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Teatro – Taxi. Dirección Josema Yuste

Teatro – Taxi

Teatro Zorilla, Valladolid

El Teatro Zorrilla se inunda de carcajadas con la representación de Taxi, un fantástico vodevil.

 

Taxi una comedia escrita por el dramaturgo Londinense Ray Cooney. La dirección y adaptación de la obra corren a cargo de Josema Yuste.

 

Nuestro protagonista, taxista de profesión, es un aparente feliz hombre casado con una vida tranquila y en cierto modo monótona. Nada más lejos de la realidad. Está casado con dos mujeres y viviendo con cada una en un barrio diferente. Eso le obliga a llevar una planificación de horarios muy estricta y hacer verdaderos juegos de malabares para poder contentar a ambas. Realmente está enamorado de las dos y no desea perder a ninguna de ellas. Todo su plan se desvanece cuando acaba por accidente en el hospital y su nombre aparece por partida doble en la comisaría de cada distrito. ¿Serán dos personas con el mismo nombre o una misma persona con una doble vida? Eso es lo que tratará de descubrir la policía… y él lo intentará esconder por todos los medios. Para ello contará con la inestimable ayuda de un vecino muy “incómodo”…

Taxi es una comedia de enredo que no engaña, ligera, desenfadada, con personajes estereotipados, con buen ritmo, humor reconocible. Los malentendidos, las mentiras, etc., se van enredando cada vez más, a medida que transcurre la obra, llegando a un extremo del todo inverosímil, pero qué más da, lo importante es que lo estamos pasando bien, y todo forma parte de una propuesta con muchísimos gags, que ofrece el humor reconocible y característico de Josema Yuste.

La escenografía de Ana Garay es apropiada, representa un salón, en realidad dos, cada mitad del escenario corresponde a un piso distintos, el de Castellana y el de Chamberí, una solución que sirve para la acción contada y que facilita la interacción de los personajes, que no paran ni un momento en su constante entrar, salir y moverse por el espacio escénico.

El elenco formado el polifacético por Josema Yuste que dirige e interpreta, ha llevado el guion donde él se encuentra cómodo, con la caricatura del personaje, donde maneja las bromas con maestría, donde sabe que tiene el éxito asegurado. Con tanto humor da la sensación de que su personaje (Rafa) no tiene temores, y se burla de todo, y como no podía ser de otra manera este personaje es un genio de la dicción, de la palabra rápida, una obra a su medida y a la medida del humor más clásico de un dúo que persiste en la memoria. La interpretación que me ha parecido más cómica, es la del vecino y amigo (Alfonso), interpretado por Ignacio Nacho, él lleva el peso de la parte más clown, todo un descubrimiento, su vis cómica y su fascinante expresión facial, divertidísimo. Santiago Urrialde, Esther del Prado, Maribel Lara y Javier Losán, hacen un trabajo digno, muy buena interpretación,  el público los entiende y se divierten. Los papeles masculinos dan bastante más juego que los femeninos, aunque hay que reconocer que el protagonista es Josema Yuste,

Los personajes se componen por dúos, dos esposas, dos policías, dos taxistas (dos vecinos, dos amigos). Todos ellos, están construidos explotando al máximo los estereotipos, algo que siempre da pie a múltiples situaciones cómicas (el policía que añora el pasado, policía estilo Colombo, el amigo torpón y metepatas, la esposa estirada frente a la esposa más alocada, etc…). Entre todos ellos existe esa complicidad que hace que, las cosas funcionen y que cualquier fallo sobre el escenario (olvido de texto, o risa inoportuna en escena, etc.) se convierta en una ventaja (cuando se sale de estas situaciones con humor y dejando ver claramente que se dominan las tablas), algo que el público, sin duda, sabe agradecer y con sus carcajadas demuestran que lo están pasando muy bien. Una obra que ofrece simplemente un rato de entretenimiento, con un humor claro y directo, una obra que divierte.

Luis Valares

Revista Atticus

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