Lanzamiento del número DOS de Revista Atticus en su edición impresa.

El pasado jueves 23 de junio se presentó en el Salón de Actos del Museo Patio Herreriano (Museo de Arte Contemporáneo Español) de Valladolid el número DOS de Revista Atticus en su edición impresa. Al acto acudieron Cristina Fontaneda (directora del Museo Patio Herreriano) y Luis José Cuadrado Gutiérrez (editor de Revista Atticus).

Luis José Cuadrado, editor de Revista Atticus, dirigiéndose a los asistentes en la presentación de Revista Atticus DOS. público.

El editor de la publicación comenzó su alocución con el porqué de una presentación del y el porqué de un número DOS.

“Desde Revista Atticus creemos que nuestra publicación tiene un hueco en el panorama cultural actual, de ahí ese empeño en salir al mercado aunque la crisis financiera aconseja todo lo contrario; y las predicciones que se realizan sobre la prensa en papel, en general, auguran un futuro cada vez más incierto.”

Posteriormente reseñó:

“Nosotros seguiremos con la edición digital, potenciando el sitio web, pero mantendremos la edición impresa. Personalmente echo de menos una publicación como era la fenecida FMR (Franco María Ricci) la número uno, la reina de las revistas, la revista por excelencia. No conozco otra publicación igual, y he de reconocer que es mi fuente de inspiración. Estoy cansado de ir a los kioscos (ya casi como un gesto romántico) para comprar tal o cual revista y encontrarme con un montón de publicaciones en las que potencian más el regalo que acompaña al ejemplar que la propia publicación en sí. Alpargatas, bañadores, colonias, pulseras, bolsos, libros, cds, dvds y hasta USB. Es el mercadillo de la cultura. Allí impera lo atractivo del envoltorio sobre la calidad del contenido. Prima más el valor añadido del regalo que la publicación. Como lector y como amante del arte o de los viajes echo en falta una publicación que no repita los mismos destinos cada dos años: Londres, Venecia, Praga, París o Roma. O que no me de vueltas al mismo cuadro de la Gioconda cada tres por cuatro. En definitiva echo de menos a FMR.

Como editor de Revista Atticus quiero que el lector acuda a nuestra publicación en busca de artículos atractivos y no tan trillados por otras publicaciones. Quiero que el que quiera saber algo de Aurelio Carretero acuda a nosotros, que quién quiera saber algo de la escultura de Nerón y Séneca del Museo del Prado compre Revista Atticus o si quieren saber quiénes eran los componentes del Grupo Simancas lean el artículo de Elías Manzano Corona en nuestro número DOS. En definitiva, queremos fidelizar a un público amante del arte y del buen gusto.

Por eso sacamos un número DOS y por eso hacemos esta presentación. Si no tenemos cierta repercusión no somos nadie. Si no tenemos lectores no vale de nada lo que hacemos y si no tenemos quién compre nuestra revista, todos estos planteamientos del gusto por el arte y el querer agradar no tienen ningún sentido.”

Luis José Cuadrado hace entrega a Cristina Fontaneda de un "Atticus" como reconocimiento a su labor.

Luis José Cuadrado en diversos momentos de la intervención aludió al libro de Albert Espinosa El mundo de los amarillos. Enlazó algún pasaje de este libro con lo que el considera ya amigos Atticus (en clara alusión a los amigos amarillos de Espinosa). Momento en que se presentó en sociedad la figura realizada por la Fundación Andrés Coello bajo diseño de Alberto Sobrino y en edición numerada de 100 ejemplares para agasajar a todos aquellos amigos, colaboradores e instituciones que apoyan al proyecto cultural Revista Atticus. Estos reconocimientos se irán entregando en diversas fases. En este mismo acto se hizo entrega a Cristina Fontaneda de uno de ellos por su decidida apuesta por la difusión de la cultura y el apoyo en concreto de Revista Atticus. También se entregó otro a Enrique Fernández Vega, jefe de ventas de Volswagen y a la Fundación Casa de Alba (recogió el galardón en su nombre Lola Moralí) por el compromiso con Revista Atticus desde sus inicios.

Atticus creación de la Fundación Andrés Coello y diseño de Alberto Sobrino

Para finalizar el acto se dio paso a la lectura de varios poemas aprovechando que sus autores se encontraban en la sala. Manolo Madrid acudió desde Zamora para engalanar el acto con la lectura de sus poemas. Santiago Medina Carrillo se desplazó junto con su familia desde Madrid para estar presente en el acto y dar lectura a alguno de sus poemas y de varios de sus compañeros que va a glutinando en un blog. Y, por último, una de las más jóvenes colaboradoras de Revista Atticus, Noelia Toribio, reciente premio Versatiles concedido por El Norte de Castilla al poeta más prometedor, leyó Fukushima mon amour (de José Carlos Nistal) y su poema Carpe Diem.

Fukushima, mon amour

Y ruge el mar y las olas

invaden el litoral

y anegan la normalidad.

Y ruge el mar y la tierra

sigue abriéndose en canal,

engullendo la normalidad.

Y ruge el mar y el cielo

se abre para mirar, los rostros

muertos de soledad.

Y muere el día y el barco

y la flor de los cerezos

y crecen los “hombres blancos”*.

Y mueren los niños, los viejos

por el mar, por el camino

de muerte nuclear.

Y se muere la fruta y los viejos

lloran, porque no lo verán,

porque no los verán madurar,

ni a los frutos ni a los nietos.

Los mató lo nuclear.

Y ruge el mar y las olas

de gente que viene y va,

huyendo de la muerte

nuclear.

Y no comen fruta, ni verdura,

ni se pueden abrazar

con los que viven cercanos

a la central nuclear.

¡Ay, Fukushima, mon amour!

Je t’aime. J’étais si près de toi…

Tu fais que je mors près de toi.

¡Ay Fukushima, mon amour!

Je te déteste. Je pars loin

mais toujours je serai prés de ton âme.

¡Ay, Fukushima!

*hombres blancos: técnicos con trajes antirradiación

José Carlos Nistal

Momento en que Noelia Toribio procede a leer su poema Carpe Diem

Carpe Diem

La oscuridad me envuelve,

con un manto sin luna ni estrellas,

y me arropa, me aprisiona,

es la maldición de mi noche eterna.

¡Viento!

mi llanto se escucha entre los árboles,

vago sin rumbo, sin consuelo, errante.

¡Qué soy!

sino viento, una sombra, un recuerdo,

una ilusión, un sueño, nadie…

Clavel de rojizo pétalo,

no desperdicies lágrimas de rocío,

deslumbra con tu hermosura,

hasta que se apague tu incesante brillo.

¡Goza!

antes de caer al infinito vacío

y vagar conmigo ciego y errante.

¡Clavel!

serás viento, una sombra, un recuerdo,

una ilusión, un sueño, nadie…

Noelia Toribio

Posteriormente los asistentes degustarón un excelente refigrerio ofrecido por el Bar-Restaurante María Guerrero.

Algunos de los asistentes posan para la foto en el María Guerrero.

Puedes encontrar Revista Atticus en Valladolid en los siguientes puntos de venta:

–         Librería Rayuela en la Cl. López Gómez 22

–         Kiosco de la Cl Constitución (frente al Corte Inglés).

–         Kiosco Cl Hernando de Acuña, 42 (Parquesol).

Muy pronto habrá puntos de distribución en Madrid y otras provincias.

Puedes adquirir tu ejemplar en la web o mandando un correo a

admin.@revistaatticus.es

Servimos a cualquier punto. Más fácil imposible.

Revista Atticus

Aspecto del Salón de Actos del Museo Patio Herreriano.


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