Archivo para febrero, 2014

 

 

La Virgen con el Ni√Īo y √°ngeles de Jean Fouquet

Virgen con el Ni√Īo y √°ngeles, 1450 Jean Fouquet (h. 1420 - h. 1481) √ďleo sobre tabla, 94,5 x 85,5 cm √Āmberes. Real Museo de Bellas Artes

Virgen con el Ni√Īo y √°ngeles, 1450
Jean Fouquet (h. 1420 – h. 1481)
√ďleo sobre tabla, 94,5 x 85,5 cm
√Āmberes. Real Museo de Bellas Artes

La Virgen con el Ni√Īo y √°ngeles es una tabla que formar√≠a parte de una obra conocida como el D√≠ptico de Melun. La tabla de la izquierda contiene la imagen del donante √Čtienne Chevalier, tesorero de los reyes de Francia, Carlos VII (1403 ‚Äď 1461) y Luis XI (1423 ‚Äď 1483) y la de su santo patr√≥n, san Esteban. La tabla de la derecha es la conocida como La Virgen con el Ni√Īo y √°ngeles (h. 1452). El conjunto fue pintado por Jean Fouquet (h. 1420 ‚Äď h. 1481) y estaba destinado a una de las capillas funerarias de la iglesia colegial de N√ītre Dame de Melun. En plena Revoluci√≥n francesa (1789 ‚Äď 1799) el conjunto se desmembr√≥ y las tablas fueron vendidas por separado. En la actualidad el panel de la izquierda se encuentra en la Gem√§ldegalerie de Berl√≠n y el de la derecha se encuentra entre los fondos del Real Museo de Bellas Artes de √Āmberes. El Museo del Prado acoge este cuadro desde el 12 de febrero al 25 de mayo de 2014, como obra invitada, debido al cierre temporal del museo para reformarlo. Formando parte del D√≠ptico de Melun se encontrar√≠a un peque√Īo tondo con el autorretrato de Jean Fouquet que en la actualidad se encuentra en el Museo del Louvre, Par√≠s.

 

 

 

 

 

Díptico de Melun

 

 

√Čtienne Chevalier y san Esteban Hacia 1450 Jean Fouquet √ďleo sobre tabla, 93 x 85 cm Gem√§ldegalerie, Berl√≠n

√Čtienne Chevalier y san Esteban
Hacia 1450
Jean Fouquet
√ďleo sobre tabla, 93 x 85 cm
Gemäldegalerie, Berlín

 

¬†Table de √Čtienne Chevalier y san Esteban

 

La tabla muestra al alto dignatario, √Čtienne Chevalier, arrodillado y vestido con un sencillo y elegante manto rojo con una gran forma volum√©trica, sobre todo en las amplias mangas. Muestra las manos juntas, con finos dedos, en actitud orante. Su piel es clara, aunque la carnaci√≥n del rostro es algo m√°s oscura que la de las manos. A su izquierda se encuentra de pie el santo patr√≥n y protector san Esteban. Su mano derecha se posa sobre los hombros de Chevalier. Su gesto es adusto, pensativo y tiene la tez blanca. Viste una rica casulla de di√°cono en tono azulado y ribetes en amarillo. En su mano izquierda porta lo que parece ser un libro sagrado y una gran piedra (una clara alusi√≥n a su martirio ‚ÄĒla piedra/reliquia se conserva en la Bas√≠lica de San Lorenzo Extramuros de Roma‚ÄĒ). Est√°n situados en un espacio arquitect√≥nico siguiendo los modelos italianos del Quattrocento. En las paredes y en el suelo observamos m√°rmoles con figuras geom√©tricas. Detr√°s del comitente figura una banda con letras, posiblemente con su propio nombre. Destaca poderosamente el colorido vivo de ambas indumentarias y la representaci√≥n realista de las dos figuras.

 

 

Tabla La Virgen con el Ni√Īo y √°ngeles

 

Al contrario que la representaci√≥n del donante, la Virgen se encuentra representada de frente, con rasgos idealizados (aunque seg√ļn una vieja tradici√≥n puede asemejarse a la favorita del rey Carlos VII, Agn√®s Sorel) y un tanto hier√°tica. Sentada sobre un trono, cuyo respaldo se encuentra ricamente decorado con una serie de gemas preciosas ejecutadas de forma primorosa y con todo lujo de detalles a juego con la espl√©ndida corona que luce la Virgen. Su cabeza se encuentra afeitada siguiendo la moda cortesana de la √©poca. De la cabeza parte un fino y sutil velo que cae hasta medio cuerpo cubriendo el elegante manto de armi√Īo que luce sobre sus hombros. Bajo √©l, la Virgen tiene un vestido ce√Īido de color azul con la parte superior desabrochada mostrando el pecho izquierdo desnudo, con una forma oronda, circular, plena, robusta, e idealizada. Sobre sus rodillas est√° sentado el Ni√Īo Jes√ļs, desnudo, en actitud serena, majestuoso. Con el dedo √≠ndice de su mano izquierda se√Īala hacia nuestra izquierda, hacia la tabla del comitente. El tono de su carne, marfile√Īo, es id√©ntico al de la Virgen, al igual que sucede con el interior de la capa de armi√Īo, y el manto que tiene sobre sus rodillas. Blanco y azul crean una √°urea lum√≠nica poderosa favorecida por la composici√≥n piramidal que forma el conjunto de la Virgen con el Ni√Īo. El Ni√Īo se encuentra sentado sobre su rodilla izquierda, pero por mor de la perspectiva es como si la Virgen estuviera de pie. El manto est√° trabajado con grandes pliegues, rotundos, casi escult√≥ricos que sirven como trono al peque√Īo Infante. La Virgen encarna el ideal de belleza de la √©poca: piel blanquecina, casi sin cejas y el pelo rasurado muy atr√°s de su nacimiento por la parte frontal.

 

 

Detalle del espejo de El matrimonio Arnolfini

Detalle del espejo de El matrimonio Arnolfini

 

La parte m√°s llamativa que hace que esta obra de Fouquet sea √ļnica y excepcional es la de los √°ngeles (algunos autores los denominan serafines o querubines, siendo dif√≠cil establecer distinci√≥n alguna ya que la manera de representarlos es id√©ntica, aunque alguna vez los querubines solo sean una cabeza, pero todos ellos figuran con las caracter√≠sticas alas). Se sit√ļan a ambos lados del trono y est√°n ba√Īados unos por un filtro de color rojo y otros por uno de color azul, mezcl√°ndose sin ning√ļn orden. A nuestra izquierda podemos contemplar cuatro de ellos (tres en rojo) y a la derecha cinco (tambi√©n tres de ellos en rojo). Aqu√≠ destaca uno central que se muestra un tanto insolente mirando directamente al espectador, al visitante, a nosotros, con unos ojos vidriosos. Se trata del coro celestial de angelotes que enmarcan a la Virgen con el Ni√Īo. El rostro es idealizado y se puede decir que es el mismo para todos, eso s√≠, representado desde todos los puntos de vista posibles.

 

 

Detalle de bola de cristal en La Virgen con el Ni√Īo y √°ngeles

Detalle de bola de cristal en La Virgen con el Ni√Īo y √°ngeles

 

Fouquet a√ļna en su obra (uno de los escasos ejemplos de pintura francesa del siglo XV que ha llegado hasta nosotros) las experiencias aprendidas en Italia y en Flandes. El artista franc√©s debe, entre otras cosas, a Jan van Eyck la manera de tratar las piedras preciosas del respaldo del trono y de la corona que porta la Virgen. Y si nos fijamos un poco en el cuadro, hay un elemento que se repite dos veces que es una especie de bola de cristal rodeada de unas perlas de la que penden unos flecos de adorno. Este motivo nos pone en relaci√≥n con una obra de Van Eyck de fama mundial y que, tal vez, tenga el honor de ser la obra de arte m√°s representada del mundo. No es otra que El matrimonio Arnolfini (1434). En el centro hay un espejo y el tratamiento del reflejo es casi id√©ntico a la bola de cristal de Fouquet. Tambi√©n toma del arte flamenco el uso de colores brillantes, as√≠ como la minuciosidad por el detalle que se desarroll√≥ a partir del avance t√©cnico que supuso la aplicaci√≥n de pinturas al √≥leo.

 

 

 

El gusto por las formas puras (la cabeza ovalada de la Virgen y el seno circular, perfecto) lo ponen en relación con el Renacimiento italiano de la mano de Paolo Ucello y Piero della Francesca. También podemos observar que la textura de los angelotes es cercana a la porcelana poniéndola en relación con la cerámica vidriada de Florencia.

 

 

 

Al contemplar la obra nos sorprende que tras varios siglos rezume modernidad. Una modernidad que en su tiempo era impropia. Esas formas idealizadas, geométricas con tendencia a la abstracción seguro que causaron un gran revuelo.

Esta entrada es el comienzo del artículo que editamos en Revista Atticus 25 (abril 2014).

Si quieres saber m√°s:

https://www.museodelprado.es/

Y sobre la obra:

 

 

Te puedes descargar el artículo completo en el siguiente enlace:

 Breve estudio de la Virgen de Fouquet

 

Luis José Cuadrado Gutiérrez

Revista Atticus

 

 

Los Oscar de Hollywood: propaganda y negocio

Justo en el mismo momento en que el cine empezaba a hablar, Hollywood se invent√≥ el Oscar. Fue en 1929 y lo gan√≥ Alas (Wings ‚Äď William A. Wellman), una pel√≠cula muda de aviaci√≥n, a la que se le a√Īadieron r√°pidamente efectos sonoros. La ahora popular estatuilla la cre√≥ la entonces reci√©n nacida Academy of Motion Pictures Arts and Sciences, fundada por los m√°s listos de aquel Hollywood, encabezados por el m√°s listo de todos, Louis B. Mayer. Contaba entonces con una cincuentena de miembros, principalmente business men, hombres de negocios y no artistas, todos con una impresionante visi√≥n de futuro para ganar dinero. La idea era que los premiados con el Oscar se beneficiasen de una publicidad adicional gratuita, inspir√°ndose en la filosof√≠a de los premios literarios Congourt, aunque no en su sistema.

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Despu√©s de tantos a√Īos, el Oscar es ahora la m√°quina publicitaria m√°s potente para vender las pel√≠culas de Hollywood. Una mirada a sus premios nos permite ver la evoluci√≥n del cine comercial que se hace en Norteam√©rica pero tambi√©n muestra de qu√© manera refuerzan la exportaci√≥n de sus formas de vida y su ideolog√≠a. De hecho, Norteam√©rica siempre ha hecho propaganda pol√≠tica, primero con el cine y despu√©s con la televisi√≥n. Su ficci√≥n, cinematogr√°fica primero y audiovisual despu√©s, ha sido m√°s eficaz que cualquier guerra, y ha servido tambi√©n para ¬ęvender¬Ľ de forma positiva¬† los conflicto b√©licos en que el pa√≠s se ha metido (la guerra de Vietnam es una excepci√≥n que merecer√≠a una reflexi√≥n aparte). V√©ase como ejemplos recientes Argo (ganadora como mejor pel√≠cula ) y La noche m√°s oscura (nominada) que, aunque puedan considerarse cr√≠ticas, ocultan una alabanza del american way of living.

 

La gente puede pensar con toda l√≥gica que si los Oscar se dan a las mejores pel√≠culas, los valores y sistemas que propugnan son tambi√©n los mejores, los que hay que imitar.¬† Pueden ser materiales o √©ticos. Pueden ser las viviendas individuales con jard√≠n pero tambi√©n el despido libre. Pueden ser las grandes superficies para√≠so de consumidores como la falta de una seguridad social universal. Puede ser la sociedad del √©xito. O la competitividad. O el derecho a tener armas. La propaganda de las excelencias del pa√≠s fomenta la imitaci√≥n de sus modelos de vida y, por tanto, la apertura de mercados de consumidores. ¬ŅA d√≥nde habr√≠an llegado sus empresas multinacionales (Coca Cola, Ford, Pepsi, McDonald, Disney, General Electric, Philip Morris (y un mont√≥n de tabaqueras), Nike, American Express, etc.) sin la propaganda de Hollywood? ¬ŅQu√© papel ha representado el cine norteamericano (Oscar incluidos) en la actual globalizaci√≥n? Un refrendo de esta propaganda queda patente en la √ļltima edici√≥n con la presencia estelar de la primera dama, la se√Īora de Obama entregando el premio a la mejor pel√≠cula.

 

Hubo unos momentos en que los Oscar parecieron perder peso espec√≠fico, olvidando los objetivos de sus or√≠genes en un Hollywood, desconcertado por la irrupci√≥n de una arrolladora televisi√≥n. Pero igual que ocurri√≥ con las majors de Hollywood, ya en manos de conglomerados que no ten√≠an nada que ver con el cine (que acabar√≠an compradas por las empresas de televisi√≥n) los Oscar utilizaron la persuasi√≥n de la peque√Īa pantalla, para convertir sus premios en el m√°s eficaz de los spots publicitarios para vender sus pel√≠culas, enormes spots publicitarios por los que no hay que pagar sino que encima produce beneficios, este a√Īo entre 40 y 50 millones de d√≥lares netos por la venta de la gala de entrega a casi todos los pa√≠ses del mundo sin contar los beneficios de la publicidad indirecta por las noticias que genera durante todo el a√Īo. Y encima aviva el deseo de los espectadores de todo el orbe por ver las pel√≠culas tocadas por la fortuna de las estatuillas. ¬ęSi tiene un Oscar debe ser buena¬Ľ, es la creencia generalizada, lo que les proporciona un valor a√Īadido gratuito. Es tan grande el poder de convicci√≥n de esa estatuilla que incluso se benefician las que son nominadas. Este a√Īo, ha ocurrido con la ganadora Argo (a pesar de su indudable √©xito en taquilla) o El lado bueno de las cosas. Anta√Īo fue con The Artist y El √°rbol de la vida. Frank Capra, el director de obras maestras como Sucedi√≥ una noche o ¬°Que bello es vivir!, lo dijo en 1936: ¬ęEl Oscar es el instrumento de relaciones p√ļblicas m√°s valioso y el m√°s barato a nivel mundial que jam√°s ha inventado la industria del cine¬Ľ. Imaginemos lo que dir√≠a ahora.

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¬ŅC√≥mo puede valorarse el impacto econ√≥mico del Oscar sobre una pel√≠cula nominada o premiada? Es dif√≠cil por dos motivos principales, a) la universalidad del cine en una sociedad globalizada y b) el interesado hermetismo de las empresas cinematogr√°ficas para publicar sus cuentas y menos sus beneficios. Pero resulta significativo que la mayor√≠a de las pel√≠culas inicien una nueva carrera en los cines ya cuando se las nomina. Lo que s√≠ se sabe es que un actor o actriz multiplica espectacularmente sus honorarios cuando recibe una nominaci√≥n y no digamos un Oscar, algo muy l√≥gico porque el p√ļblico suele ir al cine por las estrellas y muy poco por los directores, aunque estos tambi√©n perciban aumentos nada desde√Īables. Art√≠sticamente es otra cosa. Humprey Bogart en 1943 dijo que ¬ęLos premios de interpretaci√≥n no tienen ning√ļn sentido a menos que todos los actores interpreten el mismo papel¬Ľ.

 

Si bien hay que admitir estos indudables beneficios comerciales del Oscar, se ha de rechazar rotundamente la creencia bastante generalizada de que los Oscar premien a los mejores. Primero por que son premios corporativistas, los profesionales del cine que son miembros de la Academia ascienden ahora a unos seis mil pero en Hollywood hay muchos m√°s que no lo son y por tanto no votan. Esto propicia la creaci√≥n de lobbies internos interesados entre sus miembros, bombardeados adem√°s publicitariamente por los relaciones p√ļblicas de productores o distribuidores, que pueden hundir o premiar un film, influyendo desde antes de las nominaciones. En los a√Īos dorados del studio system de Hollywood, el de los a√Īos 30 y 40, la Metro Golwyn Mayer fue curiosamente la major que consigui√≥ el mayor n√ļmero de estatuillas. Explicaci√≥n: era el conglomerado que tenia m√°s trabajadores fijos, todos miembros de la Academia, naturalmente. Adivinen a qui√©n votaban. Y despu√©s est√° el sistema. Los miembros votan por correo y te√≥ricamente han de haber visto todas las pel√≠culas, lo cual no hay quien se lo crea porque materialmente es imposible. Billy Wilder, dec√≠a muy seriamente que era su cocinera quien rellenaba su papeleta. Otros grandes de Hollywood dijeron cosas parecidas. Estos hechos permiten que los amiguismos, las envidias o los intereses puedan marcar los resultados.

 

Y una reflexi√≥n, ¬Ņc√≥mo pueden compararse art√≠sticamente las pel√≠culas? ¬ŅC√≥mo puede compararse un film de simple entretenimiento con otro de mayores ambiciones? ¬ŅC√≥mo puede compararse, como en este a√Īo, Argo con Amour? Los dos pueden ser excelentes pero ¬Ņcompararlos para darles un premio? Resulta hasta inmoral.

 

La creencia de que las pel√≠culas con Oscar son las mejores no tiene ninguna base. S√≥lo hay que echar una ojeada a las galardonadas para encontrar muy pocas que hayan resistido el paso del tiempo. El cine como arte no ha avanzado con los Oscar. En todo caso se podr√≠a hablar de las mejores del cine comercial norteamericano, que aunque sea igual de discutible, reducir√≠a el alcance de esta afirmaci√≥n porque hace muchos a√Īos que Hollywood ha dejado de ser la Meca del cine art√≠sticamente hablando.¬† Hay producciones asi√°ticas o europeas que en este sentido son m√°s interesantes (aunque menos comerciales por su escasa distribuci√≥n) y que Hollywood normalmente canibaliza para integrar en su sistema. La Academia se invent√≥ no hace demasiados a√Īos el premio a la mejor pel√≠cula de habla no inglesa, el menos valorado de todos por sus miembros, que se puso para darle un toque intelectual a los Oscar y ayudar las distribuci√≥n de films extranjeros en el pa√≠s y que depende de la promoci√≥n que se haga¬† porque muy pocos acad√©micos las ven. Que se lo pregunten a Fernando Trueba o a Pedro Almod√≥var que lo tienen en sus vitrinas y que siempre han dicho que sin sus agencias de public relations lo hubiesen tenido muy crudo, lo cual no desmerece en absoluto la calidad de sus films.

 

La f√≥rmula ha saltado a casi todos los pa√≠ses del mundo, que han creado tambi√©n premios cinematogr√°ficos corporativistas con diferentes nombres.¬† Y tambi√©n a otros sectores de la industria cultural (los Tony, los Grammy, los Emmy, etc.). Un premio bien promocionado ayuda a vender. El sistema es pr√°cticamente el mismo y los pros y contras comentados del norteamericano podr√≠an trasladarse, con peque√Īas diferencias, a los otros pa√≠ses, aunque la carga propagand√≠stica sea infinitamente menor. Los Oscar funcionan universalmente, los de los otros pa√≠ses s√≥lo tienen un alcance local.

 

Por curiosidad, he aquí los equivalentes a los Oscar que nos tocan más de cerca:

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Espa√Īa, los Goya (creado en 1986)

Catalu√Īa, los Gaud√≠ (2009)

Francia, los Cesar (1978)

Italia, el David de Donatello (1956)

Reino Unido, los BAFTA (1949)

Alemania, los Deutscher Filmpreis, coloquialmente los premios Lola (1951)

 

No hace falta decir que son mucho m√°s modestos de miras y que la b√ļsqueda de la comercialidad es su principal raz√≥n de ser. Hay que se√Īalar tambi√©n a la Academia del cine Europeo (1989) que otorga sus premios (conocidos inicialmente como los Felix) formada por directores de 19 pa√≠ses en un intento de combatir el cine de Hollywood con sus mismas armas. Pero decididamente, el cine de hoy se ha fragmentado como m√≠nimo en dos grandes bloques de consumidores, el mainstream (el cine espect√°culo a lo grande) y el comprometido o de autor que, para entendernos, es el que programa la SEMINCI o el festival de Sundance.√Ć

Nota de la Redacci√≥n. Este art√≠culo de √Ängel Comas nos lleg√≥ justo cuando se concedieron los premios de la edici√≥n anterior (2013). Creemos conveniente su publicaci√≥n pocas semanas antes de la concesi√≥n de los galardones de la presente edici√≥n. Ha sido publicado en el n√ļmero 24 de Revista Atticus.

 

√Āngel Comas

Revista Atticus

Revista Atticus 24

Ya tenemos disponible para su descarga el numero 24.

¬ŅOptimismo? S√≠, pero muy moderado. Por una parte quiero transmitir un mensaje de optimismo por que ya est√° bien tanto mensaje pesimista; pero, por otro lado, no es oro todo lo que reluce. Tras tanta crisis parece que el sol vuelve a lucir dejando a un lado los negros nubarrones. Pero, el solar est√° lleno de escombros y la tarea de levantar nuevas estructuras exigir√° mucho esfuerzo, de ah√≠ mi moderaci√≥n. Sin embargo, el futuro que tiene por delante Revista Atticus es halag√ľe√Īo, es tremendamente esperanzador. El pr√≥ximo n√ļmero de la edici√≥n digital ser√° el 25 y su salida coincidir√° con nuestro quinto aniversario. Y acabamos de sacar el n√ļmero Cuatro de la edici√≥n impresa. Su presentaci√≥n en el Museo Patio Herreriano ha sido todo un √©xito. A finales de este primer trimestre Revista Atticus dar√° un pasito m√°s y editar√° su primer libro. Ser√° un libro que re√ļne cerca de centenar de relatos de Salvador Robles Miras; la mitad de ellos viene avalados por alg√ļn galard√≥n. Elena Gonz√°lez (ELNO) ha ilustrado ocho relatos. Ambos son colaboradores habituales de nuestra publicaci√≥n y poseen un rico y extenso curr√≠culo.

En este n√ļmero ofrecemos la segunda, y √ļltima, parte sobre Vel√°zquez, un extenso trabajo de Gonzalo Dur√°n L√≥pez. El pasado mes de noviembre fallec√≠a en Valladolid una gran artista: Ana Jim√©nez. Pilar Marco Tello y Jes√ļs Trapote convivieron con ella y nos ofrecen su particular punto de vista de una mujer que ha dejado una gran impronta en su ciudad natal. Almudena Mart√≠nez Mart√≠n dedica su art√≠culo a esa zona oscura que habita en nosotros: el Art Brut. Zoia Barash nos vuelve a asombrar con un art√≠culo extenso sobre la vida de la cinemat√≥grafa Leni Riefenstahl. Como viene siendo habitual, a comienzos de a√Īo se publican esas listas que hacen referencia a lo sucedido al a√Īo anterior. Rub√©n G√°mez pone la nota musical con Los mejores √°lbumes del 2013. ¬°C√≥mo pasa el tiempo! Ofrecemos una particular visi√≥n de la pasada edici√≥n de la SEMINCI. Este a√Īo hemos contado con la inestimable colaboraci√≥n del fot√≥grafo Chuchi Guerra que ha aportado un poco de oropel a nuestra revista con sus instant√°neas. Tambi√©n ofrecemos nuestras secciones habituales con relatos, cine, humor gr√°fico y fotograf√≠as. En este √ļltimo apartado hemos querido reproducir unas fotograf√≠as que nos han llamado poderosamente la atenci√≥n. Su autor es el prestigioso fot√≥grafo Muhammed Muheisen. Son fotograf√≠as que ha reproducido El Hugginton Post. Lo hacemos con el √ļnico inter√©s de difundir las im√°genes que ponen el acento sobre los m√°s d√©biles en los conflictos b√©licos como as√≠ ha manifestado su autor.

¬°Hasta el 25!

WPortada Atticus 24 - Febrero 2014

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