Archivo para agosto, 2011

Bases del II Concurso de Microrrelatos “Bernardo del Carpio”

27 de agosto de 2011

La Concejal√≠a de Cultura de Carpio Bernardo, integrada en el Ayuntamiento de Villagonzalo de Tormes, presenta el II Concurso de Microrrelatos Bernardo del Carpio. En √©l podr√°n participar todas las personas mayores de edad que lo deseen con un √ļnico microrrelato de tema libre, con una extensi√≥n inferior a 100 palabras (sin incluir el t√≠tulo) y en lengua castellana. Para ello enviar√°n un correo electr√≥nico a la direcci√≥n concurso.bernardo.carpio@hotmail.com en el que adjuntar√°n dos ficheros word. El primero de ellos contendr√° los datos personales del participante (nombre, apellidos, DNI, fecha de nacimiento, correo electr√≥nico, direcci√≥n postal y tel√©fono de contacto) y el segundo fichero ser√° el microrrelato, en formato de letra Times New Roman y tama√Īo 12 puntos.
El plazo de envío comienza el día 27 agosto de 2011 y concluye el día 27 de septiembre de 2011 a las 14:00, hora local.
El jurado estará compuesto por varios miembros designados por la concejalía organizadora del concurso, entre los que se encontrarán escritores premiados en diversos certámenes literarios nacionales e internacionales, profesionales de la lengua y la literatura, así) como la alcaldesa de Villagonzalo de Tormes y el concejal de cultura de Carpio Bernardo, organizador del certamen.
El primer premio recibir√° un ejemplar dedicado de la obra El Se√Īor del Carpio de Javier Gonz√°lez Zaldumbide y un diploma acreditativo.
El segundo premio consistir√° en un diploma acreditativo.
Los autores de los microrrelatos premiados autorizarán a la organización del concurso a la publicación de las obras premiadas en los medios que ésta considere oportunos.
El fallo se comunicará a través de la Revista Atticus www.revistaatticus.es y la página www.carpiobernardo.321.cn

Bernardo del Carpio

La Concejalía de Cultura de Carpio bernardo ya convocó el I Certamen Literario Bernardo del Carpio integrándolo en el programa de fiestas de San Miguel 2009. El cambio más importante con respecto a aquel primer concurso radica en la composición del jurado.
Pero el prop√≥sito es el mismo: reivindicar la figura de Bernardo del Carpio, nuestro h√©roe local. ¬ŅPor qu√© a trav√©s de un evento literario? Precisamente porque Bernardo del Carpio fue durante siglos fuente de inspiraci√≥n para muchos literatos. Algunos de la talla de Lope de Vega (F√©lix Lope de Vega Carpio) que dec√≠a ser descendiente del personaje en cuesti√≥n, llegando a utilizar como suyo el escudo de armas de Bernardo.
Está documentado el hecho de que Miguel de Cervantes murió sin dejar terminada una novela  narrando las gestas del buen Bernardo. Y la lista no termina aquí. Pero quizás sea mejor resumir la leyenda:
Bernardo tuvo como padres a dos amantes furtivos que pagaron cara su osad√≠a. La progenitora, Jimena, era la hermana del Rey Alfonso II el Casto. √Čste mont√≥ en c√≥lera al recibir la noticia del ayuntamiento no consentido por √©l. Al conde de Salda√Īa, padre de la criatura, lo encerr√≥ en el castillo de Luna (tras sacarle previamente los ojos) y a la madre la confin√≥ en un convento de por vida.
El ni√Īo no dejaba de ser sobrino del monarca y este lo trat√≥ como tal, sin resentimiento alguno. Creci√≥ en la corte y se convirti√≥ en un formidable guerrero. La felicidad del muchacho se trunc√≥ el mismo d√≠a que conoci√≥, por medio de una confidencia, la suerte de sus padres. Inmediatamente rog√≥ al rey su liberaci√≥n. Y √©ste se neg√≥. As√≠ hicieron sucesivamente los herederos de la corona.
Ante la negativa de un tercer monarca nuestro caballero deja de suplicar. Se  harta… y se rebela.
Es en este momento cuando decide fundar el n√ļcleo inicial del actual poblado de Carpio Bernardo, construyendo un castillo e invitando a repoblar el entorno. As√≠ lo atestigua la cr√≥nica general de Alfonso X. Y desde aqu√≠ lucha contra el reino de Le√≥n, en una forma bastante expl√≠cita de renunciar a la supuesta ‚Äúnacionalidad‚ÄĚ leonesa que algunos le atribuyen.
Al final el rey leon√©s consigue enga√Īar a nuestro buen Bernardo. A cambio de la fortificaci√≥n (cuyas ruinas a√ļn pueden visitarse hoy d√≠a en Carpio Bernardo) libera al padre‚Ķ ¬°muerto! Bernardo, despechado, decide exiliarse definitivamente.
√Čste es un resumen extraordinariamente somero de una preciosa leyenda recogida en unas cuantas obras literarias.
La novedad es que Bernardo parece poder saltar del mundo legendario a la historia con más fuerza que nunca, ya que en un  congreso internacional celebrado hace no mucho tiempo en la ciudad de Oviedo, algunos historiadores han aportado datos relevantes en este sentido.
Finalizo estas líneas deseando la mejor inspiración a todos los participantes.

Carlos S√° Mayoral

Marcador

Alfredo Martirena

Alfredo Martirena ha ganado el prestigioso Concurso Internacional de Humor Ilustrado de Piracicaba (Brasil).

Martirena se ha convertido en un colaborador habitual de Revista Atticus. Como dir√≠a el rey, ¬ęnos llena de orgullo y satisfacci√≥n¬Ľ contar con su presencia en nuestra p√°ginas. Todo el equipo que hace posible esta publicaci√≥n le da nuestra m√°s sincera enhorabuena. Ya estamos pensando en desplazarnos hasta Cuba para celebrar el galard√≥n.¬† Felicidades Alfredo y gracias por aportar una nota de humor en un momento en que la situaci√≥n mundial es tan delicada.

Esta es la vi√Īeta ganadora.

 

 

Revista Atticus

Las magias de Marini

Las magias de Marini

Tuve la suerte de admirar su amplia producción escultórica en el Museo titular de la bella ciudad italiana de Florencia… Allí me recreé y emborraché de su maestría con el volumen y también con el soporte pictórico. Ante estos creadores me suelo descubrir y abro todo mi ser para absorber tantos mensajes y la enorme magia acumulada en su obra…

Sus famosos caballos solos o con jinete, son √°ngeles pl√°sticos que te envuelven y transportan galopantes por un espacio infinito de sensaciones. Puedo estar tiempo indefinido admirando cada contorno, cada movimiento y cada l√≠nea volum√©trica‚Ķ En cuanto supe de la muestra selectiva en una Exposici√≥n en la vallisoletana Iglesia de La Pasi√≥n, me apresur√© a retomar ese buen sabor de boca experimentado en su museo florentino, desplaz√°ndome a la ciudad del Pisuerga, mi ciudad natal y pasar un par de horas disfrutando de lo all√≠ mostrado‚Ķ C√°mara en mano me indican la no permisi√≥n de realizar fotograf√≠as a√ļn sin flash, debido a la argumentaci√≥n de que es una colecci√≥n particular, aunque posteriormente leo que pertenecen a la Fundaci√≥n del nombre de este inigualable escultor italiano, motivo que comienza a crear en mi unas dudas sobre esta decisi√≥n de prohibir sacar instant√°neas. Recorro la planta principal y de nuevo aparecen esos caballos m√°gicos unos solos y otros con caballero que despiertan en mi, acumuladas y arrinconadas emociones art√≠sticas mezcladas con recuerdos de la bella Florencia. Complementan la muestra escult√≥rica unos geniales lienzos y dibujos embriones de lo que posteriormente materializar√≠a el volumen y todo ello como una gran corte celestial escult√≥rica que envuelve el ambiente‚Ķ

 

Al entrar en la segunda planta te encuentras de cara esta espectacular imagen.

 

Necesito ver m√°s y embriagarme de este personal predilecto creador y subo a la segunda planta; al entrar la sala est√° totalmente vac√≠a de visitantes y sagazmente trato de descubrir las c√°maras de vigilancia que no detecto‚Ķ Estoy solo con Marini y su obra; solo se escucha mi pausado caminar paralizado ante la pieza de una impresionante bailarina frente a m√≠. Me pierde la codicia de poseer un recuerdo fotogr√°fico y sacando del bolsillo mi peque√Īa c√°mara camuflada y desactivada de Flash, realizo ansioso y precipitado varias instant√°neas hasta que la comprensible azafata lo descubre en su monitor de vigilancia, subiendo de inmediato a recordarme una vez m√°s la prohibici√≥n.

Figura femenina donde lo habitual del organismo humano toma sentido estético

 

Sumiso y un tanto avergonzado la pido disculpas y contin√ļo extasiado contemplando cada escultura, cada retrato y cada lienzo all√≠ cuidadosamente expuesto‚ĶM√°s tarde, a la salida de nuevo me dirijo a ella para reiterar mis razones argumentando que me movi√≥ la emoci√≥n de mi profesionalidad con la escultura; ella, muy comprensiva quita importancia al peque√Īo incidente con una amplia sonrisa pese al lamentable estado f√≠sico que se encontraba debido a un incipiente dolor dental, detalle visible √©ste por la bolsa de hielo que sujetaba en su mejilla.

Con cierta sonrisa mal√©vola interior pienso que al menos he ‚Äúrobado‚ÄĚ para mi delicia personal unas im√°genes que har√°n perpetuar en mi colecci√≥n de deleites art√≠sticos unas sensaciones an√≠micas que a mi edad y experiencia art√≠stica son dif√≠ciles de conseguir. En estos casos de imperativa necesidad emocional por apoderarte de unas piezas aunque solo sea fotogr√°ficamente, debe existir la tolerancia y comprensi√≥n por el destino que van a tener esas instant√°neas. Un destino puramente transmisor de emociones para otro hacedor de esculturas.

Muestro en mi Web y dentro de ‚ÄúMis Maldades‚ÄĚ, piadosas claro, lo que este Marino Marini gran escultor, pintor y docente, que lo fue, del volumen, nos quiere transmitir a las almas que sabemos apreciar el arte con letras may√ļsculas.

Marino Marini

Marino Marini nace en Pistoia (Italia) en 1901.En Florencia asiste a cursos de pintura y de escultura enla Academiade Bellas Artes. Ser√° en el a√Īo 1929 cuando se le concede la c√°tedra de escultura enla Escuelade Arte de Monza y en 1940 enla Academiade Brera.

La fuerza expresiva de los retratos guarda un equilibrio con la armonía y suavidad volumétrica de otras piezas

 

Durante este per√≠odo de docencia realiza frecuentes viajes al extranjero que le permiten entrar en contacto con el panorama art√≠stico internacional .Fuera de Italia aprende de sus contempor√°neos , que contribuyen a profundizar y a enriquecer sus estudios de investigaci√≥n, aunque “es necesario regresar ala Toscanacon frecuencia”, dijo Marino,” porque es la arquitectura de nosotros mismos. Siempre encontramos una precisi√≥n absoluta, que es el alma. ”

Su carrera artística se inició tempranamente y fue siempre muy intensa, participando en bienales como la de Venecia, en ferias de arte internacionales y con grandes exposiciones antológicas y colectivas en todo el mundo como en el MOMA de Nueva York.

El reconocimiento internacional de Marino Marini se debe principalmente a sus esculturas, en las que representa a caballos y a jinetes, a la figura mitológica dela Pomona, o gracias a retratos de sus amigos, en ocasiones grandes artistas como Marc Chagall o Jean Arp.

Su faceta como pintor es igual de importante realizando numerosas exposiciones mostrando √ļnicamente parte de su producci√≥n art√≠stica a trav√©s de sus dibujos y √≥leos.

Actualmente sus obras pueden verse en los principales museos y las mayores colecciones del mundo.

 

Una obra en gran parte desconocida y que por primera vez se puede ver en conjunto, gracias a LA Fundación MARINOMARINI, podrá visitarse hasta el 28 de agosto en la Sala Municipal de Exposiciones del Museo de Pasión de Valladolid.

El ‚ÄúOtro‚ÄĚ Jes√ļs Trapote

Fotos: Programa Exposici√≥n, Im√°genes de Google y piadosamente ‚Äútomadas‚ÄĚ por el

autor en la Exposición de la Iglesia de La Pasión de Valladolid el 17 de agosto de 2011

Piedad del belga Jan Fabre en la Bienal de Venecia

 

 

Jan Fabre (Amberes, B√©lgica, 1958) es un artista multidisciplinario, dramaturgo, director de escena, core√≥grafo y dise√Īador. Estudi√≥ en el Instituto Municipal de Arte Decorativo y la Real Academia de Bellas Artes de Amberes. Entre 1976 y 1980 escribi√≥ sus primeros guiones para el teatro e hizo su debut en actuaciones. A partir de 1980 comenz√≥ su carrera como director de escena y escen√≥grafo, y en 1986 funda Troubleyn / Jan Fabre, una compa√Ī√≠a de teatro.

 

Jan Fabre ha presentado en la Bienal de Venecia (54ª edición, se puede contemplar hasta el 27 de noviembre) Pietás una instalación compuesta por cinco esculturas instalada en la Nuova Scuola Grande di Santa Maria della Misericordia, Venecia.

 

Son cinco esculturas en las que el artista ha reinterpretado el tema de la Piedad en t√©rminos de los sentimientos de compasi√≥n y conciliaci√≥n. Su obra principal es ‚ÄúSue√Īo compasivo. Piedad V‚ÄĚ recrea la imagen conocida, tradicional, de iconograf√≠a cristiana. Hasta est√° realizada en el mismo m√°rmol de Carrara que utiliz√≥ Miguel √Āngel en su famosa obra. ¬†

 

Al contemplar la imagen algo se te mueve (no s√© si dentro o fuera del cuerpo) pero esta Piedad no deja indiferente. Muchas veces las manifestaciones del arte contempor√°neo lo que buscan es la provocaci√≥n y nos invitan a la reflexi√≥n. De una forma generalizada esa reflexi√≥n nos lleva, muchas veces, a la consabida pregunta ¬Ņy esto es arte? Para mi aqu√≠ no cabe esa pregunta. Esto es arte. A mi me lleva a preguntarme por el poder de sugesti√≥n que tiene esta imagen.

 

La cabeza de la Virgen ha sido sustituida por una calavera. Una clara y evidente alusi√≥n a la muerte. Todos, tarde o temprano, tendremos un encuentro con ella, con la muerte, y hasta los rostros m√°s bellos y virginales se descompondr√°n. Eso lo podemos asegurar. Seg√ļn el propio Fabre esta alegor√≠a ilustra el deseo de toda madre de ocupar el lugar de su hijo en el sufrimiento y la muerte.

 

El cuerpo de Cristo est√° vestido y luce un atuendo contempor√°neo con corbata y cintur√≥n. Su rostro es un autorretrato. Fabre se ha autoinmolado en la escultura. Su brazo derecho, pende inerte y en su mano sostiene un cerebro. Esta peque√Īa pieza, este peque√Īo detalle es de lo que m√°s chirr√≠a en la composici√≥n. Toda la composici√≥n es casi un fiel relejo de la escultura de Miguel √Āngel. Pero el cerebro es una aportaci√≥n propia. ‚ÄúSon la neuronas las que hacen sentir el sentimiento de compasi√≥n y por eso he representado el cerebro, del que todo depende, incluso el alma del individuo” ha manifestado Jan Fabre.

 

Sobre los cuerpos se posan esos animalitos que tanto gusta de representar el artista belga: escarabajos, mariposas, caracoles‚Ķ Para √©l los insectos son la memoria del planeta y no podr√≠amos sobrevivir sin su conocimiento (han sobrevivido 40 millones de a√Īos). Est√°n presentas en casi todas sus obras.

 

Considero esta obra como una gran obra maestra. Ni provocación ni irreverencia. Arte. Una invitación a la espiritualidad que nuestra sociedad carece y que puede ser la causante de muchos de los males que ahora mismo vivimos.

 

La instalación se completa con otras cuatro piezas que asemejan enormes cerebros sobre los que se erigen cruces, bonsáis o tortugas. Un conjunto que combina ciencia, arte y espiritualidad.

 

Este reportaje me puso sobre la pista de esta obra.

http://www.elpais.com/articulo/portada/artista/tierra/cielo/elpepuculbab/20110813elpbabpor_43/Tes

 

 

 

 

Luisjo Cuadrado

 

 

Grupo Simancas

Cuando en 1951 se funda la librer√≠a Relieve por los hermanos Domingo y Jos√© Rodr√≠guez, se libera el germen que con los a√Īos madurar√° hasta florecer por completo en un grupo de intelectuales, y amigos al fin y al cabo, que, casi sin quererlo, se cambian la vida unos a los otros a trav√©s del arte. En la librer√≠a eran recibidos por el poeta Pablo Rodr√≠guez, m√°s conocido como Blas Pajarero, y los hermanos ya mencionados. All√≠ dedicaban las horas a so√Īar con pinceladas y a descubrirse con un buen vino y unas pastas. Estos poetas, pintores, escultores o cr√≠ticos se reencarnan bajo el nombre de ‚ÄúGrupo Simancas‚ÄĚ, seud√≥nimo otorgado en la posteridad precisamente por desarrollar en este peque√Īo pueblo vallisoletano su actividad art√≠stica a partir de los a√Īos setenta del siglo pasado.

 

No se trata de un movimiento o de una generaci√≥n, ni si quiera a peque√Īa escala, porque dentro de este reducto intelectual no existieron unas normas r√≠gidas a las que atenerse. Les un√≠a el universo del arte en su conjunto, con todos sus pliegues y aristas, la inquietud por experimentar a trav√©s de las emociones los cuarteles desconocidos del alma, el amor por la tierra castiza que los vio crecer y la consecuci√≥n de una vida llevada por cauces distintos a los com√ļnmente entendidos como normales. Buscaban con frenes√≠ la evasi√≥n que les trasportase del mundo herm√©tico y dictatorial de su tiempo a una explosi√≥n de aventuras, imaginaci√≥n y subconsciente, un lugar expreso para la pintura donde no existieran fronteras ni l√≠neas que sobrepasar. As√≠ pues, entre personalidades tan variopintas encontraremos un sinf√≠n de puntos de vista a la hora de crear arte. Algunos m√°s cercanos a la contemporaneidad de nuestra √©poca y otros m√°s inclinados hacia las vanguardias hist√≥ricas. En cualquier caso, siempre albergar√°n en su mente creadora un componente expl√≠cito de investigaci√≥n y renovaci√≥n que les diferenciar√° de otros grupos m√°s cl√°sicos.

El Grupo Simancas se pare a s√≠ mismo en 1967 y crecer√° como el adolescente m√°s activo avanzando por las etapas de la vida en continua metamorfosis, cambiando ostensiblemente de maneras de pensar, fracasando a veces, quiz√°, y resurgiendo con la fuerza del √≠mpetu art√≠stico hasta hacerse del todo viejito. Finalmente, se postra en el lecho de muerte el a√Īo 2007, a√ļn sin saber que ya era, con todos sus impulsores, un fragmento inmortal de la historia local de Castilla. El reconocimiento a su valiosa trayectoria le llega ahora recuperando del abandono a este grupo de amigos a trav√©s de una extensa muestra de su obra en el Museo Contempor√°neo de Arte Espa√Īol del Patio Herreriano. No obstante, como asegura F√©lix Cuadrado Lomas, ‚Äúllega un poquito tarde, sobre todo para algunos‚ÄĚ en referencia a aquellos que ya no est√°n. Se trata de una exposici√≥n con los cuadros de seis de los pintores m√°s importantes del grupo: F√©lix Cuadrado (1930), Jorge Vidal (1943-2006), Domingo Criado (1935-2007), Gabino Gaona (1933-2007), Jacobo (1932) y Francisco Sabadell (1922-1971). De todos ellos, en la actualidad, solo viven dos: F√©lix Cuadrado y Jacobo (seud√≥nimo y nombre comercial que designa al pintor y galerista Fernando Santiago).

 

Precisamente, F√©lix Cuadrado Lomas fue la persona que inst√≥ a la creaci√≥n del n√ļcleo de este grupo. Naci√≥ en 1930, en la ciudad de Valladolid. Sin embargo, desde bien peque√Īo se familiariz√≥ con los campos de Castilla, hecho que va a reflejarse en su obra futura a trav√©s de los paisajes t√≠picos de su comarca natal. Estos encuadres van a ser comunes a pr√°cticamente la totalidad de los componentes del grupo. Mediante este tema, que aparecer√° con fuerza en muchos de sus cuadros, se enfatiza la esencia castellana, el n√©ctar seco de su tierra y su encanto reposado en los ojos de quienes la escuchan y la observan con afecto, con el cari√Īo mismo de sus hijos. Estos pintores manejaron el pincel como si del mismo Antonio Machado y su Generaci√≥n del 98 se tratara, con la misma calidad de sus plumas empapadas de tinta, y nos recuerdan a aquellos poetas y escritores enamorados de la Castilla salvaje y miserable. Y, de la misma forma que, un siglo atr√°s, ellos lo hac√≠an, estos amantes de la pintura retratan a pueblos abandonados y polvorientos que tan poco han cambiado el paisaje de la estepa castellana. En sus obras se habla un lenguaje espont√°neo, sincero, como el de las llanuras de trigo que habitan en sus cuadros con la nostalgia endurecida por el tiempo y el olvido. F√©lix Cuadrado y sus amigos se convierten, sin ellos saberlo, en el faro que alumbra la meseta, en la atalaya desde la que, como elevados sobre el cielo, podemos atisbar la savia que recorre una regi√≥n incomprendida y eclipsada por la belleza f√°cil de mantos verdes y monta√Īas tortuosas con r√≠os de cristal.

No obstante, el abanico tem√°tico fue muy amplio y no se redujo a una constante apolog√≠a de la tierra de Castilla. En ocasiones, los lienzos se convert√≠an en el resultado de la liberaci√≥n del subconsciente, mostr√°ndonos las mism√≠simas entra√Īas del pintor. Otras veces, buscaban representar una realidad banal, como el interior de una habitaci√≥n, una mesa, bodegones‚Ķ pero siempre encontraremos en ellos una realidad pasada por el tamiz del artista. No ser√°n, por tanto, cuadros exactos que plasmen unas dimensiones, un dibujo y unas pinceladas id√©nticas a lo que el autor tiene enfrente cuando le da por pintar. Sus obras no son espejos de lo que ven, sino retratos de lo que sienten. Y esto es importante porque les otorga un valor a√Īadido: su perspectiva, algo a lo que no podemos acceder a trav√©s de una pintura an√°loga al mundo que es com√ļn a todos y que ya vemos por nosotros mismos. En el Museo Patio Herreriano encontramos una frase escrita en una de las paredes de sus muchas salas de exposici√≥n que dice as√≠: ‚ÄúNo vemos las cosas tal cual son, las vemos tal cual somos‚ÄĚ. La frase en cuesti√≥n es de Anais Nin, y, seguramente sin propon√©rselo, define a la perfecci√≥n la obra de estos artistas, que encontraban su inspiraci√≥n en lo m√°s hondo de su ser, en su propio esp√≠ritu.

Otra de las ventajas de este tipo de pintura es que, frente a aquella que no da lugar a equívocos, pues no hay nada más allá de lo que estamos viendo, esta deja los cabos bastante más sueltos. De esta forma, el espectador tiene la oportunidad de interactuar con los cuadros que, al estar abiertos a distintos puntos de vista, fomentan la libre interpretación que cada uno les quiera dar, sintiéndose, relativamente, parte de ellos pues se trata ya no de la voluntad del artista, sino de tu visión crítica y personal.

Tristemente, no habr√° ning√ļn cuadro m√°s que engorde la obra de este grupo, pues recientemente se ancl√≥ en el dique de la fuerza suprema que impide a los mortales volver a zarpar. Sin embargo, tenemos la tremenda suerte de poder explorar esa obra en todo su esplendor, ya plena y madura como la manzana que cae del √°rbol para mostrarse desnuda ante los ojos de quienes quieran verla. Es responsabilidad de todos no pisar esta fruta preciosa y recogerla con mimo y ternura. Solo as√≠, podremos palpar los lienzos primerizos, casi adolescentes, y compararlos con los m√°s ancianos, sintiendo la evoluci√≥n en la retina y entendiendo, a trav√©s de sus formas y gamas de color, la personalidad de unos genios que llenaron con la luz de la pintura el privilegio de nuestra comunidad durante parte del siglo XX.

Este tributo, convertido en exposici√≥n, abri√≥ sus puertas el pasado 18 de marzo del 2011 y las mantendr√° abiertas hasta el 23 de octubre del mismo a√Īo, aunque su resaca permanezca en la memoria de sus visitantes, como las ascuas de un fuego que los a√Īos no consiguen terminar de apagar.

¬†Art√≠culo publicado en el n√ļmero DOS de Revista Atticus (junio 2011)

Elías Manzano Corona

La exposición El Grupo Simancas, Paisaje РExpresión РColor.

Permancer√° hasta el 23 de octubre de 2011 en el Museo Patio Herreriano, salas 6 y 7.

Consultar horario

http://www.museopatioherreriano.org/MuseoPatioHerreriano

 

 

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