Pronunciar el nombre de Cézanne es evocar un tipo de pintura muy característica, un tipo de pintura con un estilo propio, casi, casi inconfundible en mucho de sus cuadros. Decir Cézanne, es para muchos, decir impresionismo. Pero Cézanne es algo más que la pintura al aire libre, ese gran estudio que para él representa la naturaleza, el campo abierto.

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Paul Cézanne

Paul Cézanne (1839 – 1906) nació en Aix en Provence en Francia. El que está considerado por muchos como el padre de la pintura moderna, el pintor de pintores, no fue entendido, ni valorado en su tiempo como el artista que ahora se le reconoce. Su pintura fue calificada como infantil, tosca o primitiva y Cézanne considerado por la crítica, en aquel entonces, como el pintor más torpe y menos formado de todos sus compañeros.
Cézanne era hijo de un banquero. Su padre se empecinaba en que estudiara Derecho. Solo por la tozudez que mostró el joven Paul accedió de mala gana a que se trasladara a París, a probar fortuna con los pinceles. A sus 22 años se presentó en París, una ciudad bulliciosa, insalubre e ingrata con el forastero. El «chico de pueblo» consiguió matricularse en la Académie Suisse (una institución privada por la que pasarían muchos de los que luego formarían ese grupo denominado «impresionistas») con la intención de preparase su acceso a la Escuela de Bellas Artes.
Entre clase y clase, tomó contacto con los grandes maestros del Museo del Louvre, sintiéndose atraído por Velázquez, Caravaggio, Rubens, Delacroix, Ingres, entre otros. No fue un camino fácil. En varias ocasiones tiró la espátula, abandonó momentáneamente los pinceles para volver a casa de su padre e implorar un empleo que le pudiera permitir seguir con su afición.
En 1862 volvió a París y retomó sus clases con la ayuda financiera de su padre (mediante una pensión mensual). En la Académie Suisse entabla amistad con Guillaumin y Camille Pisarro con quienes, de vez en cuando, frecuentará las famosas tertulias de los cafés parisinos. Momento en que conoce a Emilie Zola, Gustave Courbet y Eduard Manet, personajes claves en su biografía.
Las estrictas medidas que imperan en la época para el acceso de los jóvenes pintores a las muestras de arte «oficial» (Salón de París), hizo que un grupo de pintores molestos crearan el Salón de los Rechazados (Salon des Refusés) y empezaran a exponer a partir de 1863 «el otro arte», el menos academicistas, el más libre, sin los encorsetamientos dictados por un jurado conservador. Un ejemplo: las obras de Cézanne fueron rechazadas sistemática en los certámenes desde 1864 a 1869.

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1874 supuso un punto de inflexión para muchos de estos artistas. En ese año se celebró la primera exposición que aglutinó a una serie de pintores que desarrollaban su actividad, fundamentalmente, al aire libre y que se empezaron a conocer como los impresionistas. Pero a pesar de que se celebraría nuevas reuniones, casi de forma anual, Cézanne solo volvió a exponer en 1877.
En 1886 se casó con Hortense, mujer con la que ya convivía y con la que había tenido un hijo. Su padre falleció, en octubre de se mismo año, legándole una herencia que le permitió, a sus 47 años, gozar de una independencia económica que hasta entonces no había tenido.
Durante todo este tiempo Cézanne va a participar en una serie de exposiciones prestigiosas, pero no será hasta 1895 cuando realiza su primera exposición individual (con algo más de cien cuadros) de la mano de Ambroise Vollard. Este marchante consiguió vender parte de sus cuadros y que se empezara a valorar económicamente la obra de Cézanne, obteniendo, de forma paralela, un gran respeto de la nueva generación de pintores más jóvenes.
En 1903 su carrera llega a su momento más culminante con la presencia de muchos de sus cuadros en distintas exposiciones, siendo una muestra el Salón de Otoño con 33 lienzos suyos.
En octubre de 1906 moría víctima de una neumonía. Una tormenta le sobrevino mientras pintaba al aire libre y sin apenas resguardo aguantó el chaparrón. Antes de llegar a casa de desplomó. Como tantos otros genios incomprendidos en su tiempo, qué pensaría al saber que una de sus obras más famosas Jugadores de cartas, se vendió en 2012 por una fortuna.

Su estilo

Todo en la naturaleza se modela según la esfera, el cono, el cilindro. Hay que aprender a pintar sobre la base de estas figuras simples; después se podrá hacer todo lo que se quiera.
Cézanne, 1904

Cézanne intentó conseguir un realismo pictórico que fuera la síntesis ideal de la representación naturalista, mediante su propio estilo y dentro de un orden pictórico. La vanguardia parisina tomó como propios muchos de sus principios, muchas de las enseñanzas que impartía a los jóvenes que se acercaron hasta su casa. Un estilo y una forma de entender la pintura que inspiraría a geniso como Picasso, Braque y Juan Gris, entre otros.
Se apoyaba en una teoría en la cual toda representación de la naturaleza (incluso la propia figura humana) se podía plasmar mediante formas geométricas simples y mediante sucesivos planos de color. Esto producía la visión de una naturaleza estructurada preconizando la abstracción. Por lo tanto, no es de extrañar que a Cézanne se le deba la construcción de un puente entre el impresionismo de finales del siglo XIX y el cubismo de principios del siglo XX.

La exposición

El Museo Thyssen Bornemisza acoge, tras treinta años, la primera retrospectiva en España dedicada a Paul Cézanne. Anteriormente, en 1984, el embrión del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, lo que era el Museo Estatal de Arte Contemporáneo, organizó una exposición sobre el artista francés. Guillermo Solana, director artístico del Museo, es el comisario de esta exposición, junto a Paula Luengo, comisaria técnica, que incluye 58 pinturas del artista (49 óleos y 9 acuarelas) que se exponen junto a otras 9 obras de otros artistas como Pissarro, Gauguin, Bernard, Derain, Braque, Dufy y Lhote. No ha sido fácil reunir esta cantidad de obras. Se ha recurrido a colecciones privadas y algunos museos repartidos por todo el mundo.
El subtítulo de la exposición Site / Non-site alude a un término, tomado del artista y teórico Robert Smithson, para hacer referencia a ese diálogo ente la pintura exterior e interior. De todos es conocido que Cézanne era un artista que practicaba la pintura al aire libre junto a sus compañero impresionistas. Pero a diferencia de estos, Cézanne da una importancia al retoque dentro de su estudio de esas obras elaboradas en plena naturaleza. Otro de sus géneros es la naturaleza muerta que encarna ese encuentro directo con la naturaleza y el laboratorio de la composición.
Cézanne Site / Non-site se divide en cinco apartados.
1 – Retrato de un desconocido
Curiosamente, nos recibe un personaje desconocido que pasa por ser una de las últimas pinturas realizadas por Cézanne antes de su muerte. Un único cuadro compone esta sección. Se trata de Retrato de un campesino (1905 – 1096). Muchos son los críticos que consideran a esta obra como un autorretrato indirecto del artista. Sin un rostro definido, situado en lo que parece ser la terraza de su estudio en Aix-en-Provence, es un compendio de su estilo. Líneas verticales en el modelo que se contraponen con las horizontales del murete que ejerce de barandilla en la terraza, con pinceladas geométricas y transparentes. Estas pinceladas descomponen al campesino en pequeños planos de color, llegándose a confundir con el paisaje del fondo. El resultado final es de un aspecto de obra inacabada, a falta del remate, una constante en muchas de las obras presentes en la muestra.

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2 – La curva del camino
Una curva en el camino es un motivo recurrente en la obra del artista francés. Algunos cuadros están inspirados en la misma curva, pero otros son fruto de sus paseos por el campo siempre en busca de motivos. Esa curva es una invitación a recorrer el camino, a profundizar en la obra, a adentrarnos en su pintura, a descubrir lo que hay a la vuelta de la esquina.

3 – Desnudos y árboles
La tercera sección la componen una serie de desnudos (generalmente acogidos bajo el título genérico de «bañistas») y de paisajes con árboles.

4 – El fantasma de Sainte-Victoire
La montaña de Sainte-Victoire se convirtió en otro de esos motivos recurrentes en la producción artista de Cézanne. Esta «obsesión» la trasladó a muchos de sus bodegones que están concebidos como si de una naturaleza «viva» se trata. Algunos de estos últimos cuadros recuerdan a esa composición cuyo fondo es la montaña de Sainte-Victoire.
Destacan también cuatro cuadros «protagonizados» por un cántaro de gres sin decoración. Posee una única cualidad: un vientre redondo, algo así como una forma-madre sobre la que giran las cosas.

5 – Juego de construcciones
Los paisajes de Cézanne también los convierte en naturalezas muertes. Esa descomposición en planos geométricos provoca esa congelación y estructuración del espacio.
«Si en los bodegones de Cézanne la mesa quedaba enmascarada por las telas que simulaban un paisaje, en sus paisajes el pintor impone una estructura parecida a la superficie de una mesa: un primer plano vertical, un plano horizontal y otro plano vertical de fondo. Esta configuración en escalera, que empuja nuestra mirada hacia arriba y hacia el fondo, se desarrolla desde los paisajes de l’Estaque hasta las vistas de Gardanne. Esto tendrá una influencia decisiva en los primeros pasos del cubismo, representado en la exposición por algunas obras de Braque, Derain, Dufy y Lhote.»

Cézanne Site / Non-site es una oportunidad única de ver un repertorio de obras de Cézanne que nos permitirá conocer a uno de esos grandes artistas que surgieron en un momento de gran producción artística. Un momento caracterizado por la experimentación, por romper las férreas reglas academicistas y, también y no hay que olvidarlo, un momento en que la sociedad vivía un período convulso de profundos cambios debido a los grandes inventos tecnológicos y cambios estructurales dentro de la propia sociedad. Estos cambios se plasmarían en la Historia del Arte con el surgimiento de una serie de movimientos artísticos englobados en los istmos (futurismo, dadaísmo, cubismo, constructivismo, ultraísmo, surrealismo, …). Echamos en falta alguna obra de mayor enjundia, teniendo en cuenta esos treinta años de ausencia, de no haberse dedicado a una retrospectiva, y algunas obras más representativas de los distintos periodos del artista. Bien es cierto que Cézanne Site / Non-site se centra en esos dos grandes géneros que tanto frecuentó Cézanne: los paisajes y las naturalezas muertas.
Como viene siendo habitual, el Museo ha organizado una serie de actividades paralelas que se desarrollan durante el periodo que dura la muestra. También ha editado un extenso y documentado catálogo. Los catálogos del Museo Thyssen Bornemisza empiezan a tener un peso específico y ya no se limitan a ser una mera muestra de fotografías de los cuadros presentes en la exposición. En este caso las imágenes se acompañan de un estudio del propio Guillermo Solana en el que nos hace una extensa introducción en cada uno de los cinco apartados en los que se ha dividido la exposición y haciendo referencia no solo a los cuadros expuestos sino a otra serie de ellos, relacionados y que por diversos motivos no han podido «venir» a esta gran cita con el Arte.

Más información:

Cézanne Site / Non-site

Las imágenes han sido cedidas por el Museo Thyssen Bornemisza. Se puede consultar el artículo completo que se publicará en Revista Atticus 25.

 Luisjo Cuadrado

Revista Atticus


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Fichero archivado: Exposiciones

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