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64 SEMINCI – Crítica Héradid (The Country) de Grímur Hákonarson

64 SEMINCI – Sección Oficial Héradid de Grímur Hákonarson

La sección oficial de SEMINCI nos trae al ganador de la Espiga de Oro de 2015 Grímur Hákornarson con su nuevo rodaje. Islandia, que tanto gustó el año pasado en el festival este año ha sido una absoluta decepción en sus dos proyecciones. Ésta, que plantea algo interesante, con una mujer fuerte haciendo frente a la todopoderosa cooperativa que controla todo negocio que se mueva en el condado se va convirtiendo en una sucesión de clichés que pronto convierten algunas bellísimas imágenes maravillosamente rodadas en un telefilme.

Viuda de mediana edad con los hijos ya criados e independientes cuyo marido pierde la vida de manera sospechosa y que tira del hilo y en lugar de hacerlo poco a poco resulta que en dos minutos está resuelto y hay que atacar a la todopoderosa organización culpable de todo lo malo que acontece en esos parajes volcánicos, congelados o a punto de colmarse de hielo, por encina de la línea arbórea. Amigo que calla y después se redime. Y plantar cara a los malos. Por cierto, el actor antagonista lo borda. ¿A qué suena a esas producciones de la ZDF con las que las televisiones en abierto nos atormentan los fines de semana? Y esto ha sido seleccionado para la sección oficial de SEMINCI. Aunque de esto ya hablaremos con más calma, porque el nivel es bajo o de subsuelo.

Volviendo a la cinta de la Tierra de Hielo no hay grandes cosas a destacar salvo la escena del despertar de la mujer tras quedarse viuda, con una luz mortecina y un espacio vacío que recuerda a una canción del primer álbum de The Police y algún aprovechamiento de la iluminación casi al final que contrasta con la saturación de luz de la escena final, que contiene una canción esclarecedora y que, súbitamente, nos corta el realizador para regresar a una carretera recta y un final tan manido como esperado.

Hákornarson, que ya nos dijo quién era en la inesperada vencedora de hace cuatro ediciones con El Valle de los Carneros y la lucha del hombre con su entorno y el medioambiente, ahora nos cuenta algo parecido, pero con mujer igualmente fuerte y en el medio rural, que por muy mecanizado que esté no deja de ser duro. Hasta aquí la novedad.

Me gustaría haber hablado más y mejor de esta apuesta, pero no creo que tenga calidad para estar en sección ninguna de un festival del prestigio que tiene la SEMINCI vallisoletana. Lástima.

Carlos Ibañez

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