil obviar lo evidente, aunque este pa√≠s sea un gran¬† especialista. Espa√Īa atesora, parece que a√ļn sin saberlo, la m√°s rica de las historias y muchos grandes h√©roes, que salieron de esta piel de toro que Her√≥doto describiese en los albores del clasicismo griego. Por eso, este rebelde con causa decidi√≥ hace a√Īos apostar por ellos, por todos esos espa√Īoles que se dejaron la piel, la sangre, las extremidades y la vida por el orgullo de portar la bandera espa√Īola, bien con la cruz de Borgo√Īa, la bicolor borb√≥nica, e incluso la tricolor republicana.

Augusto Ferrer-Dalmau es ese inconformista que se manifiesta, inasequible al desaliento, a trav√©s de su obra. Sus amigos, la lectura, la documentaci√≥n y una tit√°nica voluntad le ayudan a crear, recrear en su imaginaci√≥n, las escenas de sus pinturas. Ya preparado y armado con sus pinceles, planta cara a la amnesia vergonzante espa√Īola y, tras luengos combates, deja constancia de batallas y acontecimientos hist√≥ricos en los que hubiese un soldado espa√Īol.

Movidos por el entusiasmo, la curiosidad y el interés por conocer a Augusto y saber cómo crea sus cuados Ferrer-Dalmau, entrevistamos al pintor en su estudio, rodeado de recuerdos militares y pictóricos. Está situado, paradojas de la vida, en la capitalina calle con nombre de uno de esos héroes defenestrados de este rincón del mundo, aunque lo retratase el mismísimo Velázquez recibiendo las llaves de Breda de la mano del derrotado Justino de Nassau.

Catal√°n de nacimiento, vallisoletano de adopci√≥n, madrile√Īo de afincamiento descubrimos y admiramos, a√ļn m√°s si cabe, a la persona y al artista, Augusto Ferrer-Dalmau, espa√Īol y ¬ępintor de batallas¬Ľ en toda su esencia.

Revista Atticus. Desde hace unos meses eres acad√©mico de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungr√≠a en Sevilla. ¬ŅCu√°l es la sensaci√≥n √≠ntima de un artista cuando es nombrado acad√©mico?

Augusto Ferrer-Dalmau. Yo creo que el mayor premio que puede tener un artista es ser acad√©mico, eso por descontado. Y la Academia de Santa Isabel de Hungr√≠a, si no recuerdo mal, es de las m√°s antiguas de Espa√Īa. Uno de sus fundadores fue Murillo. Es un prestigio. Adem√°s, la Academia de Santa Isabel de Sevilla es mucho m√°s cl√°sica en temas de pintura. Para m√≠ es el mayor reconocimiento que puede tener un artista, al margen de cualquier premio. A mi edad, con cincuenta y dos a√Īos‚Ķ de todo lo que me han dado hasta ahora, es el que m√°s ilusi√≥n me ha hecho.

 

¬ŅQu√© te aporta como artista y como persona?

AFD. Como persona es una satisfacci√≥n personal, que me reconozcan mi trabajo. Y profesionalmente, lo mismo. Es valorar mi pintura y darla a conocer. El hecho de que sea acad√©mico es un valor a√Īadido a mi obra.

¬ŅTe ha cambiado?

AFD. No, no me ha cambiado. Mi vida no ha cambiado, mi trabajo es el mismo, mi vanidad sigue siendo la misma; nunca la he tenido.

 

¬ŅEs, quiz√°s el reconocimiento que m√°s te ha llenado?

Sí, sí. Me hizo mucha ilusión, porque yo pensaba que mi obra no tenía cabida en el mundo del arte, y en Sevilla la han valorado. Quizás en otros sitios… en Arco y en estos mundos nunca entre mi pintura, pero que una Academia de este prestigio me haya reconocido es una satisfacción que no me esperaba.

 

¬ŅEst√°s de acuerdo con el planteamiento expuesto sobre que eres el creador de una nueva corriente?

AFD. Mucha gente lo dice. Es m√°s, cuando comenc√© con mi pintura era una rara avis. La gente dec√≠a: y este‚Ķ ¬Ņd√≥nde va?‚Ķ Pintaba cuadros de caballer√≠a, ecuestres, temas militares. Tras recorrer las galer√≠as en Madrid‚Ķ la sorpresa fue que tuvo mucha aceptaci√≥n. Contra todo pron√≥stico, a la gente le gust√≥ mi trazo y‚Ķ se ha convertido en una corriente, que muchos pintores, incluso mayores, est√°n empezando a seguir. Quiz√°s por eso el reconocimiento de la Academia.

 

¬ŅC√≥mo deber√≠a llamarse dicha corriente?

AFD. En otros pa√≠ses exist√≠a el pintor batallista. Francia e Inglaterra ten√≠an y Estados Unidos lo tiene. Espa√Īa no ten√≠a como tal, eran artistas que pintaban su √©poca. Por ejemplo, si el rey encargaba un cuadro, lo pintaban, pero pod√≠an pintar tambi√©n cuadros hist√≥ricos, paisajes, temas variados, retratos‚Ķ Sin querer, hemos creado una corriente que tiene mucha aceptaci√≥n.

Arturo (Arturo P√©rez Reverte) me llam√≥ as√≠, me rebautiz√≥‚Ķ y me enterrar√°n como ¬ępintor de batallas¬Ľ. Cuando la gente va a ver la obra de teatro El pintor de batallas, dicen‚Ķ. esta es la de Ferrer-Dalmau, y no es as√≠. Arturo escribi√≥ la obra antes de conocerme, no tiene nada que ver conmigo.

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Ahora que has pintado a Miguel de Cervantes, que se confes√≥ siempre soldado, ¬Ņhas reflejado s√≥lo a Cervantes, el tercio viejo en Lepanto, o a la figura del hombre en conjunto, dada la profundidad del rostro y lo penetrante de su mirada?

AFD. Yo ten√≠a la imagen de que Cervantes, en realidad, era un ¬ęt√≠o puesto¬Ľ. Ten√≠a fama de ser un donju√°n.

 

De joven era guapísimo.

AFD. Era un cr√°pula, un ¬ęt√≠o guaperas¬Ľ. Shakespeare tiene esa fama, pero Cervantes no tiene nada que envidiarle, al rev√©s, y hab√≠a que darle un giro a su imagen. Ten√≠a la idea de pintar un soldado espa√Īol, apuesto, con gallard√≠a. La imagen del espa√Īol. Quiero la imagen del Cervantes joven, no la que solo nos ha llegado: un viejo enjuto, con arrugas, barbita escasa, medio calvo y escribiendo encorvado con una pluma, cuando hab√≠a sido un gran soldado y un t√≠o ¬ęechao pa lante¬Ľ.

¡No! El verdadero. Además, hay que reconocer que Cervantes fue ahí, como soldado de Tercio Viejo en Lepanto, donde empezó su carrera. Luego fue prisionero en Argel. Ese es el inicio de Cervantes. Fue un gran soldado, un valiente. Le hirieron por todos los lados. Vivió y murió como soldado.

 

Pinheiro da Veiga, en Fastiginia, habla de él como un hombre desenvuelto, con simpatía, don de gentes, con un carisma especial… y eso está por escrito… y ya era mayor…

AFD. S√≠, s√≠. Adem√°s era rubio, porque √©l se describe a s√≠ mismo con cabellos de oro, ensortijados y plateados con la edad. En aquella √©poca, rubio, apuesto, con cierta altura, una buena figura. En el cuadro le he pintado como lo que era, un espa√Īol bragado, espada en mano y mirando de frente‚Ķ

 

Tiene una dignidad…

AFD. La imagen del espa√Īol, un guerrero, un caballero, un soldado.

Todos los espa√Īoles son valientes, aunque no lo saben, pero cuando hay motivaci√≥n suficiente, hasta el √ļltimo, vayan como vayan vestidos‚Ķ si les toca luchar como soldados, son Cervantes. Somos orgullosos y tenemos ese punto de dignidad, incluso de chuler√≠a, de arrogancia. No somos cobardes.

Siempre he dicho que el espa√Īol es capaz de lo mejor y de lo peor, pero pon un espa√Īol en alg√ļn sitio y dejar√° de ser imposible. Nos respetan y prefieren en todo el mundo. La imagen del espa√Īol est√° por encima, con un prestigio que no se ha borrado en siglos. Y seguimos demostr√°ndolo y manteni√©ndolo. Somos una garant√≠a. Somos un pueblo muy divertido pero guerrero y a veces nos zurramos entre nosotros. Nos damos de bofetadas entre vino y vino‚Ķ

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¬ŅQu√© opinas de la educaci√≥n actual? ¬ŅY del menosprecio de las ciencias sociales y enaltecimiento de las t√©cnicas, que no cient√≠ficas?

AFD. Las técnicas son importantes, pero las sociales también, igual. Me preocupa. Sobre todo porque estoy convencido de que un pueblo sin cultura es fácil de dominar, fácil de mentir, no tiene criterio. La cultura te hace libre, de pensamiento y de acción. Cuanto menos cultura, más esclavos…

Hay sectores en el mundo, y en la pol√≠tica en particular en Espa√Īa, no visibles, a los que interesa que haya cada vez m√°s ignorantes. Es una praxis que se ha aplicado a lo largo de la historia y se sigue aplicando. Los dictadores y los tiranos, lo primero que eliminan es la cultura. Muchas veces, la imagen que proyecta un gobierno sobre la defensa de la cultura es un parip√©. S√≥lo se subvenciona lo que interesa. Lo cierto es que el nivel cultural de los j√≥venes es cada vez menor, m√°s bajo‚Ķ Las nuevas tecnolog√≠as est√°n bien‚Ķ, navegan‚Ķ, ven YouTube‚Ķ, pero no sustituyen a la cultura.

Carlos, Pilar, Augusto y Luisjo en el estudio madrile√Īo del pinto. Foto: Chuchi Guerra

La entrevista la puedes encontrar íntegra en Revista Atticus Siete, nuestra edición impresa (Enero 2017). Si no la encuentras en tu punto de venta habitual, la puedes pedir a nuestro email (15 euros más gastos de envío).

admin@revistaatticus.es

 

Pilar Ca√Īibano y Carlos Iba√Īez

fotografías: Fernando Garrido

Revista Atticus


El Teatro Calder√≥n de Valladolid ha presentado este lunes la producci√≥n El Fest√≠n de Babette, que se estrenar√° este jueves, 16 de febrero, en la que intervienen actores profesionales como Ana Otero, Mar√≠a Garral√≥n, Mar√≠a Jos√© Alfonso, Paco Lahoz, Javier Sempr√ļn y Manuel de Blas junto con un grupo de 15 aficionados vallisoletanos que han formado parte del taller teatral ¬ęLa Nave senior¬Ľ.

 

El Festín de Babette es una producción teatral sobre el cuento de la autora danesa Karen Blixen apodada Isak Dinesen. La creación escénica se hará a partir de un taller socioteatral impartido por la directora Pepa Gamboa en el Teatro Calderón de Valladolid. Actores profesionales y personas inscritas en ese taller interesados en el teatro como cognición social, aportarán tanto al proyecto, que unos pocos elegidos participarán como personajes en la puesta en escena.

Seis actores y actrices profesionales dar√°n vida a los personajes principales de la dramaturgia de Antonio √Ālamo y otros seis ‚Äúno profesionales‚ÄĚ har√°n ese efecto de extra√Īa inclusi√≥n social que permite el teatro, y que propone esta historia tan especial donde la condici√≥n humana se esconde tras la gastronom√≠a‚Ķ

 

Revista Atticus

fotografías: Chuchi Guerra


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