“Pequeñas mentiras sin importancia”. O Los amigos de Ludo.

Segunda entrega del comentario sobre esta exitosa película francesa. En esta ocasión a cargo de Luijo Cuadrado.

DATOS TÉCNICOS.

Podéis consultar la entrada (o Post) anterior a esta.

SINOPSIS

 

Un grave accidente de circulación deja en estado grave a Ludo (Jean Dujardin) y es ingresado de forma indefinida en un hospital parisino. Todos sus amigos acuden a verlo y a la salida del hospital debaten sobre la conveniencia o no de suspender sus vacaciones anuales que tienen previstas para los próximos días. Esos días idílicos de playa en la costa francesa, se han convertido en un ritual durante los últimos años en la casa que Max (François Cluzet), el amigo ricachón de la pandilla, tiene en la zona de Arcachon (Aquitania, Francia). Lo que parece amor y buena sintonía no lo será tanto a raíz de la decisión de irse de vacaciones y sobre todo, la situación entre todos cambiará después de que Vincent (Benoît Magimel) confiese a Max que siente algo más que amistad. El resto de amigos que ya han sobrepasado la treintena, Éric (Gilles Lellouche), Antoine (Laurent Lafitte) y Marie (Marion Cotillard) sufren de amores, sobre todo por sus dificultades de expresar sus sentimientos. El silencio y la postergación en la resolución de conflictos desembocará en un estallido de emociones.

 

COMENTARIO

 

La película arranca con una imagen impactante. Una escena algo vista últimamente, pero de gran impacto visual y que nos sorprende. Te levanta del asiento. Es un gran logro.

¿Tú que harías si, en los días previos a tus vacaciones estivales programadas, uno de tus mejores amigos es ingresado de gravedad en un hospital y su estado es muy crítico? ¿Suspenderías las vacaciones previstas?

 

Los amigos de Ludo se enfrentan a esta cuestión. Son hombres y mujeres, pequeños burgueses franceses, que han sobrepasado la treintena. Casados, ennoviados o a punto de dejar de serlo.

 

Uno de ellos es Max. Un hombre que ha triunfado en los negocios. Dispone de un buen hotel con un afamado restaurante y esto le ha dado un status que no lo oculta en ningún momento. Él es el protagonista de una trama tragicómica de gran nivel. Cada vez que aparece en escena proporciona mucho juego. Ludo es el personaje sobre el que gira el guión, pero sobre el que gira la acción es Max. Alrededor de Max gira todo. Egoísta y déspota solo mira para su hotel, su barco, su casa. Es neurótico, cínico, perverso y maniático. Cree que la amistad se puede comprar. La confesión de su amigo provoca que se sienta desarmado y atormentado. Su mujer, Veronique, ejerce de buen contrapunto. Mantiene la clama aunque lo que hace Max es, en muchas ocasiones, desquiciante. Ella es, hasta cierto punto, manipuladora y mandona.

Vincent es un hombre sensible y buen padre. Vive atormentado por culpa de su sexualidad. O, mejor dicho, por culpa de sentir y de decir una de las pocas verdades que se dicen en el film: siente algo más que amistad por Max. Por ser coherente con este sentimiento desencadena un aluvión de situaciones tragicómicas. Su mujer, Isabelle sufre las consecuencias de las dudas de Vincent y solo se ve aliviada recurriendo al silencio y al sexo cibernético.

Marie (representada por una gran actuación de Marion Cotillard) está en una nube constante aupada por los canutos que se fuma. Tiene momentos de gran lucidez y sabe conectar con sus amigos. Tiene otras relaciones fuera de este grupo en busca del amor, de la felicidad y no duda en probar de esto y de aquello, hombre o mujer, sin importancia de raza. Y así utiliza el sexo para su satisfacción. Compensa tanta aparente frivolidad con la acción voluntaria en algún país exótico por medio de alguna ONG. Hacia el final de la película tendrá que pagar un peaje por esta libertad.

Otro que tal le baila es Eric. Inmaduro, insensible e insensato. Vamos  un niñato que es el típico ligón. Tiene una novia y se dedica a engañarla en cuanto puede. Pero en el momento en que siente que ella se aleja es capaz de recorrer 650 kilómetros para decirle que la quiere.

Antoine también hace gala de una inseguridad que pone de los nervios al resto de los amigos. Vive instalado en la adolescencia y es incapaz de tomar una decisión sin consultar a todos y cada uno de los amigos para saber si hace bien en mandar un mensaje a su ex. Sin embargo, para dejar al amigo en la soledad del hospital no tuvo ninguna duda.

Y, por último, la sensatez y la madurez vienen de la mano de un gran hombre, de Jean Louis. Es el amigo que tienen en la playa. Es el que sabe llevarles por la vida vacacional. Y el que pondrá un punto de cordura en sus vidas.

Ah, y se me olvidaba. Nos queda Ludo. Poco sabemos de él, pero parece el más alocado y veleta de todos ellos, y, tal vez, pueda ser el más coherente de todos (no le importa plantar un beso a una chica que acaba de conocer a pesar de estar allí delante su amigo).

 

Os dejo este esquema para ver como funciona la relación de los amigos.

 

El director de la película, Guillaume Canet, nos va dando pistas según va avanzando la cinta. Y lo hace de manera inteligente. Los diálogos funcionan de maravilla. Las situaciones cómicas lo son y las dramáticas también sin caer en la lágrima fácil. La música es demasiado evidente. Son evidentes y conocidas las canciones (demasiado) y se oyen y “ven” mucho, lo cual le resta puntos. Sin embargo, uno de los temas que aparecen y que constituye una grata sorpresa es la canción que interpreta el propio autor Maxim Nucci (como Franck) y que lleva por título “Talk to me”. La escena enseguida me recordó a Caetano Veloso en la película de Almodóvar “Hable con ella” cantando la maravillosa versión de “Cucurrucucú Paloma”. Seguro que el director galo la ha tenido en cuanta y máxime la buena acogida que tiene Almodóvar en el país vecino. Y ya que hablamos de inspiración seguro que también lo ha sido la película “Los amigos de Peter” de Kenneth Branagh. Curiosamente la traducción al castellano de “Talk to me” viene a ser “hablar conmigo”. No puede haber tenido mejor tino su director. La película trata de eso de hablar, de decir lo que queremos, de sacar lo que tenemos dentro y exteriorizar nuestros sentimientos con las personas que nos quieren y nos rodean. Todos se van defendiendo con pequeñas mentiras sin importancia para no tirar de la manta y que salga a la superficie toda la porquería. “Pequeñas mentiras sin importancia” está contada desde el corazón. Y eso se nota. He tenido oportunidad de ver recientemente “La prima cosa bella” en la que también son protagonistas los sentimientos y en la que se muestran escenas más duras pero que llegan menos al corazón.

 

“Pequeñas mentiras sin importancia” (Les petits mouchouirs, Guillaume Canet, 2010) es una película sobre la amistad, el amor, el cariño, la ternura. Es una película sobre el miedo y las inseguridades a vivir la vida trazada sobre el mapa de las miserias humanas. Esta presenta la crisis económica (pero no juega un papel importante) y también la vida nocturna con sus juergas, drogas y hasta la ambigüedad sexual que en algún momento lastra la dinámica de ese grupo de amigos. Es curioso que cuando más convives con tu pareja o familia que suele ser en la época estival es cuando más rupturas y broncas se producen dentro del seno de la pareja o familia. Y Pequeñas mentiras  aborda esas situaciones consiguiendo un gran resultado.

 

 

Se pueden destacar varias cosas: El estudio que el director ha hecho sobre los personajes, la secuencia inicial, la conjugación casi perfecta de drama y comedia. Y, para mí, la escena del abrazo final entre Max y Vincent (en cuanto a dramática) y la de los dos amigos solos con el barco encallado (cómica). Y, por supuesto, la canción “Talk to me” interpretada por el propio Maxim Nucci (en el papel de Franck).

Se podía haber evitado o mejorado: Algunos de los temas musicales y el desenlace de Ludo (a mi me resultó un tanto forzado y, poco creíble).

 Luisjo Cuadrado

 

Marcador

Fichero archivado: Cine

Le gusto este articulo? Subscribete a mi RSS feed y obtener mas descargas!