Archivo para abril, 2014

Exposición en el Museo del Prado: Las Furias. De Tiziano a Ribera

 

Se conoce por Furias (o Las Furias) a cuatro personajes procedentes de la mitología greco-latina que desafiaron a los dioses y fueron castigados por su osadía. Están considerados como personajes secundarios, no son las star system de la mitología. Ticio fue condenado a ser devorado por los buitres por haber intentado violar a Latona, amante de Zeus y madre de Apolo. Tántalo, hijo de Zeus y rey de Lidia fue castigado, por haber servido a los dioses, como festín, a su hijo Pélope, a vivir sumergido con el agua hasta la barbilla. Sísifo, fundador y rey de Corinto, penaba con su roca a cuestas por haber delatado los amores de Zeus con Egina. E Ixión, rey de los Lapitas, fue condenado a dar vueltas eternamente en una rueda por haber intentado seducir a Hera.
Ellos son los protagonistas de la exposici√≥n que se celebra en el Museo del Prado, desde el 21 de enero hasta el 4 de mayo, bajo el t√≠tulo de Las Furias. De Tiziano a Ribera. Una muestra que se compone de veintiocho obras en distintos soportes y firmadas por distintos artistas de los siglos XVI y XVII. Destacan un dibujo de Miguel √Āngel y las pinturas de Rubens, Tiziano, Ribera, Rombouts, Glotzius, Assereto, Rosa o Langetti. Est√° patrocinada por la Fundaci√≥n Amigos del Museo del Prado.

Fotografía: Luisjo

Fotografía: Luisjo

El tema de Las Furias tuvo un desarrollo muy limitado, apenas unos ciento cincuenta a√Īos. Un periodo que abarca desde mediados del siglo XVI hasta las postrimer√≠as del XVII. A diferencia de otros modelos, el caso de Las Furias no es una ¬ęmoda¬Ľ italiana sino que proviene de los Pa√≠ses Bajos, de la mano, fundamentalmente, de Mar√≠a de Hungr√≠a.
Mar√≠a de Habsburgo de Hungr√≠a (1505 ‚Äď 1558), tambi√©n conocida como Mar√≠a de Austria, fue la tercera hija de Felipe el Hermoso, archiduque de Austria y duque de Borgo√Īa, y de Juana de Castilla (conocida como Juana la Loca). Fue reina consorte de Hungr√≠a al casarse con Luis II de Hungr√≠a. En 1548, Mar√≠a de Hungr√≠a, encarg√≥ a Tiziano, para su palacio de Binche en las afueras de Bruselas, una serie de lienzos con los cuatro personajes mitol√≥gicos: Ticio, T√°ntalo, S√≠sifo e Ixi√≥n. Una alegor√≠a a los pr√≠ncipes alemanes que se hab√≠an alzado contra su hermano, el emperador Carlos V, y a quienes hab√≠a derrotado un a√Īo antes en la batalla de M√ľlhberg.

La exposici√≥n gira alrededor del Laoconte. El hallazgo, en 1506, del grupo escult√≥rico conocido como del Laoconte en Roma, perteneciente a la escuela de Rodas, se convirti√≥ en todo un acontecimiento. La manera en que se representa el dolor, el sufrimiento y hasta la muerte en cada gesto o en cada rostro de cada uno de los componentes de este grupo escult√≥rico ha servido de inspiraci√≥n a las futuras generaciones. Pero no solo en los artistas sino tambi√©n en los te√≥ricos. Son muchos (tanto artistas, como estos √ļltimos) los que consideran, y han considerado a este grupo como el ejemplo m√°ximo en el arte y por extensi√≥n con el ejemplo por excelencia en la representaci√≥n del dolor en el arte.
Tras el conocimiento del Laoconte y de Las Furias los artistas sienten la necesidad de atreverse con nuevos retos. Por un lado, la de representar a sus modelos en distintas actitudes y movimientos, y, por otro, la de plasmar los diferentes estados de √°nimo, como es el caso del dolor extremo.
Anteriormente al grupo escult√≥rico, los antecedentes a estas representaciones se pueden situar en las gigantomaquias de √©poca helen√≠stica o la Baja Edad Media. Son episodios de la mitolog√≠a griega que narran sucesos cruentos entre gigantes, titanes y dioses ol√≠mpicos. Est√°n caracterizados por la representaci√≥n de m√ļltiples personajes con escorzos a veces inveros√≠miles. Dos ejemplos que han llegado hasta nosotros son Ca√≠da de los Gigantes de Giulio Romano y Ca√≠da de los Gigantes de Perino del Vaga.
Pero estos dos no reflejan a ninguno de los componentes de Las Furias. Seg√ļn nos recuerda Miguel Falomir, ahora se sabe de una serie de tapices conocidos por Los honores, tejida hacia 1520 en Brusela por Peter van Aelst y que se ponen en relaci√≥n con los lienzos de Tiziano. En uno de ellos, el dedicado a la Iustitia, en el √°ngulo superior derecha aparecen las figuras de Ticio, S√≠sifo e Ixi√≥n.
Miguel √Āngel tomaba como modelos la estatuaria cl√°sica para recrear los mitos antiguos. Realiz√≥ un dibujo de Ticio en 1532.
Estas Furias no fueron concebidas como un conjunto autónomo, sino que fueron realizadas para formar parte de un todo. Formarían parte de un importe conjunto iconográfico que incluiría pinturas, tapices y esculturas desplegados en la llamada Gran Sala del Palacio de Binche en las afueras de Bruselas. De todos es sabido el gusto por los fastos de aquella época. María de Hungría no dudó en organizar una serie de refinadas diversiones que pusieran en evidencia el lujo cortesano y el gran poder que tenía. Se sabe que este palacio disponía de varios pisos con distintos ambientes. En uno de estos pisos se encontraría esta Gran Sala de donde colgarían distintos tapices y los lienzos de Tiziano.

Dejando a un lado la carga política que significaba, Las Furias constituyen un ejercicio de virtuosismo, una magistral utilización del claroscuro. Los artistas fascinados por la visualización del sufrimiento, se esforzaron en captar los movimientos de máxima tensión, con escorzos casi inverosímiles en los cuerpos desnudos y con el reflejo de dolor en su máxima expresión. Sus expresiones son extremas. La mayoría de las figuras ocupan casi toda la superficie del lienzo en pugna con los gritos que salen de sus bocas. Transmiten al espectador el tormento que sufren. Era la estética del horror.
Tras las obras de Tiziano, el tema de Las Furias llega hasta Italia. Y en Nápoles se encuentra el genial José de Ribera que se va a convertir en el pintor que sabrá reflejar como nadie esta estética del horror. Supo apropiarse de esta temática y la desarrolló con gran ingenio.

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Además de los cuadros que posee el Museo del Prado, en la exposición podemos ver un estudio al aguafuerte de narices y bocas que reflejan esa pasión que sentía Ribera y que profundizará en la expresión facial del gigante.

El Ixi√≥n de Ribera es un ejemplo de las virtudes en la representaci√≥n del dolor. Adem√°s se trata de la √ļnica Furia de Tiziano de la que no quedaba testimonio visual. Demuestra una gran habilidad a la hora del tratamiento del cuerpo humano sometido a extremas condiciones, as√≠ como la capacidad de transmitir ese dolor al espectador.
Por el contrario la obra de Salvator Rosa estira esta est√©tica del horror al m√°ximo (utilizando una expresi√≥n coloquial se podr√≠a decir, que Rosa con su Prometeo, ¬ęse ha pasado¬Ľ). Se recrea en exceso y su Ticio sufre, pero el espectador m√°s que dolor lo que percibe es una sensaci√≥n cercana al asco al ver tanta v√≠scera. Se dice de Rosa que en su d√≠a manifest√≥ que si Apeles supo pintar el trueno, √©l hab√≠a pintado el grito.

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La exposición está comisariada por Miguel Falomir, jefe del Departamento de Pintura Italiana y Francesa (hasta1700). Falomir también es el responsable del catálogo, escrito íntegramente por él. Se trata de un exhaustivo estudio con capítulos dedicados a Tiziano, a María de Hungría, al desafío artístico que supone la plasmación de estos escorzos y la originalidad e imitación de los maestros en referencia a Las Furias.
Como viene siendo habitual alrededor de la muestra el Museo del Prado, así como la Fundación Amigos del Prado han organizado una serie de actividades.

Un interesante vídeo de la exposición:

 

Luisjo Cuadrado

Revista Atticus

Marcador

√Čxito en la presentaci√≥n en Valladolid de La fiesta de las palabras

 

Aspecto del salón con Slavador Robles, Florencio Carrera y Luis José Caudrado durante la presetnación

Aspecto del salón con Salvador Robles, Florencio Carrera y Luis José Cuadrado durante la presentación. Foto: Chuchi Guerra

 

El pasado 26 de abril y dentro de los actos organizados por la 47 edición de la Feria del Libro de Valladolid, se presentó ante la sociedad vallisoletana el libro La fiesta de las palabras, un libro escrito por Salvador Robles Miras, ilustrado por Elena González Nieto (ELNO) y publicado por Revista Atticus.

 

El acto contó con la participación de Florencio Carrera (Director de esRadio CyL), Luis José Cuadrado Gutiérrez (editor de Revista Atticus) y el propio escritor, Salvador Robles.

 

La fiesta de las palabras en manos de nuestros lectores

La fiesta de las palabras en manos de nuestros lectores

En su intervenci√≥n Florencio Carrera destac√≥ la valent√≠a del editor por editar unos textos de Salvador Robles con ilustraciones de Elena Gonz√°lez (ELNO) resultando ¬ęun equilibrio perfecto para un libro que se lee de un tir√≥n. Un texto para la reflexi√≥n. Para m√≠ lo ha sido en esta Semana Santa, entre procesi√≥n y procesi√≥n, oxigeno y vida¬Ľ. La fiesta de las palabras es un homenaje a Gabriel Garc√≠a M√°rquez o Borges, como tambi√©n es un homenaje a El Aleph, Oliver Twist, Don Quijote de la Mancha o La Isla del Tesoro.

 

Luisjo Cuadrado destac√≥ que su m√©rito es relativo. ¬ęCont√© con un buen material del escritor Salvador Robles; con unas muy buenas ilustraciones de Elena Gonz√°lez; y con la ayuda de Fernando Carri√≥n (el impresor) que me ayudo con la maqueta y as√≠ dar forma a nuestras ideas¬Ľ. Tambi√©n subray√≥ la importancia que est√° adquiriendo Revista Atticus como una gran factor√≠a cultural con m√°s de 70 colaboradores repartidos por todo el mundo y que env√≠an sus trabajos desde los salones de sus casas. Gracias a la relevancia que est√° adquiriendo la revista se decidi√≥ por la edici√≥n de este libro ¬ęel mejor libro del mundo (qu√© padres no dicen eso de sus hijos)¬Ľ.

 

Aspecto general del salón

Aspecto general del salón

Salvador Robles Miras tom√≥ la palabra para desvelar alguno de sus secretos, de sus or√≠genes, de sus inicios en la literatura y de sus fuentes de inspiraci√≥n: la vida, el estar alerta y en contacto con la misma. Ley√≥ alguno de los microrrelatos y relatos que componen este bello volumen. ¬ęTodo escritor desea no solo que le lean, sino que le relean¬Ľ. Destac√≥ la constancia, el trabajo como la base del √©xito. ¬ęYa tengo cientos de nuevos relatos desde que entregu√© a Luisjo el material para este libro¬Ľ. Robles agradeci√≥ al numeroso p√ļblico que abarrot√≥ el Sal√≥n del Edifico de Usos M√ļltiples la asistencia a la presentaci√≥n de esta criatura con el deseo de no defraudar a los lectores. Posteriormente al acto, el escritor se desplaz√≥ hasta la C√ļpula del Milenio donde se dedic√≥ a firmar ejemplares de La fiesta de las palabras, codo con codo, con la escritora Clara S√°nchez. Le tenemos mucho cari√Īo a esta escritora pero en honor a la verdad debemos decir que Salvador Robles en esa disputa (utilizando un s√≠mil futbol√≠stico) gan√≥ por goleada (se puede observar el gent√≠o en la foto).

 

Aspecto de la firma de libros. Foto G. Villamil, publicada en El Norte de Castilla

Aspecto de la firma de libros. Foto G. Villamil, publicada en El Norte de Castilla

El libro ya está a la venta en la mayoría de las librerías de nuestra ciudad y en algunos otros puntos fuera de la misma. Se pueden consultar en la web o mandando un correo a admin@revistaatticus.es

Durante la Feria el libro est√° disponible en el stand de GaLEERia (frente a la entrada principal).

Más información:

Salvador Robles en la Feria del Libro.

Revista Atticus

Foto:  Chuchi Guerra

 

 

 

Presentación en Valladolid de La fiesta de las palabras.

Texto de Salvador Robles, ilustraciones Elena Gonz√°lez (ELNO)

Edita: Revista Atticus

 WWInvitación Valladolid

El próximo sábado 26 de abril presentaremos nuestro primer libro. Se trata de La fiesta de las palabras escrito por Salvador Robles Miras e ilustrado por Elena González Nieto (ELNO) colaboradores habituales de Revista Atticus.

El acto se llevar√° a cabo dentro de la programaci√≥n prevista para la 47 edici√≥n de la Feria del Libro de Valladolid que tendr√° lugar del 25 de abril al 4 de mayo de 2014. Tendr√° lugar en el Sal√≥n de actos del Edificio de Usos M√ļltiples situado en la Plaza del Mileno. Contar√° con la presencia del escritor Salvador Robles Miras, del editor de Revista Atticus, Luis Jos√© Cuadrado y de Florencio Carrera, director de esRadio CyL.

Por motivos de trabajo, no podr√° estar entre nosotros la artista vallisoletana Elena Gonz√°lez, ilustradora y responsable del dise√Īo de la portada.

Al finalizar el acto, el escritor procederá a la firma de ejemplares. Esperamos contar con vuestra presencia. Es un día de fiesta, de la fiesta de las palabras.

Os recordamos que el libro está disponible para su compra (14 euros), allí mismo y también en los siguientes puntos de venta:

VALLADOLID

Librería de El Corte Inglés Cl Constitución (entrada por Cl Menéndez Pelayo)

Librería OLETUM РCl Teresa Gil, 12

Librería MAXTOR РCl Fray Luis de León, 20

Librería MARGEN РCl Enrique IV, 2

Librería SANDOVAL РPz del Salvador, 6

En estos puntos est√° disponible, hasta agotar las existencias, el n√ļmero Cuatro de Revista Atticus (10 euros)

√ĀVILA

Librería LETRAS РPs San Roque, 12

BILBAO

Librería KAIColón de Larreátegui, 21

Otros puntos

En las librerías del Grupo Elkar.

Podéis consultar los puntos de venta en el siguinete enlace:

Librería Elkar

 

Os dejamos la rese√Īa para mpliar m√°s informaci√≥n con la noticia publicada en El Mundo-

WWEl Mundo 18 abril 2014 La fiesta

Revista Atticus

Pronunciar el nombre de Cézanne es evocar un tipo de pintura muy característica, un tipo de pintura con un estilo propio, casi, casi inconfundible en mucho de sus cuadros. Decir Cézanne, es para muchos, decir impresionismo. Pero Cézanne es algo más que la pintura al aire libre, ese gran estudio que para él representa la naturaleza, el campo abierto.

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Paul Cézanne

Paul C√©zanne (1839 ‚Äď 1906) naci√≥ en Aix en Provence en Francia. El que est√° considerado por muchos como el padre de la pintura moderna, el pintor de pintores, no fue entendido, ni valorado en su tiempo como el artista que ahora se le reconoce. Su pintura fue calificada como infantil, tosca o primitiva y C√©zanne considerado por la cr√≠tica, en aquel entonces, como el pintor m√°s torpe y menos formado de todos sus compa√Īeros.
C√©zanne era hijo de un banquero. Su padre se empecinaba en que estudiara Derecho. Solo por la tozudez que mostr√≥ el joven Paul accedi√≥ de mala gana a que se trasladara a Par√≠s, a probar fortuna con los pinceles. A sus 22 a√Īos se present√≥ en Par√≠s, una ciudad bulliciosa, insalubre e ingrata con el forastero. El ¬ęchico de pueblo¬Ľ consigui√≥ matricularse en la Acad√©mie Suisse (una instituci√≥n privada por la que pasar√≠an muchos de los que luego formar√≠an ese grupo denominado ¬ęimpresionistas¬Ľ) con la intenci√≥n de preparase su acceso a la Escuela de Bellas Artes.
Entre clase y clase, tomó contacto con los grandes maestros del Museo del Louvre, sintiéndose atraído por Velázquez, Caravaggio, Rubens, Delacroix, Ingres, entre otros. No fue un camino fácil. En varias ocasiones tiró la espátula, abandonó momentáneamente los pinceles para volver a casa de su padre e implorar un empleo que le pudiera permitir seguir con su afición.
En 1862 volvió a París y retomó sus clases con la ayuda financiera de su padre (mediante una pensión mensual). En la Académie Suisse entabla amistad con Guillaumin y Camille Pisarro con quienes, de vez en cuando, frecuentará las famosas tertulias de los cafés parisinos. Momento en que conoce a Emilie Zola, Gustave Courbet y Eduard Manet, personajes claves en su biografía.
Las estrictas medidas que imperan en la √©poca para el acceso de los j√≥venes pintores a las muestras de arte ¬ęoficial¬Ľ (Sal√≥n de Par√≠s), hizo que un grupo de pintores molestos crearan el Sal√≥n de los Rechazados (Salon des Refus√©s) y empezaran a exponer a partir de 1863 ¬ęel otro arte¬Ľ, el menos academicistas, el m√°s libre, sin los encorsetamientos dictados por un jurado conservador. Un ejemplo: las obras de C√©zanne fueron rechazadas sistem√°tica en los cert√°menes desde 1864 a 1869.

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1874 supuso un punto de inflexi√≥n para muchos de estos artistas. En ese a√Īo se celebr√≥ la primera exposici√≥n que aglutin√≥ a una serie de pintores que desarrollaban su actividad, fundamentalmente, al aire libre y que se empezaron a conocer como los impresionistas. Pero a pesar de que se celebrar√≠a nuevas reuniones, casi de forma anual, C√©zanne solo volvi√≥ a exponer en 1877.
En 1886 se cas√≥ con Hortense, mujer con la que ya conviv√≠a y con la que hab√≠a tenido un hijo. Su padre falleci√≥, en octubre de se mismo a√Īo, leg√°ndole una herencia que le permiti√≥, a sus 47 a√Īos, gozar de una independencia econ√≥mica que hasta entonces no hab√≠a tenido.
Durante todo este tiempo Cézanne va a participar en una serie de exposiciones prestigiosas, pero no será hasta 1895 cuando realiza su primera exposición individual (con algo más de cien cuadros) de la mano de Ambroise Vollard. Este marchante consiguió vender parte de sus cuadros y que se empezara a valorar económicamente la obra de Cézanne, obteniendo, de forma paralela, un gran respeto de la nueva generación de pintores más jóvenes.
En 1903 su carrera llega a su momento m√°s culminante con la presencia de muchos de sus cuadros en distintas exposiciones, siendo una muestra el Sal√≥n de Oto√Īo con 33 lienzos suyos.
En octubre de 1906 moría víctima de una neumonía. Una tormenta le sobrevino mientras pintaba al aire libre y sin apenas resguardo aguantó el chaparrón. Antes de llegar a casa de desplomó. Como tantos otros genios incomprendidos en su tiempo, qué pensaría al saber que una de sus obras más famosas Jugadores de cartas, se vendió en 2012 por una fortuna.

Su estilo

Todo en la naturaleza se modela seg√ļn la esfera, el cono, el cilindro. Hay que aprender a pintar sobre la base de estas figuras simples; despu√©s se podr√° hacer todo lo que se quiera.
Cézanne, 1904

C√©zanne intent√≥ conseguir un realismo pict√≥rico que fuera la s√≠ntesis ideal de la representaci√≥n naturalista, mediante su propio estilo y dentro de un orden pict√≥rico. La vanguardia parisina tom√≥ como propios muchos de sus principios, muchas de las ense√Īanzas que impart√≠a a los j√≥venes que se acercaron hasta su casa. Un estilo y una forma de entender la pintura que inspirar√≠a a geniso como Picasso, Braque y Juan Gris, entre otros.
Se apoyaba en una teor√≠a en la cual toda representaci√≥n de la naturaleza (incluso la propia figura humana) se pod√≠a plasmar mediante formas geom√©tricas simples y mediante sucesivos planos de color. Esto produc√≠a la visi√≥n de una naturaleza estructurada preconizando la abstracci√≥n. Por lo tanto, no es de extra√Īar que a C√©zanne se le deba la construcci√≥n de un puente entre el impresionismo de finales del siglo XIX y el cubismo de principios del siglo XX.

La exposición

El Museo Thyssen Bornemisza acoge, tras treinta a√Īos, la primera retrospectiva en Espa√Īa dedicada a Paul C√©zanne. Anteriormente, en 1984, el embri√≥n del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sof√≠a, lo que era el Museo Estatal de Arte Contempor√°neo, organiz√≥ una exposici√≥n sobre el artista franc√©s. Guillermo Solana, director art√≠stico del Museo, es el comisario de esta exposici√≥n, junto a Paula Luengo, comisaria t√©cnica, que incluye 58 pinturas del artista (49 √≥leos y 9 acuarelas) que se exponen junto a otras 9 obras de otros artistas como Pissarro, Gauguin, Bernard, Derain, Braque, Dufy y Lhote. No ha sido f√°cil reunir esta cantidad de obras. Se ha recurrido a colecciones privadas y algunos museos repartidos por todo el mundo.
El subt√≠tulo de la exposici√≥n Site / Non-site alude a un t√©rmino, tomado del artista y te√≥rico Robert Smithson, para hacer referencia a ese di√°logo ente la pintura exterior e interior. De todos es conocido que C√©zanne era un artista que practicaba la pintura al aire libre junto a sus compa√Īero impresionistas. Pero a diferencia de estos, C√©zanne da una importancia al retoque dentro de su estudio de esas obras elaboradas en plena naturaleza. Otro de sus g√©neros es la naturaleza muerta que encarna ese encuentro directo con la naturaleza y el laboratorio de la composici√≥n.
Cézanne Site / Non-site se divide en cinco apartados.
1 ‚Äď Retrato de un desconocido
Curiosamente, nos recibe un personaje desconocido que pasa por ser una de las √ļltimas pinturas realizadas por C√©zanne antes de su muerte. Un √ļnico cuadro compone esta secci√≥n. Se trata de Retrato de un campesino (1905 ‚Äď 1096). Muchos son los cr√≠ticos que consideran a esta obra como un autorretrato indirecto del artista. Sin un rostro definido, situado en lo que parece ser la terraza de su estudio en Aix-en-Provence, es un compendio de su estilo. L√≠neas verticales en el modelo que se contraponen con las horizontales del murete que ejerce de barandilla en la terraza, con pinceladas geom√©tricas y transparentes. Estas pinceladas descomponen al campesino en peque√Īos planos de color, lleg√°ndose a confundir con el paisaje del fondo. El resultado final es de un aspecto de obra inacabada, a falta del remate, una constante en muchas de las obras presentes en la muestra.

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2 ‚Äď La curva del camino
Una curva en el camino es un motivo recurrente en la obra del artista francés. Algunos cuadros están inspirados en la misma curva, pero otros son fruto de sus paseos por el campo siempre en busca de motivos. Esa curva es una invitación a recorrer el camino, a profundizar en la obra, a adentrarnos en su pintura, a descubrir lo que hay a la vuelta de la esquina.

3 ‚Äď Desnudos y √°rboles
La tercera secci√≥n la componen una serie de desnudos (generalmente acogidos bajo el t√≠tulo gen√©rico de ¬ęba√Īistas¬Ľ) y de paisajes con √°rboles.

4 ‚Äď El fantasma de Sainte-Victoire
La monta√Īa de Sainte-Victoire se convirti√≥ en otro de esos motivos recurrentes en la producci√≥n artista de C√©zanne. Esta ¬ęobsesi√≥n¬Ľ la traslad√≥ a muchos de sus bodegones que est√°n concebidos como si de una naturaleza ¬ęviva¬Ľ se trata. Algunos de estos √ļltimos cuadros recuerdan a esa composici√≥n cuyo fondo es la monta√Īa de Sainte-Victoire.
Destacan tambi√©n cuatro cuadros ¬ęprotagonizados¬Ľ por un c√°ntaro de gres sin decoraci√≥n. Posee una √ļnica cualidad: un vientre redondo, algo as√≠ como una forma-madre sobre la que giran las cosas.

5 ‚Äď Juego de construcciones
Los paisajes de Cézanne también los convierte en naturalezas muertes. Esa descomposición en planos geométricos provoca esa congelación y estructuración del espacio.
¬ęSi en los bodegones de C√©zanne la mesa quedaba enmascarada por las telas que simulaban un paisaje, en sus paisajes el pintor impone una estructura parecida a la superficie de una mesa: un primer plano vertical, un plano horizontal y otro plano vertical de fondo. Esta configuraci√≥n en escalera, que empuja nuestra mirada hacia arriba y hacia el fondo, se desarrolla desde los paisajes de l‚ÄôEstaque hasta las vistas de Gardanne. Esto tendr√° una influencia decisiva en los primeros pasos del cubismo, representado en la exposici√≥n por algunas obras de Braque, Derain, Dufy y Lhote.¬Ľ

C√©zanne Site / Non-site es una oportunidad √ļnica de ver un repertorio de obras de C√©zanne que nos permitir√° conocer a uno de esos grandes artistas que surgieron en un momento de gran producci√≥n art√≠stica. Un momento caracterizado por la experimentaci√≥n, por romper las f√©rreas reglas academicistas y, tambi√©n y no hay que olvidarlo, un momento en que la sociedad viv√≠a un per√≠odo convulso de profundos cambios debido a los grandes inventos tecnol√≥gicos y cambios estructurales dentro de la propia sociedad. Estos cambios se plasmar√≠an en la Historia del Arte con el surgimiento de una serie de movimientos art√≠sticos englobados en los istmos (futurismo, dada√≠smo, cubismo, constructivismo, ultra√≠smo, surrealismo, ‚Ķ). Echamos en falta alguna obra de mayor enjundia, teniendo en cuenta esos treinta a√Īos de ausencia, de no haberse dedicado a una retrospectiva, y algunas obras m√°s representativas de los distintos periodos del artista. Bien es cierto que C√©zanne Site / Non-site se centra en esos dos grandes g√©neros que tanto frecuent√≥ C√©zanne: los paisajes y las naturalezas muertas.
Como viene siendo habitual, el Museo ha organizado una serie de actividades paralelas que se desarrollan durante el periodo que dura la muestra. Tambi√©n ha editado un extenso y documentado cat√°logo. Los cat√°logos del Museo Thyssen Bornemisza empiezan a tener un peso espec√≠fico y ya no se limitan a ser una mera muestra de fotograf√≠as de los cuadros presentes en la exposici√≥n. En este caso las im√°genes se acompa√Īan de un estudio del propio Guillermo Solana en el que nos hace una extensa introducci√≥n en cada uno de los cinco apartados en los que se ha dividido la exposici√≥n y haciendo referencia no solo a los cuadros expuestos sino a otra serie de ellos, relacionados y que por diversos motivos no han podido ¬ęvenir¬Ľ a esta gran cita con el Arte.

Más información:

Cézanne Site / Non-site

Las imágenes han sido cedidas por el Museo Thyssen Bornemisza. Se puede consultar el artículo completo que se publicará en Revista Atticus 25.

 Luisjo Cuadrado

Revista Atticus

Exposición Josef Albers en la Fundación Juan March

Bajo el t√≠tulo Josef Albers: medios m√≠nimos, efecto m√°ximo se encuentra la primera retrospectiva dedicada en Espa√Īa a la figura de Josef Albers (1888 ‚Äď 1976). La exposici√≥n est√° organizada por la Fundaci√≥n Juan March y est√° compuesta por m√°s de un centenar de obras y otras piezas como mobiliario, diversos objetos, fotograf√≠as y material documental. La muestra ha sido posible gracias a la colaboraci√≥n durante los √ļltimos a√Īos de la The Josef and Anni Albers Foundation (Bethany, Connecticut). Se puede contemplar en la sede madrile√Īa de la fundaci√≥n desde el pasado 28 de marzo hasta el 6 de julio de 2014.

Homenaje al cuadado, 1950 Josef Albers √ďleo sobre Masonite, 52,4 x 52 cm. ¬© Yale University Art Gallery, New Haven, USA

Homenaje al cuadado, 1950 Josef Albers
√ďleo sobre Masonite, 52,4 x 52 cm. ¬© Yale University Art Gallery, New Haven, USA

Josef Albers

Josef Albers naci√≥ en Bottrop, Westfalia, Alemania el 19 de marzo de 1888 y falleci√≥ en los Estados Unidos el 25 de marzo de 1976. Artista y profesor de arte desarrollo su actividad en Alemania hasta que en 1933 tuvo que emigrar a los Estados Unidos debido, fundamentalmente, al ascenso del nacionalsocialismo (nazis). Contin√ļo con su labor educativa y art√≠stica en tierras americanas creando algunos de los programas educativos m√°s influyentes del siglo XX.
Sus primeros inicios art√≠sticos surgen tras tener conocimiento de la obra de C√©zanne, Mondrian y Matisse, en los primeros a√Īos del siglo XX, y experimentar con la abstracci√≥n pict√≥rica emulando a estos tres grandes genios.
Tras su paso por distintas escuelas y academias de arte, entra a formar parte, en 1920, como profesor de la m√≠tica Bahaus, fundada por Waler Gropius. Escuela de dise√Īo que desarrolla su actividad en Weimar, despu√©s en Dessau y finalmente en Berl√≠n (1932-1933), hasta que bajo la presi√≥n de los nazis tiene que echar el cierre. Tras este cerrojazo emigra a los EE. UU. Comienza a trabajar en la facultad de Black Mountain College, un centro de vanguardia y experimentaci√≥n, de los m√°s importantes del siglo XX. Desde 1950 a 1958, Albers dirigi√≥ el Departamento de Dise√Īo de la Universidad de Yale, en New Haven (Connecticut).
Albers ha sido conocido como pintor abstracto. Pero sus ensayos te√≥ricos sobre el color y la forma han pasado a la Historia del Arte por su gran valor formativo. Esas teor√≠as las plasm√≥ en una serie Homenaje al cuadrado que empez√≥ en 1949 y desarroll√≥ durante varios a√Īos (llegando a realizar cerca de dos mil obras). Se trata de una composici√≥n partiendo de la figura geom√©trica del cuadrado y su repetici√≥n en diferentes ta√Īamos y colores. Juega con la disposici√≥n conc√©ntrica del cuadrado dentro del cuadro y la interacci√≥n crom√°tica.
Josef Albers tiene el honor de haber sido el primer artista vivo en exponer en el Metropolitan Museum de Nueva York.
Su gran legado fue el sacar el m√°ximo partido usando unos recursos limitados. Un legado que responde a la m√°xima conocida y transmitida por uno de sus compa√Īeros en la Bahaus, Miers van der Rohe: ¬ęMenos es m√°s¬Ľ.

Exposición

Distribuir las posesiones materiales
es dividirlas
distribuir las posesiones espirituales
es multiplicarlas
Josef Albers

La Fundación nos advierte de que esta exposición, a pesar de su carácter de retrospectiva, no es un simple recorrido cronológico por su obra. El hilo conductor es la consideración de la obra de Josef Albers como un proyecto coherente y con una voluntad de simplicidad en el uso productivo de medios y recursos intencionalmente limitados; así como un respeto al trabajo manual y la enfatización en la experimentación con el color que desembocará en la materialidad de una obra de alto contenido poético y espiritual.
La exposici√≥n explora en el trabajo art√≠stico y en la labor pedag√≥gica, te√≥rica y pr√°ctica de Josef Albers. Podemos contemplar desde sus primeros dibujos figurativos hasta las principales series en las que trabaj√≥ el maestro durante su carrera: Variant/Adobe, Constellations (Constelaciones estructurales) y la c√©lebre Homage to the Square (Homenaje al cuadrado). Tambi√©n se exponen una serie de objetos que proporcionan un valor a√Īadido. Como su famoso sill√≥n 244 que preconiza lo que luego ser√° la filosof√≠a de una gran marca comercial (sueca para m√°s se√Īas) que se dedica a la venta de enseres dom√©sticos desmontados. Se encuentra montado y tambi√©n¬† desmontado como si fuera esos juguetes Montaplex que uno ha tenido la oportunidad de tener entre sus manos. Complementan este apartado publicaciones, escritos y fotograf√≠a del propio artista.
Llaman la atenci√≥n sus innumerables dibujos geom√©tricos. Se trata de figuras planas, pero que con el a√Īadido del color se convierten en superficies aterciopeladas. Albers sent√≠a pasi√≥n por el color, hasta tal punto que tiene una serie de grabados en blanco, lo que se denominada t√©cnica de gofrado (algo as√≠ como el predominio de la l√≠nea a modo de relieve, creando una figura sin uso de color alguno).

Fábrica (25/2b), 1925. Josef Albers Vidrio esmerilado y pintura negra. 27,9 x 35,5 cm. © The Josef & Anni Albers Foundation. Fotos cedidas por la Fundación Juan March

F√°brica (25/2b), 1925. Josef Albers
Vidrio esmerilado y pintura negra. 27,9 x 35,5 cm. © The Josef & Anni Albers Foundation. Fotos cedidas por la Fundación Juan March

Albers era algo m√°s que un artista. As√≠ lo debieron entender en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York cuando en 1971 le dedican una exposici√≥n retrospectiva. Es la primera que el museo dedica a un artista vivo. Albers ceder√° a la instituci√≥n trece pinturas y ocho grabados. El arte consigue, en palabras suyas, ¬ęel milagro de distribuir posesiones materiales, pero no reduci√©ndolas, sino multiplic√°ndolas¬Ľ. Parec√≠a ser consciente de que repartiendo sus obras por todos los museos, un artista se multiplica, expandiendo su legado, su impronta por todo el orbe.
Una vez m√°s, la fundaci√≥n Juan March, no ahorra en medios, a pesar de que en estos tiempos son limitados, ha sabido crear una bella obra en su cat√°logo razonado. Son bienes preciados para quienes nos dedicamos a profundizar en la historia del arte. Y son muy apreciamos para quienes amamos los libros y obtener con ellos la posibilidad de llevarte a casa un trozo de la exposici√≥n, un trozo de Josef Albers aunque solo sea con la posibilidad de tener acceso (en castellano) de los escritos te√≥ricos que son su cuerpo dogm√°tico y que constituyen el grueso de su teor√≠a, su ense√Īanza, que viene a reforzar esa doble condici√≥n del artista: alumno y maestro. Se nota el especial cari√Īo que tiene la Fundaci√≥n por las publicaciones. En esta ocasi√≥n el cat√°logo recoge 57 textos de Albers, 26 de ellos in√©ditos y 53 traducidos por primera vez al castellano, seg√ļn palabras del presidente de la Fundaci√≥n Juan March, Manuel Font√°n, que vive con pasi√≥n la puesta de largo que supone cada inauguraci√≥n. Aprovecho para recordar el enorme esfuerzo que han hecho en la Fundaci√≥n para digitalizar todas las publicaciones y ponerlas a disposici√≥n del p√ļblico en general, no solo para su consulta sino para su descarga. Aqu√≠ tambi√©n podemos hablar de ¬ęmedios m√≠nimos, efecto m√°ximo¬Ľ.

El artista y particularmente el poeta, es siempre anarquista, sin que sepa escuchar otras voces que las que afluyen dentro de sí mismo, tres fuertes voces: la voz de la muerte, con todos sus presagios; la voz del amor y la voz del arte.
Federico García Lorca
Citado por Nicholas Fox Weber en el estudio introductorio del catálogo editado por la fundación Juan March.

Más información en Revista Atticus 25 (mayo 2014) o en la Fundación Juan March.

Luisjo Cuadrado

Revista Atticus

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