Archivo para octubre, 2009

El secreto de sus ojos

Se pueden hacer dos tipos de crítica cinematográfica (a mi me gusta más decir comentario o análisis, para evitar el tono despectivo que tiene aquella). Uno de ellos sería el que no desvela el desenlace de la película en su relato. Y el otro es aquel estudio que se realiza analizando todos los pormenores del film sin importar destripar el final.a

Ya os digo desde aquí que en esta web siempre será el primer modelo el elegido por respeto a los posibles espectadores. El otro lo considero más interesante pero quizás es más propio para un buen coloquio, estudio fílmico o una puesta en común de varios participantes.

Sinopsis. El secreto de sus ojos está basada en la novela La pregunta de sus ojos del escritor argentino Eduardo Sacheri. Narra las vicisitudes de Benjamín Espósito (Ricardo Darín) que acaba de jubilarse después de trabajar toda la vida en un Juzgado Penal. Sus experiencias vividas le sirven para novelar los acontecimientos en un libro que le ocupa su tiempo libre. Dichos acontecimientos se centran en un asesinato ocurrido en Buenos Aires en 1974. Espósito supone que la historia que narra habla del pasado, pero su búsqueda ilumina de un modo descarnado su propia vida y su presente, y lo pone frente a un dilema amoroso que lo obsesiona desde hace mucho tiempo.

 

Técnicamente la película está realizada de forma magistral con un uso de encuadres de la cámara muy originales en cuanto a la posición de la misma e intimistas por su acercamiento, con primerísimos primeros planos. El guión está muy trabajado, con muy buenos diálogos, circunstancia que ya vimos en anteriores trabajos como el exitoso El hijo de la novia. En este film más que los diálogos tiene un peso importante los silencios, las miradas, lo no verbalizado, no podía ser de otra manera cuando de un secreto se trata.

 La pareja de actores protagonista es la formada por Ricardo Darín (Benjamín Espósito) y Soledad Villamil (Irene Hastings). Se muestran excelentes. Pero la figura de un actor secundario muchas veces les come el protagonismo. Es Guillermo Francella (Sandoval) un borrachín lleno de humanidad.

tension El secreto de sus ojos es una historia dura y tierna, una historia de amor y odio, una historia contada con escenas paralelas del pasado y del presente de forma magistral por Juan José Campanella. El director maneja la ambigüedad sabiamente en algunos pasajes para acercarnos a ese secreto. Tanto acierto no lo eximen de algún defecto. No me gustó nada el excesivo movimiento de la cámara en la escena del estadio y tampoco es brillante la resolución final (algo forzada). Pero son pegas menores para una gran producción. Y, por último, me gustaría destacar dos grandes momentos, dos grandes escenas. Una de ellas recoge el momento tenso donde tres de los protagonistas se ven encerrados en el ascensor del Ministerio de Bienestar y Salud Pública. Benjamín e Irene asisten aterrados a la demostración de poder que tiene el preso Isidoro Gómez (Javier Godino) puesto en libertad. Y la otra es más bien un fotograma, una de las escenas finales en la que nos muestra los grandes y maravillosos ojos de Irene a modo de título.

Otra buena razón para acudir al cine.Ella

Para aquellos curiosos que quieran saber más de El secreto de sus ojos he encontrado una buena página

 El secreto de sus ojos: El mismo autor, la misma obra

Por Pablo Acosta Larroca (fuente: www.grupokane.com.ar)

Luisjo

Gracias a la vida

bookstore-el-ateneoTuve la fortuna de conocer la obra de Mercedes Sosa en Buenos Aires. Para mayor goce de los sentidos la ocasión se presentó en una de las librerías más maravillosas que he tenido el placer de visitar El Ateneo de Buenos Aires, aunque la Livraria Lello en Oporto no le va a la zaga. Mi ignorancia musical era (bueno, y es) tal que no conocía a esta mujer aunque muchas de sus canciones sí que las había oído aunque no ponía cara a la voz. Yo quise llevarme su último cd, estando allí en su tierra tan querida, pero el dependiente me aconsejó (ante mi desconocimiento) que me llevara un recopilatorio que abarcaba casi toda su carrera musical. Y hoy ahí lo tengo, en la cabecera de la cama, como si de una biblia musical se tratara, acuna mis desvelos e ilumina mis sueños. El pasado 4 de octubre falleció la que era considerada como la voz de América Latina.

 Joaquín Sabina ha compuesto estos versos como sentido homenaje. Poco puedo añadir.

  

«Violetas para Mercedes Sosa»

Se nos murió la gran dama, Negra Sosa,

pacha mama de corrientes,

que bordó puntos y comas

en las prisas del idioma de la gente.

Martina Fierro de ley que sin dios,

patria ni rey tiró p`alante,

antes de decir adiós

me propuso un blues a dos voces distantes,

distintas, y, sin embargo, cerquita del ron amargo

que consuela, que abruma,

que mortifica, que suma,

que santifica, que desvela.

Cuando rompió la baraja,

hizo del bombo su caja de Pandora,

entre el mestizo y el yanqui

se quedaba con Yupanqui

hasta la aurora.

Todos menos uno, dijo,

provocando el acertijo de Cosquín,

militante del futuro,

no pudo con ella el muro de Berlín.

Canto ancestral de Argentina,

la más frutal de las minas,

todo es nada, no sabe cómo la lloro,

desafinando en el coro de las hadas.

Madrina de los roqueros más intrusos, más villeros, menos brutos;

en calle melancolía mi letra y su melodía visten de luto.

Más de una vez la besé pero nunca olvidaré la noche aquella: aquel piano y su

voz y mi sonata y la coz de las estrellas.

Me aterran las despedidas pero gracias a la vida de Violeta,

Mercedes inventó el son que duerme en el corazón de los poetas.mercedes_sosa

 Luisjo

Revista Atticus 8

Revista Atticus 8 ya esta en el ciberespacio.

En este nuevo número contamos con las habituales secciones de Humor gráfico y Fotodenuncia para dar paso a los grandes reportajes. José Miguel Travieso nos adentra en Italia renacentista de los siglos XV y XVI con su nueva entrega (la cuarta) sobre la escultura en terracota. Luis José Cuadrado Gutiérrez continua con su viaje por el interior del Museo de Orsay, con su quinta entrega y última, en cuanto a la pintura se refiere (el próximo número tratará sobre la escultura que allí se encuentra). En esta ocasión podemos dar un repaso a las principales obras de Gauguin y Seurat, entre otros artistas. Juan Diego Caballero realiza un interesante reportaje sobre la obra en serie de Mark Rothko. El nacimiento de una dinastía es el subtítulo del artículo de Joseph Maria Osma nos hace sobre la figura de Jaume II de Mallorques. A continuación y aprovechando el gran tirón que ha tenido la magna exposición sobre la figura de Sorolla celebrada en el Museo del Prado de Madrid, Luis José Cuadrado Gutiérrez nos hace un minucioso estudio sobre una obra del pintor valenciano: Saliendo del baño.

Revista Atticus ha tenido la gran suerte y el inmenso placer de entrevistar a Gonzalo Dell Agnola, un avezado guía de los Andes que nos aporta su interesante opinión sobre el mundo del andinismo. Acuden a la cita habitual Berta Cuadrado y Jesús Santos. En esta ocasión con una particular visión sobre La insoportable levedad del ser de Milan Kundera y una bonita excursión a Valdecebollas, respectivamente. Y, por último, Mario Vargas Llosas nos hace una interesante reflexión del porqué del éxito de Stieg Larsson con su serie Millenium y Rosa Montero nos aporta su crónica sobre la educación o la mala educación para ser más exactos. Ah, y alguna cosita más para descubrir como es una pequeña crónica sobre la película Mapa de los sonidos de Tokio.

Que ustedes lo disfruten.

LuisJo.

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