Comparte esto:

" /> Crítica teatro. Mujeres de La Quimera de plástico | | Revista Atticus

Crítica teatro. Mujeres de La Quimera de plástico

Mujeres – Casa Zorrilla, Valladolid

En el maravilloso Jardín Romántico de Casa Zorrilla pudimos disfrutar de la representación Mujeres.

Mujeres es una tragedia envuelta en humor, que nos invita a ver dos monólogos; Una mujer sola y El despertar,  unidos en este título tragicómico de Mujeres. Es un espectáculo producido por la compañía La Quimera de Plástico, en versión de su director Tomás Martín,  y basada en dos obras del escritor Darío Fo y la actriz, escritora y política Franca Rame.

Mujeres nos muestra situaciones cómicas y disparatadas, mezcladas con la tragedia cotidiana de la mujer “enfrentada a sí misma y a la dualidad de sus papeles como esposa, madre y trabajadora” forman parte de este montaje crítico teatral, mantienen una estructura dramática de cada una de las obras, sin otro hilo conductor que las propias capacidades de la actriz y el tratamiento del espacio escénico

Una mujer sola que monologa con una vecina o consigo misma, encerrada en casa y acompañada solo de su angustia ante la violencia de su marido. El despertar  de cada día de una mujer ante el triple pluriempleo de madre, esposa y trabajadora, en el que su stress le lleva a acciones absurdas, que provocan risa y llanto a la vez. Mujeres es la visión de un trozo de realidad más que abundante aunque no visibilizada en la que la rabia, la risa, el llanto y la esperanza actúan como catalizadores de la jornada cotidiana de millones de mujeres.

Con una actriz excepcional, Selma Sorhegui, a la que la crítica ha reconocido unánimemente.  Selma es versátil, canaliza estupendamente este alarde interpretativo de esa mujer creíble,  que a veces nos pone los pelos de punta y otras nos hace reír con sus poses y  gestos, es versátil y los monólogos interpretados sobre el escenario son una reflexión sobre la condición femenina del momento. Según nos cuenta la actriz, ha tenido públicos enormemente diferentes, cada función viene a ser “una especie de renovación interior”.

Respecto al tema de las piezas, las mujeres, no pasa de moda, siempre hay algo que contar sobre ellas. Porque aunque vivamos otros tiempos, constantemente se escuchan noticias que a veces superan la ficción, sin importar el país, idiosincrasia, color o estatus de las protagonistas.

El montaje Mujeres, se ha alzado con el Premio al mejor monólogo de humor en el VIII Festival Iberoamericano de Teatro ‘Cumbre de las Américas’ celebrado en Mar del Plata (Argentina).  Mujeres fue estrenado por la compañía vallisoletana en Belorado (Burgos), en 2008, al que le siguieron numerosas representaciones en 28 ciudades de 13 países. En los primeros siete años, Mujeres se ha representado en aproximadamente 150 ocasiones en el extranjero, seguramente, una de las pocas piezas españolas que hayan conseguido alcanzar ese listón. Si sumamos las veces que el montaje se ha presentado ante público de América Latina, a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), la lista es generosa: Argentina, Perú, Uruguay, Cuba, Estados Unidos, México, Honduras, Guatemala, Nicaragua, Paraguay, El Salvador y Costa Rica, en algunos de ellos hasta en tres ocasiones distintas. Después recorrió Venezuela, empezando en Maracaibo, con la presencia de la obra en el Festival Internacional de Teatro de esta ciudad, pasando con la función por el Festival de Teatro de Occidente en Barquisimeto. 26 días con 11 representaciones. A ellas habrá que sumar las realizadas en Marruecos o Guinea Ecuatorial, en África, que han llevado a los espectadores y espectadoras del continente africano “una visión objetiva de la situación de la mujer en relación a la violencia de género y la igualdad en el trabajo y en el hogar”. Una ventana de la realidad social que sigue entreabierta, a tener en cuenta de lo que cuentan o quienes viven o sufren desde su interior esa realidad.

fotografías y texto: Luisa Valares

Revista Atticus

No Comments Yet

Comments are closed

Suscribete

Copyright ©2017, Revista Atticus

Siguenos
  • Facebook
  • Twitter