Archivo para julio, 2011

Monogr√°fico ‚ÄúEl beso en la historia del arte‚ÄĚ.

 

 

 

 

Los amigos de Atticus

 

Tenemos muy buena cantidad de amigos Atticus repartidos por todo el mundo. Una prueba de ello es este comentario que nos env√≠a Ra√ļl Henao que se ha sumado al proyecto como colaborador desde Colombia.

 

Los poetas y escritores colombianos de la segunda mitad del siglo XX¬† ‚Äďhaciendo honor a la generaci√≥n revolucionaria que a comienzos del siglo XIX nos diera la independencia de Espa√Īa- fuimos, creo, m√°s afrancesados que espa√Īolizantes, porque siempre identificamos la cultura de la madre patria con lo m√°s pedestre, confesional, monol√≠tico y provinciano de la cultura que nos tocara en suerte en el propio pa√≠s. Por eso recibir ahora una publicaci√≥n de alta calidad est√©tica e intelectual como la revista ATTICUS de Valladolid, nos lleva necesariamente a rectificar lo equivocado del criterio anterior.
Calurosas felicitaciones, pues, para su director Lu√≠s Jos√© Cuadrado Guti√©rrez y el grupo de artistas y escritores vallisoletanos que lo rodean en esta estupenda empresa editorial ‚Äďvan catorce n√ļmeros publicados en formato digital y dos impresos- que rescata en nosotros el gusto perdido por lo m√°s valioso y significativo de la cultura de la Espa√Īa eterna y actual.

 

Aprovechamos la ocasi√≥n para poner a vuestra disposici√≥n el √ļltimo monogr√°fico. Lleva por t√≠tulo ‚ÄúEl beso en la historia del arte‚ÄĚ.

 

Se trata de la recopilaci√≥n de trabajos que tienen que ver con las distintas manifestaciones del beso en la historia del arte. Estos trabajos se han venido recogiendo en los √ļltimos n√ļmeros digitales y ahora los presentamos en un solo volumen.

 

En √©l han trabajado Luis Jos√© Cuadrado Guti√©rrez, Esther Bengoechea, Cristy G. Lozano, Jes√ļs Gonz√°lez, Manolo Madrid, Marina Caballero, Jos√© Carlos Nistal y Jos√© Miguel Travieso.

 

Si todav√≠a no ten√©is el n√ļmero DOS en su edici√≥n impresa, no esper√©is m√°s. No quedan muchos ejemplares. Estamos seguros que dentro de poco ser√° un objeto muy apreciado entre los coleccionistas.

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Revista Atticus

 

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Marion Cotillard y la musica

Marion Cotillard y la musica

 

Continuando con el regusto que me dej√≥ la pel√≠cula “Peque√Īa mentiras sin importancia” buscando informaci√≥n me he encontrado con dos actuaciones suyas en directo.

Una de ellas es con Yodelice que no es otro que el propio Maxim Nucci. No s√© muy bien a que obedece que unas veces aparezca con un nombre y otras con otro. Este cantante franc√©s ha publicado dos √°lbumes hasta la fecha: √Ārbol de la Vida (2009) y Cardioide (2010). Es un tanto trist√≥n, pero sus canciones suenan bien.

Os dejo esta actuación con Marion Cotillard y que lleva pro título:

Thousand Nights

http://youtu.be/GWtVXCexvmg

Como dice ese dicho de que una boda lleva a otra, en este caso, una canción lleva a otra y máxime con esto de youtube (parece que hubiera descubierto ahora esta plataforma).

En esta otra maravillosa interpretaci√≥n, Marion aparece con Jenifer Bartoli. Marion parece una chica todo-terreno: guapa, excelente actriz, y tambi√©n cantaaaa. La vemos interpretar una canci√≥n de Edith Piaf. Me imagino que ser√° con ocasi√≥n de la promoci√≥n de “La vie en rose” (2007). Jenifer fue la ganadora en 2001 de la versi√≥n gala de Operaci√≥n Triunfo.

Espero que os guste.

Luisjo Cuadrado

 

 

 

 

“Peque√Īas mentiras sin importancia”. O Los amigos de Ludo.

Segunda entrega del comentario sobre esta exitosa película francesa. En esta ocasión a cargo de Luijo Cuadrado.

DATOS T√ČCNICOS.

Podéis consultar la entrada (o Post) anterior a esta.

SINOPSIS

 

Un grave accidente de circulaci√≥n deja en estado grave a Ludo (Jean Dujardin) y es ingresado de forma indefinida en un hospital parisino. Todos sus amigos acuden a verlo y a la salida del hospital debaten sobre la conveniencia o no de suspender sus vacaciones anuales que tienen previstas para los pr√≥ximos d√≠as. Esos d√≠as id√≠licos de playa en la costa francesa, se han convertido en un ritual durante los √ļltimos a√Īos en la casa que Max (Fran√ßois Cluzet), el amigo ricach√≥n de la pandilla, tiene en la zona de Arcachon (Aquitania, Francia). Lo que parece amor y buena sinton√≠a no lo ser√° tanto a ra√≠z de la decisi√≥n de irse de vacaciones y sobre todo, la situaci√≥n entre todos cambiar√° despu√©s de que Vincent (Beno√ģt Magimel) confiese a Max que siente algo m√°s que amistad. El resto de amigos que ya han sobrepasado la treintena, √Čric (Gilles Lellouche), Antoine (Laurent Lafitte) y Marie (Marion Cotillard) sufren de amores, sobre todo por sus dificultades de expresar sus sentimientos. El silencio y la postergaci√≥n en la resoluci√≥n de conflictos desembocar√° en un estallido de emociones.

 

COMENTARIO

 

La pel√≠cula arranca con una imagen impactante. Una escena algo vista √ļltimamente, pero de gran impacto visual y que nos sorprende. Te levanta del asiento. Es un gran logro.

¬ŅT√ļ que har√≠as si, en los d√≠as previos a tus vacaciones estivales programadas, uno de tus mejores amigos es ingresado de gravedad en un hospital y su estado es muy cr√≠tico? ¬ŅSuspender√≠as las vacaciones previstas?

 

Los amigos de Ludo se enfrentan a esta cuesti√≥n. Son hombres y mujeres, peque√Īos burgueses franceses, que han sobrepasado la treintena. Casados, ennoviados o a punto de dejar de serlo.

 

Uno de ellos es Max. Un hombre que ha triunfado en los negocios. Dispone de un buen hotel con un afamado restaurante y esto le ha dado un status que no lo oculta en ning√ļn momento. √Čl es el protagonista de una trama tragic√≥mica de gran nivel. Cada vez que aparece en escena proporciona mucho juego. Ludo es el personaje sobre el que gira el gui√≥n, pero sobre el que gira la acci√≥n es Max. Alrededor de Max gira todo. Ego√≠sta y d√©spota solo mira para su hotel, su barco, su casa. Es neur√≥tico, c√≠nico, perverso y mani√°tico. Cree que la amistad se puede comprar. La confesi√≥n de su amigo provoca que se sienta desarmado y atormentado. Su mujer, Veronique, ejerce de buen contrapunto. Mantiene la clama aunque lo que hace Max es, en muchas ocasiones, desquiciante. Ella es, hasta cierto punto, manipuladora y mandona.

Vincent es un hombre sensible y buen padre. Vive atormentado por culpa de su sexualidad. O, mejor dicho, por culpa de sentir y de decir una de las pocas verdades que se dicen en el film: siente algo más que amistad por Max. Por ser coherente con este sentimiento desencadena un aluvión de situaciones tragicómicas. Su mujer, Isabelle sufre las consecuencias de las dudas de Vincent y solo se ve aliviada recurriendo al silencio y al sexo cibernético.

Marie (representada por una gran actuaci√≥n de Marion Cotillard) est√° en una nube constante aupada por los canutos que se fuma. Tiene momentos de gran lucidez y sabe conectar con sus amigos. Tiene otras relaciones fuera de este grupo en busca del amor, de la felicidad y no duda en probar de esto y de aquello, hombre o mujer, sin importancia de raza. Y as√≠ utiliza el sexo para su satisfacci√≥n. Compensa tanta aparente frivolidad con la acci√≥n voluntaria en alg√ļn pa√≠s ex√≥tico por medio de alguna ONG. Hacia el final de la pel√≠cula tendr√° que pagar un peaje por esta libertad.

Otro que tal le baila es Eric. Inmaduro, insensible e insensato. Vamos¬† un ni√Īato que es el t√≠pico lig√≥n. Tiene una novia y se dedica a enga√Īarla en cuanto puede. Pero en el momento en que siente que ella se aleja es capaz de recorrer 650 kil√≥metros para decirle que la quiere.

Antoine también hace gala de una inseguridad que pone de los nervios al resto de los amigos. Vive instalado en la adolescencia y es incapaz de tomar una decisión sin consultar a todos y cada uno de los amigos para saber si hace bien en mandar un mensaje a su ex. Sin embargo, para dejar al amigo en la soledad del hospital no tuvo ninguna duda.

Y, por √ļltimo, la sensatez y la madurez vienen de la mano de un gran hombre, de Jean Louis. Es el amigo que tienen en la playa. Es el que sabe llevarles por la vida vacacional. Y el que pondr√° un punto de cordura en sus vidas.

Ah, y se me olvidaba. Nos queda Ludo. Poco sabemos de él, pero parece el más alocado y veleta de todos ellos, y, tal vez, pueda ser el más coherente de todos (no le importa plantar un beso a una chica que acaba de conocer a pesar de estar allí delante su amigo).

 

Os dejo este esquema para ver como funciona la relación de los amigos.

 

El director de la pel√≠cula, Guillaume Canet, nos va dando pistas seg√ļn va avanzando la cinta. Y lo hace de manera inteligente. Los di√°logos funcionan de maravilla. Las situaciones c√≥micas lo son y las dram√°ticas tambi√©n sin caer en la l√°grima f√°cil. La m√ļsica es demasiado evidente. Son evidentes y conocidas las canciones (demasiado) y se oyen y ‚Äúven‚ÄĚ mucho, lo cual le resta puntos. Sin embargo, uno de los temas que aparecen y que constituye una grata sorpresa es la canci√≥n que interpreta el propio autor Maxim Nucci (como Franck) y que lleva por t√≠tulo ‚ÄúTalk to me‚ÄĚ. La escena enseguida me record√≥ a Caetano Veloso en la pel√≠cula de Almod√≥var ‚ÄúHable con ella‚ÄĚ cantando la maravillosa versi√≥n de ‚ÄúCucurrucuc√ļ Paloma‚ÄĚ. Seguro que el director galo la ha tenido en cuanta y m√°xime la buena acogida que tiene Almod√≥var en el pa√≠s vecino. Y ya que hablamos de inspiraci√≥n seguro que tambi√©n lo ha sido la pel√≠cula ‚ÄúLos amigos de Peter‚ÄĚ de Kenneth Branagh. Curiosamente la traducci√≥n al castellano de ‚ÄúTalk to me‚ÄĚ viene a ser ‚Äúhablar conmigo‚ÄĚ. No puede haber tenido mejor tino su director. La pel√≠cula trata de eso de hablar, de decir lo que queremos, de sacar lo que tenemos dentro y exteriorizar nuestros sentimientos con las personas que nos quieren y nos rodean. Todos se van defendiendo con peque√Īas mentiras sin importancia para no tirar de la manta y que salga a la superficie toda la porquer√≠a. ‚ÄúPeque√Īas mentiras sin importancia‚ÄĚ est√° contada desde el coraz√≥n. Y eso se nota. He tenido oportunidad de ver recientemente ‚ÄúLa prima cosa bella‚ÄĚ en la que tambi√©n son protagonistas los sentimientos y en la que se muestran escenas m√°s duras pero que llegan menos al coraz√≥n.

 

‚ÄúPeque√Īas mentiras sin importancia‚ÄĚ (Les petits mouchouirs, Guillaume Canet, 2010) es una pel√≠cula sobre la amistad, el amor, el cari√Īo, la ternura. Es una pel√≠cula sobre el miedo y las inseguridades a vivir la vida trazada sobre el mapa de las miserias humanas. Esta presenta la crisis econ√≥mica (pero no juega un papel importante) y tambi√©n la vida nocturna con sus juergas, drogas y hasta la ambig√ľedad sexual que en alg√ļn momento lastra la din√°mica de ese grupo de amigos. Es curioso que cuando m√°s convives con tu pareja o familia que suele ser en la √©poca estival es cuando m√°s rupturas y broncas se producen dentro del seno de la pareja o familia. Y Peque√Īas mentiras ¬†aborda esas situaciones consiguiendo un gran resultado.

 

 

Se pueden destacar varias cosas: El estudio que el director ha hecho sobre los personajes, la secuencia inicial, la conjugaci√≥n casi perfecta de drama y comedia. Y, para m√≠, la escena del abrazo final entre Max y Vincent (en cuanto a dram√°tica) y la de los dos amigos solos con el barco encallado (c√≥mica). Y, por supuesto, la canci√≥n ‚ÄúTalk to me‚ÄĚ interpretada por el propio Maxim Nucci (en el papel de Franck).

Se podía haber evitado o mejorado: Algunos de los temas musicales y el desenlace de Ludo (a mi me resultó un tanto forzado y, poco creíble).

 Luisjo Cuadrado

 

‚ÄúPeque√Īas mentiras sin importancia‚ÄĚ,

film delicioso y sentimental.

 

FICHA T√ČCNICA:

Pel√≠cula: Peque√Īas mentiras sin importancia.

Título original: Les petits mouchoirs.

Dirección y guión: Guillaume Canet.

Pa√≠s: Francia. A√Īo: 2010. Duraci√≥n: 154 min.

Género: Comedia dramática.

 

Interpretación:

François Cluzet (Max),

Marion Cotillard (Marie),

Beno√ģt Magimel (Vincent),

Gilles Lellouche (√Čric),

Jean Dujardin (Ludo),

Laurent Lafitte (Antoine),

Pascal Arbillot (Isabelle)

Producción: Alain Attal. Fotografía: Christophe Offenstein.

Montaje: Herv√© de Luze. Dise√Īo de producci√≥n: Philippe Chiffre.

Vestuario: Carine Sarfati. Distribuidora: A Contracorriente Films.

Estreno en Francia: 20 Octubre 2010. Estreno en Espa√Īa: 27 Mayo 2011.

No recomendada para menores de 12 a√Īos.

 

‚ÄúPeque√Īas mentiras sin importancia‚ÄĚ (Guillaume Canet) es una pel√≠cula para disfrutar. Con un esquema similar al de ‚ÄúLos amigos de Peter‚ÄĚ ( Kenneth Branagh, 1992) o ‚ÄúLa joya de la familia‚ÄĚ (Thomas Bezucha, 2005), el film consigue hacernos sonre√≠r en situaciones de humor inteligente, partiendo de una situaci√≥n tr√°gica: Comedia y drama se entrelazan en una perfecta armon√≠a, clave para enganchar al espectador. Sus 150 minutos de duraci√≥n pasan desapercibidos y r√°pidos.

 

Un grupo de amigos treinta√Īeros de clase media deciden dejar Par√≠s y pasar sus vacaciones en la playa a pesar de que Ludo (Jean Dujardin), uno de ellos, se encuentra hospitalizado tras haber sufrido un grave accidente de moto. En este viaje, afloran sus inquietudes, su ego√≠smo y sus prioridades, todo lo cual pone a prueba sus vidas privadas. Entre ellos, el personaje m√°s destacado, es Marie, interpretada por Marion Cotillard, primera persona que ha ganado un √ďscar a la Mejor Actriz por una pel√≠cula francesa, ‚ÄúLa vida en rosa‚ÄĚ de Olivier Dahan, 2008; Marie es una joven idealista y de fuerte personalidad, est√° retomando su vida en Par√≠s despu√©s de haber pasado una temporada en el Amazonas; nunca ha querido comprometerse en sus relaciones personales. Su universo vital cambia cuando descubre que est√° embarazada. En esta pel√≠cula, Marion Cotillard demuestra sus variados matices, capaz de adaptarse a cualquier registro. Su intensa interpretaci√≥n al final del film, confesando ante el f√©retro de Ludo que est√° esperando un hijo, logra emocionar al p√ļblico. Otros personajes son: Max (Fran√ßois Cluzet), a quien el espectador acaba perdonando su histerismo, sus man√≠as y su mal car√°cter por su buena interpretaci√≥n en situaciones c√≥micas; Vincent (Benoit Magimel), padre de familia que acaba de descubrir su homosexualidad y declara su amor a Max; Eric (Pilles Lellouche), un atractivo actor, simp√°tico y juerguista que intenta recuperar, sin conseguirlo, el amor de su mujer; Antoine (Laurent Lafitte), un chico conservador y algo inmaduro, no para de pensar en su ex novia de toda la vida hasta que vuelve a su lado despu√©s de un fugaz viaje a Par√≠s. Especialmente, la pel√≠cula se centra en mostrar las debilidades de los personajes masculinos, mientras las mujeres son su punto de apoyo.

A pesar de que la banda sonora ha recibido, en general, malas cr√≠ticas, en mi opini√≥n, la m√ļsica (algo comercial) es bastante acertada para las diversas secuencias, especialmente para el final, cuando suena ‚ÄúMy way‚ÄĚ cantado por Nina Simone.

 

En definitiva, ‚ÄúPeque√Īas mentiras sin importancia‚ÄĚ es un film delicioso y sentimental, con una importante carga nost√°lgica plasmada en sus escenas carentes de di√°logo (Eric visitando a Ludo en el hospital y todos juntos viendo v√≠deos caseros de veranos pasados), una joya del cine franc√©s, bien rodada y con un gui√≥n magn√≠fico.

                                                                                  Cristy G. Lozano.

Juan Diego Caballero Oliver

Juan Diego Caballero Oliver

Quien dice que la ausencia causa olvido

merece ser de todos olvidado.

Del poema Ausencia

Juan Bosc√°n (1487/1492 ‚Äď 1542)

El pasado 23 de junio, en la presentaci√≥n del n√ļmero DOS de Revista Atticus alud√≠ a un libro de Albert Espinosa que lleva por t√≠tulo: El mundo de los amarillos. M√°s o menos vine a decir que Espinosa nos insta a buscar entre nosotros a una serie de personas que son especiales. √Čl los llama ‚Äúamarillos‚ÄĚ. Y los define as√≠:

D√≠cese de aquella persona que es especial en tu vida. Los amarillos se encuentran entre los amigos y los amores. No es necesario verlos a menudo o mantener contacto con ellos. La forma de relacionarse con los amarillos es el cari√Īo, la caricia y el abrazo. Consigue privilegios que antes estaban en posesi√≥n solo de la pareja.

Yo me aprovecho de esa cita para decir que aunque no me gusta el nombre si que insto a buscar entre nosotros a esos amigos que yo llamo ‚ÄúAtticus‚ÄĚ. Son aquellas personas con las que enseguida detectas una qu√≠mica especial con ellos. Yo he tenido mucha suerte y puedo decir bien alto al viento que tengo la gran suerte de estar rodeados de grandes amigos Atticus. Con el proyecto cultural Revista Atticus he tenido la inmensa fortuna de encontrarme en mi camino personas que me lo han allanado, amigos que me han dado la mano para ayudarme a salvar un obst√°culo y as√≠ abrirme muchas puertas que antes parec√≠an cerradas bajo muchas llaves, y, en definitiva, me han facilitado una labor de la que cada d√≠a me siento m√°s orgulloso: saber aglutinar a unos grandes amigos en torno a Revista Atticus.

Una de esas personas es Juan Diego Caballero Oliver. Fue la primera persona con la que me puse en contacto para, primero, alabar el gran trabajo que ven√≠a recogiendo en uno de los mejores blogs en su g√©nero: ENSE√Ď-ARTE (http://aprendersociales.blogspot.com/) .y, segundo, para invitarle a que se animara a contribuir con sus art√≠culos a engrandecer nuestra publicaci√≥n. Me acuerdo que le dije: ‚Äúno te llevar√° mucho tiempo, pues los art√≠culos que tienes en tu web cumplen la filosof√≠a de nuestra publicaci√≥n‚ÄĚ. A los poco minutos me lleg√≥ su contestaci√≥n. Alab√≥ nuestro trabaj√≥, la calidad de los art√≠culos y las fotos y lo variado de nuestros sumarios. Primero lo hizo con la edici√≥n digital y sigui√≥ de forma asidua hasta hace unas semana que lo hac√≠a con el segundo n√ļmero de nuestra edici√≥n impresa.

Juan Diego es y ser√° siempre parte de Revista Atticus. Sin su contribuci√≥n no ser√≠a la misma publicaci√≥n. √Čl me anim√≥ a seguir por ese camino pues, me dijo, ‚Äúese es el futuro‚ÄĚ. Su colaboraci√≥n empez√≥ con el n√ļmero 7 (julio de 2009). En diciembre de 2010 llevamos a papel su art√≠culo sobre Antonio Camoy√°n y el pasado mes de junio publicamos su trabajo sobre Alejandro Schmitt.

Hoy Juan Diego hubiera cumplido los 54 a√Īos. Pero no ha podido ser as√≠. El pasado s√°bado falleci√≥ en Sevilla. No perdemos un maestro ni a un colaborador. Perdemos a un gran amigo Atticus. Desde aqu√≠, en mi nombre y en el nombre de todos cuantos hacemos posible esta publicaci√≥n, queremos enviar nuestro m√°s sincero p√©same a su familia, sobre todo a su esposa y a sus tres hijos, y les mandamos todo nuestro cari√Īo y mucha fuerza y mucho √°nimo para sobreponerse.

Revista Atticus seguir√° publicando los innumerables art√≠culos de blog. Seguiremos contando con √©l. Como profesional echar√© de menos sus correcciones, su meticulosidad, su b√ļsqueda de la perfecci√≥n y el detalle final. Pero en lo personal echar√© de menos sus palabras, su cari√Īo, su bondad, su compromiso y a un gran amigo.

Hasta siempre Juan Diego, querido profesor y gran amigo Atticus.

Luisjo Cuadrado

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