Alfredo Martirena recibe el primer premio en la 17ª Bienal Internacional de Humorismo Gráfico, Cuba 2011.
Los premios de la decimoséptima edición de la Bienal Internacional de Humorismo Gráfico, Cuba 2011, fueron otorgados hace unas horas, y el cubano Alfredo Martirena, dibujante de la publicación villaclareña Melaíto, se alzó con el Gran Premio Eduardo Abela por su obra “Niños de la guerra”, la cual también alcanzó el primer Lugar en sátira política.
Alfredo Martirena viene colaborando desde hace unos meses con Revista Atticus. Tenemos la gran suerte de contar con una entrega de su humor cada semana. Martirena es un hombre comprometido y en sus viñetas sabe captar sabiamente la irónica y la sátira y poner con sus detalles el dedo en la llaga.
Es por esta razón que todos los que hacemos posible Revista Atticus estamos de enhorabuena y desde aquí queremos felicitar a Martirena, darle nuestra más sincera felicitación y agradecer la buena acogida y disposición que tiene para con nuestra publicación. Sabemos que son muchos los seguidores y que, por lo tanto, seguro que se alegran de este merecido galardón.
En el último número digital, el RA13, ya apareció una de sus viñetas. Próximamente, será todo un honor su presencia en nuestra edición impresa, el número DOS (junio 2011) compartiendo espacio con otro de los grandes: Andrés Faro.
¡¡¡Enhorabuena Alfredo!!! Te deseamos muchos más éxitos y que sigas poniendo esa nota de color con tu humor cada día más necesaria en estos tiempos en que lo gris predomina en el mundo.
Esta es la viñeta premiada que lleva por título “Niños de la guerra”.
Stephen Wiltshire nacido en Londres el 24 de abril de 1974 de padres indios.
Es un pintor de arquitectura. Hasta ahí normal, pero resulta que tiene una rara habilidad que le convierten en único. Tiene la habilidad de ser capaz de representar toda una ciudad tras haberla sobrevolado en apenas 45 minutos. Sin tomar ni apuntes ni nada. Todo lo va almacenando en su cabeza para después ejecutar, durante tres días, una vista panorámica de la ciudad.
Padece un raro síndrome diagnosticado como Savant (sabio o “sabedor”). Esto le permite retener en su mente hasta el más mínimo detalle. Sus obras son casi un fiel reflejo de la realidad. Otras personas con este síndrome (apenas hay 50 en el mundo) pueden memorizas hasta 22.514 dígitos del número Pi o aprender una lengua en siete días como es el caso de Daniel Tammet.
Recital Poético de Manolo Madrid en la Casa Zorrila de Valladolid
Manolo Madrid es un autor literario colaborador habitual de Revista Atticus desde hace mucho tiempo. Más que colaborador se puede decir que es un autentico amigo Atticus. El próximo día 24 de marzo, en la Casa Zorrila de Valladolid, celebrará un recital poético. No siempre se tiene la fortuna de escuchar los versos en palabras del propio autor. La cita lleva por título “Reencuentro con Erato”.