Primos al alimón

Como un buen medio plural intentamos dar cabida a todas las opiniones. Hoy ofrecemos el comentario de Primos desde un doble punto de vista. Para unos la última película de Sánchez Arévalo es una buena cita, mientras que para otros es un fiasco. Lo mejor es que uno juzgue por sí solo. Les dejamos con un comentario de Luis José Cuadrado y otro de Cristy G. Lozano. Vayan al cine y decidan.

FICHA:

Dirección y guion: Daniel Sánchez Arévalo.

País: España. Año: 2011. Duración: 97 min.

Género: Comedia.

Interpretación: Quim Gutiérrez (Diego), Raúl Arévalo (Julián), Adrián Lastra (Miguel), Inma Cuesta (Martina), Antonio de la Torre (Bachi), Clara Lago (Clara), Nuria Gago (Yolanda), Alicia Rubio (Toña), Marcos Ruiz (Dani).

Producción: Fernando Bovaira y José Antonio Félez.

Música: Julio de la Rosa. Fotografía: Juan Carlos Gómez.

Montaje: David Pinillos. Dirección artística: Curru Garabal y Satur Idarreta.

Vestuario: Fernando García. Distribuidora: Warner Bros. Pictures International España.

Cada vez estoy más convencido de acudir a ver una película lo más virginal posible en cuanto a la información previa sobre la misma. En este caso me bastaba saber que el director, Daniel Sánchez Arévalo, es el mismo que dirigió Azuloscurocasinegro (2006) y la más reciente Gordos (2009, que por cierto fue objeto de un comentario en estas mismas páginas).

De esta manera evito acudir a la sala con grandes expectativas de ver una buena película si la crítica así lo ha juzgado o por el contrario, voy a ver una película que tal vez no hubiera ido si la crítica es desfavorable. Esto se puede resumir en aquello de aquél que nada espera no desespera.

Una comedia tiene muchos riesgos, una comedia española esos riesgos los podemos multiplicar por dos. Primos es una buena comedia. Y no defrauda a aquél que acude al cine con la disposición de ver una película fresca, luminosa, alegre, y en bastantes momentos divertida que huye de los tópicos del humor. Un film entretenido y esto no hay que olvidarlo: el cine es la industria del entretenimiento.

¿De qué va Primos?

A Diego (Quim Gutiérrez) le han dejado plantado días antes de celebrar su boda. Y se encuentra abandonado, con la mitad de los invitados, al pie del altar el día que iba a celebrar su boda. Tiene que hacer algo más que lamentarse. Y así con la ayuda de sus dos primos, José Miguel (Adrián Lastra) enfermizo y joven militar retirado y Julián (Raúl Arévalo) comercial capaz de vender una tractor al mismísimo John Deere, decide ir a Comillas, el pueblo donde se enamoró de Martina (Inma Cuesta) su primer amor, su primera novia. Y a partir de ahí se inicia un viaje en busca del amor de cada uno de los personajes.

Comentario

La comedia Primos tiene como línea argumental la historia de Diego y su novia Yolanda (Nuria Gago), quién presa de pánico decide no casarse. Diego, abobado joven que cree tener el amor de su vida, pero que con esta contrariedad no sabe si realmente quiere o no a una persona. Y le entraran más dudas al encontrarse con su antigua novia Martina. José Miguel no se ha planteado más que hacer lo que su novia Toña (Alicia Rubio) le dice. No ve más allá de su único ojo, solo ve por lo ojos de ella. Pero pronto se dará cuenta que eso no es lo que quiere en esta vida. Por el contrario el chulesco Julián, locuaz, seductor a golpe de labia más que por su físico, lo tiene todo, dinero, casa y trabajo. Pero le falta el amor. En su viaje se encuentra con una antigua niña que ahora se ha convertido en una explosiva mujer, Clara (Clara Lago).

Esta es una comedia de personajes, con un buen guión y unos frescos diálogos. Las actuaciones de los diferentes personajes son dispares. No me convence nada su principal protagonista Diego. No me acabo de meter en su personaje. Tampoco ayuda su papel. Dubitativo, un tanto ingenuo y algo superficial. El resto actúan, en conjunto, por encima de la media. Destaca el papelón de Julián, el alma de los primos. Alegre, jovial, dicharachero. Muy convincente. También es destacable la actuación de Antonio de la Torre (Bachi) un padre que ha perdido el rumbo, preocupado por la botella y que a veces se muestra lúcido (aprovecha la ocasión para hacer una referencia a películas con los datos de año, director, actor, etc. gracias al trabajo que desempeñó en su antiguo videoclub). En el lado femenino la belleza de Inma Cuesta sepulta al resto de sus compañeras. Ya lo pueden hacer muy bien, que lo hacen (Clara y Nuria) pero su belleza ejerce de imán y para allá que van nuestros ojos, detrás de ella. ¿Me estabas mirando las tetas? Le pregunta a Diego. Y yo contesto (en esa escena) pues sí. Su aire bondadoso, su actuación calmada, pone un punto de sosiego en la vida de Diego y en propia cinta.

Después de la película de Gordos, el director Sánchez Arévalo decide sacar la escena a la calle. Ha confesado que lo necesitaba. Para nada desmerece de sus anteriores películas y hace una apuesta arriesgada en este género con el peligro de cargarse su buena reputación. Tal vez por esa razón no nos extrañe encontrarnos, en los títulos de crédito, con unas curiosas dedicatorias (en el cine hay que quedarse hasta el final de los títulos de crédito, justo cuando ya vienen los de la escoba a recoger la sala para la próxima sesión). Y como he dicho antes, el cine es entretenimiento y a mi Primos pues me entretuvo. Una película gamberra, romanticota y llena de luz con unos entrañables personajes.

Luisjo

Primos, sencilla comedia

Primos es la película más personal de Daniel Sánchez Arévalo (Madrid, 1970), como así lo ha definido él mismo. El director, de origen cántabro, ha rodado esta refrescante comedia en el pueblo de Comillas. Sánchez Arévalo ha dirigido varios cortometrajes: Gol (2002), Exprés (2003) – con el que llegó a ser preseleccionado para los Oscar-, Física II (2004), La culpa del alpinista (2004) – que presentó en la Mostra de Venecia – y Pene (2007). Su largometraje más famoso es la genial película Azuloscurocasinegro (2006). Como guionista, hay que señalar su trabajo en series de televisión: Farmacia de guardia (1995) y Hospital Central (2002 – 2003) y  en otras películas (además de las propias), como El mal ajeno (Óskar Santos, 2010).

El argumento es el propio de una típica comedia actual de sobremesa y la idea fundamental, desde mi punto de vista, es el fracaso de las relaciones personales por compromiso, de aquellas que conducen a la incomunicación y a la rutina.

A Diego (Quim Gutiérrez) le ha abandonado Yolanda (Nuria Gago), su “novia de toda la vida”, cinco días antes de su boda y no se le ocurre otra cosa que presentarse en la iglesia por si ella se arrepiente. Sin embargo, sus primos Julián (Raúl Arévalo) y José Miguel (Adrián Lastra) le convencen para ir a las fiestas de su pueblo y así, poder olvidarse de ella. En Comillas, Diego intenta recuperar a Martina (Inma Cuesta), su primer amor, ahora madre soltera. La disyuntiva surge cuando aparece de nuevo Yolanda, pidiéndole perdón por su aventura con un dentista y anunciándole que cree estar embarazada, lo que después resulta ser una “falsa alarma”. A continuación, suceden una serie de situaciones que hacen que Diego recuerde los buenos momentos de su adolescencia y tome la decisión de volver junto a Martina.

En mi opinión, el film es una sencilla comedia a la que tan sólo salvan algunas escenas como las siguientes:

La primera, cuando Diego espera ante el altar a su amada, móvil en mano, mientras su primo Julián le hace repetir cientos de veces “No la quiero” y José Miguel bebe alcohol hasta que se desmaya.

La escena de Dani, el hijo de Martina y José Miguel montados en la barca pirata: Éste último toma las riendas de su vida y decide dejar a su novia, Toña, con quien tenía una relación casi maternal y le había convertido en un chico atemorizado e hipocondríaco.

La última escena es, sin duda, la mejor y el humor utilizado dista bastante del que hemos visto a lo largo de toda la película, un humor bastante grotesco, a veces, machista. El regreso de Diego junto a Martina mientras todos los demás protagonistas comen alrededor de una mesa de campo y finalmente ella le reprocha haberle comparado con un sobao pasiego y él añade: “Es lo primero que he pillao”.

Detrás de la cara cómica de la película, se plantean otras situaciones de mayor calado dramático: La adicción al alcohol de “El Bachi” (Antonio de la Torre); la prostitución como vía de supervivencia de su hija (Clara Lago) y la soledad de Martina, que, hasta el reencuentro con Diego, ha vivido volcada en su hijo Dani.

El fallo es haberse quedado sólo en un planteamiento inicial: Hubiera sido mucho más interesante un mejor tratamiento y profundización de estas situaciones y no “pasarlas por alto” disfrazadas de gracias previsibles y, en ocasiones, absurdas. En este sentido, el film recuerda a Días azules (Miguel Santesmases, 2006), rodada también un pueblo del norte de España (en este caso en Ferrol, A Coruña) que refleja historias desgraciadamente reales de un grupo de jóvenes a lo largo de un verano (accidentes de tráfico, drogas, embarazos no deseados), edulcoradas por notas cómicas muy valiosas.

Con respecto a los actores, debemos destacar la excelente actuación de Antonio de la Torre (Málaga, 1968), usual en las películas de Sánchez Arévalo. Su naturalidad y su versatilidad a la hora de interpretar diversos tipos de personajes hacen de él un actor de primera línea. Muy recordado es su papel en Azuloscurocasinegro (Daniel Sánchez Arévalo, 2006) y en otras como: El prado de las estrellas (Mario Camus, 2007), Una palabra tuya (Ángeles Gónzález – Sinde, 2008) o Gordos (Daniel Sánchez Arévalo, 2009).

Como conclusión, Primos es una comedia romántica simple y muy ligera. A pesar del buen reparto de actores y de la ternura que reflejan sus personajes, éstos resultan estar poco elaborados (Diego) o demasiado exagerados (José Miguel), con diálogos forzados y hasta absurdos. Esta vez, el gran director Sánchez Arévalo se ha equivocado.                   

Cristy G. Lozano

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