Heroínas

El héroe II de Marina Abramovic

La exposición Heroínas pretende revisar la representación de la mujer en el arte occidental. Mujeres madres, hijas, esposas, vírgenes y mártires.
La mujer no fue admitida en los estudios artísticos hasta finales del siglo XIX.
La exposición se divide en dos sedes. Por un lado tenemos el Museo Thyssen Bornemisza y por otro Caja Madrid.

En ella podemos ver una serie de obras conocidas y no tan conocidas. Y los formatos y materiales varían desde el lienzo a la escultura hasta la fotografía e incluso una instalación en video.

La exposición, que reúne más de 120 obras, nos propone un recorrido por personajes femeninos tan diversos como Juana de Arco, María Magdalena o Frida Kahlo. Mujeres valientes, a contracorriente, desafiantes y triunfadoras, muy diferentes a los modelos sumisos y pasivos con los que tradicionalmente han sido representados en el mudno del arte.
Uno de los cuadros que podemos contemplar (aunque es un habitual de estas salas pues pertenece al Museo Thyssen) es la obra de Hopper Habitación de hotel. Siempre que veo este cuadro pienso en las vicisitudes por las que ha pasado la joven. Se encuentra sentada sobre la cama a medio vestir (o medio desnudar). ¿A que espera?

Autorretrato con paleta de Charley Toorop

También podemos ver un cuadro de un pintor muy famoso pero que no lo es tanto esta obra. Además no es representativo de su arte, del impresionismo en el que militó. Me refiero a Degas con sus Jóvenes espartanas desafiando a sus compañeros. No se sabe muy bien la intención de las mujeres pero parece que están retando a los muchachos a una carrera.

A la salida del Museo Thyssen nos damos de frente con El Héroe II una fotografía de Marina Abramovic. La obra pasaría por ser una bonita foto un tanto anacrónica: una bella mujer a lomos de un blanco corcel porta una bandera blanca ¿En son de paz? Si consultamos la breve guía de la exposición entenderemos que con esta obra Abramovic quiso provocar la rendición de su padre que fue general del ejército de Tito en Yugoslavia. La artista consideraba a su padre una persona que no pudiera rendirse fácilmente, fue ella la que le forzó a hacerlo en esta obra homenaje. Según sus palabras tomo la decisión por influencia del budismo, y lo explico con estas palabras: “rendirse es ser humilde, comprensivo, es la otra cara del coraje”.

En la otra sede, la de la Fundación Caja Madrid situada en Sala de las Alhajas en la Plaza de San Martín de, podemos contemplar una serie de obra que no son menores ni mucho menos. Desde un Caravaggio o una obra de Artemisia Gentileschi a una obra de Frida Kahlo. Hay unas cuantas obras menos conocidas pero que son de una gran belleza.

Por poner tres ejemplos: La entrada de Juana de Arco en Orleans de Jacques Scherrer, un cuadro de enorme dimensiones que nos recibe nada más entrar; justo a nuestra espalda se encuentra Santa Eulalia (1885) de John William Waterhouse, con una composición atrevida y una atmósfera onírica; y, en el primer piso, Autorretrato con paleta de Charley Toorop, lleno de fuerza expresiva.
No acabo de entender la política de los precios de la exposiciones en el binomio formado por la Fundación Caja Madrid y el Museo Thyssen. En el museo la entrada cuesta 8 euros. Si queremos ver los fondos del museo se puede comprar una combinada que nos cuesta 13 euros. En el momento de la visita se podía acceder a ver la exposición de Gérôme previo pago de otros 7 euros. Ufff.

Sin embargo el acceso a la parte de la exposición que se encuentra en la Fundación Caja Madrid es gratuita.

Detalle de Pollice Verso de Gérôme

El Museo Thyssen-Bornemisza deMadrid presenta desde mediados de febrero la exposición Jean-Léon Gérôme (1824-1904), fruto de un ambicioso proyecto conjunto con el J. Paul Getty Museum y el Musée d’Orsay, y que supone la primera gran muestra monográfica dedicada al pintor y escultor francés desde la celebrada hace treinta años en Estados Unidos, así como su presentación en España por primera vez. La cuidada selección de óleos y esculturas que podrá verse en Madrid es una versión reducida de la gran retrospectiva mostrada en los Ángeles y en París sucesivamente a lo largo de 2010. En las salas del Museo Thyssen-Bornemisza se reunirán cerca de 60 obras, entre las que se encuentran algunos de sus trabajos más emblemáticos y sobresalientes, abarcando todos los aspectos de su larga y prolífica trayectoria artística. Gérôme fue uno de los pintores más célebres de su época, aunque fue también objeto de críticas y polémicas a lo largo de toda su carrera. De perfecta factura, con una absoluta precisión del dibujo y maestría en el uso de los pigmentos, a pesar de la apariencia academicista en sus temas y composiciones, su obra mantiene con la modernidad una relación más compleja de lo que parece y es en este aspecto donde los análisis historiográficos más recientes se han centrado para la revaloración de su figura y de su arte. Gérôme también fue un brillante escultor. Su carrera como escultor comienza en 1878, en el marco de la Exposición Universal. Considerado en ese momento por la crítica como el modelo del academicismo, el artista sin embargo no duda en defender lo contrario del dogma en cuanto al uso de la policromía en la escultura moderna y se sitúa en el centro de los debates de la época. Una de sus esculturas pintadas más famosas, Tanagra (1890), nos muestra también su gusto por la “auto-cita”, en un juego de espejos entre la obra esculpida y la obra pintada.

Heroínas hasta el 5 de junio.

Gérôme hasta el 22 de mayo

Más información:

http://www.museothyssen.org/thyssen/home

Luisjo


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Fichero archivado: Exposiciones

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