Archivo para octubre, 2012

El ladrón de palabras (The Words)

El ladrón de palabras (The Words)

Ficha

Película: El ladrón de palabras.

Título original: The words.

Dirección y guion: Brian Klugman y Lee Sternthal.

Pa√≠s: USA. A√Īo: 2012. Duraci√≥n: 107 min.

Género: Drama, romance.

Interpretaci√≥n: Bradley Cooper (Rory Jansen), Jeremy Irons (anciano), Dennis Quaid (Clay Hammond), Olivia Wilde (Daniella), Zo√ę Saldana (Dora Jansen), J.K. Simmons (Sr. Jansen), Nora Arnezeder (Celia), Ben Barnes (joven), Michael McKean (Nelson).

Producci√≥n: Michael Benaroya, Tatiana Kelly y James M. Young. M√ļsica: Marcelo Zarvos.

Fotografía: Antonio Calvache. Montaje: Leslie Jones.

Dise√Īo de producci√≥n: Mich√®le Lalibert√©.

Vestuario: Simonetta Mariano.

Distribuidora: DeAPlaneta. Estreno en USA: 7 Septiembre 2012.

Estreno en Espa√Īa: 31 Octubre 2012.

Calificaci√≥n por edades: Apta para todos los p√ļblicos.

Sinopsis

Como si fuera un peque√Īa matrioska, tres noveles son llevadas a la pantalla, en una sola pel√≠cula, en El ladr√≥n de palabras. Un joven (que ni tan siquiera tiene nombre y que a√Īos despu√©s se nos presentara como un anciano por Jereny Irons) escribe un relato biogr√°fico, desarrollado en Par√≠s bajo la ocupaci√≥n alemana, que tiene como protagonista al amor de su vida, Celia (Nora Arnedezer). Damos un salto en el tiempo para ver como otro joven, Rory Jansen (Bradley Cooper) intenta hacerse un hueco en el mundo literario con su primera novela. Una y otra vez es rechazado con lo cual no le queda m√°s remedio que ponerse a trabajar (eso s√≠, en una editorial para permanecer cerca del mundo que ama). No encuentra su voz, no encuentra su estilo y un buen d√≠a mientras daban un paseo por Par√≠s de la mano de su esposa Dora (Zo√ę Saldana) se encuentra, en un anticuario, con un manuscrito que hace suyo al pasarlo al ordenador. Dora lo lee sin el consentimiento de su marido y se emociona. Lo convence para que lo presente en la editorial. Al final obtiene el reconocimiento del p√ļblico. Es un gran √©xito de ventas y Rory Jansen es encumbrado.

En plena campa√Īa de promoci√≥n de la obra, aparece el anciano para contactar con el escritor que se ha hecho famoso gracias a su novela. Este encuentro y los posteriores ser√° el objeto de la otra historia que el escritor Clay Hammond (Denis Quaid) presenta a la sociedad, ante una multitud de enfervorizados seguidores. Por medio de una estudiante, Daniella (Olivia Wilde), Clay nos ir√° desvelando los entresijos de la trama y pondr√° el acento en el verdadero significado de la novela y tal vez podamos desvelar la cuesti√≥n: ¬Ņa qui√©n pertenecen las palabras? Un viaje que nos trasladar√° desde el Par√≠s de la posguerra a la Nueva York actual.

Comentario

El ladr√≥n de palabras es una historia de historias, un famoso escritor nos presenta una novela, lee unos pasajes ante el p√ļblico donde otro escritor, sin merecerlo, ha alcanzado el √©xito literario plagiando un manuscrito an√≥nimo que encontr√≥ por casualidad. El verdadero escritor de dicho manuscrito, aparece a su vez para contar su historia, la historia que dio vida a las palabras y que narra como un joven se enamora durante la Segunda Guerra Mundial.

El reparto de la pel√≠cula cuenta con nuevas y viejas estrellas de la gran pantalla, en el papel protagonista, Rory Jansen (Bradley Cooper), el cual est√° recientemente casado con Dora Jansen (Zo√ę Saldana), el escritor que presenta la novela, Clay Hammond, es de sobra conocido, Dennis Quaid, cuya mayor fan, aunque en ocasiones parece casi m√°s una acosadora que una fan, es Daniella (Olivia Wilde), y por √ļltimo pero no menos importante, el siempre incre√≠ble Jeremy Irons, en el papel del anciano. Sin embargo, a pesar de este m√°s que respetable reparto, la pel√≠cula en determinados momentos se queda a medias. Narrar tres historias a la vez en 102 minutos desde luego que no es sencillo, pero intentar contar demasiado, puede llevar a que al final se cuente demasiado poco. Por poner algunos ejemplos: el papel de Jeremy Irons, revestido de gran importancia, pr√°cticamente se reduce a dos frases; Bradley Cooper que adem√°s del protagonista, es el ¬ęchico guapo¬Ľ de la pel√≠cula, solo tiene que sonre√≠r, o consolar a su mujer en determinados momentos; y el papel de Olivia Wilde, es seducir a Dennis Quaid.

Lo mejor de la película, sin duda alguna, las miradas al pasado durante la guerra, la historia que dio lugar al libro, (el pasado del anciano), el joven y su amada Celia, (interpretados por Ben Barnes y Nora Arnedezer), transmiten en sus momentos verdadera pasión, alegría, tristeza o rabia, son desde luego, los momentos más intensos de la película, cuando nos hacen creer que el amor lo puede todo, pero que la obsesión también lo puede destruir.

La fotografía que marca la película es sencilla pero efectiva, una calle de Nueva York o una gran escena en Central Park entre Bradley Cooper y Jeremy Irons, cuando nuestro protagonista conoce al anciano y toma verdadera conciencia de lo que ha hecho, o un café parisino de la época donde los dos jóvenes se ven por primera vez.

En definitiva, El ladrón de palabras es una película entretenida, pero genera unas expectativas que no consigue satisfacer del todo, los momentos más intensos de la película son los que nos muestran en el tráiler, y cuando terminamos de verla, tenemos la sensación como ya dije antes, de habernos quedado a medias.

Un trailer

 

Juan Matilla Varas

 

 

Marcador

La isla del tesoro. Arte británico de Holbein a Hockney, en la Fundación Juan March

Una vez más la Fundación Juan March nos ofrece una gran exposición. En esta ocasión el título, el nombre, nos puede sorprender: La isla del tesoro. Pero aunque en ella nos vamos a encontrar con muchas referencias literarias no se trata de una exposición sobre cuentos. El subtítulo, el apellido, de la exposición nos revela su contenido: Arte británico de Holbein a Hockney.

HOLBEIN, Hans (el joven) . Sir Thomas Wyatt el joven c.1540-42

Quienes acudan a ver la exposici√≥n se encontrar√°n en una autentica isla (la Fundaci√≥n Juan March se encuentra situada fuera de la gran milla cultural que supone el entorno del Museo del Prado con el Thyssen, el Reina Sof√≠a, Caixa Forum y la Fundaci√≥n Mapfre) y disfrutar√°n de aut√©nticos tesoros en sus 180 piezas (pinturas, esculturas, obras sobre papel, libros revistas, fotograf√≠as y alg√ļn que otro collage) que conforman la muestra. Es una ocasi√≥n √ļnica pues muchas de estas piezas provienen de museos y colecciones privadas de distinta procedencia (EE.UU., Portugal, Suiza, Alemania y, sobre todo, brit√°nica).

Sus salas albergan un compendio del arte brit√°nico entre los siglos XVI y XX. Abarca desde el retrato de perfil de Sir Thomas Wyatt el joven, un peque√Īo retrato de perfil en √≥leo sobre madera de apenas treinta y dos cm., de Hans Holbein (1497/8 ‚Äď 1543) hasta el gran mural de ocho metros Gran Breta√Īa vista desde el Norte, 1981, t√©cnica mixta,¬† de Tony Cragg. Entre estas ambas podemos contemplar obras de Henry Moore, Richard Hamilton, Francis Bacon y David Hockney.

En su presentación el comisario Richard Humphreys se ve con la arrogancia de un pirata inglés para explicar en pocas palabras la historia del arte de su país. Una nación que se aupó sobre la destrucción de su pasado católico; arribada con la reina Victoria al imperialismo arrogante; deprimida en la decadencia de la Segunda Guerra Mundial y catapultada en un renacimiento postindustrial a partir de los Beatles y el pop de la cultura de las masas y la sociedad del espectáculo.

La referencia literaria del t√≠tulo de la novela del escritor brit√°nico Robert Louis Stevenson no deja de ser una especie de gui√Īo. La isla tiene un tesoro y ese tesoro est√° medio oculto, se sabe que existe y a trav√©s de un plano, una referencia se comienza su b√ļsqueda. Tal vez los organizadores, los comisarios, pretenden que cada uno de nosotros encuentra su tesoro. La idea que subyace en esta exposici√≥n es que cu√°nto m√°s sepamos del arte brit√°nico (d√≥nde est√°, qu√© lugar ocupa‚Ķ) mayor conocimiento y, por lo tanto mayor valor tendr√°.

En mi particular b√ļsqueda del tesoro brit√°nico descubr√≠ alguna pieza magn√≠fica y otras que han adquirido un nuevo valor (como es el caso de las obras que se pueden encuadrar en el pop art brit√°nico). Todo este caudal de tesoros, que traza un recorrido visual por m√°s de cinco siglos de historia del arte brit√°nico, est√° organizado en siete secciones en donde seleccionamos cerca de una veintena de obras:

MARTIN, John . Josué ordenando al Sol deternerse sobre Gabaón 1848

Destrucci√≥n y Reforma (1520-1620). Ejemplos de la escultura religiosa da√Īada por los iconoclastas puritanos durante la Reforma que ponen de manifiesto la profunda ruptura con el pasado medieval que tuvo lugar en Inglaterra a partir de la d√©cada de 1530.

Destaco el maravilloso retrato de perfil Sir Thomas Wyatt el joven (h. 1540 ‚Äď 42) con un acabado pulido, casi como de esmalte (uno de los primeros retrato ingleses realizado all‚Äôantica) que Hans Holbein ejecut√≥ o el retrato, de cuerpo entero, autentica filigrana, de Catherine Carey, condesa de Nottingham (1597) uno de los mejores retratos de la √©poca isabelina. El traje es una verdadera filigrana con bordados de hilos de oro y plata, decorado con innumerables insectos, flores y hojas as√≠ como im√°genes emblem√°ticas de obeliscos y serpientes. Es obra de Robert Peake.

Junto a ellos podemos contemplar los grandes miniaturistas Nicholas Hilliard e Isaac Oliver, así como manuscritos medievales, El Libro de los mártires de John Foxe, la Biblia de 1611 del Rey Jacobo I de Inglaterra, estampas populares y libros de emblemas.

La revoluci√≥n y el Barroco (1620-1720). Apartado que nos presenta a la cultura cortesana de la monarqu√≠a de los Estuardo a trav√©s de una secuencia de retratos pintados por Anthony van Dyck, Peter Lely, William Dobson y Godfrey Kneller. A destacar este √ļltimo con un retrato del soldado ¬ęmelenudo¬Ľ (dotado de armadura y larga peluca) Arnold Joost van Keppel, primer conde de Albemarle (h. 1700).

Sociedad y sátira (1720-1800). Aquí se yuxtaponen los retratos de sociedad de artistas de los grandes maestros británicos del siglo XVIII (tal vez los más conocidos) como Joshua Reynolds, Thomas Gainsborough y Thomas Lawrence con la sátira social de James Gillray y Thomas Rowlandson.

Destaca sobre el resto un buen paisaje de Antonio Canaletto, Los jardines Vauxhall: el Grand Walk (h. 1751). Canaletto fue un pintor veneciano pero durante casi una década trabajó en Londres, de ahí su presencia aquí con este paisaje.

McNEILL WHISTLER, James Abbott. Nocturno- azul y plata-Luz de Cremorne 1872

Paisajes de la mente (1760-1850) se adentra en varios sentidos del paisaje: las pinturas de Wilson, Thomas Gainsborough, George Stubbs, John Constable y J. M. W. Turner evidencian el surgimiento de la pintura paisajística y su desarrollo hasta su cumbre a finales del siglo XVIII.

En esta apartado sobresale por su tama√Īo, colorido y extra√Īa atm√≥sfera el cuadro Josu√© ordenando al Sol detenerse sobre Gaba√≥n (1848) de John Martin. Basada en un pasaje del Antiguo Testamento. Pincelada suelta, original y tal vez como respuesta a los controvertidos paisaje tard√≠os de W. Turner. Con cierto aire de teatralidad. Sobresale tambi√©n una escultura de Thomas Bank, La ca√≠da del Tit√°n, 1786. Una obra que es un alarde de equilibrio y originalidad del h√©roe que cae entre las rocas.
Realismo y reacci√≥n (1850-1900). Una secci√≥n que nos presenta obras de John Frederick Lewis y David Roberts, y tambi√©n las de los prerrafaelitas como John Everett Millais y William Holman Hunt, que ponen de relieve la variedad y la fuerza del arte brit√°nico en los a√Īos 1840-1860.

En este apartado me llama poderosamente dos obras. Por un lado la delicadeza de una obra prerrafaelita como es Detalle de Proserpine (1878) de Dante Gabriel Rossetti; y por otro lado una obra que anuncia el impresionismo como es Nocturno: azul y plata-Luz de Cremorne (1872) de J. A. M. Whistler. Es una vista de Londres desde el puente de Battersea sobre el T√°mesis. El artista creaba un efecto diluyendo sus pinturas que denominaba salsa.

Modernidad y tradici√≥n (1900-1940). El final del siglo XIX fue testigo de la llegada del arte impresionista y posimpresionista a Gran Breta√Īa. La generaci√≥n de artistas modernistas figurativos que saltaron a la palestra a principios del siglo XX est√° representada en esta secci√≥n por Walter Richard Sickert, Henry Lamb, Gwen John y Spencer Gore, y el arte m√°s radical, que a menudo roza lo abstracto, de Wyndham Lewis, Duncan Grant y David Bomberg.

LAMB, Henry. Lyttont 1914

Nos vamos acercando al final pero como antesala podemos contemplar dos obras. Una de ellas es de un conocido John Singer Sargent y el cuadro de gran formato, de fuerte inspiraci√≥n impresionista, Ena y Betty, hijas del se√Īor Asher y la se√Īora Wertheimer (1901). Son dos hermanas que aparecen de pie. La mano derecha de una de ellas, debajo del pecho de la otra y esos vestidos sugerentes proporcionan a la obra un atrevido y sensual toque. Y la otra es de Henry Lamb, un pintor para m√≠ desconocido, con su retrato melanc√≥lico, Lytton Struchey (1914). Un retrato l√°nguido, con una barba larga, pelirroja y sus piernas largu√≠simas con zapatillas, sin olvidarnos de los t√≠picos complementos del paraguas y el bomb√≠n. Una delicia.

Sin desmerecer, para nada, est√°n las obras expuestas de Stanley Spencer (Un grupo familiar, 1937) y la de Meredith Frampton (Sir Ernest Gowers en el RCDCR de Londres, 1943).

Un mundo feliz (1945-1980), título irónicamente huxleyano, describe la gran expansión del arte británico tras la Segunda Guerra Mundial. Las obras de Lucian Freud, R. B. Kitaj y Frank Auerbach representan a los famosos artistas de la llamada Escuela de Londres. Las obras escultóricas de Barbara Hepworth, Reg Butler, Eduardo Paolozzi y Anthony Caro revelan una nueva revitalización de la escultura británica, reconocida internacionalmente.

Por circunstancias personales, este el mejor apartado. Me encuentro realizando un estudio sobre el pop art y ver aqu√≠ una serie de obras me entusiasm√≥. Dos grandes maestros, vivos, de este estilo del siglo XX tienen aqu√≠ dos obras. Una de ellas es David Hockney, Retrato Nick Wilder (1966). El retrato es de uno de sus mejores amigos propietario de una galer√≠a de arte. Lo retrat√≥ en la piscina del bloque de su vivienda en Hollywood. Realizado en acr√≠lico, una de las t√©cnicas preferidas por el artista por su secado r√°pido, con aspecto de c√≥mic o de anuncio. Y el otro gran artista es Peter Blake que realiz√≥ uno de los iconos m√°s conocidos del pop art como es la cubierta del √°lbum de The Beatles, Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band (1967).

Pero también están presentes las magníficas y conocidísimas obras de Lucien Freud (Joven desnuda durmiendo, 1967) o de Francis Bacon (Dos estudios para un autorretrato, 1972).

SINGER SARGENT, John. Ena y Betty, .. 1901

 

Tuve que volver sobre mis pasos y anotar esta obra porque no dejaba de llamar mi atenci√≥n. Tal vez por su aspecto un tanto infantil, por su tama√Īo o no s√© porqu√© raz√≥n; me refiero a la obra de Laurence Stephen Lowry, Paisaje industrial, 1950. Una obra con aspecto naif (t√©rmino que no le gustaba nada al artista) de un paisaje de la ciudad de Manchester de la mitad del siglo XX.

Cat√°logo

Como viene siendo habitual en la Fundaci√≥n Juan March, La isla del tesoro. Arte brit√°nico de Holbein a Hockney est√° acompa√Īada de un magn√≠fico cat√°logo profusamente ilustrado, en dos ediciones, espa√Īol e inglesa, con una completa introducci√≥n al arte, la historia y la cultura de Gran Breta√Īa de los √ļltimos cinco siglos. Richard Humphreys, comisario de la exposici√≥n, y los profesores Tim Blanning y Kevin Jackson aportan su particular visi√≥n. Se completa la obra con una selecci√≥n de textos de artistas, ensayistas, historiadores y literatos algunos de ellos in√©ditos en espa√Īol.

Otras actividades

Paralelamente a la exposici√≥n, la Fundaci√≥n Juan March ha organizado una serie de Conciertos y Conferencias que llevan por t√≠tulo Cinco Siglo de M√ļsica Brit√°nica. Y una serie de Conferencias: Imperio y Arte. Una introducci√≥n a la Pintura Brit√°nica y a la Historia de su Imperio. Actividades todas ellas de gran calidad que se ha venido desarrollando durante el mes de octubre (momento en que se hace esta peque√Īa rese√Īa) y que constituyen un excelente acompa√Īamiento para acercarnos a un arte un tanto desconocido de nuestros amigos y vecinos del norte.

Luisjo Cuadrado

Revista Atticus

El artista y la modelo

Ficha

Película: El artista y la modelo.

Dirección: Fernando Trueba.

Pa√≠s: Espa√Īa. A√Īo: 2012.

Duración: 104 min. Género: Drama.

Interpretación: Jean Rochefort (Marc Cros), Aida Folch (Mercè), Claudia Cardinale (Léa), Chus Lampreave (María), Götz Otto (Werner), Christian Sinniger (Emile), Martin Gamet (Pierre), Mateo Deluz (Henri).

Guion: Fernando Trueba y Jean-Claude Carrière.

Producción: Fernando Trueba.

Fotografía en B/N: Daniel Vilar. Montaje: Marta Velasco.

Dirección artística: Pilar Revuelta. Vestuario: Lala Huete.

Distribuidora: Alta Classics. Estreno en Espa√Īa: 28 Septiembre 2012.

Calificaci√≥n por edades: Apta para todos los p√ļblicos.

Sinopsis

Estamos en 1943, en un peque√Īo pueblecito del sur de Francia donde las tropas alemanas campan a sus anchas. All√≠ viven un viejo escultor Marc Cros (Jean Rochefort) y su esposa L√©a (Claudia Cardinale). Marc se encuentra desilusionado de la vida y trata de recuperar la inspiraci√≥n que hace tiempo parece haberle abandonado. Un buen d√≠a mientras L√©a y su sirviente Mar√≠a (Chus Lampreave) hacen la compra en el mercado del pueblo observan a una joven campesina que duerme en la calle. Se trata de Merc√® (Aida Folch) que huye del ej√©rcito franquista. R√°pidamente el matrimonio Cros acoge a la muchacha en el taller del escultor con la condici√≥n de que trabaje como modelo para Marc. Poco a poco ir√° surgiendo una entra√Īable relaci√≥n entre la joven modelo y el anciano artista.

Comentario

Cuando acometo este comentario tengo en la cabeza la idea de lo que quiero hacer. Una idea que como el propio Marc está bien definida pero que no sé si seré capaz de plasmar en el folio en blanco. Seguro que escribiré una línea y otra más, para una y otra vez deshacerla con el cursor. Eso es proceso creativo y de eso va El artista y la modelo. De eso y de muchas cosas más.

Un artista y su modelo es un tema muy recurrente tanto en el arte moderno como en el cine (La joven de la perla, de Peter Webber, 2003, es un bello ejemplo que me viene a la mente). Pero El artista y la modelo tambi√©n habla de la vida y de la muerte; sobre la belleza en los tiempos de horror; sobre la conveniencia y el sentido del arte (de plena actualidad) y, por √ļltimo, de la b√ļsqueda de la belleza.

Marc Cros es un artista octogenario (¬ęes una buena persona, aunque sea artista¬Ľ le comenta Mar√≠a a Merc√© para ponerle en antecedentes). Est√° ya en el ocaso de su vida y se encuentra un tanto desilusionado tras haber vivido la Gran Guerra y hallarse inmerso en otra devastadora y cruel guerra. Francia vive bajo el r√©gimen de Vichy y la Ocupaci√≥n alemana. A su lado vive una jovial, inteligente y alegre L√©a que aun mantiene su belleza. Una hermosura que la llev√≥ a ser una modelo para muchos artistas y, en especial, para Marc. L√©a es consciente de las horas baja en las que se encuentra su compa√Īero y se le ocurre la idea de contratar a Merc√® (tras pasar la entrevista) como modelo.

Ni√Īo que aprende a andar, Rembrandt, 1660, tinta

Merc√® es una joven catalana que apenas ha cumplido los veinte a√Īos. Apenas sabe nada de la vida que no sea lo que ha experimentado en su huida de la Guerra Civil espa√Īola. Su compromiso es fuerte y tenaz. Ha cruzado la frontera y ahora se encuentra en el sur de Francia despu√©s de haber escapado de su √ļltimo campo de refugiados. Su eventual trabajo como modelo le va a proporcionar un refugio, comida y descanso antes de volver a desarrollar la actividad a la que le ha llevado su compromiso. Merc√© tras su aspecto infantil, esconde una gran madurez e inteligencia. Sabe cu√°l es su trabajo y sabe c√≥mo ganarse al viejo artista.

En ese boceto primigenio que tengo en la cabeza ahora les pondría que es una película magistral, enternecedora y casi imprescindible; posiblemente lo mejor de Fernando Trueba. Y remataría con aquello de vayan al cine. Esta película merece algo más. Advierto que tal vez pueda desvelar alguna cosa (spoilers) más de la cuenta, pero que creo que son necesarias y que forman parte del argumento de la propia cinta.

Rodada en blanco y negro, casi toda la pel√≠cula se desarrolla en un viejo y destartalado taller que se encuentra en las estribaciones de las monta√Īas en las afueras del pueblo donde el artista reside. Es un espacio que invita a los aficionados a la fotograf√≠a a pasar y a dar vueltas con la c√°mara y disparar, una y otra vez, para captar la luz (un protagonista m√°s) entre los bocetos, los modelos a escala, las obras inacabadas, vamos el para√≠so del fot√≥grafo.

 

Desnudo al sol, Renoir, 1876

Uno de los momentos culminantes del film es cuando Marc ya tiene cierta confianza en su modelo, en Merc√®, y le ense√Īe un peque√Īo tesoro. Se trata de un dibujo que el maestro guarda en su caja de utensilios. Es una especia de postal de un dibujo de Rembrandt (Ni√Īo que aprende a andar, 1660, tinta) que en apenas unos trazos, realizados en apenas unos minutos, muestra con gran maestr√≠a tanto el conocimiento del cuerpo humano como las reacciones que suscita un peque√Īajo al realizar sus primeros pasos. No vemos sus caras pero sabemos de sus miedos, de sus alegr√≠as, de la inseguridad del ni√Īo y de la seguridad que le proporcionan sus padres. Es una escena llena de ternura y llena de pasi√≥n por un oficio. Trata de educar la mirada de la modelo y, por otro lado, muestra la gran admiraci√≥n de Marc hacia el Rembrandt. Lleva ese dibujo como un recordatorio de lo que √©l quiere llegar a realizar: captar en apenas unos trazos la esencia. Busca constantemente la inspiraci√≥n y con la pr√°ctica llegar a esa casi perfecci√≥n (no le interesa la perfecci√≥n absoluta).

En El artista y la modelo encontramos m√°s de una referencia a grandes artistas. La citada anteriormente a Rembrandt (que proviene seg√ļn confesi√≥n del propio Trueba de una explicaci√≥n que dio David Hockney ‚Äďotro artista- sobre ese dibujo y de ah√≠ su referencia en los t√≠tulos de cr√©dito); a Pierre-Auguste Renoir y su cuadro Desnudo al sol (1876); y, sobre todo, a Aristide Maillol y su escultura La Mediterran√®e (1905). Trueba ha confesado que su pel√≠cula est√° inspirada en este artista franc√©s pero que no se trata de un biopic. Pero si que parece que ha tenido en cuenta tanto su estudio como sus trabajos. Me ha resultado una grata sorpresa saber que era este artista y que era esta escultura. En nuestro monogr√°fico sobre el Museo de Orsay (p√°gina 139 seleccionamos la obra de este genio). Maillol se dedic√≥ casi por completo al desnudo femenino representando a mujeres contundentes con un aspecto terrenal en tres versiones: de pie, sentadas y recostadas. Aristide Maillol ha pasado a la historia del arte como el padre de la escultura moderna; t√≠tulo que muchos disputan a favor de Auguste Rodin. El sincretismo de la naturaleza era decisivo para √©l. En su obra escult√≥rica lleg√≥ a suprimir toda referencia a los aspectos narrativos para concentrarse en la figura humana. Sus figuras est√°n dotadas de una gran belleza atemporal lo que las hace que sigan siendo actuales. Y como dice la propia Merc√® (¬ęyo no me parezco a esa¬Ľ) no se parece a ella, pero en ella (la escultura) est√° su esencia.

En El artista y la modelo la guerra est√° en el fondo. M√°s como una amenaza de destrucci√≥n que como un peligro real. Los sinsabores de la Guerra Civil espa√Īola est√°n presentes en forma de maquis, de gente que pasa la frontera. La visita del oficial nazi al artista nos recuerda la ocupaci√≥n de las tropas alemanas en Francia. El oficial es un amante del arte y un estudioso de la obra de Marc Cros. Se lamenta que tal vez no le vuelva a ver. Todo es fr√°gil. Ambos pueden morir en breve por causas bien diferentes. Pero el arte est√° por encima de ellos. El arte est√° por encima de las guerras (por muy econ√≥micas que sean como la actual) ese parece ser el mensaje: el triunfo de la belleza por encima de lo humano.

Trueba ha conseguido un gran reparto. Jean Rochefort est√° magistral. Al principio su papel est√° a medio camino entre un hombre sereno, que transmite cierta paz y entre un hombre tosco, hura√Īo y un tanto mis√°ntropo. Puede parecer un contrasentido pero no lo es. En los primeros momentos solo parece asistir a la escena, act√ļa de comparsa en la maquinaciones que urden su esposa y la sirviente. Poco a poco, a medida que recupera la ilusi√≥n y deja de mirar las piernas de las mujeres que pasan como √ļnica fuente de inspiraci√≥n, entonces es cuando va a salir el artista, el maestro, el compa√Īero y hasta el amante. Y vemos que es un hombre pausado, que se expresa con la mirada, clara, con di√°logos cortos y gestos contenidos. Con su presencia llena la pantalla y ejerce una poderosa atracci√≥n. Lleva m√°s de cien pel√≠culas a sus espaldas y eso se tiene que notar. Aida Folch es la modelo. Sensual, inocentona y algo silvestre. Sin apenas modales y educaci√≥n, pero que se desnuda con un gran desparpajo y se mueve por el estudio con una gran soltura. Claudia Cardinale tiene poca presencia pero todav√≠a desprende mucho atractivo y cautiva al espectador. Ya no es un mito er√≥tico y quiz√°s eso le ha dificultado que los directores le pudieran dar otro papel que no conllevara esa carga. Mantiene toda esa sensualidad que le hicieron grande y su actuaci√≥n resulta m√°s que convincente. Y Chus Lampreave completa y complementa a estos tres actores. Sigue un poco la l√≠nea de Almod√≥var (hasta casi la misma caracterizaci√≥n) y aporta un tono castizo en sus breves frases lapidarias.

La representaci√≥n del proceso de creaci√≥n de una obra art√≠stica, en este caso una escultura, y la b√ļsqueda del ideal de belleza no pod√≠a tener mejor medio de expresi√≥n que la fotograf√≠a en blanco y negro. Pintores, escultores y fot√≥grafos viven pendientes de la luz. La puesta en escena en El artista y la modelo es magn√≠fica. Ni tan siquiera el director ha tenido que recurrir a la m√ļsica para reforzar esto (salvo el tema final). No le ha hecho falta.

Llega el momento de la conclusi√≥n. En mi proceso creativo imprimo y releo, corrijo y corrijo. El resultado me parece satisfactorio, pero a medias. Tal vez, a buen seguro, que ma√Īana cuando me levante, o al acostarme en ese duermevela creativo en el que te asaltan las ideas antes de la llegada de Morfeo, me acuerde de algo que ten√≠a que haber comentado. Pero ya ser√° tarde. Tal vez la pr√≥xima vez. Tan solo soy un aprendiz de artesano que quiere hacer bien su trabajo.

El artista y al modelo es una gran obra, gran Jean Rochefort y grande Fernando Trueba que nos ofrece, tal vez, su obra art√≠stica m√°s depurada, l√ļcida y personal (rinde un peque√Īo homenaje a dos seres queridos desaparecidos recientemente, su hermano M√°ximo, escultor, y un buen amigo y t√©cnico de sonido). Vayan al cine.

Un tráiler (en versión original)

Luisjo Cuadrado

Revista Atticus

 

Gauguin y el viaje a lo exótico

El pasado 5 de octubre se presentó en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid la exposición con la que celebra su vigésimo aniversario: Gauguin y el viaje a lo exótico. El acto contó con la presencia de Guillermo Solana, director del Museo Thyssen-Bornemisza, Paloma Alarcó, comisaria de la exposición y jefe de Conservación de Pintura Moderna del Museo Thyssen-Bornemisza; y la baronesa Carmen Thyssen-Bornemisza, vicepresidenta del Museo Thyssen-Bornemisza.
Guillermo Solana elogi√≥ a la baronesa Thyssen-Bornemisza por continuar con la gran labor de mecenas del arte en Espa√Īa. El director tambi√©n record√≥ a los asistentes que la instituci√≥n cumple veinte a√Īos y que pasa por una ¬ęsegunda juventud¬Ľ o, incluso, una ¬ęvuelta a empezar¬Ľ tras el abandono del patrocinio de Caja Madrid, subrayando la ventajas de este viaje en solitario que permitir√° exposiciones m√°s c√≥modas con piezas escogidas de mayor calidad.
Paloma Alarcó considera a Paul Gauguin como un artista radical que lo dejó todo para ir en busca de sus orígenes y así dar un paso hacia adelante. Alarcó ha querido mostrar al pintor francés como protagonista de una historia y como padre de la modernidad; un artista que está muy presenta en el museo y que tiene que ver mucho con esa modernidad.
La baronesa Tita Cervera se√Īal√≥ que sigue, a pesar de las dificultades, con la gran labor de difusi√≥n cultural de mostrar a todo aquel que se acerca al museo la colecci√≥n que hered√≥ de su marido. Una colecci√≥n que tiene cuadros del siglo XIV y que no es m√°s que una historia del hombre a trav√©s de esas obras que el bar√≥n Thyssen, y anteriormente su padre, atesoraban con esmero y dedicaci√≥n. El artista franc√©s es uno de los pintores preferidos por la baronesa.

Paul Gauguin (1848 - 1903) Dos mujeres tahitianas. 1899. √ďleo sobre lienzo. 94 x 72,4 cm. The Metropolitan Museum of Art, Nueva York. Estados Unidos. Donaci√≥n de William Church Osborn, 1949; inv.: 49.58.1

La exposición
La exposición arranca con el cuadro Mujeres de Argel en un interior de Delacroix uno de los primeros artistas que emprendieron ese viaje hacia lo exótico. Un viaje que también emprendería Gauguin en busca de civilizaciones antiguas que estaban alejadas del corsé que impone la sociedad occidental, algo que también ocurre con otros artistas también presentes en esta exposición.
La figura de Paul Gauguin es muy relevante y es fundamental en ese paso, dentro de la historia del arte, a la modernidad. Esta exposici√≥n tiene como hilo conductor el viaje a lo ex√≥tico como b√ļsqueda de un mundo supuestamente m√°s libre que posibilite una renovaci√≥n dentro del lenguaje art√≠stico imperante en la sociedad occidental. Un viaje que comienza en Gauguin (aunque anteriormente ya lo hab√≠a experimentado Eugene Delacroix) pero al que le siguen artistas como Emil Nolde, Matisse, Paul Klee o Kandinsky, por citar algunos.
Las obras de Gauguin en los Mares del Sur resultaron unas pintura icónica que se convirtieron en las imágenes más seductoras del arte moderno ejerciendo una poderosa influencia en los movimientos artísticos que surgen a lo largo de las primeras décadas del siglo XX (como son el fauvismo francés o el simbolismo alemán). Su viaje marcaría una de las primeras vías maestras hacia el camino de la abstracción.
Al acercarse a esta exposición hay que tener muy en cuenta que los artistas finiseculares del XIX, e incluso buena parte de ellos del siglo XX, estaban considerados poco menos que como proscritos. No encontraban su hueco en una sociedad que cada vez les arrinconaba más. En ese caldo de cultivo Gauguin huye con su rebeldía, con su insatisfacción en busca de un paraíso, pero en 1887 ya quedan pocas tierras vírgenes y su huida acaba cuando su vida toca a su fin.
La muestra re√ļne 111 obras cedidas por museos y colecciones de todo el mundo como la Fondation Beyeler de Basilea, el Albertina de Viena, el Bellas Artes de Budapest o la National Gallery of Art de Washington y pr√©stamos de especial relevancia como los cuadros de Paul Gauguin Matamoe (Muerte. Paisaje con pavos reales) (1892) del State Pushkin Museum of Fine Arts de Mosc√ļ, Dos mujeres tahitianas (1899) del Metropolitan Museum of Art de Nueva York o Muchacha con abanico (1902) del Museum Folkwang de Essen; cuadros que se han pedido de manera ex profesa para esta exposici√≥n.

Tres son las cuestiones que aborda la exposici√≥n recogidas a lo largo de ocho cap√≠tulos, mezclando pinturas con otros documentos gr√°ficos, y que nos propone una invitaci√≥n a explorar ese sentido inici√°tico en la b√ļsqueda de lo primitivo, de lo salvaje. La primera de las cuestiones es la propia figura del pintor postimpresionista, Paul Gauguin (1848 ‚Äď 1903). La segunda trata del viaje como un escape de la sociedad occidental y que servir√° como acicate y est√≠mulo para la renovaci√≥n de la vanguardia. La tercera, y √ļltima, se presenta como una concepci√≥n moderna de los ex√≥tico y las vinculaciones con la etnograf√≠a.

 

 

 

Actividades

La exposici√≥n, como viene siendo habitual, se completa con un extenso cat√°logo y con una serie de actividades. Una de ellas es el curso monogr√°fico Itinerario del salvaje que dirige el profesor Francisco Calvo Serraller, sobre el significado que jug√≥ el viaje a los confines para los artistas del siglo XIX y principios del XX. Otra de las actividades es el ciclo de conferencias Para√≠sos. El director del Museo, Guillermo Solana abrir√° las conferencias para despu√©s cinco escritores hablen sobre el viaje, de lo ex√≥tico y sus experiencias con otros mundos (Javier Reverte, F√©lix de Az√ļa, Maruja Torres, Luis Garc√≠a Montero y Juan Goytisolo).

 

Más información:

http://www.museothyssen.org/microsites/exposiciones/2012/gauguin/

Luisjo Cuadrado

Revista Atticus

Jean Paul Gaultier. Universo de la moda. De la calle a las estrellas

Jean Paul Gaultier.

¬ęYo no soy un artista, solo soy un artesano¬Ľ

 

El pasado 5 de octubre se present√≥ en la sede madrile√Īa (Paseo de Recoletos) de la Fundaci√≥n Mapfre, la exposici√≥n Jean Paul Gaultier. Universo de la moda. De la calle a las estrellas. El acto cont√≥ con la presencia del propio Jean Paul Gaultier que estuvo acompa√Īado de Pablo Jim√©nez Burillo (director general del Instituto de Cultura de la Fundaci√≥n Mapfre) y Thierry-Maxime Loriot (comisario de la muestra y director de proyectos de dise√Īo y moda en el Mus√©e des Beaux-Arts de Montreal).

Thierry-Maxime Loriot. Jean Paul Gaultier y Pablo Jiménez Burillo

Es la primera vez que se presenta en Espa√Īa la obra de Jean Paul Gaultier, celebrando as√≠ sus 35 a√Īos de carrera. Iniciada y producida por el Mus√©e de Beaux-Arts de Montreal (MBAM) es, tambi√©n, la primera muestra internacional dedicada al dise√Īador. Un proyecto innovador que ilumina su obra y su gran influencia en el mundo.

Pablo Jim√©nez destac√≥ lo f√°cil que ha sido la realizaci√≥n de este proyecto a pesar de la gran complejidad por la buena disposici√≥n de todo el equipo. Compartir con Jean Paul Gaultier ha sido toda una experiencia que va m√°s all√° de una exposici√≥n sobre el dise√Īo y la moda.

Thierry-Maxime Loriot alabó la figura de Jean Paul Gaultier. Su obra transmite un mensaje social y humanista. Un mensaje de absoluta actualidad de no discriminación ni por el color de la piel ni por cualquier otra cuestión. La belleza radica en todas las partes. Jean Paul Gaultier es un hombre que no sigue tendencias sino que las crea.

Jean Paul Gaultier. Su entrada en la sala produjo todo un aluvi√≥n medi√°tico que revolucion√≥ la tranquila espera de todos los asistentes que esper√°bamos su comparecencia. JPG es un hombre dicharachero, jovial, extrovertido, ameno y encantador. O al menos esto transmite con sus palabras. Enseguida supo conectar con el p√ļblico de la sala por su gran simp√°tica y porque alaba a Espa√Īa. Lleva a Espa√Īa en su coraz√≥n.

JPG recelaba un poco a la hora de acometer esta exposici√≥n. Cree que esto se da m√°s bien cuando el creador ya no est√° entre nosotros, cuando ha fallecido, y se inicia un repaso sobre su producci√≥n. Pero no, √©l est√° muy vivo y ha disfrutado con el montaje, le ha llenado de vitalidad. Y eso se nota, se nota en su mirada, en sus ojos. Sabe transmitir el mensaje. No es una exposici√≥n cronol√≥gica sino que hace una serie de conexiones en los temas que para √©l son importantes (√©tnicas, mezclas sociales, y el cine, entre otros). ¬ęNo soy un artista, no es falsa modestia; tan solo soy un artesano¬Ľ expres√≥ JMP al comienzo de la presentaci√≥n de esta exposici√≥n con la que recorrer√° diversas ciudades.

Espa√Īa siempre le ha fascinado: el mundo de los toros (con toda su parafernalia del traje de luces y del albero), la cocina, la alegr√≠a, el modo de vivir y el trato accesible con la gente. Record√≥ como en su infancia estaban muy presentes Joselito, Luis Mariano y hasta Gloria Laso. Despu√©s est√° pasi√≥n ir√≠a en aumento hasta llegar la colaboraci√≥n con Pedro Almod√≥var (trabaj√≥ en el vestuario de Kika, La mala educaci√≥n y La piel que habito). ¬ęSiempre me han inspirado todas las diferencias, ya sean f√≠sicas, de raza, o de cualquier tipo. Cuando te abres y no est√°s condicionado puedes ver otras formas de belleza. La belleza existe en todo y solamente es el ojo el que lo ve. Por eso me interesa mostrar que la belleza no es √ļnica¬Ľ, expresa Gaultier.

La instalaci√≥n se compone de 110 modelos de alta costura y pr√©t-a-porter y m√°s de 50 bocetos, acompa√Īados de audiovisuales, extractos de desfiles y entrevistas, adem√°s de primeros dise√Īos y fotograf√≠as que en su conjunto dan testimonio de toda la producci√≥n art√≠stica de Jean Paul Gaultier quien ha desarrollado toda su carrera proclamando el derecho y la virtud de ser diferente como un medio de expresi√≥n b√°sico del ser humano. M√°s que una retrospectiva se trata de una exposici√≥n concebida como una instalaci√≥n contempor√°nea a trav√©s de la cual se puede recorrer la vida y obra del artista. Se divide en seis secciones: La odisea (act√ļa como introducci√≥n en el mundo del modisto); El tocador (donde se vislumbra la infancia de Gaultier influenciada por su abuela); A flor de piel (la piel como primer vestido); Punk Canc√°n (narra una fusi√≥n de estilos e influencia en principio contrapuestos, una t√≥nica desde los inicios de su carrera); La jungla urbana (fusi√≥n de influencias multi√©tnicas) y Metr√≥poli (una exploraci√≥n por las nuevas tecnolog√≠as y la ciencia ficci√≥n donde se encuentra un apartado especial para la colaboraci√≥n con Pedro Almod√≥var).

La edici√≥n espa√Īola cuenta con un bello cat√°logo publicado por el Mus√©e des Beaux-Arts de Montreal bajo la direcci√≥n de Thierry-Maxime Loriot. Es el primer volumen dedicado a Jean Paul Gaultier con m√°s de 40 entrevistas a figuras que han colaborado y trabajado con √©l en toda su carrera. Desfilan personajes como Pedro Almod√≥var, Madonna, Catherine Denueve o Helen Mirren. Tambi√©n contiene una serie de trabajos in√©ditos e im√°genes nunca vistas hasta ahora de grandes nombres como Warhol, Erwin Wurm o Mert & Marcus entre otros.

Más información

http://www.mapfre.com/fundacion/es/exposiciones/cultura/Exposiciones_Actuales.shtml

http://www.exposicionesmapfrearte.com/jpg/index.html

 

Luis José Cuadrado

Revista Atticus

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