Archivo para enero, 2012

Historias Sagradas. Pinturas religiosas de artistas españoles en Roma (1852-1864)

El Descendimiento. Domingo Valdivieso. Óleo sobre lienzo, 254 x 343 cm 1864 Madrid, Museo Nacional del Prado

 

Bajo el título “Historias Sagradas. Pinturas religiosas de artistas españoles en Roma (1852-1864)”, la sala reúne cinco de los mejores lienzos, recientemente restaurados, de artistas como Madrazo, Rosales, Alejo Vera y Domingo Valdivieso que alcanzaron enorme fama en su tiempo y que encaminaron el rumbo de este género desde el refinado purismo tardorromántico de raíz nazarena hacia el nuevo realismo pictórico.

Roma fue, junto con Madrid y París, uno de los escenarios principales del arte español del siglo XIX. La Ciudad Eterna poseía un significado propio, fruto de su tradicional protagonismo en la formación de los artistas durante toda la Edad Moderna, pero en el siglo XIX la estancia en Italia se convirtió ya en el punto final de la etapa académica de cualquier artista y suponía el inicio de su madurez profesional.

Tobías y el ángel. Eduardo Rosales. Óleo sobre lienzo, 198 x 118 cm 1858-1863 Madrid, Museo Nacional del Prado

Los artistas españoles que llegaban a Roma, normalmente disfrutando de una pensión oficial, debían realizar una gran pintura de composición que justificara sus estudios allí. Unos prefirieron llevar a cabo episodios históricos pero otros, entregados al verdadero protagonismo de lo religioso en esa ciudad, eligieron asuntos piadosos. A partir de 1852 y coincidiendo con el descubrimiento del enterramiento original de santa Cecilia y de la cripta de los Papas en las catacumbas de la vía Appia, comenzó una autentica fiebre por los asuntos de la arqueología sagrada que, desde entonces, deslumbró la sensibilidad de casi todos los artistas allí instalados. Tras ese hallazgo, las pinturas religiosas que representaban episodios con justificación arqueológica, especialmente las que narraban episodios protagonizados por los primeros cristianos, se convirtieron en uno de los grandes intereses de los pintores españoles. Con ellas era ya posible satisfacer sus expectativas de erudición en los mismos términos de necesaria veracidad histórica exigida en los ejercicios académicos, pero al mismo tiempo trasmitían una experiencia llena de emoción religiosa, clave en la mentalidad europea de los años centrales del siglo XIX. A partir de entonces una verdadera multitud de pintores sucumbió al atractivo de la Historia Sagrada durante su soggiorno italiano.

Más información

http://www.museodelprado.es/

 

Revista Atticus

 

 

Los descendientes. La mejor película de los veinte primeros días del año.

Ficha

Película: Los descendientes.
Título original: The descendants.
Dirección: Alexander Payne.
País: USA. Año: 2011. Duración: 110 min.
Género: Drama, comedia.
Interpretación: George Clooney (Matt King), Judy Greer (Julie Speer), Matthew Lillard (Brian Speer), Beau Bridges (primo Hugh), Shailene Woodley (Alexandra), Robert Forster (Scott Thorson), Nick Krause (Sid), Patricia Hastie (Elizabeth King), Amara Miller (Scottie King), Mary Birdsong (Kai Mitchell), Rob Huebel (Mark Mitchell).
Guión: Alexander Payne, Nat Faxon y Jim Rash; basado en la novela de Kaui Hart Hemmings.
Producción: Jim Burke, Alexander Payne y Jim Taylor.
Fotografía: Phedon Papamichael.
Montaje: Kevin Tent.
Diseño de producción: Jane Ann Stewart.
Vestuario: Wendy Chuck.
Distribuidora: Hispano Foxfilm.
Estreno en USA: 16 Noviembre 2011. Estreno en España: 20 Enero 2012.
Calificación por edades: No recomendada para menores de 7 años.

Sinopsis

Tras un accidente de su esposa, Matt King (George Clooney) se ve obligado a encauzar su vida e intentar restablecer su relación con sus hijas: Scottie de 10 años, revoltosa y desubicada en el mundo, y la adolescente y rebelde Alexandra de 17 años. Matt es abogado y ha tenido la fortuna de heredar un rico patrimonio que ha sabido mantener casi intacto. Esta herencia, fruto de la unión entre la realeza hawaiana y los misioneros, proporciona y ha proporcionado a los Kings multimillonarios ingresos. Son los poseedores de las últimas zonas vírgenes de las islas-de un incalculable valor. No solo está en juego el provenir de la familia King sino de toda la isla que ve amenazada su tranquilidad. Alexandra abre los ojos a su padre y le pone en antecedentes sobre el descubrimiento que hizo al pillar a su madre con un amante. A partir de ahí Matt inicia la búsqueda para saber que tipo de familia es la que tiene.

Comentario

“Mis amigos del continente creen que porque vivo en Hawái, estoy en el Paraíso. Que, como en unas vacaciones permanentes, aquí todos estamos nada más que bebiendo Mai Tais, meneando las caderas y jugando con las olas. ¿Es que están chiflados?”
Matt King, protagonista de Los Descendientes.

Reconozco que esa sensación es la que yo tengo del archipiélago hawaiano. La insulsa letra de la canción de Mecano «Hawai-Bombay» nos lo recuerda como un paraíso. Seguro que lo es. Pero lo que es Los descendientes es una película que nos muestra en toda su realidad a una sociedad americana (les recuerdo que el archipiélago hawaiano es uno de los estados norteamericanos, aunque Obama ya se encarga de ello). Y ahí radica su gran valor. En reflejar, bajo la mirada humana y comprensible, lo cotidiano sin gran boato.

Payne, su director, nos relata de forma amena y entretenida, las aventuras de la familia King. Estás se centran en el drama de ver a la esposa y madre postrada en la cama como consecuencia de un accidente con una lancha motora. Matt King, padre, esposo, abogado, sencillo, austero y el responsable de un fideicomiso de una cuantiosa herencia fruto de la unión de sus antepasados: misioneros y terratenientes blancos con nativas de la realeza hawaiana.

La temática principal de la película es la pérdida de un ser querido. Pero otros hilos arguméntales nos llevarán a aspectos más cercanos a nosotros y en los que cualquiera nos podemos sentir identificados, como son las desavenencias en el matrimonio, el conflicto paterno-filial, la enfermedad y hasta los problemas derivados por ambicionar una herencia.

Y ahí surge la poderosa figura de Matt quién, por un lado, se ve en la necesidad de retomar su vida. Su esposa se encuentra en coma postrada en el hospital y no hay posibilidades de recuperación. Él solo era un padre en la reserva. Él no jugaba como titular. Solo actuaba en caso de necesidad. Así se tiene que hacer cargo de unas hijas, Alexandra y Scottie (de 17 y 10 años) que le son desconocidas (por no decir indiferentes). Y por otro lado tiene que lidiar con su familia, constituida por una innumerable cantidad de primos que esperan que venda la última zona virgen de las islas tropicales a una gran multinacional que cambiará el paisaje del entorno por el «progreso» (ya se sabe, aquello de viviendas, «grandes superficies comerciales», campos de golf y un extenso etcétera). Todo a cambio de muchos millones de dólares que sacarán de la ruina a los manirrotos parientes. Una familia, los King, de grandes terratenientes que no han sido capaces de asimilar la cultura ni tan siquiera en el aspecto comunicativo: no se han molestado en aprender el hawaiano. Matt tiene que añadir a esto la presión popular que defiende los valores de este paraíso. Y, también, un suegro, Scott Thorson, que le echa la culpa de casi todo (hasta casi del alzhéimer que tiene su mujer).

La acción se desencadena cuando los médicos del hospital recomiendan a Matt que avise a la familia y amigos para que se despidan de Elizabeth. Y es a partir de ese momento cuando el protagonista comienza su búsqueda personal. Una búsqueda que comienza por la hija mayor y termina por el deber ético de la resolución sobre la venta de terrenos. Matt busca su lugar en el mundo y paradójicamente, el idílico paraíso que le rodea le tiene desconcertado. Irá al encuentro de su hija que la tenía recluida en un elitista colegio para que la metieran en vereda. Descubrirá que su mujer tenía una amante, un aprovechado que solo buscaba el beneficio económico al amparo de esa decisión sobre la venta del terreno a una gran inmobiliaria. Se encontrarán con unos amigos que se lo habían ocultado; a unos primos que lo único que les interesa es cuándo pueden disponer del dinero. Pero Matt también inicia la búsqueda de sus descendientes. Quiere saber qué decisión tomarían ellos ante la disyuntiva que se le presenta.

Para las hijas del matrimonio King ese viaje para comunicar la noticia a amigos y familiares supone asimismo una búsqueda personal. Scottie es una ignorante de la situación. Apenas tiene conciencia de lo que pasa, no sabe que su madre se muere. Y tendrá que madurar de golpe y porrazo. Alexandra que con tan solo 17 años parece estar de vuelta de todo pero terminará apoyando a su padre con el que hasta ese momento apenas había tenido una relación que no pasaba de lo cordial.

Los Descendientes se ha estrenado en España con la bendición de los Globos de Oro y también la complacencia de la crítica. Pocas notas discordantes he leído sobre ella. Y la verdad, es que no lo entiendo muy bien. Es una película entretenida, es una gran actuación de George Clooney pero no es una obra maestra y espero que lo de la mejor película del año se quede la mejor película «que he visto en los 20 primeros días del año».

Los Descendientes tiene cosas dignas de mención como es el gran acierto del director que ha sabido desenvolverse perfectamente para no caer en un folleto turístico promocional de Hawai (ese paraíso) o en un panfleto ecologista. También destaco las situaciones absurdas pero que encajan a la perfección y que resultan muy creíbles. Sobre todos las que protagoniza Sid (él tiene su particular viaje: convertirse en miembro de la familia), el amigo tontorrón de Alexandra (como la escena del puñetazo que le proporciona su abuelo). En la vida no siempre nos comportamos siguiendo un guión y eso está muy bien recogido en la película.
Es meritorio también el papel que juega Elizabeth postrada en la cama que se convierte en paño de lágrimas y confesora, inerte, de su familia. No lo es el descuidado doblaje de Alexandra que hasta que te acostumbras a su inapropiada voz se te han ido unos cuantos minutos.

Y, por último, el guión y la gran actuación de George Clooney hacen que esta película sea, para mí, la mejor película de los primeros veinte días del año. Seguro que se lleva algún Óscar, seguro que sí, pues le acaban de conceder 5 nominaciones. Si a esto le añadimos que ya ha ganado 2 Globos de Oro (mejor película dramática y mejor actor principal) lo más probable es que me deje en mal lugar. Pero espero que no sea la mejor del año y podamos ver en los más de 330 días que restan muchas grandes películas.

Vaya un pequeño varapalo para la web oficial. No me voy a molestar ni en ponerla de lo simple y malona que es.

Un tráiler:

Y un buen trabajo, muy recomendable, sobre aspectos de la película:

www.lahiguera.net/cinemania/pelicula/4996/comentario.php

 

Luisjo Cuadrado

La chispa de la vida. Mártir o villano

La chispa de la vida. Mártir o villano


Ficha Técnica:

Película: La chispa de la vida.
Dirección: Álex de la Iglesia.
País: España. Año: 2011.
Duración: 98 min. Género: Tragicomedia.
Interpretación: José Mota (Roberto), Salma Hayek (Luisa), Blanca Portillo (Mercedes), Juan Luis Galiardo (alcalde), Fernando Tejero (Johnny), Manuel Tallafé (Claudio), Santiago Segura (David Solar), Antonio Garrido (Dr. Velasco), Carolina Bang (Pilar Álvarez), Joaquín Climent (Javier).
Guion: Randy Feldman.
Producción: Andrés Vicente Gómez y Ximo Pérez.
Fotografía: Kiko de la Rica.
Montaje: Pablo Blanco.
Dirección artística: Arturo García y José Arrizabalaga.
Distribuidora: Alta Classics.
Estreno en España: 13 Enero 2012.
Calificación por edades: No recomendada para menores de 7 años.

Sinopsis

Roberto (José Mota) es un publicista de prestigio que se encuentra en el paro y al borde de enfrentarse al eufemismo “parado de larga duración”. Acude a una nueva cita, en esta ocasión se entrevista con un amigo para solicitarle un empleo. Su negativa es el desencadenante de una serie de actos que llevarán a Roberto a verse postrado en un enrejado del forjado con una varilla de hierro en la cabeza. Su mujer Luisa (Salma Hayek) acude a su llamada. Mientras a Roberto se le ocurre una forma de sacar partido a su situación: retransmitir las labores de su rescate y otorgar una entrevista a una cadena de televisión.

Comentario

Vaya por delante que La chispa de la vida no es una película que me haya inspirado para hacer un comentario. Pero no siempre hay que buscar a las musas en lo agradable, en lo bello, en lo apetecible. Así que me he puesto la obligación de hacer un comentario sobre esta película.

El hecho de que no me haya inspirado no implica que la película sea mala.

Vayamos por partes.

 

 

La chispa de la vida nos presenta un panorama socio-laboral muy acorde a los tiempos actuales. El drama del paro y la telebasura podía ser sus protagonistas y como actores secundarios: la codicia de políticos y la deshumanización de ciertos personajes dirigentes de las cadenas televisivas. Roberto, publicista, brillante en ideas (es el que en sus tiempos jóvenes acuñó la famosa frase “la chispa de la vida”) tienen un desafortunado accidente. Como resultado del mismo se ve postrado sobre el enrejado del forjado del piso, de un recién inaugurado Teatro Romano en Cartagena (Murcia) con la gravedad de que en la caída se ha clavado una varilla en la cabeza. Se ha convertido en un mártir ante el ojo público.
Roberto solo ansía proporcionar una vida digna a su familia que se traduce, fundamentalmente, en una carrera para sus dos hijos. Y por esa cabeza, dañada pero lúcida, le pasa una idea: sacar partido económico de la situación que le proporcione unos ingresos necesarios.

La fortuna, la mala o la buena, propicia que todo este drama haya sido en un escenario que se iba a presentar al público con la parafernalia de los políticos, dirigentes y la presencia de las televisiones y periodistas.
Luisa, esposa de Roberto, viene a poner un punto de cordura en los “desvaríos” de su marido. Considera que la dignidad es el mayor legado que puede dejar a sus hijos.

Hay una clara crítica a nuestra sociedad. No todo puede valer para hacerte famosillo y tener mucho más que esos 15 minutos de gloria. Roberto se empeña en aparecer en “Rumore, rumore” (pueden cambiar por otro nombre más “lujoso” o “darle la vuelta”) pero por que le ofrecen esa opción, es decir, hay un mercado que necesita de esas imágenes para, primero subsistir y segundo para abastecer la demanda de la audiencia (o a la inversa).

Cuando sales de la sala te planteas la pregunta: ¿hasta dónde estaríamos nosotros dispuestas a llegar? ¿Aceptaría yo 2 millones de euros por retransmitir mi vida y así sacar del apuro económico a mi familia? Está cuestión es incontestable hasta que no te ves metido en el fango. Dos días después he tenido la oportunidad de volver a ver El hombre elefante de David Lynch de 1980. Y me entero que en la vida real ese adefesio de hombre quiso mostrarse ante el público tal cual era porqué… era la única forma de poder sobrevivir ya que estaba en el más absoluto de los desamparos. Me viene a la mente ahora una frase de una muy conocida televisa: “Yo por mi hija maaatooo”, ¿Hasta qué punto venderíamos nuestra vida a las TVs?

La actuación de José Mota es más que correcta. En cualquier momento parece que te va a soltar la gracieja, pero nada de eso. Está más que convincente. Y Salma Hayek deja a un lado lo explosivo de su físico para concentrarse en la interpretación salvando el papel de forma eficiente.

 

No me gustó un detalle que por absurdo me molesta incluso mucho más. La acción inicial se plantea en Madrid (fácilmente reconocible por sus nuevos rascacielos) y después se traslada a Cartagena. Y los protagonistas se trasladan con la misma rapidez que en el cine los vemos pasar de un plano a otro. No puede ser que en apenas cinco minutos se trasladen de Madrid a Cartagena y no solo una vez, sino en dos ocasiones. Eso es un tremendo fallo. Ni invocando la supresión de la incredulidad. No puede valer todo en el cine. Esto le resta mucha credibilidad a la cinta.

Otra escena desafortunada por ser demasiado evidente es “la crucifixión” de Roberto. No hacía falta que apareciera como un crucificado, forzando la posición de los brazos, para transmitirnos que él es un mártir de la sociedad. Aléx de la Iglesia podía haber sido más sutil que los espectadores no son/somos tontos.

Y, por último, el director toca muchos palos y no se acaba de definir entre la comedia y el drama. Y eso se nota.

Y como no me gusta que lo último que figure en la crónica sea lo malo, quiero destacar lo bueno. La chispa es una película que con algunos altibajos pasa más allá del aprobado. Me gustó una excelente escena que viene a resumir un poco la situación socio laboral y económica (paro, especulación inmobiliaria y corrupción cargos políticos) por la que estamos pasando. El protagonista acude a pedir trabajo y se entrevista en un despacho. Anteriormente su amigo ha pedido a todo su equipo que les dejen solos. En ese espacio lleno de pompa y lujo no hay papeles apenas y lo que es peor es que no hay trabajo, no se ve a la gente trabajar, y hasta uno de los jefes (Santiago Segura) se dedica a jugar con la Wii.

Aquí podéis enteraros un poco más con el trailer.

 

Luisjo Cuadrado

 Revista Atticus DOS versión digital

La noche de Reyes es mágica. Eso lo sabemos desde niños.

Y hoy hemos elegido este día para poner a vuestra disposición el número DOS que editamos en papel. Una de nuestras grandes joyas.

Muchos de vosotros nos habéis mandado un correo preguntando por tal o cual número que si no estaba disponible en papel. No, ha sido la respuesta la mayoría de las veces a esas preguntas ya que tenemos, hoy en día, disponibles 16 números más 5 monográficos en formato digital, frente a tan solo dos en papel. Pues bien, aquí tenéis un número en digital que sí que lo tenemos en papel, del cual disponemos unos cuántos ejemplares para su venta. El precio es de 10 euros más 3 por gastos de envío dentro del territorio nacional y por correo certificado (la criaturita pesa ¡610 gramos! Y el envío nos cuesta 6 euros con lo cual estamos financiando el 50%). La venta de estos ejemplares nos ayudarán a que podamos tener pronto un número TRES. Pero tenemos que vender unos cuántos ejemplares o conseguir algún anuncio publicitario. No lo dudes si ya lo tienes, es un buen regalo para un familiar o un amigo, y si no… ¿a qué esperas? También tienes la posibilidad de contribuir a esta buena causa, que no es ni más ni menos que ayudar a costear un poquito de cultura que no está subvencionada por ningún organismo o entidad pública, si conoces o perteneces a alguna firma publicitaria que pueda encajar en nuestra filosofía, ponte en contacto con nosotros, nos encantará charlar contigo. O como hace la Wikipedia: una aportación. También la podemos aceptar. Todo ello para que el proyecto Revista Atticus siga vigente y acudiendo a la cita que tenemos con vosotros los lectores. Aprovecho para deciros que tenemos a vuestra disposición, libre para su descarga, más de 2500 páginas en los 23 número publicados (digitales, impresos y monográficos) con cerca de 200 artículos y reportajes, con magníficas fotografías, de colaboradores que son excelentes, sabios en sus campos. Una publicación Revista Atticus en la que colabora de forma altruista y generosa más de 50 personas. Y todo realizado con inmenso cariño y dedicación para todos vosotros.

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 Luisjo Cuadrado

 

 

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The artist, una propuesta vitalista y seductora

The artist, una propuesta vitalista y seductora

Ficha:
Título V.O.: The Artist
Año de producción: 2011
Distribuidora: Barton Films
Género: Drama
Clasificación: Todos los públicos
Estreno: 16 de diciembre de 2011
Director: Michel Hazanavicius
Guión: Michel Hazanavicius
Música: Ludovic Bource
Fotografía: Guillaume Schiffman
Intérpretes: John Goodman (Al Zimmer), James Cromwell (Clifton), Ed Lauter (El mayordomo), Penelope Ann Miller (Doris), Missi Pyle (Constance), Jean Dujardin (George Valentin), Bérénice Bejo (Peppy Miller), Beth Grant (Criada de Peppy), Bitsie Tulloch (Norma)

 

Sinopsis
Estamos en el año 1927 un momento transcendental en la industria del séptimo arte cuando se produce la evolución del cine mudo al sonoro. George Valentin (Jean Dujardin) es un actor de cine mudo, la estrella del momento en Hollywood. Su carrera cinematográfica se ve seriamente comprometida ante la llegada del cine sonoro. George se enamora de una joven aspirante a actriz, que acaba de aterrizar en California, que con un gran desparpajo se hace un hueco en una de sus películas. Se trata de Peppy Miller (Bérénice Bejo). Poco a poco su popularidad irá en aumento en la misma medida que decae la estrella de George. Miller sabrá adaptarse al nuevo formato, mientras que el apuesto George se queda anclado en sus cintas mudas.

 

Comentario
¿Cine en blanco y negro y mudo? ¿En plena era de la experimentación de la tercera dimensión en la gran pantalla? Eso es lo que es la cinta de Michel Hazanavicius y que constituye una apuesta arriesgadísima. The artist es una película muda, en blanco y negro, y que imita la narrativa del cine de la época (sustituyendo los diálogos y la voz en off por intertítulos).

The artist es una gran película. Más de uno le llevará a reflexionar. Para que una cinta funcione solo hace falta una buena historia creada con pulcritud. No hace falta ni efectos especiales, ni acción trepidante.
The artist narra una historia de amor. Pero también otras muchas cosas. George se enamora (hasta las trancas, por emplear una lenguaje actual) de su compañera meritoria en una de sus películas. Fue un flechazo a simple vista. Pero George está casado. A raíz de ese encuentro sus carreras seguirán rumbos dispares. Durante un tiempo el galán se mantendrá en la cumbre con sus exitosas películas. Peppy irán subiendo en el escalafón del reparto hasta figurar en primera posición del mismo.
Pero también The artist cuenta la llegada del sonido al cine y de los grandes cambios que esto supuso para la industria hollywoodiense. Esto hizo que las grandes estrellas cayerán en el olvido y que el star system ahogara su glamour en alcohol y drogas. Adaptarse o morir. Esto es lo que debía de pensar Peppy, mientras que el orgullo de George le impedía ver más allá de sus cintas.

The artist es un homenaje al cine americano clásico tanto en su vertiente muda como sonora. Durante toda la cinta hay claras referencias y homenajes a personajes como el de Rodolfo Valentino o Fred Astaire o escenas de películas como El crepúsculo de los dioses, Ciudadano Kane o Vértigo. The artist bebe de muchas fuentes clásicas. Y seguro que a los estudiosos del cien les da mucho juego esta película.

La pareja protagonista formada por Jean Dujardin y Bérénice Bejo está espléndida. Viendo sus rostros en la pantalla te quedas embelesado. Sus ojos, sus grandes gestos (necesarios en el cine mudo) y hasta su guapura que hipnotiza, todo funciona. Él encarna al rey, a la estrella del cine mudo. Es vitalista, seductor, galán, elegante y es arriesgado cuando decide financiar su propia película para alargar su buena vida. Ella es desvergonzada, seductora, encantadora, guapa a rabiar, tierna delicada y fiel a su corazón. Es la estrella emergente frente al astro decadente.

En The artist han cuidado hasta el más mínimo detalle. Estupenda fotografía y banda sonora que es el motor de la narración. Adaptación de los títulos de crédito y rótulos a la estética del cine mudo y, por supuesto, el formato de 4:3 (hace que la pantalla sea más corta) que nos ayuda a sumergirnos en un mundo en blanco y negro, sin sonido, que hace que olvidemos la industria actual.

 

Destaco una secuencia, para mí, inolvidable. Cuando Peppy entra en el camerino de George y en su ausencia empieza a coquetear con su traje que está colgada en una percha. Es una imagen muy sensual, a la vez dulce y triste que parece que el propio traje acaricia a la joven. Bello y evocador. Muy bien conseguido.

En definitiva, fui al cine con ciertos recelos y salí encantado de haber visto The artist. En algún momento notas algún altibajo que otro pero la propuesta supo llegar al alma de los personajes y me ayudó a llegar a su razón, a su orgullo, a su amor, a su emoción, a sus risas y a sus llantos. Curiosamente, a la hora de recordar escenas para la realización de este comentario, mi cabeza está poblada de voces y diálogos.
¡Vayan al cine!

 

 

Más información

http://www.altafilms.com/site/sinopsis/the_artist

Un vídeo

Luisjo Cuadrado

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