Archivo para septiembre, 2009

Se acabó vivir a manos llenas

Manos laceradas,

manos duras,

manos cicatrizadas,

manos desesperadas,

manos cansadas de esperar,

manos que bordan los sueños,

manos inquietas, quietas manos,

manos graves como piedras,

manos que se yerguen más allá de su  desamparo.

Manos que se parecen mucho

a esos rostros endurecidos

de los niños hambrientos

que otra veces han aparecido aquí.

Manos ilusionadas por laborar

sin importar presagios inquietantes.

 Inmigrante fresa el pais 18-04-09

 Dice mucho esta fotografía. No es espectacular.

No hace falta atender al pie de foto: “inmigrante a la espera de trabajar en la campaña de la fresa”.

El autor no ha querido sacar el rostro. Las manos ya muestran la desesperación. Unas manos que están hechas para trabajar se encuentran fuera de lugar, se extrañan, de ahí que sus dedos se entrelacen para no perderse cada mano por su lado.

Los dos inmigrantes se encuentran en lo que parece ser un asentamiento “ilegal”. Al fondo una especie de tienda blanca acoge sus sueños, mejor será decir sus desvelos. Un hombre está sentado, en una silla de plástico, frente a al fuego para preparar la comida.

Esas manos tienen poco, muy poco que llevarse a la boca.

 Ya no vivimos en el país de la abundancia.

Se acabo vivir a manos llenas.

Luisjo

publicado en Revista Atticus 6

Cayuco

WFotodenuncia-Publico-17-02Acaba de llegar a España en un cayuco.

Con la mirada pérdida quiere encontrar el futuro.

Apenas se tiene en pie. Ha legado extenuado, moribundo a la costa. Se ha jugado la vida por llevar a cabo el sueño de intentar ganarse la vida en este país. En el suyo nada tiene y nada tiene que perder, bueno, sólo lo que le queda: la vida. Pero ¿qué es la vida si no tienes ningún futuro?

 Por el momento ha logrado sobrevivir. ¿Hasta cuándo?

He encontrado un poema de Benedetti que lleva por título Ojalá que es acorde con los tiempos y bien pudiera ilustra la fotografía sin más comentario.

 

El tiempo pasa al margen de la gente

y la gente se esconde ante ese paso

el mundo huele a miedo y fracaso

y la vergüenza ya no es inocente

 

estamos en las grietas de occidente

y el margen de esperanza es tan escaso

que el vino rojo no cabe en el vaso

y si uno siente es poco lo que siente

 

el bandoneón oculto entre cortinas

enmudece de sueños y dudas

y se confunde con lo que recuerda

 

ojalá que despierte de sus ruinas

y nos brinde sus notas desnudas

antes de que este mundo se haga mierda.

Luisjo

publicado en Revista Atticus 4

Película coral

que les pasa 7Llevo desde la semana pasada dando vueltas sobre una película Que les pasa a los hombres (He’s Just Not That Into You). Quería contar algo de ella pero no encontraba muy bien el hilo del cual tirar. La vida sigue su curso, no se para. Este fin de semana acudí al cine a ver Gordos, la última película de Daniel Sánchez Arevalo, el mismo director de AzulOscuroCasiNegro, su ópera prima (una gran película, por cierto). Y también les quería contar algo sobre ella. Pero en la cabeza me seguían dando vueltas las imágenes de la anterior. Enseguida me vino la inspiración y enseguida me puse a tirar del hilo. Que les pasa a los hombres y Gordos tiene bastantes puntos en común. Uno de ellos y principal es que ambas son lo que se denomina como película coral.

Una película coral es aquella en la que se suceden un serie de historias (puede variar siendo lo habitual entre tres y seis) que se entremezclan entre sí para converger y constituir en su conjunto un relato sólido. Requiere un mayor número de actores principales cuyas voces se van superponiendo para formar una gran melodía coral. De ahí su nombre. Es una película coral porque aúna unas cuantas historias con un hilo argumental común. En el desarrollo de la película los personajes aparentemente nada tiene en común pero llega un momento, llega el giro argumental, que por medio de un incidente, de un instante, de una circunstancia, los personajes toman una misma dirección.Cartel

Al principio este tipo de películas te suelen desorientar: muchos personajes van apareciendo por la pantalla y no encontramos un hilo argumental claro. Esto nos sucede porque no responden al estilo clásico de estructura en el guión: planteamiento, nudo y desenlace. Parecen contravenir y saltarse esa estructura. Pero si, después de ver la película, analizamos la estructura veremos que suelen responde a ese sencillo esquema.

Hay muy buenos ejemplos. Sería largo enumerarlos aquí. Uno de ellos puso patas arriba a la industria cinematográfica. Fue Pulp Fiction de Quentin Tarantino. Más cercanos en el tiempo tenemos dos ejemplos excelentes: Crash de Paul Haggins (magnífico guionista) y Babel de Alejandro González IñWEsquema-GordosAárritu.

 

Pero sigamos con el hilo argumental de esta historia, de las dos películas que ahora coinciden en cartelera. Son películas que tratan de amor, otro punto en común.

Gordos cuenta cinco historias que giran en torno al sobrepeso. El núcleo de dónde parten y a dónde confluyen es la consulta de un especialista o terapeuta. Os dejo aquí un pequeño esquema (muy sencillo) de cómo interactúan los distintos personajes que confluyen en la personas de Abel que es el profesional al que acuden para saber cuál es la razón por la que engordan y así poder atajar el problema. El peso o sobrepeso es lo de menos. Gordos habla del amor, de los miedos, de la relación cotidiana entre personas, de la necesidaWEsquema-que-les-pasaAd de amar y de ser amados. Aquello tan sencillo de chico/a conoce a chica/o igual a me quiere no me quiere.

 

Que les pasa a los hombres es otra película coral. Narra la historia de un grupo de personas, nueve, que sufren por amor. El punto donde confluyen las historias es un centro de trabajo (algo así como una redacción del mundo culinario). Tres compañeras de trabajo se cuentan sus cuitas: Gigi, la que lleva el peso de la narración, el centro emocional, busca, su amor y acude a cuantas citas se le presentan; Beth tiene el amor perfecto, pero ¡ay! no tiene un compromiso, no ha formalizado una boda, vive con su pareja sin haber pasado por la vicaría.; Janine está felizmente casada ¿felizmente? Aparecen en escenas amigos y amantes. El espacio físico donde confluyen las historias es la oficina pero el punto de partida está en un axioma: Si un tío no llama a una mujer es porque no le gustas. Esto viene a responder a esa situación que más o menos todos hemos vivido en algún momento de nuestras vidas ante la perspectiva de una cita con otra persona. Esa duda que te corroe, el porqué no me llama, si el teléfono está estropeado, si le ha pasado algo. En fin, un mar de dudas que los protagonistas tratan de responder a lo largo del film. Os dejo aquí un pequeño esquema de cómo se relaciona los distintos personas.

Gigi Beth y Janine 

Que le pasa a los hombres es una interesante película. Llena de buenos diálogos, un punto cómico y un reparto de ensueño. El guión está escrito por los guionistas de Sexo en Nueva York y eso es una buena carta de presentación. Como lo es para Gordos el hecho de que su director filmara una magnífica obra prima ya antes citada. Ese es el otro punto en común que tienen estas dos más que correctas películas. Que les pasa a los hombres tiene un trailer poco atractivo, como si fuera una más de esas bobaliconas comedias americanas. Pero no, es una película agradable de ver. Por el contrario Gordos atrae. Ya sea por las peripecias que han tenido que pasar varios de sus actores para engordar, ya sea por la novedad del tema o por ver la segunda película de Sánchez Arevalo. Sin embargo, ¡qué pena! no acaba de emocigordos01_galeriaBigonar, aunque tiene su “miga”.

 

Luisjo

 

La globalización de la novela negra: Millenium

 

Se acaba el verano y se me acaba el tiempo para hablar del fenómeno Larsson y su serie Millenium o como dice mi compañero gráfico Forges en esta graciosa viñeta “el acordeón” de las vacaciones. Se me acaba el tiempo porque ya están anunciado las nuevas novedades editoriales entre las que destaca la obra de Dan Brown El símbolo perdido (¡un millón y medio de ejemplares inundarán las librerías!).forges 280809 Salander

 No tenía ninguna intención de emprender la aventura de leer la saga. Me hacía el remolón mientras dudaba en la conveniencia o no de decantarme por el best seller. Apareció en pantalla la película Los hombres que no amaban a las mujeres y acudí a su estreno. El argumento que antes no quise ni escuchar ahora me atrapó. Y me puse a leer el primer volumen. Me cambió la vida, la vida literaria, pero me la cambió. Ya solo tenía ojos para Mikael Blomkvist y Lisbeth Salander. Saqué tiempo para leer de donde antes no existía. Era como si me sumergiera en un agujero negro que me alargaba las horas.

 Bueno, a lo que vamos. Gracias a que vi la película pude saltarme casi la mitad del primer volumen sin ningún cargo de conciencia porque se me estaba haciendo un pelín insoportable. Me habían advertido sobre esta circunstancia y yo hago lo mismo: sáltense esa primera mitad.

 fondo_la-reina_1280x1024Acudí al segundo volumen La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina como el crío que acude al colegio en su primer día después del periodo vacacional. Larsson te hace un pequeño resumen muy bien traído y en apenas unas páginas te mete en harina. Excelente segundo tomo.

 La reina en el palacio de las corrientes de aire es el tercero. Con los ojos doloridos, con el bolsillo desangelado y ya convertido al Larssismo acometí su lectura. Empezó malamente. Me vi inmerso en unos acontecimientos políticos que aunque cercanos en el tiempo me pillan un poco lejos (el asesinato de Olof Palme). El tocho de 800 páginas se puede reducir a la mitad. Sáltense, también, esa primera mitad (apenas aporta nada a la historia principal). Después es un sin vivir, una constante intriga y un final explosivo.

 Resumiendo. Poco interés me despertó la saga de los Wanger con su tremendo árbol genealógico, pero cuando aparece en escena Salander la cosa giró de forma radical. Todo el segundo volumen es muy entretenido. Y el tercero me sobró la primera mitad. Me costó mucho ambientarme. La sucesión de nombres, lugares, calles, etc en sueco no contribuyen a ello. Pero tal vez este sea un mal menor.Lisbeth Salander Noomi Rapace

Ahora mi vida ha cambiado, la literaria. Ahora estoy huérfano de lecturas.

 Me he aficionado a la novela negra y me han hablado muy bien de Domingo Villar. Su última novela La playa de los ahogados se desarrolla en tierras gallegas, con paisajes más cercanos y nombres reconocibles. Ya tengo sobre la mesilla Ojos de agua la  primera entrega del detective Leo Caldas protagonista de estas dos novelas.

 Tal vez mi vida vuelva a cambiar, la literaria claro está.

 Luisjo

Mapa de los sonidos de Tokio

Guía sensual de Tokio.mapa-de-los-sonidos-de-los-sonidos-de-tokio-trailer-y-poster-en-espanol

Hay películas que pasan por las salas de cine y ni fu ni fa. Nada aportan. Desaparecen pronto de la cartelera y, para aquellos que las hemos visto, su pronto olvido. No es el caso de Mapa de los sonidos de Tokio.

El argumento está basado en aquello tan simple y antiguo como chico conoce a chica. Pongan ustedes el lugar que quieren y tendrán una historia que contar. Pero en este caso el lugar es atractivo y actúa como un imán: la ciudad de Tokio. Un hombre. David, de origen español, tiene una tienda vinos en Tokio. Ha mantenido una relación con Midori que decidió suicidarse. En el lado opuesto está la mujer Ryu, de frágil aspecto, huraña, que trabaja por las noches en un mercado de pescado. El comienzo sucede de forma anodina hasta que la joven recibe un encargo que le pondrá en relación con David.

La escena con la que arranca la película yo la he visto como si de una metáfora se tratara.

Un grupo de hombres de negocios se encuentra en una sala dispuestos a comer. Bulliciosos pero con naturalidad cogen con sus palillos sushi, sashimi y otros manjares que se encuentran depositados sobre el cuerpo de una mujer desnuda.

El film sería la mujer desnuda (el mapa) sobre la que la directora ha ido depositando sus ingredientes: los actores, la fotografía, los rincones de la ciudad de Tokio, distintos sucesos, y, todo ello, salpimentados con sexo. Nosotros seríamos los comensales que disfrutamos esas delicias con buena música como el ingrediente que no puede faltar.

MapofthesoundsoftokyoUna buena receta está elaborada con buenos ingredientes. Unos buenos ingredientes no garantizan una buena receta. Eso es lo que pasa en Mapa de los sonidos de Tokio. La directora ha dispuesto de unos buenos elementos pero no ha conseguido conmover al espectador.

La película es un poema visual, y como la poesía hay veces que es difícil de entender y la mayoría de las veces es difícil que agrade. Mapa… nos descubre un mundo distinto al nuestro, tan atractivo como exótico, pero que en palabras de su propio protagonista los hombres son igual de estúpidos en todos los lugares.

Cuando una receta ha quedado desaborida tendemos a echar sal para ver si al gusto nos agrada. Tengo la sensación de que Coixet ha hecho lo mismo con su película. Tenía suficientes ingredientes como para agradar al espectador. Pero sabía que le estaba quedando soso y se decidió por agregar un final feliz, vacuo y sin sentido, restándole la poca credibilidad que le quedaba a la relación de los protagonistas.

Aún así conviene callejear por este mapa sensual de Tokio y dejarnos llevar por su música y su buena fotografía para disfrutar de un agradable y estético paseo.IMG_5297

Luisjo

La web de la película está muy lograda y ofrece contenidos multimedia para descargar y enlace a otras páginas:

http://www.mapofthesoundsoftokyo.com/

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