Vietnam. 50 años. Fotografías de Larry Burrows

 

La Sala Municipal de San Benito inaugura la exposición «Vietnam. 50 años. Fotografías de Larry Burrows» que se puede contemplar hasta el 1 de noviembre de 2011.

 

Larry Burrows en el frente, tres dias antes de fallecer

Una vez más, la Sala San Benito cuelga el cartel de primicia. Es la primera vez que se puede contemplar en España unas fotografías de este periodista gráfico y corresponsal de guerra londinense. El motivo de la exposición es la conmemoración del inicio de la guerra de Vietnam (1961) presentada en un monográfico del conflicto a través de las fotografías que Larry Burrows tomó durante su estancia allí, desde su llegada en 1962 hasta su muerte en el conflicto, cuando en el helicóptero en que viaja rumbo a una misión cayó abatido; era el 10 de febrero de 1972.

«No hay guerra sin fotografía»

Ernst Junger

 

«No hay guerra sin fotografía». Bajo este axioma del filósofo alemán Ernst Junger se desarrollaron buena parte de los primeros conflictos del siglo XX. Así lo reconoció Mireia Alcón miembro de la Fundación Colectania durante la presentación de esta exposición.

 

La Guerra Civil española supuso un buen laboratorio. Figuras como Robert Capa surgieron como maestros del periodismo gráfico. Posteriormente la Segunda Guerra Mundial fue una autentica escuela. La guerra del Vietnam supuso el fin de la libertad de expresión con la que habitualmente trabajaron los reporteros gráficos hasta ese momento. A partir de entonces, los diferentes gobiernos controlaran la emisión de fotos, o de cualquier información referente a los conflictos. Se acabó la difusión masiva de fotos que mostraban la crueldad del conflicto. De esta manera se ponía fin a influenciar a la opinión pública. Hay que recordar que es en estos momentos, finales de los sesenta, cuando surgen importantes grupos de hippies (en América y en Europa, prueba de ello el mayo del 68 en París). que claman por la paz con el grito de «No a la guerra».

Russell Burrows en la presentación de la exposición en la Sala San Benito.

 

Larry Burrows nació en Londres en 1926. Fue contratado por la revista «Life» donde comenzó con trabajos de revelados y es allí donde conoce la obra de Robert Capa. Poco a poco fue adquiriendo experiencia y especializándose en los conflictos bélicos. Uno de ellos fue las luchas tribales en el Congo a principios de 1960 cuando los belgas dejaron el territorio. En 1962 es enviado como reportero gráfico a Vietnam cubriendo la guerra para la revista «Life». En un principio todo iba a ser un trabajo de rutina (como en los reciente conflictos bélicos con americanos como protagonistas), pero sería más que eso. Entre otras cosas supondría la consagración definitiva de Burrows como reportero gráfico. Supondría el ascenso a la cumbre del fotoperiodismo como principal fuente de información y como suministradores de una información que se volvería incómoda de ver en los tranquilos hogares de la sociedad americana.

 

En los primeros años de la década de 1960 EE.UU. enviaba “asesores” para ver como se desarrollaban el conflicto entre los dos bandos. Pero en agosto de 1964 un destructor americano fue atacado por los norvietnamitas lo que supuso la entrada de los americanos en el conflicto.

 

El primer trabajo que publicó Burrows en «Life» enseguida llama la atención. Por un lado muestra un aspecto mas humano del conflicto con un retrato de los combatientes en toda su crudeza. No solo retrató a los soldados en combate. Convivió con ellos y supo ser uno más de ellos y retratar la camaradería en la vida cotidiana en el día a día. Y por otro es de los primeros en realizar las fotos a color, «un color con unos parámetros que hoy sería difícil de igualar» en palabras de Mireia Alcón.

 

Su cuota de alta popularidad le llegará cuando publica su más famoso reportaje y que se encuentra aquí presente en la exposición «Vietnam. 50 años. Fotografías de Larry Burrows». «One Ride with Yankee Papa 13» es el reportaje realizado desde un helicóptero americano en una misión en la que las tropas americanas sufrieron un duro revés. Consta de 21 fotografías en las que Burrows demostró un alto grado de implicación. Para retratar la dureza y la tensión de la misión no dudó en instalar una de sus máquinas fotográficas con una especie de soporte por fuera de la aeronave para poder tener una visión frontal del artillero. El reportaje no solo supone plasmar el suceso, el ataque y las dificultades (y muerte de alguno de los soldados) sino un retrato sicológico de uno de los miembros del equipo. El londinense se centró en un marine de 21 años, James Farley, que, forzado por el conflicto, partirá en la misión como un adolescente y volverá como un hombre.

 

Un soldado americano contempla a una mujer que da el pecho a su bebé.

Barrows no estuvo de forma permanente los diez años en el sureste asiático. Sus jefes le encomendaron distintos reportajes alejados del frente, pero el fotógrafo inglés, una y otra vez volvía a Vietnam para retratar la guerra. Allí encontraría la muerte. Una misión más, un vuelo en helicóptero y, en esta ocasión, aquello que nunca piensas que va a pasar sucedió (como reconoció ante las preguntas de los reporteros el propio hijo del Larry Burrows, Russel, durante al acto inaugural). Un ataque antiaéreo cerca de la frontera de Laos les alcanzó. Toda la tripulación falleció cuando el helicóptero en que viajaban se estrelló. Era el 10 de febrero de 1972. Larry Burrows apenas contaba con 45 años de edad. Sus restos no pudieron ser rescatados al estar en un territorio controlado por las tropas enemigas. No fue hasta el 31 de marzo de 2008 cuando se puedo acceder al lugar y así poder rendir un tributo tanto a los militares fallecidos como a los tres reporteros gráficos que viajaban junto al fotógrafo inglés.

 

En palabras de Francisco Javier León de la Riva, alcalde de Valladolid «la Guerra del Vietnam supuso un principio y un fin en el fotoperiodismo libre».

Fue tal la influencia que las fotos que Larry Burrows enviaba desde el frente que condicionaría posteriores actuaciones. No es que la Guerra de Vietnam se perdiera por la influencia de la presión pública. No, pero si que en el sentir del pueblo americano caló y de forma muy profunda las imágenes de la tragedia, de la guerra en la que participaban sus maridos, sus hijos. Y eso si que se debe, entre otros, a Larry Burrows, quien con sus trabajos, con sus fotografías puso no solo el color a la guerra sino la imagen del horror.

 

Sus reportajes marcaron un estilo por un marcado distanciamiento con lo retratado; fue un observador extranjero (inglés); se mantuvo alejado de influencias ideológicas y patrióticas.

 

La exposición «Vietnam. 50 años. Fotografías de Larry Burrows» consta de cerca de 90 fotografías y es posible gracias al Ayuntamiento de Valladolid y la colaboración de Fundación Colectania, la galería Lawrence Millar de Nueva York y, al propio hijo del fotógrafo, Russell Burrows (quien acudió a la inauguración en la Sala San Benito).

Se puede contemplar hasta el 1 de noviembre.

Diferentes colectivos pueden acudir a esta interesante cita.

Para reservar día y hora contactar con el teléfono: 902 500 493

Sala Exposiciones San Benito

Calle San Benito s/n

Horario: De martes a domingos, de 12,00 a 14,00 horas

y de 18,30 a 21,30 horas.

Lunes, cerrado

 

Restos de la Leica de Burrows encontrados en el lugar del accidente.

Visitas guiadas: Público general, de martes a sábados a las 20,30 horas y los domingos a las 13,00 horas.

 

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